Sobre la arena, aquella rajita encubierta, solo soslayada por la tela fresa
del tanga. Gotas de sudor que resbalan por la pantorrilla quemada, olores que
recuerdan el beso primero de aquella raja pasada. Mire sosteniendo la mirada,
intentando sostener la quemadura de mi pene, soportando su empuje sobre mi
calzon. Aquella chica se movio, estaba de espaldas, y la raja se movio, y un
pelo frondoso, abundante, formaba un gran paquete sobre sus telas, varios pelos
se veian,varios pubis, varios labios se mezclaban en mi mente, la vulva
perfecta, los labios mayores ensortijados hacia afuera, morenos y suaves... Me
acerque lentamente con la mirada, sostuve la tela y la aparte con cuidado, cada
segundo, un roce, un olor, un pelo, una piel del labio mayor. Sentia como subia
mi semen por los conductos internos, y lo paraba con mi pensamiento, era tal el
disfrute.... Una mano mas, para separar los labios carnosos, ella no se movia,
la humedad la llenaba, me llenaba... Pose mi dedo en su clitoris. Era duro, como
un pequeño pene tieso, y lo deje... Me movi en vaiven por sus cabellos pubicos,
me enrede el pene en sus ensortijados pelos, en sus carnosos labios, entrando y
saliendo, solo la punta, dejando entrever aquella raja soñada... Me corri, me
corri como un estertor, llenando y llenando mis sienes de sudor, que placer soñado,
con la raja... Ella sonrio a lo lejos, se habia dado cuenta de mis miradas, y lo
sabia... Aquella rajita entreverada sobre la arena.... Mañana volvere de
nuevo...