Superman X (I, El Sacrificio)
Enviado por Anonimo el día Miércoles 16 de Junio de 2004
 



Bueno antes que nada debo aclarar que este es el primer relato que su
servidor hace con el celebre Superman. Pero tomando en cuenta que ya alguien
escribió uno me pareciócorrecto tomar lugar detras de el. Solo una aclaración,
como los seguidores de Superman saben existen dor versiones de Superchica, una
en la serie de T.V. y otra en el Comic, y que el presente relato esta basado en
las caracteristicas de la Superchica de T.V. Dicho lo anterior espero que lo
disfruten.


SUPERMAN X I (EL SACRIFICIO)


. Era uno de esos días comunes en la ciudad de Metrópolis, ningún
acontecimiento sobresaliente más allá de lo normal en una gran urbe. En el
edificio que albergaba al periódico "..El Planeta".. era la hora pico
para el trabajo. En el departamento de redacción los reporteros iban y venían
llevando documentos, esperando noticias en Fax, tomando notas por teléfono o
seleccionando fotografías para los artículos.


Otros estaban atentos a una gran pared donde varios televisores, empotrados
en ella, permitían vez lo que ocurría en los principales canales noticiosos,
no solo del país sino también del extranjero. De vez en cuando Pedro Huay,
editor en jefe del Planeta, salía de su oficina para llamar a alguien o para
girar alguna orden de salida, en realidad esto no era necesario pues hubiera
podido hacerlo atraves de la computadora, no obstante el prefería el viejo
estilo del jefe gritón.


Para el ojo neófito aquella actividad era caótica, pero para los
conocedores era el movimiento normal en la construcción de un periódico. Pero
aquel día había una pieza de la maquinaria que no funcionaba, se trataba nada
menos que de Clark Kent, Superman, quien permanecía ajeno a la actividad que se
desarrollaba en torno suyo. Estaba sentado, con los brazos cruzados, la barbilla
hundida en el pecho y la mirada perdida. Curiosamente la única persona que se
percato de su aptitud fue su compañera de trabajo Luisa Lane, esta se acercó a
su escritorio y dijo como al descuido.


-¿Problemas Villachica?- Por toda respuesta Kent levanto la mirada y frunció
el entrecejo. Luisa conocía el significado de aquella mirada, "..vete al
diablo".. penso. A su vez ella hizo un gesto de dignidad y sin decir más
continuó su camino hacia su propio escritorio. No obstante estaba sorprendía,
era la primera vez que el "..chico bueno de Kansas".. mostraba una aptitud
grosera como esa. En fin ella tenía sus propios asuntos que atender. Clark la
miro alejarse, contemplo su estupenda figura, mejor que la de muchas modelos que
había visto, enfundada en un elegante traje sastre, lo que más le llamó la
atención fue la minifalda que dejaba al descubierto sus bien torneadas piernas.


En otro momento hubiera ido tras ella para disculparse, pero ese día no, ese
día no tenía ganas de jugar al "..buen chico del pueblo".. ó acaso era
más acertado decir "..el tonto de la ciudad"... Sin embargo, la intromiciónde
Luisa lo hizo darse cuanta de lo atrasado que estaba en cuanto a los demás,
"..lo que menos necesito son problemas con Pedro".. se dijo a sí mismo
mientras se acomodaba en su asiento. Entonces hecho mano de sus habilidades y
comenzó a trabajar a una velocidad pasmosa.


Teniendo cuidado de no llamar la atención. En pocos instantes realizo el
trabajo que a cualquier otro le habría llevado más de dos horas. Al terminar
se levanto y sin cruzar palabra con nadie se encamino hacia los elevadores, subió
a la azotea del edificio y, tras asegurarse de que estaba solo, cambió su
indumentaria de reportero por el inconfundible traje de Superman. Sin más
emprendió el vuelo rumbo a su hogar, la casa de Martha y Jonathan Kent,
necesitaba hablar con alguien abiertamente.


