La Obsesi¢n de Titania (III y final)
Enviado por Anonimo el día Miércoles 16 de Junio de 2004
 



Días después de aquella noche, Gambito, que ni se imaginaba lo que estaba
planeando Titania, quiso volver a tener relaciones con ella, pero ésta, para su
sorpresa, se negó rotundamente a complacerle, con la excusa de que aún seguía
enojada con él por el incidente en la discoteca, (lo cual no era cierto, todo
era parte de su plan), y extrañado por su enojo, le preguntó:


- Pero ¿por qué sigues molesta?. Si te pedí disculpas esa misma noche y tú
me habías perdonado. - ¿Que yo te había perdonado?. - contestó - Creo que me
mal interpretaste querido, yo sólo quise probar si en realidad harías lo que
fuera por mí, y lo demostraste bastante bien, pero eso no significaba que te
perdonaba por lo que me habías hecho. - Entonces ¿Todo lo que hicimos aquella
noche en el hotel, no significó nada para ti? - preguntó indignado. - ¡Claro
que significo algo!, me demostró que sirves para cumplirme mis fantasías. -
expresó Titania. - ¿Para cumplirte tus fantasías?. ¿Sólo eso?. ¿Acaso
estas bromeando, Titania?. - protestó él. - ¡No!, no estoy bromeando, yo
decidiré cuándo y dónde me harás el amor, pues sólo eres para mí un objeto
sexual, no me sirves para salir y ser mi novio formal. - exclamó Titania,
queriendo enfurecerlo.


A él no le gusto para nada esa respuesta, y visiblemente enojado le dijo :


- ¿Y piensas que voy a dejarme manipular a tu antojo?, Gambito no es objeto
sexual de ninguna mujer. - ¿Quieres apostar? - contestó ella, mientras le
bajaba los pantalones para sacar su enorme verga y comenzar a mamarle el huevo
como sólo ella sabía hacerlo, exponiéndose a una situación comprometedora,
pues se encontraban en el salón de reuniones de la Mansión X, y alguien podría
entrar y sorprenderlos. - ¿QQué haces?, alguien podría vernos. - dijo Gambito
- Sólo están Cíclope y Jein, y ambos están en la piscina, dándose un chapuzón.
- contestó Titania, para tranquilizarlo.


Al saber esto se tranquilizo, pero estaba algo confundido, no sabía si
dejarse hacer aquella mamada, pues le demostraría a Titania que lo manipulaba a
su antojo, pero la mamada fue mejor que sus principios y terminó rindiéndose
ante ella, imaginándose cómo sería comérsela ahí mismo en el salón de
reuniones.


De pronto, Titania se levantó y metió su mano derecha en su coño,
deslizando los dedos por debajo de su ropa interior (llevaba puesto unos shorts
para correr y un suéter de gimnasia que le quedaba súper ajustado) y comenzó
a masturbarse mientras lo veía a él haciéndose una paja cuando la observaba.
Ella deslizó el suéter para poder sacarse un seno y acariciarlo con sutileza
mientras Gambito la observaba emocionado, y queriendo no ser un espectador, se
le acercó para mamárselo, pero ella lo detuvo y le dijo:


- No, amorcito, puedes mirar, pero no tocar. - ¿Sólo mirar?, ¿me quieres
volver loco, Titania? - protestó. - Esta bien, sólo te daré una probadita de
mi chucha. - dijo ella, sacando en ese momento sus dedos de su coño, los cuales
estaban empapados en fluidos vaginales. - ¡Prueba mi jugo, amorcito!, dime si
te encanta. - exclamo Titania, metiéndole sus dedos en la boca de Gambito, y éste
como pudo, succionó todo el fluido de sus dedos. - Mmmmm, ¡está sabroso!., déjame
chupar tu cuquita mojada, cherrí. - dijo él, quien se moría por lamerle la
chucha.


