NOTA: EL TITULO DE ESTA GUIA DEJA CLARO EL TEMA DEL QUE SE TRATA. SI LA IDEA
DE RELACIONES ENTRE UNA MUJER Y UN PERRO TE OFENDE, MAS VALE QUE LO DEJES AQUI,
PORQUE SE TRATA DE ESO, Y SOLO DE ESO Y EN DETALLE.
>..La fantasía y el placer bestial
Según mi experiencia personal, cuando se hace correctamente, hacer el amor
con un perro es muy estimulante y con frecuencia puede llegar a ser hasta más
excitante que hacerlo con un hombre. Por lo que he visto, llega a ocurrir que
muchas que lo prueban no quieren ya prescindir de ello. Los fantasmas de
bestialismo no son nada extraño.. otra cosa es que todas las mujeres los
reconozcan. Hay estudios psicológicos que afirman que más de tres mujeres de
cada cuatro han fantaseado alguna vez con algún tipo de relación con animales.
Claro que de ahí a tomar la decisión de dar un paso adelante, hay mucho. Si
una se atreve, me consta que nunca se arrepiente de haber probado, aunque sólo
sea por pura curiosidad. La inmensa mayoría repiten y son las más las que no
podrían prescindir de ello en el futuro. Créeme que no es una cosa de gente
rara.. el pene de un perro te aportará algo especial. No tengas miedo de
sentirte rara.. yo no he perdido el gusto por las relaciones con los hombres y
hasta podría decir que me siento más fuerte y segura, más dueña de mi cuerpo
de lo que estaría si no tuviese la posibilidad de disfrutar tanto como disfruto
casi todos los días con esos amigos tan simpáticos que son los perros. Hay un
punto más en el que no sé si habrás pensado. Muy pronto las mujeres empezamos
a preocuparnos por la edad. Aunque sigamos siendo deseables para los hombres,
sabemos que el tiempo pasa más rápido que para ellos en el aspecto físico. A
mí personalmente me encanta saber que siempre habrá un perro (o varios)
dispuesto a hacerme disfrutar mientras desata sus instintos y descarga su
abundantísimo esperma en mi interior.
>..¿Quién soy yo? Me llamo Rosa y vivo cerca de Madrid. Soy habitual de
Internet desde hace un par de años.. aunque en ese campo me conoce mucha gente
con mi otro nombre (tengo dos nombres en mi partida de nacimiento), que aquí no
voy a decir por razones obvias. Hace poco vi un documento que me sirvió de base
para este. Lo he traducido y lo he adaptado un poco a mi propia experiencia. Me
apetece dejarla reflejada aquí, a la vez que quiero intentar ayudar algo a que
alguna mujer conozca cosas que yo he conocido y no se prive de experiencias que
le pueden aportar tanto como a mí. También puede ocurrir que ya alguna haya
vivido cosas de este tipo, pero que se atormente pensando en que si son insanas
etc. A ese tipo de mujeres también me gustaría ayudarlas a disfrutar sin
reservas mentales. Seguro que muchas os preguntáis si mi sexualidad se reduce a
mis relaciones con los perros, si soy "..una tía normal"... Creo que
totalmente normal.. tengo 42 años, he tenido varias parejas, estoy casada desde
hace 12 años y tengo 2 hijos. Mis relaciones con los perros es sólo un aspecto
de mi vida íntima, uno de tantos. Y tengo la suerte de compartirlo con mi
marido, el cual nunca ha puesto ninguna dificultad a todo esto (incluso disfruta
acompañándome en ocasiones). Naturalmente no pregono esto por ahí: ni mis
hijos ni casi nadie de mis amistades sabe nada de esto, como tampoco saben con
qué frecuencia o en qué postura hacemos el amor mi marido. Mis relaciones
sexuales con perros empezaron bastante pronto, cuando tenía 20 años. Por
entonces ya no era virgen. Siempre me han gustado mucho los perros, pero a esa
edad tuve la ocasión, la suerte, de poder disfrutar con tranquilidad de dos
perros con los que mi iniciación fue de lo más grata... En fin, vamos al
grano. Seguidamente voy a hablar de las relaciones sexuales que una mujer puede
tener con perros en varios aspectos: sexo oral (Cunnilingus) y penetración en
varias formas.