En pocos minutos se encontraba volando sobre los campos sembrados de trigo, y
otros productos, propiedad de su padre. Finalmente llego hasta la casa y
descendió, de inmediato un viejo perro labrador comenzó a ladrar alertando
sobre la llegada de un intruso, Jonathan y Martha salieron y sus caras se
llenaron de alegría al ver a su hijo después de tanto tiempo, habían pasado 4
meses desde su última visita. Sin embargo, la expresión de su rostro les hizo
comprender que algo serio le ocurría. Más tarde se encontraban reunidos en la
vieja cocina de la granja, Martha les preparó una taza de café, hay comenzaron
a hablar.


-¿Qué te ocurre hijo?- pregunto Jonathan preocupado.


-Se trata de Kara papa- Tanto Jonathan como Martha suspiraron al escuchar el
nombre de la joven de acero.


-¿Qué pasa con ella hijo?- dijo Martha mientras tomaba asiento cerca de su
hijo. Este tomo un sorbo de café y respondió apesadumbrado.


-¡Tiene un romance con Lex Lutor!- Aquella noticia casi hizo que lo viejos
granjeros se fueran de espaldas.


-Hijo, ¿éstas seguro de lo que dices?- la voz de jonathan era casi un
sollozo.


-Sí- contesto Clark bajando la vista, hubiera querido no contarselo a sus
padres, pero la verdad era que él mismo no sabía que hacer.


-Cuentanos que pasa.-dijo Martha visiblemente consternada. Clark respiró
profundamente y comenzó a contales sobre la amenaza que ahora estaba sobre Kara,
y por ende sobre ellos.


Todo había comenzado unos meses atras, justo después de que Kara y él
detuvieran un complot del siniestro amo de Apocolis, Darksai, para vengarse de
la tierra por haberlo desafiado, ese acto fue su carta de presentación ante la
gente de Metrópolis, y ante el mundo entero. Al principio todo le había
parecido maravilloso, sobre todo el hecho de poder volar libremente por los
cielos de la gran urbe, al fin podía realizar su sueño de ayudar a las
personas, como no pudo hacerlo con sus padres y su gente. El intento convenserla
de pasar un poco más de tiempo en la granja, pero ella se negó asegurando que
ya estaba lista para enfrentar la vida en la tierra. Al final Clark terminó por
acceder y se dio a la tarea de ayudarla a conseguir una identidad secreta. Por
tal motivo no le quedo más remedió que acudir a Ciudad Gótica, donde solicito
la ayuda del Caballero de la noche, Batman.


Este se sorprendió por aquel pedido, pero acepto solicitando dos días para
hacerlo, después le presento a Superman el resultado. A partir de ese momento
Kara adoptaría el nombre de Linda Lee, nacida en Kansas, de padres divorciados
y dedicada al estudio del arte.


-Espero que no haya nada raro en esta identidad- había comentado antes de
partir de regreso a Metrópolis.


-Descuida- respondió Batman- No queremos hacer nada ilegal ¿verdad?- el
sarcasmo del hombre murciélago consiguió arrancarle una sonrisa. Una vez
resuelto el problema, le consiguió un pequeño departamento cerca del centro.
Así Superchica comenzó a combatir el crimen, aligerando un poco la carga para
él, por desgracia esta actividad atrajo la atención del más poderoso criminal
de la cuidad, Lex Lutor, al principio la considero una nueva molestia para él,
sin embargo, su mente diabólica no tardo en concebir un plan para sacar
provecho de la recién llegada.


