La verdad, es que estabamos todos en el sofa, tomando las cervezas pero con el coco en aquella habitación.
Los únicos que parecían los más tranquilos eran mi abuelo e Iñaki. Por supuesto, mi abuelo no podía tomar cervezas pero aquella era una ocasión especial. Se la habían chupado hasta el final y había dado su lefa a una chica que no estaba nada mal para follarla. El caso es que parecía que estabamos perdiendo el tiempo allí sentados y viendo el televisor.
Aurelio, a mi lado, sentado en aquél largo sofa, acercó su boca a mi oido y me susurró
__ Joder... tenemos a una puta en la cama, desnuda pidiendo ser jodida y nosotros aquí, sobre todo ese - Y movió la cabeza casi imperceptiblemente mirando a Iñaki.
Justo en aquél momento, el indicado, se levantó del sofá y dio una nueva palmada.
__ Bien, me toca a mí.
En un santiamen, estabamos de nuevo en la habitación. Todo estaba igual. Tal vez Carmen había estado un tiempo serena pero al vernos de nuevo allí, comenzó a llorar de nuevo. Iñaki puso cara de ternura hipócrita que supongo que por su inocencia, ella no percibió y sentandose al lado de la cama, c omenzó a hablarle suavemente.
__ Me has llegado al corazón, después de ver lo que has pasado.
Aurelio me miró y sonrió irónicamente. Ella nos miró a todos y de sus ojos no paraban de asomar nuevas y abundantes lágrimas. Su boca aun seguía ocupada por los slips y mirando a Iñaki, permaneció inmovil. Éste, siguio hablando con ella.
__ Eres muy bonita para ser desaprovechada y por eso hemos tenido que hacerlo así, ¿comprendes?. ¿Hubieses colaborado a caso de habertelo pedido por las buenas todo el tiempo?.
Ella movió la cabeza negativamente.
__ ¿Ves?. Eres sincera y eso me gusta. Eres decente y tienes novio. Me encantan las chicas como tú, con tan altos valores. Ahora las chicas de ahora solo buscan jodienda facil y novios con muchas pelas. Son unas putas. Tú no eres una puta. Eres una enfermera muy atenta.
Todos, estabamos aturdidos "..¿Ese era el mismo Iñaki que la había sacado a tirones de pelo del cuarto de baño?"... Miré a mi abuelo y este no demostró ninguna expresión extraña. Tan solo oí a Marcos que de nuevo la tenía con las tetas de la chica. "..Quiero chuparselas otra vez".., Esclamó con voz muy b aja pero audible por nosotros.
__ Mira, voy a quitarte el trapo de la boca y no me decepciones y comiences a gritar, ¿vale?.
Al instante, su boca fue liberada.
__ ¿Estas mejor ahora?.
Ella asintió con la mirada.
__ Te seré muy franco - Continuó - Todos te han hecho algo menos yo y sabes que tengo que hacertelo.
__ Se lo suplico... - Imploró ella - Ya he tenido bastante.
__ Lo se, pequeña, lo se. Para ti ha sido muy duro pero pienso que un poco más podrás soportarlo a demás, yo seré más dulce.
Carmen no dijo nada, solo volvió a llorar con fuerza pero sin emitir sonido alguno, tan solo cerrando los ojos, haciendo la mueca del lloro y derramando lágrimas.
__ Los chicos, han sido mucho más impulsivos a la hora de joderte porque van faltos de hembra, ¿comprendes?. Pero en mi caso, hija, ya estoy curtido, soy un veterano para estas cosas y ya he follado a muchas, incluidas de tu edad. Yo seré muy diferente contigo,
Iñaki, había comenzado a desatarla sin que ella moviera un musculo.
__Te voy a desatar, te pido que te des una buena ducha y luego, follaremos tranquilamente tu y yo. Todo irá bien si tu comprendes la situación y la asumes. ¿De acuerdo?.
__ Sí... - Respondió la muchacha con hilito de voz.
__ Además, de paso enseñaremos a estos brutos - Y nos miró a todos los jovenes -- como hay que joder a una chica tan dulce como tú.