Sexo oral con perros (Cunnilingus) Llamamos sexo oral con un perro cuando éste
utiliza su lengua para lamer las zonas genitales de la mujer. Toda mujer que ya
lo ha experimentado con un hombre (o una mujer) sabe que es agradable si la
persona lo hace bien (aunque parece que no siempre lo es para quien lo hace o
hay quien se cansa en exceso). Con un perro no es exactamente igual. La lengua
de un perro es muy diferente de la humana. Tiene músculos muy potentes y nunca
se cansará de usarla. También su tacto es distinto. Si un perro te ha lamido
(aunque sea en la mano) se nota una rugosidad que no tiene la lengua humana.
También es más larga y el perro la utiliza con auténtica pasión. Para ellos,
lamer es lo más natural del mundo. Seguramente por eso, muchas relaciones
sexuales entre mujer y perro han empezado de manera espontánea. Si para un
perro lamer a su ama o a una persona que le inspira confianza es normal, también
es normal que la zona genital de la mujer llame la atención. Ya tenemos todos
los ingredientes. Parece que el aroma de los genitales femeninos es atractivo
para los perros, tal vez le recuerde algo al de las hembras de su especie, que sólo
están disponibles para aparearse muy pocos días al año. Es una paradoja, pero
ocurre como si la entrepierna de una mujer fuese la mayor parte del año más
atractiva para un perro que la de una perra. Voy a hablar algo de la sexualidad
de los perros. Cuando la perra está en celo su vagina desprende un olor muy
característico y fuerte (para sus congéneres). Esa es la señal para el perro,
que se aproximará y si le es dada la ocasión montará a la perra.
Frecuentemente esto lo precede con algunos lamidos en la vagina de la hembra.
Con una mujer hay alguna similitud. Si el perro tiene ocasión, no desperdiciará
la oportunidad de lamer esa fuente de olores que le atraen (incluso en una
mujer). Si aprovechas esa inclinación natural, podrás convertirla en una
fuente de placer. Si sabes además mostrarle cómo debe hacerlo, podrás
convertirlo en un compañero de ratos agradabilísimos, generoso como sólo un
perro puede serlo. Hay varias maneras de estar situada mientras un perro te lame
la entrepierna.
Tumbada ======= Es lo más sencillo y te permite tener todo el control de la
situación. También puedes ver todos sus actos. Es absolutamente cómodo..
puedes ponerte totalmente tumbada en el suelo o en la cama, con la cabeza del
perro entre las piernas. Para guiarle y que pierda toda reticencia, podéis
acariciarlo, mientras permanece así, mostrándole que no os oponéis a ello,
sino al contrario. La sensación que un perro te causa cuando te lame ahí es
indescriptible. Su rugosidad húmeda y cálida acariciando los labios de la
vagina, chupando el clítoris, tiene sólo un lejanísimo parecido con lo que se
puede vivir con un humano. Sólo la que lo ha probado lo sabe... No tengáis
problema en separar las piernas lo más posible.. así le daréis un mayor acceso
a vuestra intimidad, separando los labios de la vagina y dejando el clítores
expuesto. Si vuestros jugos le gustan (lo que suele ocurrir) se entusiasmará
intentando ir más adentro con la lengua. En ese momento, lo único que hay que
hacer es disfrutar y dejarse llevar. Si además pones un cojín o almohada bajo
las caderas, el acceso que tiene es más directo. Otra variante es tumbada en la
cama pero los pies en el suelo. Insisto en que en todos estos casos vosotras
controláis todo. Si el perro os intentase montar, sería muy fácil impedírselo.
Basta con juntar las piernas.