Para empezar, gracias a sus influencias políticas, promovió la realización
de una espectacular bienvenida para Superchica, con desfile y entrega de las
llaves de la cuidad. Desde luego él se opuso a tal evento, sin embargo a Kara
le agrado la idea sobremanera y no pudo evitar que asistiera. Aunque él mismo
termino por asistir, como Clark Kent desde luego, no dejo de inquietarle el
hecho de que fuera el mismo Lutor quien recibiera a Superchica a la entrada del
Ayuntamiento. Lutor hizo gala de sus mejores modales, incluso beso la mano de
Kara provocando que esta se ruborizara, su discurso fue sumamente emotivo y
cerro pidiendo una fuerte ovación para la festejada. No bien los aplausos
comenzaron, hicieron acto de presencia unos "..misteriosos".. hombres
armados que pretendían secuestrar al alcalde. Desde luego Superchica se lanzó
a la batalla, él no pudo intervenir porque Luisa tuvo a bien tirarlo al suelo,
junto con ella, para "..mantenerlo a salvo"... La lucha fue feroz pero la
joven de acero logro salir triunfante, curiosamente Lutor salió "..levemente
herido".. a causa de un rozón en el hombro. La sangre hizo que la herida
aparentara ser más grave de lo que en realidad era. Superchica se ofreció a
llevarlo al hospital, en el camino Lutor entablo conversación con Kara y logró
impresionarla con sus aires de filántropo.


Mientras tanto Clark Kent, mediante sus poderes, buscaba algunas pistas sobre
lo que había pasado, pronto se dio cuenta de que todo había sido una farsa
cuyo objeto aún no podía comprender. Días después Lutor pidió atraves del
la televisión que Superchica acudiera a su departamento para un asunto
importante. Clark se opuso a que ella se entrevistara con Lutor. Por desgracia
Kara estaba envanecida por sus éxitos combatiendo el crimen, de modo que no
dudo en acudir a la cita. Al día siguiente, mientras desayunaba en la terraza
de su departamento, Lutor recibió la visita de Superchica, esta descendió
suavemente en la barda y desde hay saludo al hombre.


-Buenos días- Lutor la miro sin denotar sorpresa ó admiración por el hecho
de que llegara volando. Esto desanimo un poco a Kara, pero sin perder aplomo
preguntó con firmeza. -¿Por qué me pidió que viniera?-


Lutor interrumpió su desayuno y levantandose de la mesa y lanzó un grito
hacia el interior del departamento.


-¡Merci!- De inmediato se presentó la bella, y mortal,
chofer-guardaespaldas llevando en las manos una carpeta de cuero negro. Lutor
tomó la carpeta é hizo un ademan para que se retirara. Acto seguido extendió
la carpeta a Superchica, quien la tomó y hecho un vistazo a su contenido. Se
trataba de una carta enviada por el director de un hospital, en ella pedía a
Lutor ayuda para cumplir la última voluntad de una paciente terminal de tan
solo 10 años. Adjunto a la carta estaba otra a todas luces escrita por la niña
y adornada con dibujos hechos con lápiz de color.


-¿Paciente terminal?- interrogó Kara sin comprender el significado de las
palabras.


-Significa que va a morir- respondió Lutor con voz apesadumbrada.


Superchica se quedó helada por las palabras de Lutor, en su planeta natal
Kandor las enfermedades habían sido erradicadas y solo se hablaba de ellas en
los registros históricos, instintivamente recordó la muerte de sus propios
padres y su corazón se lleno de pena.


-¿No pueden ayudarla?-


-Por desgracia no- El rostro de Lutor estaba sombrío y su voz sonaba
quebrada. - Nuestro conocimientos científicos aún no hallan la cura para esas
personas.- En ese momento el criminal aprovecho la situación para acercarse a
la joven de acero y colocar sus manos sobre sus hombros.


-Lo único que podemos hacer es proporcionarles toda la felicidad que podamos
durante el tiempo que vivan. Lutor acerco su rostro al de Kara, hasta casi
besarla, para decirle con voz queda. -Por favor ve a verla.- Durante unos
instantes Kara contemplo los rasgos varoniles de Lutor, en justicia era un tipo
bien parecido, sus ojos fueron lo que más le llamo la atención, emitían una
fuerza que le recordó en mucho a la mirada de su madre cuando lucho por
salvarla de la muerte.


