Tengo 18 y me llaman Danita, debo confesar que no soy lesbiana ni tampoco bisexual, pero no puedo negar que me he sentido atraida por mi profesora de filosofía desde que la conocí, el año pasado.
La describo como una mujer "..carreteada".. como se dice acá en Chile, es decir un poco usada o con experiencia, esta última caracteristica me atraía mucho, ya que me imaginaba cuanto era lo que sabía hacer con los hombres, y cuanto podría enseñarme.
Con los hombres ella es muy coqueta, y a pesar de que debe sobrepasar los 40 años sus minifaldas y escotes le vienen muy bien, y por supuesto, deja a más de algún compañero de clases con la boca abierta y babeando.
Este año me propuse ser su amiga, claro el año pasado creo que ni sabía que yo existía en su clase, y poco a poco lo fui logrando.. me senté en el primer banco para que viera mi cara día a
día.. le ayudaba a sacar los puntajes de los exámenes,
sacar promedios semestrales, etc. ,para así poder
intercambiar algunas palabras, reirnos un poco de
alguien o cualquier cosa.
Hace unos meses atrás decidí averiguar donde vivía, y para lograrlo me hice de valor y me atreví a seguirla un día cualquiera, era un poco complicado, ella salía del colegio antes que yo y
era casi imposible seguirla, averigüé que trabajaba en
un colegio de niñas que estaba muy cerca de mi
colegio, lo malo es que también hacía clases en la
mañana y yo no podía salir de clases.
Pero una semana estubimos saliendo
muy temprano del colegio y aproveché de seguirla, y a
sorpresa y gracia mia vivía en un lugar muy cerca del
colegio y que ubicaba muy bien, debo decir que yo vivo
muy lejos del colegio pero no por eso iba a echar
abajo todo lo planeado.
Día tras dia recorría desde donde
yo vivía hasta su casa en bicicleta merodeando por si
la encontraba, hasta que un dia me pilló una lluvia
tan fuerte que me desesperé un poco, cuando me estaba
decidiendo por ir a casa, adivinen quien
apareció???!!!, ¡la tía Magaly! ( que así se llamaba y
le nombrabamos "..tía o tío".. a los profes de mi
colegio). Cuando me vió hice como que me había caido
de la bicicleta, tan buena fue mi actuación que me
rompí la rodilla de verdad cuando caí, ella fue
rápidamente en mi auxilio:
-¿te encuentras bien Daniela?
-no (respondi secamente)
-dejame ayudarte, ¿te lastimante en la cabeza o en
otro lado?
-no, en la cabeza no, pero si en la rodilla y en la
espalda que me duele mucho (mientras ella me recogía)
-será mejor que te lleve al hospital
-no!!! Al hospital no, no me gusta, así está mejor,
solo dejelo así
-bueno pero por último acompañame a casa y ahí trataré
de alivirte el dolor, te bañarás y secarás tu ropa...
¡¡¡BINGO!!! Eso era exactamente lo que
yo quería, lo raro es que en ese momento no sabía por
qué quería ir a su casa, o estar con ella, creo que
todavía no aceptaba que me atraía, pero en fin, estaba
feliz.
Me subí a su auto y mi bicicleta se fue
en la parrilla de él, no estubimos mucho el auto
porque su casa quedaba muy cerca y solo intercambiamos
un par de palabras:
-mira como estás de mojada (casi regañandome)
-(sarcásticamente le respondí) si fijese que la lluvia
moja ¿o no lo sabía?
-me encanta cuando hablas así, te pareces a mi
-tia, disculpe si le molesto mucho
-no te preocupes me corresponde hacerlo, soy tu
profesora y este último tiempo me has confiado muchas
cosas. A todo esto podrías decirme ¿qué es lo que
haces acá?...
