LUBRICANTE FEMENINO
Enviado por Carla el día Jueves 1 de Enero de 1970
 

LUBRICANTE FEMENINO Veo su miembro entre su mano parado, presiono mi sexo por encima de la

falda, hasta notar las palpitaciones, latidos inmensos de deseo.

Hace frío, un día oscuro, pensaba salir al centro, pero no para de diluviar, cojo una

revista, mientras enciendo el PC, noticias de la prensa rosa, los mismos temas de siempre, y

algo de decoración, en la última página algo me llama la atención, una muestra de un gel, un

lubricante femenino, según pone en la publicidad con grandes letras, facilita las relaciones

sexuales, hay distintos formatos, la muestra concretamente, pone, lubricante extra de calor,

estimulante, sonrió, no creo en esas cosas, pienso que ya no saben que sacar al mercado.

Inicio sesión, abro el msn, y me dispongo a entrar a una sala de juegos, mientras juego no

dejo de mirar el sobrecito, lo cojo de nuevo, leo las indicaciones, sigo sin creer lo que

pone, lo abro, hay una pequeña cantidad y pienso. ¿Por qué desaprovecharlo?

¿Total? ¿Qué tengo que perder? Llevo puesta una falda, bastante larga, cojo la yema de mis

dedos la pequeña cantidad de gel, con otra mano retiro un poco mi tanga, y extiendo la crema

suavemente por mis genitales, bajo la falda, continuando jugando, me olvido casi de ello...

hasta que cruzo mis piernas, una oleada de calor me sacudió todo el cuerpo, una excitación

hasta entonces desconocida me invadió, me sentí confusa, pero llena de morbo, tenía la

cámara puesta, mientras jugaba con él, intenté que no se me notara nada, continué jugando,

las letras se me amontonaban, solo sentía el calor entre mis piernas, mi cara a cada momento

más caliente, la sangre me hierve de ganas, intento contener ese momento, sin apenas darme

cuenta, aprieto aún más mis muslos, para masajear mis labios con más presión.

Noto el gel mezclado con el flujo de mi deseo, todo me da vueltas, no veo las letras, solo

le miro a él, me observa detenidamente, está notando mi calor, mi deseo, más morbo añade a

esta situación, insólita para mí, en un último esfuerzo por contenerme aprieto más mis

piernas hasta casi hacerme daño, un último espasmo y me corro como nunca lo había hecho, sin

tocarme, solo con el roce de mis muslos, la respiración agitada creo que me delata, bebo

agua mientras le miro, solo me mira, con unos grandes ojos de asombro, lo sabe, unas gotas

de sudor le bajan por la frente, sus mejillas encendidas me lo hacen saber, su respiración

agitada, su vientre se expande, mientras su pecho se acerca... lo sabe...

Pongo una excusa para levantarme, ni yo misma se como llegué a esta situación, me siento

extraña, pero no puedo dejar de sentir el calor entre mis piernas, y no lo pienso ni un

minuto más, vuelvo a sentarme ante él.

Allí continua con cara de asombro, de excitación, creo que le debo una explicación, y le

cuento lo ocurrido, la situación me da aún más morbo, hace mucho tiempo que le conozco, pero

nunca pensé que algo semejante me ocurriría con él me tranquiliza, me dice que ha sido unos

de sus mejores momentos, después de muchos años conectándose, me pregunta que si continúo

con esa excitación, sin pensarlo ni un instante, le digo que sí, que mi sexo está ardiendo,

que o me ducho para quitarme el gel del todo, o tendré que aplacar de alguna manera mi

deseo, sonríe tímidamente, no se atreve casi a preguntar, que si puede ser el afortunado de

compartir conmigo ese momento, no le contesto, solo le miro, mientras me acaricio el cuello,

es toda una insinuación.

Me envía la invitación al micro, y le escucho susurrarme al oído... Carla... te deseo... no

hace falta que me digas nada... que hagas nada... solo deseo que estés ahí, desea mis

sentidos, mi voz, mi olor, saber que estoy, lo que siento y como lo siento, soy incapaz de

decir nada, estoy paralizada, no hace más que observarme cuando le oigo decir muy

dulcemente, con la voz entrecortada, que desea acariciarme, acariciar mi piel por dentro,

sentirme entera... suena tan cercano, que le siento a mi lado, ya no hay más palabras,

lentamente bajamos las cámaras, vamos viendo los dos, que ambos haríamos algo, que nunca

pudimos imaginar ni intuir, pero según bajamos nuestras cámaras, los dos sabemos que

queremos lo mismo, veo su miembro entre su mano parado, pero sin dejar de presionar,

presiono mi sexo por encima de la falda, hasta notar las palpitaciones... latidos inmensos

de deseo, no tenemos prisa, solo disfrutar ese momento, quizás el único que tengamos...

mantenemos los movimientos suaves, deseando que el otro no pierda detalle, dándonos todo el

placer que se puede dada las circunstancias, el placer de la vista...

Le escucho decirme que imagine recorriendo mi piel, como recorre mi cuerpo, mordiendo con

sus labios, los labios de mi boca, deslizándose por mi cuello, casi sin rozarme,

acariciándome con su aliento caliente, entrecortado, noto como mi vello se va erizando antes

de pasar, abriéndome camino... su boca recorre mi hombro, mi brazo por fuera hacia abajo,

llega a mi mano, me la abre, besa suavemente la palma de mi mano, mordiéndola suavemente con

sus labios, sube por mi brazo... por el interior, llega a mi axila, se detiene... hunde su

boca en ella, sorbiéndome, tomándome, su cara desciende por mi costado, hasta llegar a la

altura de mi pecho, saboreándolo todo, continua bajando hasta llegar a mi cintura, me

estremezco, se desliza por mis caderas... mis muslos... hasta llegar al pie... lame mis

dedos, los chupa, levantando su mirada, para clavar sus ojos en los míos, ahora sube por el

interior de mis piernas, yo voy describiendo con mis dedos todo el recorrido que me

anticipa, sigue subiendo... y más... y más... hasta llegar a mi ingle, hundiendo su boca en

ella.

Noto su aliento en mi sexo, vuelvo a estremecerme... muerde con sus labios, mis labios muy

hinchados ya, la excitación me consume, no puedo más... acaricio mis piernas mientras voy

subiéndome la falda en busca de mi sexo, muy mojado ya, mis dedos entran fácilmente le miro,

continua acariciándose , su pene a punto de reventar, sus venas lo delatan, muevo mis dedos,

deseando aplacar el fuego que me quema, mis pulsaciones aumentan frenéticamente... el calor

me abrasa... un profundo cosquilleo avisa de que voy a correrme, abro mis piernas para una

mejor liberación, y me corro entre gemidos de placer, le miro jadea también, los dos

reclinados en la silla, intentado regular la respiración.

Unos minutos después lo conseguimos, entre risas le comento, que sin duda compraré el gel, y

sin duda también, ¡el más grande!

Autor: Carla

 

Menu de navegación: Escorts Barcelona - Escorts Madrid - Escorts Zaragoza - Acompañantes Barcelona - Acompañantes Madrid - Acompañantes Zaragoza

Escorts Acompañantes Zaragoza Escorts Barcelona Escorts Madrid

Escorts Barcelona Escorts Madrid Escorts Zaragoza Contactos Eroticos

Copyright © 2008 EscortsOnFire.com - Todos los derechos reservados | Powered by Gemidos.com.ar | Diseño y programación EscortsOnFire.com | Sitemap