-¡Donde esta?- Lutor sonrío dulcemente y le dio los datos del hospital. De
inmediato Kara voló hacia haya no sin prometerle que volvería para contarle lo
que sucediera. Cuando Superchica se perdió de vista la expresión de Lutor
volvió a ser dura y fría, Merci se le acercó y dijo burlonamente.


-¿Creé que mordió el anzuelo?-


-Talves sea "..super".. Merci.- respondió Lutor mientras volvía a
tomar asiento frente a la mesa- Pero sigue siendo una chica-. Superchica llegó
al hospital, que la esperaba de acuerdo la plan de Lutor, y así conoció a Mary
una niña que pronto moriría a causa de la Leucemia. A su lado volvió a
experimentar la impotencia de no poder salvar a un inocente, pese a los poderes
que ahora tenía, durante un mes esa niña inocente fue el vinculo que unió a
Lutor y a Kara. Durante ese tiempo el criminal tejió hábilmente una telaraña
de mentiras en torno a ella. Para empezar se presentó él mismo en el hospital
y entablo "..amistad".. con los padres de la pequeña, a quienes convenció
para que la niña hiciera una campaña para obtener fondos para la investigación
médica, después hablo con Superchica y, aunque esta estuvo renuente al
principio, la convenció también. Así se realizó una de las campañas más
exitosas que Metrópolis hubiera visto. Realizaron toda clase de eventos y
presentaciones personales, orquestadas por Lex Corp. desde luego, fue durante
ese tiempo que Lutor comenzó a acercarse cada vez más a Kara,manejo
perfectamente las emociones de la joven, ofreciendole otros proyectos de ayuda a
la población, campañas contra enfermedades, contra los vicios, etc. en todos
ellos Kara sería la piedra angular para que se llebaran a cabo.


Con todo eso Kara quedo convencida, no solo de que Lutor era ajeno a todas
las cosas de las que Clark lo acusaba, sino de que era un hombre noble y amoroso
con el prójimo. Lo que más le dolió a Clark fue no poder hacer nada para
romper aquel vinculo. En primer lugar no tenía pruebas de las actividades
ilegales de Lex Corp. ni de que Lutor estuviera involucrado, además, para su
desgracia Pedro los mando a él y a Luisa a cubrir un reportaje a Sur-América
donde, para no variar Luisa armo un lío donde se mezclaron la guerrilla
rebelde, los intereses ocultos del gobierno é incluso la reaparicón de un
demonio local, todo lo cual mantuvo a Superman lejos de casa por varias semanas.
Para colmo el día posterior a su partida Mary cayó en coma y murió al día
siguiente. Aquel evento era lo que Lutor estaba esperando para cerrar la trampa
definitivamente.


El mismo organizó el sepelio, esta vez evitó a los reporteros, solo
acudieron familiares cercanos, él y Kara, quien acudió vestida con un traje
negro que Lutor le proporció, cuando todo termino Lutor despidió a los
dolientes con falsas condolencias y ofertas de apoyo para los enfermos. Cuando
el último de ellos se fue Lutor volvió la vista hacia la tumba recién
cubierta. Hay estaba la joven, inmóvil y con los brazos cruzados, llorando y
sin prestar atención a lo que pasaba a su alrededor, de pronto sintió las
fuertes manos de Lutor sobre sus hombros.


-Se fuerte- le dijo al oído, Kara se volvió y se abrazo al hombre como un
naufrago a una tabla. En ese momento Lutor tomo su cabeza entre sus manos y
suavemente la hizo levantar la cara, su rostro lucía hermoso aún con los ojos
hinchados por el llanto, entonces Lutor se acerco y la beso con suavidad, aunque
con firmeza, Kara vaciló un momento pero finalmente se dejo llevar por su
necesidad de afecto y correspondió a la caricia. Desde lejos Merci los miraba
con el alma encendida por los celos. Más tarde, de vuelta en los laboratorios
de Lex Corp., Merci observaba como Lutor preparaba lo necesario para consumar su
plan.