Ella sacó sus dedos de su boca, se acomodó el suéter y alejándose de él,
le dijo de manera humillante:


- Eso es todo por hoy, quizás mañana te deje besar mis senos.


Gambito se quedó con la boca abierta, ella le había mamado el huevo, le
hizo saborear su cuca con los dedos, y luego ¡se alejaba como si nada!. Lo había
dejado como un tonto, y eso no se lo iba a permitir, ¡de ninguna manera!.


Se acomodó los pantalones, y se fue tras ella, para decirle :


- ¿Crees que Gambito es un imbécil?, no vas a jugar conmigo Titania, harás
el amor conmigo, ¡quieras o no!. - ¿Serías capaz de forzarme?. - preguntó,
pensando que la iba a violar. - Gambito nunca obligaría a una mujer a entregársele,
si ella no lo quiere. - respondió.


Decepcionada, se aparto de él y dijo :


- Pues entonces, te quedarás con las ganas, porque no pienso por ahora tener
sexo contigo.


Y se alejó, dejándolo sorprendido de su respuesta, pues estaba seguro que
ella quería tener sexo con él, y sin embargo, lo había rechazado, no lograba
comprenderla, así que se encogió de brazos y se resignó.


No le dio mucha importancia al asunto, pues pensó que en cualquier momento
regresaría, pidiendo a gritos que la hiciera suya, como en la primera vez que
lo hicieron, pero se equivocaba, en esta ocasión sería él quien se obsesionaría
con ella, ya que después de lo que sucedió en el Salón de Reuniones, Titania
tuvo varios encuentros intencionales con Gambito, en el que se esmeró en insinuársele
con poses atrevidas, caricias, besos eróticos y diciéndole palabras fuertes
que lo incitaban al sexo, pero siempre que éste se mostraba dispuesto a
hacerlo, ella se apartaba diciéndole que no lo deseaba, que sólo era un juego,
por lo que Gambito se enojó tanto que no quiso saber nada de ella, y siempre
que la veía venir, la esquivaba para que lo dejara de provocar.


Titania, al ver que este la esquivaba, pensó que se le había pasado la mano
con su plan, así que lo buscó por toda la mansión para pedirle disculpas y al
no encontrarlo, llegó a temer que se había ido en busca de alguna chica que sí
lo quisiera, y presa de los celos, llegó hasta su habitación, donde le
esperaba una agradable sorpresa.


Gambito, quien se había duchado para calmar la calentura que tenía por
culpa de ella, se miraba al espejo, y pensando en voz alta dijo :


- ¡Diablos!. ¡Aún tengo ganas de culearmela! Si estuviera aquí, la haría
mía a la fuerza.


Pensó en lo que había dicho, y ofuscado dijo :


- ¿Qué estoy diciendo?, no podría hacerle eso si ella no quiere, ¡no soy
un violador!.


Pensaba tanto en ella, que se comenzó a hacer una paja mientras se imaginaba
que le rompía el culo, y pensando en esto, se excitó tan rápido que termino
viniéndose, y debido a que no había tenido sexo en días, salpicó todo el
espejo y las paredes del baño, con la potencia de sus chorros.


Al ver todo ese semen impregnado en la pared y el espejo, se preguntó si
ella se abría tragado toda esa leche, pues como le gustaba mucho su vitamina ¨
S ¨, ¡a él le habría encantado verla tragando toda esa cantidad de semen!,
pero lo que más le hubiera encantado, era descargárselo en su culo, pues era
lo que más le fascinaba cogerle. Al pensar en eso, nuevamente se excitó, y su
verga se le paró quedando en condiciones para una culeada.