Cuando ella estuvo liberada, ya no se si llevada por el pánico o por la resignación, se levantó lentamente y se encaminó al baño contiguo a la habitación donde había sido violada. Sin levantar la cabeza, se dispuso a obedecer a Iñaki y darse una buena ducha. Iñaki, en cuanto desapareció ella al interior del aseo, su rostro dulce volvió a dar paso al duro del verdadero Iñaki. Acto seguido, se hizo con las cuerdas y salió al comedor, allí ató una a cada pata de las esquinas de la pequeña mesa del comedor. Nadie sabía qué pretendía pero para nosotros, ".. era nuestro maestro. En un momento. De nuevo entró en la habitación, seguido de nosotros. Mi abuelo, se había acomodado a un lado de la habitación y guiñó el ojo a Iñaki, Parecía que ambos sabían realmente qué iba a suceder exactamente.
Al cabo de unos minutos, donde todos habíamos estado masajeandonos un poco la polla, incluido Iñaki, apareció ella envuelta en una toalla. Iñaki seguía semi acostado en la cama. Había sacado las sabanas pringadas de sudor y leche seca de nosotros y solo había el colchón.
La chica, ante la señal con el dedo de Iñaki, se fue acercando lentamente hasta ponerse a la altura de él.
__ mmm - Exclamó él - Hueles muy bien. Ha limpia. - Acto seguido, deslizó la toalla desnudandola de nuevo. - Eres rica de verdad, ¿lo sabes?.
Ella no respondió. Iñaki, atrapó con suavidad ambos pechos de la chica y comenzó a sobarlos con deleite. Sopesandolos y jugando con sus pezones. Después, acercó su boca a ellos y comenzó a chupar. Miré a Marcos y éste puso rostro nervioso. Estaba claro que se moría de envidia, como todos pero cu alquiera se interponía en el turno de aquél tipo salido de lo que parecía una pelicula de mercenarios o asesinos y torturadores a sueldo.
__ ¿Tu novio te los chupa muy a menudo?.
Carmen movió la cabeza titubeantemente y luego afirmativamente. Ya no lloraba. Tal vez, porque ya no tenía lagrimas para seguir haciendolo.
__ No me extraña - Contestó Iñaki - Tienes unos senos realmente exquisitos.
Y contínuó su mamada de pechos con un poco más de ímpetu mientras una de sus manos abandonaba una de las tetas y se perdía en el felpudo de la hembra y comenzaba a acariciarle la raja. Ella dio un leve repingo pero volvió a relajarse como pudo.
__ Debes humedecerte, pequeña. Abrete un poco más de pìernas.
Así lo hizo aunque muy poco, lo suficiente para que Iñaki pudiera manipular mejor con sus dedos todo el coño de la chica y en especial su clitoris. Ella, en todo momento evitaba un encontronazo de nuestras miradas con la suya. Intentaba imaginarse que allí no había nadie más que Iñaki y ella mism a pero no era así porque allí todos nosotros, escepto mi abuelo, nos estabamos masturbando de nuevo.
Entonces, Iñaki cesó de mamar el pecho de la chica y tocarle el coño, poniendose en pie.
__ Arrodillate un poco, pequeña.
Ella obedeció y en un momento, tenía la polla de Iñaki semiflacida a la altura de su boca.
__ Mama un poquito. Como se lo haces a tu novio.
Ella se puso aun un poco más de cuclillas, y cogiendo aquél impresionante falo, se lo llevó a la boca pero antes dijo en tono suplicante.
__ Pero por favor... no... no se corra.
Iñaki, le acarició paternalmente la cabeza.
__ No pequeña, ahí no. Te lo prometo.
Todos notamos como las palabras "..ahí no".., habían sido pronunciadas con un tono más resaltado, como si quisiera haberlas dejado bien claras pero ella no percibió ese tono y en unos segundos, se encontraba mamando aquella potente polla de macho maduro. Así estuvo un tiempo, chupando y moviendo la c abeza, la cual, estaba siendo asistida por la mano firme de Iñaki que dirigia la mamada con ella. Carmen, estaba todo el tiempo con la boca llena de polla y con los ojos cerrados. Se notaba que le costaba mamar tanta carne y musculo. Al cabo de unos segundos, Iñaki había puesto su polla entre los pechos de ella y la muchacha masturbabo con ellos aquél pollon.
En aquél instante, Marcos, volvió a correrse y Aurelio y yo nos reímos mirándolo.
__ Joder es que esto es demasiado para mí. - Confesó Marcos.
Después de ello. Iñaki se separó de ella y cogiendola de la mano, la cogió en brazos y la puso sobre el colchón. Poco a poco, la fue poniendo a cuatro patas sin apenas resistencia por parte de ella. Solo se le notaba que de nuevo estaba tensa pero no tanto como había dejado la polla de Iñaki, la cual, brillaba, marcando nervios y musculos a causa de la mamada y la masturbación mamaria de la que había sido objeto. Así, a cuatro patas, Iñaki fue situándose detrás de ella y de rodillas. Estaba claro que iba a metersela por detrás y ella pareció de nuevo altamente resignada. Esperando lo que deseaba fuera lo último que soportar.