-¿Es necesario que haga "..eso".. señor?-


-¿Tienes algún problema con esto Merci?- Los ojos del criminal la miraron
con helada furia que la hizo estremecer de pies a cabeza.


-No... no- dijo mientras daba un paso atras.


-¡Entonces cierra la boca!. ¡No quiero que me distraigas con tonterías
ahora que estoy tan cerca de la venganza!-.


Esa noche Lutor empleó un amplificador de alta frecuencia con el cual envió
un mensaje a Kara. -¿Quieres cenar conmigo?- fue todo. Tan seguro estaba de la
respuesta que cuando la joven lo llamo por teléfono para aceptar la invitación,
él ya tenía todo listo. Esa noche Lutor se vistió con un elegante traje
negro, la cena era a base de pescado y ensalada, todo ello acompañado de un
fino vino español. Cuando Superchica llegó Lutor se sorprendió a ver que no
llevaba su uniforme sino uno de los vestidos que él le había regalado durante
la campaña. Lucia bellísima, el vestido se ajustaba perfectamente a su cuerpo
juvenil y resaltaba su encantos, aunque algo nerviosa. la cena transcurrió en
medio de una platica sobre la vida, el pasado de ambos y sus planes para el
futuro. Al terminar Lutor la hizo pasar al interior del apartamento donde
encendió su equipo de sonido invitandola a bailar, poco a poco se fueron
acercando hasta que sus bocas volvieron a unirse en un beso cada vez más
apasionado, las manos de Lutor comenzaron a deslizarce por la espalda y las
caderas de la muchacha, separo sus labios de la boca para recorrer el cuello y
los hombros, el vestido tenía un escote discreto. Por su parte ella acariciaba
la amplia espalda del hombre, Lutor suspendió sus caricias y acercándo a su oído
le dijo.


-Te amo-


-¡Lex!- El rostro de la chica se iluminó de felicidad, ella se había
enamorado de él desde hacía tiempo. -¡Yo también te amo!.-


Lutor fingió una gran alegría y con ese pretexto saco una botella de campaña,
mientras servía el contenido en dos copas de cristal, Kara tomo asiento en un
sillón de la sala y sin pensarlo bebió el contenido de la copa. Lo que Kara
ignoraba era que la champaña había sido irradiada con Kriptonita, nada mortal
solo lo suficiente para que el organismo de la joven se debilitara y el alcohol
pudiera hacerle efecto. Kara fue perdiendo fuerza cada vez más hasta que en un
momento dado Lutor la cargo entre sus brazos y la condujo hasta su recamara,
donde suavemente la deposito sobre la cama. En ese momento la chica tuvo su último
momento de resistencia ante las intensiones del hombre.


-No.... Lex.... espera.... tengo que irme... yo-. Lutor se recortó junto a
ella y la hizo callar juntando su boca con la suya. Poco a poco la fue
despojando del vestido, sus hermosos senos fueron lo primero que quedo al
descubierto despertando la lujuria de Lutor quien de inmediato los succionó
golosamente, saboreando esas exquisitas piezas de carne.. mientras una de sus
manos subía la falda del vestido dejando al descubierto sus piernas y su sexo.
El hombre se levantó un momento de la cama para desnudarse rápidamente, no
obstante antes de volver a su lado se unto el cuerpo, sobre todo su erecta polla
con un aceite perfumado, para facilitar su entrada en la carne virgen de Kara.
Ella se incorporó sobre la cama y miro a Lutor, sus ojos se abrieron
desmesuradamente a ver el cuerpo desnudo del criminal, bien trabajado en el
gimnasio, con su gran polla apuntando hacia ella. El se acercó lentamente a la
cama y se arrodillo frente a ella. Kara se sentía extraña, temerosa y excitada
al mismo tiempo, con sus pechos desnudos a la vista del hombre, este se acerco a
ella y atrayendola hacia él la beso mientras una de sus manos corría el siper
del vestido, suavemente la hizo levantarse y tirando del vestido lo hizo caer
hasta los pies de la chica. Lutor le dio un leve empujon que la hizo caer de
espaldas sobre la cama, Lutor se arrodillo frente a ella y con firmeza le saco
las bragas que aún traía puestas, los ojos del criminal brillaron al
contemplar sus muslos carnosos y su triángulo sexual, cubierto de una suave
palambre rubia, el criminal le abrió las piernas y colocó su cabeza calva
entre ellas para comenzar a lamer lujuriosamente los bordes carnosos de su coño.
Al sentir el contacto de aquella lengua masculina Kara sintió como si un millón
de voltios le recorrieran el cuerpo, haciendo gala de su experiencia como amante
Lutor hundió su lengua en la intimidad de la joven en busca del clítoris a
sabiendas de que así la calentaría aún más. Kara gemía y se contorsionaba
sobre la cama mientras su amante exploraba su raja con furiosas lamidas y
mordisco.