- ¡Maldición!, ¡no me haré otra paja!, ¡prefiero reservármelo para
ella!. - exclamó, mientras se secaba y se disponía a limpiar el baño. -
Mientras hacía esto, alguien tocó a su puerta, se puso una toalla para
cubrirse y fue a ver quién era, cuando se asomó, vio que se trataba de
Titania, que venía pensando que éste, se había ido, pero al encontrarlo en su
cuarto, se tranquilizó a la vez que se quedó algo impresionada al ver a
Gambito sólo con la toalla puesta, y le dijo :


- Mmmmmm, ¿te estabas duchando, Remir?., ¿no quieres que te ayude a
enjabonar tu picha?.


Al verla ahí, parada insinuándosele nuevamente, después de que él se había
estado masturbando por su culpa, Gambito perdió la cordura, y se olvidó por
completo de sus principios, así que la agarró de una mano, la metió a su
cuarto y cerró la puerta con llave. Ella al verlo reaccionar así, se asustó
un poco y dijo :


- ¿Qué te pasa Gambito?, ¿dije algo que no te gustó?. - A lo que él
contestó :


- Al contrario, me has dicho cosas que me han encendido demasiado, y ya no me
puedo contener mas, tu te lo has buscado. - Y dicho ésto, se quitó la toalla,
mostrándole su verga que estaba dura dispuesta para una culeada, y ella al
verlo reaccionar así, se dio cuenta de que él la iba a violar, así que
satisfecha de su triunfo, decidió seguir con su plan y fingiendo temor le
preguntó :


- ¿Qué vas a hacerme Gambito?. - Te voy a hacer mía a la fuerza, ya que te
la pasas provocándome y no me quieres complacer. - contestó. - No te atrevas a
- la silenció con un beso forzado, que ella fingió resistir, para luego ser
conducida a la fuerza hasta la cama, donde la desnudó con salvajismo, casi al
punto de desgarrarle la ropa. Luego le amarró ambas manos con una correa,
impidiéndoles su libre movilidad y le dijo :


- Ahora vas a pagarme lo que me hiciste esa noche, no podrás usar tus manos,
y por ello sólo podrás sentir la culeada que te voy a dar, y prepárate.,
porque no tendré piedad de ti.


Al oírle decir esto, ella se excitó muchísimo, al fin había logrado que
Gambito le cumpliera su fantasía, pero debía disimularlo, así que siguió
fingiendo que estaba asustada y suplicante, le dijo :


- ¡No, por favor! ¡Así no!. ¡Perdóname, mi vida, no lo volveré a
hacer!. - ¡Es inútil que me pidas perdón! ¡Tú te lo buscaste!. - contestó.


Y al decirle eso, la besó con una fogosidad que casi se la come por la boca,
mientras acariciaba su chucha, y lo hacía metiéndole el dedo hasta el fondo,
queriendo sentir sus fluidos.


- Ahora vas a saber lo que es una mamada en el coño, Titania. - exclamó
Gambito dirigiéndose a su chucha, para disponerse a chupárselo de una manera
que mezcló lo salvaje con lo delicado, pues metía su lengua en el coño, a la
vez que le daba lengüetazos a su clítoris y a sus labios vaginales, todo esto
mientras le metía el dedo en su fundillo.


Titania gemía, fingió algo de resistencia, pero el gusto que le estaba
dando era mayúsculo, así que se dejó hacer aquella caricia, Gambito estaba
realizando esa fantasía que tuvo, de ser violada. Lamió su chucha hasta que
sintió las contracciones y los gemidos que indicaban que ella tenía un
orgasmo, acto seguido subió a sus pechos para disponerse a mamárselos de una
forma tan magistral, que inclusive llegó a morder levemente sus pezones, sólo
para arrancarle pequeños gritos de placer a ella.


- ¡Por favor, detente!, ¡ya no sigas, Gambito!, ¡me lastimas!. - suplicaba
ella, fingiendo muy bien que no quería seguir. - ¡No lo haré!, ¡tú me
provocaste, ahora te aguantas!, y prepárate, porque te voy a culear. - dijo él,
negándose a sus súplicas.