Apoyó ambas manos en el colchón y parecía una verdadera perra. Sus tetitas colgaban apetitosamente y parecían pedir un par de bocas para ser chupadas.
Los teníamos de cara a nosotros así. Solo mi abuelo, que estaba a un lado, podía tener una visión de perfil de cómo iba a ser penetrada por primera vez en esa postura. Y entonces, vimos como ella cerraba los ojos y se preparaba para sentir la presión de aquella polla de caballo. Se notaba en su r ostro el temor de un posible desgarro pero la resignación era total en ella.
En aquél instante, pudimos escuchar un largo quejido de ella, la cual abrió la boca como si le faltase el aire, al mismo tiempo que Iñaki exclamaba un largo gemido de gusto. Después, comenzó a bombearla ritmicamente, haciendo que aquellas tetitas se agitaran hacia delante y hacia atrás, como todo su cuerpo. Iñaki, la sujetó de las caderas y siguió la jodienda.
__ Que maravilla... - Gimoteo Iñaki - Es un conejo realmente delicioso y estrecho. - Me encanta.
Y siguió dándole con firmeza, haciendo que a veces le costara mantener el equilibrio en ella. Podíamos oir casi el chapoteo de un coño totalmente humedo y nuestras pollas fueron machacadas por nuestras manos con más fuerza.
__ No se corra, señor, por favor. Ah, ah, ah, ah. - Decía ella entre empujones y abriendo mucho la boca y sus tetas danzando desbocadas a causa de la jodienda.
Él no respondió. Solo llevó su mano a los cabellos de ella y tiró de ellos para que elevara la cabeza. Por primera vez en aquella situación de jodida, la verdadera voz de Iñaki, autoritaria y de alto dominio, resonó con claridad.
__ Sonríe, puta, quiero ver como sonríes.
Ella inmediatamente obedeció. Comprendió lo que de nuevo tenía ahí detrás. Un animal en celo que no convenía alterar. Y la muchacha, puso rostro de sonreír y de gusto que nos puso aun un poco más a cien.
Sin dejar de ser bombeada cada vez con más fuerza, una la mano que hasta entonces había estad o tirando de sus cabellos, se perdió debajo de su torso para atrapar una de sus tetas y apretarlas, usándola de agarradera durante la jodienda.
Iñaki, al ser un hombre corpulento y ella una chica de aspecto frágil, parecía que estaba devorando a su presa. Era como una muñequita en manos de un gorila.
En un alarde de agilidad, dominio, potencia y fuerza, se levantó de la cama con ella. Su polla no saló del coño de ella ni un segundo. En un instante, estaba andando por la habitación, con ella penetrada, de espaldas a él.
__ ¿Qué hace?, --- Exclamó ella atonita intentando desahacerse de los fuertes brazos peludos de Iñaki que la rodeaban -- ¿Qué va ha hacer, a donde me lleva?. Quitemela, por favor, ya basta.
Ver aquella polla empinada, enfundada en aquél coño de labios abiertos y brillante, que casi parecían que iban a reventar por la presión de soportar aquél falo, me puso irremediablemente enfermo. Era de lo más cachondo que jamas había imaginado.
Entonces ví que Iñaki la sacaba de la habitación y se dirigia al comedor. Durante todo el trayecto ella continuo tratando inutilmente de liberarse de los brazos de Iñaki comenzó a chillar. A nadie nos importaba eso. En aquél edificio, no había nadie más pues era época de vacaciones y muchos vecin os, la inmensa mayoría se habían ido.
Poco a poco, se plantó delante de la mes y la aplastó sobre ella, con su propio peso para que no pudiera moverse. Su polla por el forcejeo, salió de su coño pero pareció no importarle a Iñaki.
__ Coger las cuerdas y ayudadme.
Volvimos a obedecer como verdaderos discipulos. La chica poco a poco fue quedando atada, boca abajo sobre la mesa pero estando de pie. Es decir, era como si estuviera atada en posición de X pero inclinando el culo, con las piernas arqueadas y atadas de los tobillos a ambas patas pero al mismo tie mpo apoyada de pies en el suelo. Su torso y tetas, quedaron aplastados en la mesa y su cabeza de lado, gimoteando.