Más atrevida: a cuatro patas ====================
Es tremendamente agradable. Pero es claramente más atrevida si estáis
empezando. Es muy, muy fácil que el perro no tarde en intentar montaros en
cuanto os vea en esa posición. Para ello le basta con su instinto, aunque no
haya montado nunca a una perra... o a una mujer. Si te atreves en esta posición
sin querer que te monte, pero lo intenta, la única solución es arrodillarse,
de forma que tu vagina quede fuera de su alcance. Si por la razón que sea,
decides probar a cuatro patas, te diré que una ventaja que tiene esta posición
es que así no tiene acceso sólamente a la vagina, sino también al ano, que
normalmente te lamerá generosamente y con total placer. Y te puedo decir que es
una experiencia estupenda, sobre todo si se combina con los lametazos en la
vagina y separas las piernas lo bastante como para que pueda acceder bien a
todo tu trasero. Por otra parte, pocas son las mujeres que han podido
experimentar ese tipo de caricias en el ano con un hombre. Aquí tengo que
advertiros que debéis extremar la higiene en ambos puntos. Además de proteger
al perro te proteges a ti misma, porque con su lengua podría dispersar en tu
vagina bacterias provenientes del ano, llevándote tal vez a una infección
vaginal. Esto no es porque sea un perro: es algo que conocen bien los hombres y
mujeres que practican la penetración anal. Lo habitual es que un perro se pase
un buen rato lamiendo la vagina de una mujer y no es nada extraño que pueda
llevar varias veces al orgasmo a ésta. Si hay suerte, te puede llevar a tanto
placer como ningún hombre pudiera hacerlo con su lengua. Un inconviente puede
surgir si el perro manifiesta excesivas ganas de montarte y tú quieres seguir
disfrutando de sus lamidas. Hay algún truco para aumentar su interés por esto:
poner azucar (aunque así se entretendrá en las zonas más exteriores de la
vagina) o hasta miel (de esta manera es posible hacerle llegar más adentro, si
así te apetece). A veces tiene su gracia extenderse algo de miel por la piel de
las piernas, pechos, etc. de modo que te llene el cuerpo de deliciosos
lametazos.
>..Alguna información sobre la sexualidad canina
Creo que siempre conviene que sepas algunas cosas de la sexualidad del perro,
especialmente si estás pensado en tener una relación de penetración con él.
Para empezar, hablaremos un poco de su pene. Muchas mujeres tienen ideas
equivocadas y piensan que es inmenso o por el contrario lo ven pequeño, según
conozcan más o menos de perros o según qué razas han visto. Ocurre que las
diferencias son tremendas según razas y mezclas. En esta tabla verás que los
tamaños van desde mucho más pequeño que el humano hasta más grande.
Raza Long. Diámetro Cocker 5-6 1,5-2 Galgo 6-7 1,5-2,5 Bulldog 6-12 2-3 Dálmata
8-12 2-3 Collie 10-13 2-3 Labrador 11-15 2,5-3 Setter 12-15 3-4 P. Alemán 12-17
3,5-5 Gran Danés 13-20 4-6 HOMBRE 12-18 3-6
Se puede decir que el tamaño del pene en erección está bastante
relacionado con el de la raza del perro. Claro que en esto hay bastantes
excepciones. En fin, conviene en todo caso que consideréis si el perro en
cuestión os conviene por su tamaño, aunque personalmente dudo que por exceso
pueda haber problemas, teniendo en cuenta la tremanda elasticidad de una vagina
en condiciones normales. Cuando se habla de penes humanos muchas veces se dice
el tópico de que si el tamaño no importa, etc. Yo soy de la opinión
contraria: importa mucho y en mis relaciones con hombres siempre he disfrutado más
con un pene más grande (y sobre todo grueso) que con uno pequeño. Bueno, pues
ocurre que tratándose de un perro, eso importa menos, porque la constitución
de este pene es totalmente distinta de la del hombre. El pene de un perro no
tiene prepucio, o más bien es en toda su longitud muy similar a la cabeza del
pene del hombre, tanto en sensibilidad como en color. De hecho, si te fijas, el
pene en su totalidad permanece cuando no hay erección cubierto por una piel que
está unida a su vientre. Todo él tiene un color rojizo-rosado. Evidentemente
aunque no haya erección y todo el pene esté recogido en esa bolsa y ésta
destaca poco de la línea del vientre, es muy fácil distinguir el sexo de un
perro. Cuando el perro tiene una erección esa funda se retrae y el pene va
apareciendo con su color llamativo, frecuentemente de un rojo muy brillante.