Y sin mas preámbulos, abrió sus piernas al máximo, de una manera tal, que
le abrió el coño en todo su esplendor, para después clavarle su verga hasta
el fondo de un sólo golpe, arrancándole un grito de placer a ella, al sentir
aquella picha descomunal perforándole el coño.


- ¡Ayyy! ¡No, por favor Gambito!, ¡te lo ruego, no me lo hagas así!, ¡me
duele!, ¡me estas lastimando!, ¡Ahaaaa! - suplicaba Titania, fingiendo que no
le estaba gustando. - Ahora vas a pagarme lo que me has hecho todos estos días,
Titania. - dijo él - Te castigaré como te mereces. ¡por haber sido una chica
mala!.


Y comenzó a bombearle el coño, dándole embestidas fuertes, ya que su
chucha estaba bien abierta y lubricada, facilitándole la penetración. Al poco
rato de haber comenzado, Titania dejó de fingir, para comenzar a disfrutar lo
que le estaba haciendo, motivándolo aún más con expresiones fuertes que le
decía.


- ¡Vamos, papi!¡Cómeme duro!, ¡no tengas piedad de mí!, ¡maltrátame
con tu verga, nene!. - Sus palabras fueron como un afrodisíaco para él, pues
le bombeó el coño con más fuerza sacudiendo toda la cama con sus embestidas,
mientras que ella trataba por todos los medios de acariciarlo, pero sus manos
sujetas se lo impedían, y lo único que logro hacer, fue colocar sus manos
atadas detrás de la nuca de Gambito, rodeando así su cuello, mientras gritaba
de placer por cada embestida que le daba, ¡pidiendo que se lo metiera hasta los
huevos!. Pronto ambos llegaron al clímax, y Gambito le descargó su leche en la
chucha, llenándosela por completo, a tal grado que salía escurriéndose de su
coño para empapar la cama.


Descansó unos segundos, mientras observaba cómo descendía el orgasmo que
Titania había alcanzado, y le dijo :


- Veo que lo disfrutaste tanto como yo, cherrí, ¡me alegro!, porque
entonces, también te gustara lo que te voy a hacer.


Y dicho esto, la puso de medio lado, se colocó detrás de ella, le levantó
una pierna dejando el ano expuesto, y sin perdón, le metió el huevo, el cual aún
permanecía erecto (pues Gambito, estaba caliente, parecía que las
provocaciones de Titania fueron un afrodisíaco para él), clavándoselo poco a
poco, pero esta vez sin tanta delicadeza, y fue metiéndoselo hasta lograr
enterrárselo todo.


Ella gritaba y lloraba por el dolor que le causaba, alcanzando a decirle :


- ¡No, por favor!, ¡ya no!, ¡Ayyyy!, ¡me estas lastimando mucho, Gambito!.,
¡Ahaaaaaa!, ¡ya no me castigues más, te lo imploro!, ¡Ayyyy!, ¡Ahaaaaaa!,
¡me portaré bien, te lo juro!.


Pero lo cierto era que le gustaba el maltrato que le hacia su picha enorme,
ella fingía que no le estaba gustando, porque sabía que él estaba como poseído
y que entre más se le resistiera o se le negara, con mas salvajismo se la comería,
y eso era precisamente lo que quería.


Comenzó a bombearle el culo, primero con movimientos lentos, para después
irlos incrementando, a medida que sentía menos fricción en su ano. Al poco
rato ya le estaba dando embestidas fuertes en su trasero, las cuales golpeaban
constantemente sus nalgas, produciendo que su cuerpo se estremeciera y que sus
senos se movieran de una manera majestuosa, todo esto mientras ella seguía con
su plan, gritándole que se detuviera, pero él no le hacía caso, al contrario,
¡lo motivaba aún más!. Gambito le levantó aún más la pierna, para tenerle
bien abierto el trasero, mientras que con su otra mano, sujetaba sus enormes
senos, acariciándolos.