Mi abuelo, apareció en el comedor y volvió a ponerse en el mejor sitio para no perderse la escena, Sin embargo, se estaba haciendo una paja como todos nosotros. Yo sonreí. Mi abuelo volvía a sentirse un chaval como cualquiera de nosotros.
__ ¿Te han dado por el culo ya?- Preguntó Iñaki.
__ Ay, no... por favor eso no me lo haga. Se lo ruego.
__ ¡Contesta, pequeña zorrita!.
__ Solo una vez y me dolio mucho por favor, no me lo haga.
Por supuesto, Iñaki no hizo caso y uso el tipico ritual previo a cuando iba ha hacer algo o a colaborar en algo: Se escupió ambas manos y se las froto. Ella estaba totalmente ofrecida. No podía moverse un milimetro por las ataduras y su culito y coñito quedaban a merced de él.
__ Relaja el esfinter o será peor para ti. - Le dijo.
__ Se lo ruego, tenga piedad. Haré cualquier otra cosa que me pida pero no me haga eso, por favor... Y volvió a llorar.
Iñaki apoyó su tremenda polla tensa y dura en la entrada anal después de separarle las nalgas.
__ Relaja el ano. - Volvió a decir.
__ Por favor, señor Iñaki, no.
__ Como quieras.
Entonces, Iñaki , a partir de aquél momento, pareció más un toro que embiste que un ser humano porque comenzó a empujar salvajemente acompañando tan salvaje acción de gruñidos. Carmen, chilló como una posesa y emitiendo unos sonidos como si la estuvieran abriendo las entrañas.
__Joder, como cuesta de meter... - Decía entre gruñidos y gritos de ella - ¡Relajate, puta!.
__ ¡¡¡Ahhhh!!!,
Los movimientos de Iñaki con todo el peso de su cuerpo, buscando la penetración anal, eran dantescos y hasta Aurelio ponía cara de resentimiento, como si le dieran por el culo él. Yo, sin embargo, miraba maravillado a mi "..lider".. y pensaba en que un día quería ser como él.
__ ¡Relaja tu puto culo, solo he podido meterte el glande!.
Ella seguía luchando inutilmente y chillando. Entre esperpentico grito y quejido, exclamó desesperadamente.
__ ¡Es demasiado grande!. Me esta rompiendo.
__ ¿Así?, pues ahora veras.
Aquella respuesta sonó terrorificamente. Iñaki, volvió a escupirse las manos y a frotarselas. Acto seguido, apoyó ambas sobre los hombros de ella y tirando hacia él de ellos, puso rostro de animal y gruñiendo notamos como, sus caderas, hacian un recorrido hacia arriba. La había penetrado analmen te del todo. Ella, puso ojos como platos, abrió la boca pero no pudo ni siquiera chillar. La habían acabado de partir.
__ ¡Ahora!.
Y a partir de entonces, comenzó un mete y saca violentísimo que hizo que la mesa se moviera varias veces hacia delante, de acuerdo a la enculadas. Ella, simplmente, seguía aguantando pero ya no pudo chillar más.
Estaba soportando un dolor indescriptible y solo deseaba que Iñaki no tuviera a demás mucho aguante.
Pero lo tuvo porque al menos estuvo un largo rato culeandola sin piedad. Hasta que un torrente a modo de lavativa de intensa leche, le inundó el ano en medio de un largo gemido del hombre. Ella estaba totalmente congestionada, con los ojos cerrados y soportando el riego de lefa que comenzó a sobr e salir de su ano reventado, mezclado con su sangre.
Al cabo de un rato, todos estabamos vestidos y sentados en el fofa, al lado con la silla, mi abuelo y entonces, apareció Carmen ya vestida. A penas podía andar. Era la hora de irse. Pero ella se dio cuenta de que estabamos viendo un video... se acercó lentamente y vio que era ella, follando con I ñaki a cuatro patas. Luego se veía como le mamaba la polla a mi abuelo. Todos la miramos y mi abuelo, sentenció:
__ Aquí no ha pasado nada, ¿eh? Aunque si quieres, puede decir que sí y tu novio verá el video y verá lo bien que "..trabajas"... Si eres buena conmigo siempre, este video jamás saldrá de aquí.
Y vaya si fue buena...
Al cabo de los días, cuando volví a de visita a ver a mi abuelo, me confesó que cada tarde, tenía mamada y vaciado de deposito lechero. Carmen había comprendido y se portaba mejor que nunca con mi abuelo.
FIN.