- ¡Ay..... oh..... ough.... lex... mi amor....! ¡Metemela toda... chupame
toda... toda... ! ¡Así... así...me estoy viniendo... me vengo.... ayyyyyy!-
El cuerpo de la joven se estremeció mientras sus líquidos vaginales salían
disparados contra la boca hambrienta de Lutor que los bebió sin titubeos. El
cuerpo de la joven de acero aún se estremecía de placer cuando Lex colocó la
cabeza roja de su polla en la entrada del rubio coño y empujo con fuerza, pero
no logró penetrarla lo intento dos veces más con el mismo resultado, el himen
de Kara era mucho más duro de lo que él había creído. ¡A pero en su diabólica
inteligencia Lutor había previsto esa posibilidad!, así que rápidamente
estiro la mano hacía la mesa de noche y tomo una pequeña caja de metal,
finamente labrado, en el interior se encontraba la joya favorita del criminal,
un grueso anillo de oro que en el contra ostentaba una pieza de 14 kilates de
Kriptonota, sin perder tiempo la acerco al sexo de Kara y la abrió unos
segundos, Kara sintió de inmediato un oleada de calor al tiempo que una
debilidad terrible le impedía incorporarse, Lutor, cerrando rápidamente la
caja, abrió los labios de la raja y volvió a empujar su polla contra las entrañas
vírgenes, la joven sintió entonces como sus carnes se desgarraban para dar
paso al grueso y duro falo de Lex, al tiempo que un agudo dolor la hizo gritar.


-¡Oh.... oh..... me duele,.... Lex .... mi amor... me duele...!- Pero su
cabalgador no se apiado de ella, en lugar de eso dio un empujón fuerte que
termino por romper el himen de la joven de acero haciendola sangrar
profusamente, esto a pesar de que solo la mitad de la polla había entrado en
ella. En ese momento el hombre volvió a hacer gala de su experiencia, así se
detuvo unos instantes dejando que la joven superara un poco el dolor, después
dejo que su miembro resbalara suavemente dentro de aquella suave vaina que ahora
lo alojaba, un nuevo gemido escapo de los labios de Kara cuando Lex termino de
penetrarla.


-¡Ahhhhhhh!- se quejo adolorida. En ese momento el hombre se inclino sobre
ella para besarla en la boca y masajear sus pechos, al tiempo que con palabras
suaves intentaba animarla a participar en el acto.


-Relajate... animo... ho Kara.... te amo... eres mía ... mi Superchica-
Lutor estaba inmóvil, dejando que el coño de Kara se acostumbrara al tamaño
de su polla.


-¡Me duele... creo que voy a desmayarme... ya no soporto más...!- se
quejaba la joven.-¡Por favor, Lex.... sacamela.... me estas matando mi
amor....!-Como respuesta Lutor la beso en los ojos, en el cuello y en los senos,
mientras iniciaba un suave balanceo, rítmicamente comenzó a sacar y meter su
miembro de la raja recién abierta. El dolor de Kara duro algunos instantes más
pero luego, gracias a la paciencia que Lutor había tenido, comenzó a dar
muestras de excitación, sentía como el calor de la polla de Lex se extendía
por su propio cuerpo mientras él entraba y salía de sus entrañas. Como todo
un conocedor en el arte amoroso Lex no solo la acariciaba con las manos sino
también con las palabras.