Después de un rato, Titania no pudo seguir fingiendo, el placer inmenso que
le estaba dando aquella culeada fue más que su deseo de continuar su plan y
termino rindiéndose ante él. Se moría de ganas de acariciarle el cuerpo, pero
sólo podía resignarse a tocar con sus manos atadas, el rostro de Gambito y por
momentos, tuvo que apoyarse sobre la cama, cuando éste, le bombeaba con más
fuerza el culo.


- ¡Ohooo! ¡Gambito, métemelo más duro!, ¡Ahaaaaa!, ¡quiero que me la
claves hasta los huevos, cariño! ¡Ahaaaaaaa! - gritaba Titania. - ¿Te gusta
sentir mi huevo en tu culo, cherrí?. ¿Quieres que te castigue con más
fuerza?. - pregunto él. - ¡Sí!, ¡castígame Remir!, ¡he sido una chica
mala!, ¡y debes castigarme con tu látigo, nene!. - contestó.


La sujetó de la cintura y se colocaron de tal manera que ella quedó en
cuatro patas, mientras que él permanecía clavándole el trasero, todo esto sin
sacar su verga.


En esta posición, le penetraba el culo, con más salvajismo y fuerza que en
la anterior, pero esta vez ella también se lo clavaba, moviendo su trasero
levemente de atrás hacia adelante con sumo placer y deleite, pues disfrutaba
aquella picha descomunal perforándole el fundillo.


La bombeó por un buen rato, hasta que notó que Titania se venía, y fue
entonces cuando ella dijo :


- ¡Ohooo, Remir! ¡Déjame sentir tu néctar de amor en mi culo!. - Pues, si
eso es lo que quieres, ¡lo tendrás!. - dijo Gambito, quien al instante se dejó
venir en su culo, llenándoselo todo de semen, pero esta vez no dejó que se
vaciara toda su carga en el, sino que sacó su verga, aún eyaculando, para
dispararle el resto de su leche sobre su cóccix, quedando al final, la espalda,
sus nalgas y el fundillo, chorreantes de semen.


- Ahora tu nalga tiene mi nombre, Titania, me perteneces en ¡culo y alma!. -
dijo Gambito sonriendo por su comentario. - ¿De veras? No me digas ¿Y tú me
perteneces, Gambito?. - preguntó ella extasiada. - En cuerpo, alma y corazón,
cherrí. - contestó.


La respuesta que le dio, le causó una impresión muy grande, sintió que
Gambito le hablaba con la verdad, así que lo besó, mientras él la liberaba de
las correas.


- Perdóname por mi comportamiento esta noche, - dijo él - no sé lo que me
pasó, sé que hice mal tratándote así, pero es que tú me. - Sssssssh. - lo
silenció Titania, poniéndole un dedo en sus labios - No te preocupes, Remir,
hiciste exactamente lo que quería que hicieras, yo te provoqué todo este
tiempo para que te calentaras tanto, que terminaras tomándome a la fuerza, pues
quería cumplir mi fantasía de que tú me violaras, y debo confesarte que
estuve a punto de desistir en mi plan, pues yo también me estaba calentando
contigo, y eso de rechazarte después de una mamada, ¡sí que fue difícil para
mí!. - ¡De modo que todo esto lo tenías planeado! Te desconozco Titania, ¡te
has convertido en una pervertida!. - expresó Gambito. - Por tu culpa, mi vida.
- exclamó ella - Has despertado en mí toda mi sexualidad, y no hay un momento
que no piense en eso, ¡hasta parezco una ninfómana!. - Y dime., ¿te gustó?.
- pregunto él. - ¡Me encantó!, ¡estuviste fenomenal!. - contestó. - Si
hubieras llegado antes de que me metiera al baño, te habría descargado mi
vigorosidad de tantos días sin sexo. - comentó Gambito. - ¿Te hiciste una
paja en el baño, Remir?. - preguntó ella. - Sí, no pude aguantarme mas, me la
tuve que hacer, al imaginar que me comía tu culo, pero ahora, no lo imaginé,
lo hice realidad. - contestó, con una sonrisa de satisfacción en sus labios. -
A decir verdad, no estoy molesto por lo que me hiciste aquella noche, al
contrario, quisiera repetirla nuevamente. - expresó él. - Pues si quieres, lo
volveremos a hacer, ¡pero mejor!. - dijo ella.