Quien ha tratado bastante con perros sabe que es algo que llama mucho la atención,
sobre todo cuando el perro muestra su erección (que a veces surge sin saberse
porqué, como pasa a los hombres) ante algún visitante que no está tan
acostumbrado a ese aspecto de la anatomía canina. Otra peculiaridad es la
forma, que en los perros se puede decir que es en punta, sin la hendidura de los
hombres al final (donde tiene el agujero por el cual eyacula). A diferencia de
los hombres, un perro produce una gran cantidad de jugos desde que entra en
erección hasta el final del acto sexual, independientemente del esperma. Un
perro siempre tiene el pene limpio, debido a que dedica bastante tiempo a lamérselo
a sí mismo. Por otra parte, no hay razón por la cual un perro sano pueda
transmitirte enfermedades. En ese sentido juegas, con ventaja, dado que la mayor
parte de las enfermedades que afectan a los perros no lo hacen con los humanos y
viceversa. El SIDA es un buen ejemplo. Nunca un perro podrá transmitirte el
SIDA. Y evidentemente nunca tendrás que preocuparte de un posible embarazo, por
más esperma que descargue en ti (y ya verás que descarga mucho).
El bulbo ======
Lo más peculiar es el bulbo que aparece en la base del pene (no hay que
confundirlo con los testículos), que se va ensanchando a medida que se aproxima
el auténtico orgasmo del perro. Cuando el perro penetra a su hembra y se agita
de forma que la penetración se hace más profunda, llega un momento en que el
bulbo penetra también y se sigue hinchando en el interior de la vagina. De
este modo llega un momento en que el pene no sale ya, pese a que el movimiento
del pene de alguna manera continúa. Es a partir de ese momento cuando comienza
una intensa eyaculación. Digamos que la naturaleza de los perros les lleva a
permanecer así "..atados".. durante un rato, asegurando que todo el
esperma se deposita en la vagina. Se persigue así facilitar la fecundación, en
una especie que a diferencia de la humana tiene pocos y breves periodos de
fecundidad. Casi toda la gente ha escuchado historias que nunca se sabe si son
ciertas de mujeres o chicas que han necesitado ir a urgencias por haber quedado
"..atadas".. a un perro. Este tipo de historias, como vemos, tiene un
fundamento real. Pero no dejan de ser extrañas, puesto que normalmente ese
momento no dura para siempre y pasado un tiempo que puede variar, el pene del
perro saldrá sin ninguna dificultad. Todo es, pues, natural y se resuelve sin
problemas. Más bien, quienes disfrutamos al ser penetradas por un perro
disfrutamos también del rato en que permanecemos atadas y con el bulbo
ejerciendo una presión agradable (no dolorosa) en la entrada de nuestra vagina,
en las cercanías del clítoris. Este punto es importante tenerlo claro para no
llamarse a engaño. Siempre es posible la penetración sin el bulbo, para lo que
tienes simplemente que impedir con tu mano que el bulbo entre. Esto es
especialmente fácil si la penetración se hace contigo tumbada y no a cuatro
patas. De todas maneras, estoy casi segura de que a medida que adquieras
experiencia te parecerá que el bulbo y su acción es una de las cualidades más
interesantes del perro.
>..Algunos consejos para la penetración vaginal con perros
Hacer el amor con un perro puede ser muy sencillo, incluso más sencillo que
con un hombre. Con un perro sería muy raro que no lo encontraras dispuesto
siempre que quisieras. De todas maneras te aconsejo alguna cosa si decides dar
el paso. Aunque te suene un poco cómico, ponle unos calcetines fuertes en las
patas, de modo que no pueda arañarte sin querer con las pezuñas. Pon una
toalla debajo de ti de modo que su esperma y sus jugos (muy, muy abundantes) no
manchen suelo, moqueta o los muebles. Por esa misma abundancia de jugos y
esperma, tras la relación lávate si no quieres chorrear durante un buen rato.