- ¡Eres tan hermosa!... Tan pura.... ¡Te amo tanto... ¡Eras una mujercita
encantadora que me hace sentir tan feliz!- Kara lo escuchaba orgullosa de
brindarle aquella alegría a su amado, entonces en una muestra de entrega levantó
las piernas y rodeó con ellas las caderas de su cabalgador, facilitando más la
penetración y alentandolo a envestirla con más fuerza, Lutor entendió en
mensaje é intensifico sus movimientos, en pocos minutos ambos sintieron la
cercanía del orgasmo, ella se aferró aún más a su jinete, mientras este
sacaba su polla , hasta el chipote, de la raja para volver a hundirla ya sin
consideraciones.


-¡Ahhhhhhh!.... me vengo..... me vengo... toma.... toma... ¡Ahhhhhh!-


-¡Yo también.... me vengo.... ¡Pequeña puta!.... ¡Me vengo...
Ahhhhhh!-La sincronización fue perfecta, de modo que cuando cara alcanzó el
orgasmo Lex eyaculo dentro de ella. durante unos instante ambos se
convulsionaron, luego quedaron inmóviles mientras sus reparaciones recobraban
su ritmo normal. Lutor fue el primero en reaccionar, lentamente se incorporó y
contemplo su obra, una sonrisa casi demencial ilumino su rostro, Kara lucia
indefensa, con los ojos cerrador y el cuerpo suelto, su peinado se había
deshecho y ahora su cabello se esparcía libre por sobre las sabanas. Con todo
cuidado levanto las piernas de la muchacha para colocarlas del todo sobre la
cama, acto seguido salió de la habitación. Necesitaba unos momentos a solas
para dominar sus emociones, tenía ganas de salir al balcón y gritarle a la
ciudad su hazaña. ¡HE DESVIRGADO A SUPERCHICA!... ¡LA ULTIMA HIJA DE KANDOR
HA SIDO MIA!...¡HE TOMADO LO QUE NADIE VOLVERA A TENER JAMAS...! ¡YO LEX LUTOR
SOY EL HOMBRE MÁS GRANDE DE ESTE PLANETA!-Por un momento sintió el deseo
infantil de saltar sobre los grandes sillones de la sala, de gritar a todo pulmón.
En ese momento una idea deliciosamente perversa se gesto en su cabeza, la ciudad
no podía enterarse de su logro, pero había alguien que si lo haría. Con eso
en mente regreso al lado de Kara, la joven de acero estaba tendida boca abajo en
la gran cama de Lex, la visión de aquellas carnosas nalgas basto para la polla
de Lutor volviera a erguirse como un mástil.


Suavemente se sentó a su lado y comenzó a besar la espalda, los hombros y
las orejas, al tiempo que sus deseos exploraban el surco que separaba sus
nalgas, la joven se estremeció y levanto perezosamente la cabeza.


-Oh ... Lex... ¿que me haces?... ¿Qué más quieres amor mío?- El no se
molesto en contestarle, simplemente la tomo del hombro para jalarla, haciendola
quedar de lado sobre la cama, mientras le frotaba la polla contra las nalgas,
sus bocas estaban unidas en un beso vehemente, Lutor deslizó su mano bajo el
cuerpo de Kara a modo de poder estrujar las bellas tetas de Kara, mientras
apoyaba la mano en el muslo para hacerla levantar la pierna y así penetrarla
desde atras. Ella gimió mientras sentía como la polla del hombre volvía a
entrar en su vagina, poco a poco comenzó a mover su hermoso culo hacia atras y
hacia adelante, permitiendo que el falo se clavara hasta el fondo de sus entrañas.
Quedo así ensartada, suspirando y lanzando gemidos casi agónicos que alentaban
a lex a intensificar sus embestidas.