Y se abrazaron besándose apasionadamente, para luego descansar un par de
minutos en la cama, después le preguntó si quería ducharse con él, a lo que
ella respondió que sí. Se fueron al baño y al entrar, Titania se percató de
las manchas de semen (por la paja de Gambito), que habían quedado en la pared y
en el espejo ya que no había terminado de limpiar todo, y dijo :


- ¡Wao!., ¡salpicaste toda la pared y el espejo con tus chorros, Remir!, me
pregunto, ¿qué tan lejos llegarían tus disparos?. - Uno de estos días te lo
demostraré, cherrí. - contestó - Cuando haya pasado un buen tiempo sin
echarte un polvo, haremos la prueba, y te sorprenderás. - Titania sintió
curiosidad por saber qué tan potentes eran los chorros de semen de Gambito,
pero en otra ocasión lo averiguaría, pues en ese momento, lo que se le antojó,
fue de tragarse su leche, y tenía pensado hacerlo en la ducha, así que fueron
a bañarse, para quitarse tanto el sudor como la pegajosidad del semen que tenían
sus cuerpos y mientras lo hacían, se enjabonaron mutuamente, excitándose
tanto, que ella le dijo :


- ¿Te gustaría cogerme aquí en la ducha, Gambito?. - Me encantaría., pero
tendrás que mamármela primero. - contestó.


Y sin perdida de tiempo, se agachó para mamarle la verga, la cual estaba
desinflada, debido al intenso trabajo que había tenido, así que Titania tuvo
que poner toda su destreza en práctica, logrando como siempre, que se le
pusiera dura nuevamente. Cuando se sintió lo suficientemente vigoroso como para
culearsela, Gambito la puso en volandas, para meterle su huevo en la chucha, y
apoyándose contra la pared del baño, empezó a cogérsela, pero esta vez lo
hacía con delicadeza, asegurándose de metérsela lo más profundo posible, sus
cuerpos estaban mojados, y tenían jabón en ciertas partes, lo que causaba que
la sensación del contacto cuerpo a cuerpo fuera realmente erótica, al poco
rato ella le dijo al oído :


- Cuando sientas venirte, me avisas, quiero que me la descargues en mi boca.,
deseo tragármelo. - Eres insaciable cherrí, parece que te has hecho adicta a
mi semen. - dijo. - Por tu culpa, Remir. ¡Me has convertido en una ninfómana,
adicta a tu semen!. - contestó ella. - Al decirle esto Gambito se excitó aún
más, y le dijo que se estaba viniendo, a lo que ella inmediatamente se bajó
para mamarle la picha, esperando deseosa su descarga de leche en la boca,
queriendo repetir la misma hazaña que hizo en el hotel aquella noche, de tragárselo
todo sin dejar escapar ni una sola gota, y así lo hizo, ¡se lo tragó todo!.


Cuando termino su labor, ella se secó la boca, y se dispuso a besar a
Gambito, en agradecimiento por aquel hermoso regalo.


- ¡Wagh! Tu boca sabe a semen., no me acostumbrare a besarte después de una
mamada. - expresó él. - Pues tendrás que hacerlo, - exclamó ella - porque
siempre probaré tu semen, es mi vitamina ¨ S ¨. Me encanta tragármela y
llenarme de ella. - Además, - añadió - tu siempre me besas después de que me
mamas el coño y tu boca queda con un sabor extraño, pero no me quejo, ¡sólo
por complacerte!.