Ten a mano cojines, almohadas, etc. que te ayudarán a adoptar una postura
adecuada y cómoda Y si decides hacerlo a cuatro patas, una mesita baja te será
también muy útil. Comienza excitando al perro (y a ti misma) facilitándole
que pueda lamerte en tu entrepierna y/o (si te apetece) acariciándole en sus
genitales. Si le masajeas el pene, hazlo por su forro y no por el tronco del
pene en sí, que es demasiado sensible. Ya verás como en cuanto conozcas un
poco la situación te será fácil tener un hermoso pene canino dispuesto a
penetrarte. Si lo has tenido lamiéndote un rato no habrá problema en cuanto a
lubricación tuya, que por otra parte, con un perro no será problema, pues el
aportará la suya propia en abundancia. A medida que se excite se sorprenderá
como va produciendo más líquido brillante. Si no quieres que eyacule antes de
penetrarte, no le excites demasiado, pues sobre todo si es nuevo en estas cosas
no es difícil que si lo estimulas con la mano le hagas tener un orgasmo antes
de tiempo. Claro que esto puede interesarte si lo que estás haciendo es
explorar su sexualidad antes de decidirte a convertirlo en tu amante animal.
Hazte a la idea, si ya te has decidido a la penetración, de que el acto sexual
con un perro normalmente conlleva "..manchar".. un poco debido a la
abundancia de jugos y esperma. Tenlo muy en cuenta para elegir momento y lugar y
para no llevarte una sorpresa y no tener molestias por haber manchado muebles,
etc. que sean difíciles de limpiar.
>..Sobre la para la penetración
Aquí sí que se puede decir que los perros están en inferioridad de
condiciones con respecto a los humanos. Como van a cuatro patas, sus
posibilidades son menos. La posición del misionero, la más típica en
relaciones hombre-mujer, es también posible entre ti y tu perro. Y yo sospecho
que la mayor parte de las mujeres preferimos esto con los perros. Te aconsejo
ponerte un par de cojines bajo las nalgas, para facilitar un ángulo de
penetración mejor al perro. A poco que le lleves el pene a los labios de tu
vagina, él sabrá seguir el juego y enseguida lo tendrás metiendo y sacando su
pene con el movimiento tan típico que todo el mundo conoce. La forma en punta y
la lubricación facilitan todavía más las cosas. Normalmente enseguida adoptan
un ritmo rápido. Pronto deberás decidir si le vas a dejar llegar hasta el
final y meter también el bulbo o no. Déjame que te diga que ahí está lo más
interesante, así que no le prives ni te prives de ello. Si por lo que fuera
no quieres que lo meta, impídelo delicadamente con la mano. No habrá problema
y el perro podrá eyacular en tí (si quieres) igual. El día en que decidas que
te monte con todas las consecuencias, verás como su pene engordará hasta
llenar tu vagina (especialmente en la entrada) y podrás sentir su esperma
dentro de ti. No me extrañaría que empiece lo mejor para ti entonces. Yo es
cuando siento más fácilmente orgasmos (sí, varios normalmente) en relaciones
con perros. No hace daño (y las pocas mujeres que hayan tenido la experiencia y
con las que he hablado son de la misma opinión que yo) y es agradabilísimo
sentir esas pulsaciones del bulbo dentro de ti. Otra cosa llama la atención:
está muy caliente, ya que los perros tienen una temperatura algo más elevada
que los hombres. Aquí viene algo importante: llegado este punto hay que
disfrutar de la situación y en ningún caso intentar separse, porque eso sí
que podría ser causa de daños para ti pero sobre todo para el perro (que es
muy delicado en este sentido). Yo he visto escrito que los perros producen hasta
6 veces más de esperma que un hombre, pero me atrevería a jurar que la cosa es
todavía más clara. Cuando has terminado tienes la sensación de estar
"..llena"... A mí personalmente eso me es agradable. Durante esos
momentos finales del acto tu cuerpo puede llegar a orgasmos en cadena, a una
especie de frenesí. Será un placer animal, total, incontrolado