-Muuuuuu.... Ahhhhhh..... Lexxxx.... que me voy de nuevo.... me vengo... ¡ho
Rao ( Dios) me vengo!...-


-¡Así pequeña..... así.... que te lo doy .... te lo doy.... toma....!- El
nuevo orgasmo que los sacudió los dejó inmóviles, dormidos mientras sus sexos
seguían unidos. Al día siguiente Lutor fue el primero en despertar, ver a Kara
dormida a su lado lo lleno de una sensación de poder que hacía mucho no sentía.
Por su parte, ella abrió los ojos con sorpresa como si no comprendiera lo que
había ocurrido la noche anterior.


-¡¿Qué locura hemos cometido?!- dijo mientras intentaba ocultar sus
encantos con sus manos.


¡La única que vale la pena!. ¡ La de dos seres que se aman!- Kara ya no
pudo decir más sus bocas se juntaron y en poco tiempo estaban follando de
nuevo. A partir de ese día Superchica se quedo a vivir en el lujoso apartamento
de Lex, ante el coraje de Merci, quien no dejaba de hacerla suya cada vez que
podía. Por esos días Luisa y Clark regresaron de Sur-América, el reportaje
les valdría un premio según Luisa, pero esto no entusiasmo a Clark quien no veía
la hora de separarse de ella para buscar a Kara. Cuando por fin lo logro voló
hasta el pequeño apartamento, estaba vacío y abandonado, después supo que había
dejado las clases y que nadie sabía nada de ella, así como tampoco de
Superchica.


Al día siguiente se presento en "..El Planeta".. la guardaespaldas de
Lutor, y sin mediar palabra entrego a Luisa un pequeño paquete con una tarjeta,
"..Para Superman".. era todo. Más tarde, vestido como Supreman se
presento en casa de Luisa y esta le entregó el paquete, en su interior hallaron
un vídeo-cassette, ella le ofreció su reproductora para verlo pero algo en su
interior le indico que debía verlo solo. Sin más salió rumbo a su propio
apartamento y lo inserto en su reproductora, la ira más grande que jamás
hubiera sentido se apodero de él, era una grabación de seguridad, del cuarto
de Lex, donde se mostraba como él y Kara hacían el amor por primera vez.


Incapaz de contenerse salió disparado hacia las oficinas centrales de Lex
Corp., no tuvo problema para localizar a su presa, y entró rompiendo la pared.
Lutor lo miro con indiferencia y le dijo burlón.


-¿No te enseño tú mamá como húsar las puertas?- Superman se acerco y sin
decir nada lo tomo por el cuello levantandolo como a un muñeco, su otra mano
estaba cerrada lista para dar un golpe que sería fatal por necesidad.


-¡Eres el gusano más vil y asqueroso del mundo Lutor!... ¡Maldito calvo
del infierno esto es una canallada hasta para ti!... ¡Por dos centavos yo!-
Superman no pudo decir más pues en ese momento sintió como una fuerza
inesperada chocaba contra su costado lanzandolo hacia la pared.


Al levantarse se quedo helado al ver a Kara, enfundada en un elegante traje
sastre, interponiendose entre él y Lutor.


-¡No permitiré que lastimes al hombre que amo!- ningún golpe lo habría
lastimado como aquellas palabras. Quiso acercarse pero la joven se puso en
guardia lista para el combate, detrás de ella Lutor sonreía como una hiena, más
el último hijo de Kriptón no estaba dispuesto a darle el gusto de verlo pelear
contra Kara.


-¡NO HE TERMINADO CONTIGO LUTOR!- Sin más salió por la ventana. Un pesado
silencio se instalo en la cocina de los Kent.


-Hijo ¿Qué vas a hacer ahora?-


-No lo sé papá.... no lo sé.


CONTINUARA.


AUTOR. "..EL MONJE"..



 

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