Gambito se sonríe por lo que le ha dicho, estaba en lo cierto, y le dice :


- Tienes razón, cherrí, ambos hacemos lo que nos gusta con la otra persona,
y después de todo, no hay nada de malo en intercambiar nuestros fluidos en la
boca, al contrario, es un lindo gesto de amor hacia su pareja.


Y diciendo esto se besaron apasionadamente, con tanta intensidad y erotismo,
que sus lenguas se unieron dentro de sus bocas, jugueteando entre sí. Titania
lo perdonó del incidente en la discoteca, ya que estaba muy enamorada de él, y
de ahora en adelante, estaría dispuesta a peleárselo con cualquiera chica que
tratara de meterse con él, así que volvieron a ser amantes en secreto.


Dos días después, el profesor Xavier envío a Titania a una misión
secreta, que la haría estar fuera del país por 15 días, entonces ella habló
con Gambito y le pidió que por favor no la engañara mientras estaba fuera, que
le fuera fiel, porque si se llegaba a enterar que había estado con otra., lo
mataría.


Resultó como un castigo para él., ¡pasar todo ese tiempo sin ella!, pero
lo soportó, distrayendo su mente mientras jugaba al billar y a los naipes. Se
mantuvo lejos de las chicas, y no se masturbó en todo ese tiempo, queriendo
desfogarse con ella cuando regresara.


Al volver Titania de su misión, quedó en verse con Gambito en la recámara
de ella por la noche, así que al llegar la hora acordada, él la buscó a su
habitación donde la encontró desnuda, esperándolo impaciente y le dijo :


- ¡Al fin te tengo mi amor!, todos estos días sin sexo, ¡me estaban
matando!. - ¿Te masturbaste en mi ausencia, cariño?. - preguntó ella. - ¡No!,
me lo he reservado todo, para ti., para que puedas comprobar la potencia de mis
chorros. - dijo él, mientras la conducía a la cama.


Al oírle decir eso, recordó lo que había pasado el otro día, en que ella
sintió curiosidad por ver sus disparos de semen, así que la idea de
averiguarlo esa noche, le pareció atractiva. Lo desnudó en la cama, lo acostó
y se puso a mamarle el huevo, poniéndoselo duro rápidamente, mientras él decía,
visiblemente excitado :


- ¡Ohoooooo, sí!, ¡lo haces tan bien, cherrí!, ¡sigue así y acabaré en
tu boca, cariño!. - Mmnnsm, no sabes cuánto, Mnnssmmm, extrañé mamar tu
verga, Remir Mmnnssnm - decía ella, mientras se lo seguía chupando.


Como él había pasado mucho tiempo sin sexo y sin masturbarse, terminó por
llegar al clímax rápidamente, gracias a la sorprendente mamada de Titania y
sin poder contenerse más, exclamó :


- ¡Me vengo, Titania!. ¡Ahaaaaa!.


Ella al ver que iba a acabar, dejó de mamárselo para comenzar a hacerle una
paja, y unos segundos después, observó maravillada cómo un chorro de semen
salió disparado con gran potencia hasta llegar al techo, ¡le salpicó la cara,
el pelo y parte de su espalda!, luego otra serie de chorros se esparcieron por
toda la habitación, la cama, y los cuerpos de ambos, quedando todo ¡salpicado
en semen!.


- ¡Cielos!. ¡Fue fantástico!, ¡parecías una fuente, mi amor! - dijo
ella, asombrada de tal potencia. - Eso fue el aperitivo., ¡ahora viene el plato
fuerte!. - exclamó él, mientras se disponía a montarla en su verga, que
estaba dura como una estaca, a pesar de haberse venido magistralmente.


Titania recogió con sus dedos todo el semen que pudo, del cuerpo de Gambito
y del de ella, para tragárselo con sumo placer y deleite, mientras que él, se
la montaba con fuerza., cabalgando sobre su huevo.


Hicieron el amor como nunca, ambos se tenían ganas, así que culearon toda
la noche., hasta el amanecer.


Días después, Gambito la invitó a salir al cine, para pasar una noche como
novios, y para su sorpresa, en el cine se encontró con Vanessa nuevamente,
quien al verlo con ella, quiso sembrar la discordia entre ellos dos nuevamente,
pues no podía aceptar que Gambito la había dejado, así que sin ninguna vergüenza,
se acercó a ellos dos y descaradamente abrazó a Gambito diciendo :


- ¡Remir, mi amor! ¡El destino nos ha vuelto a reunir, otra vez!.


Gambito, sorprendido por la llegada inoportuna de ella, miró a Titania,
quien molesta por el descaro de Vanessa, se disponía a pelear por él, pero
antes de que ella hiciera algo, Gambito dijo :


- ¡Vanessa!., ¿qué te pasa, estás loca?, ya te dije que no quiero saber
nada de ti, lo nuestro terminó hace mucho tiempo. Mi corazón pertenece a una
sola mujer, a la que es mi novia, mi amante, y que será, si ella quiere, mi
esposa.


Todo esto lo dijo dirigiéndose a Titania, quien no podía creer lo que
escuchaba, ¡Gambito le estaba proponiendo matrimonio!, no sabía si era cierto
o no, pero le gustó la reacción que tuvo Vanessa al oír la noticia, quien se
mostró visiblemente ofuscada y dijo :


- Bien, veo que estas realmente interesado en ella, para que estés pensando
en hacerla tu esposa Bueno, espero que te vaya bien, con tu nueva ¨ amante ¨.


Y se alejó de ellos, situación que aprovechó Titania para preguntarle :


- ¿Es cierto lo que me acabas de decir, Remir?. ¿Realmente quieres que sea
tu esposa? ¿O sólo lo dijiste para que ella te dejara en paz?. - Si hubiera
querido que se apartara de mí, le habría dicho que tú y yo estamos casados -
contestó Gambito - pero no, le dije que eras mi novia y mi amante, lo cual es
cierto, lo de la futura esposa era una sorpresa, quería pedírtelo esta noche,
pero en vista de que ella apareció, se me ocurrió que te habría gustado que
te lo pidiera en frente de ella.


Al oírle decir eso, ella lo abrazó llorando y mientras lo besaba con
ternura, le dijo :


- ¡Oh, Remir!, ¡qué sorpresa me has dado!, no esperaba que me propondrías
matrimonio, ¡pero no sabes cuánto soñé con que me pidieras eso!. - Entonces,
¿aceptas ser mi esposa?. - le preguntó. - ¡Sí papi, acepto!, pero primero
quiero que seamos novios, para gozar de nuestra relación, ¡y para que me
puedas presentar como tu novia oficial!. - contestó, emocionada y llorando, dándole
un beso intenso.


De esta manera, ambos tuvieron su relación formal de noviazgo, igual que la
de Cíclope y Jein, permanecieron guardando su secreto, durante un tiempo, hasta
que decidieron revelarlo a los demás en la Mansión X, para sorpresa de todos,
menos para el profesor Xavier, quién supo todo desde el primer momento, pero
que no quiso decir nada, para no arruinarle la oportunidad a Titania de ser
feliz.


Y si se preguntan si se casaron o no, ¡pues si!., ¡se casaron!, pero mucho
tiempo después de haber revelado su secreto a los Hombres X, ya que tuvieron
que afrontar muchos problemas en su relación, (celos injustificados tanto de él
como de ella, rompimientos en la relación, corazones rotos, etc.) típicos de
un noviazgo, pero en las que, curiosamente, el que casi siempre pedía perdón,
era él, pues Titania lo tenía en la palma de la mano, ya que lo había
conquistado dándole mucho amor y sobre todo, mucho, pero mucho, SEXO.


THE END


Autor : el Angel Negro



 

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