-(quedé en cilencio pensando qué le diría y no
encontré mejor cosa que hacerme la victima
inventándole algo)
lo que pasa es que tuve una pelea en casa
(el auto se detubo)
-quieres hablar de eso mas tarde
-bueno
Entramos a su casa y eso ya me excitaba, lo primero que hizo fue sacarme la ropa mojada y despues de eso fue a buscar un poco de alcohol para mi herida, mientras yo estaba enfrente de la estufa recien prendida para aminorar el frío que sentía por la ropa húmeda que recien me había sacado, yo estaba completamente desnuda, tiritando de frio,
con barro en la cara y otras partes del cuerpo por la caida, así que cuando la tía Magaly trajo la toalla para secarme se dio cuenta de que era inútil hacerlo ya que estaba sucia, por lo cual preparó la tina de baño para limpiarme, mientras yo estaba en el calor de la estufa me preguntaba cómo habia llegado tan lejos en tan poco, ¡ya estaba desnuda enfrente de ella!
Estaba anocheciendo y me preocupaba un poco, por lo que le pedí a mi profe que llamara a casa para no preocupar a mis padres, llamó y les dijo que yo estaba con ella "..estudiando".., bueno así le pedí yo que dijiera, para no tener problema de que se diera cuenta de que era mentira lo de la pelea en casa.
Después de un rato me llama a que entre al baño, ella estaba con una camisa ancha que no dejaba ver si estaba con o sin ropa interior:
-ahora sí Danita, puedes meterte al agua, está
calentita
-ay!! Me duele la herida, me arde
-ya la curaremos después, ahora importa que estes
limpia, ¿cómo está tu espalda?
-me duele un poco, bueno cuando me toco me duele más.
-veamos si puedo arreglar eso (mientras se metía a la
tina detrás mio) donde yo te toque tu me dirás si te
duele o no, ok?
Comenzó con el cuello dándome masajes, bajó un poco y se quedó en esa parte de la espalda a la altura de los pechos, y mientras masajeaba mi espalda con el dedo pulgar, los otros tocaban a penas el borde de mis pechos, "..no creo que lo haya echo con esa intensión"..- me decia yo- pero me gustaba así que le dije que ahí se quedara, que ese era el lugar quemás dolia.
-me sacaré esta camisa, me incomoda un poco- decia ella-
-¿dónde aprendió a hacer esos maravillosos masaje?
-por ahí, y sé hacer otros que no conoces
-¿como cuáles?
-no creo que sea conveniente enseñartelos
-usted es mi profesora ¿lo recuerda?
-esta bien
Ella continuaba con el masaje en el mismolugar, sus pechos rozaban algunas veces mi espalda, cuando, para mi sorpresa, comienzo a notar que sus dedos se vienen acercando cada vez más a mis pechos,
ya no tocaban el borde sino que un poco más:
-Danita alguna vez has tenido relaciones con una mujer
-¿porqué lo pregunta?
-solo responde (suavemente en mi oido)
-no nunca
-¿te gustaría hacerlo?
Me quedé callada, y cada segundo que pasaba sus masajes eran más intensos y se acercaban más los dedos a mis pechos:
-ay!!! Me duele
-oh! Perdona, remediaré eso, no te preocupes.
Suavemente tomó mis pechos, mientras besaba mi espalda, eso me estaba poniendo a mil, me gustaba, pero no sabía que decir ni que hacer, estaba quieta como momia, solo miraba las manos y notaba la suavidad con que ningun hombre los había tocado, ya me estaba
excitando y hasta gemia un poco.
-¿te gusta?, respóndeme ¿te gusta?
-mmmm, sí
-no quize hacerte daño ¿me pedonas?
-sí
-voltéate, dame la cara
-¿qué me hará?
-nada que no te guste
Comenzó a besarme suavemente los labios,
delicadamente los mordía, subía con su lengua a mis
ojos y la pasaba por mis párpados, sus manos suaves
jugaban con mis pesones, cada vez sus besos se
intensificaban y de vez en cuando tomaba fuertemente
mi espalda y presionaba contra ella, lo que llevó a
que se diera cuenta de que en ese lugar no me dolia la
espalda.
-¿dónde quedó tu dolor querubín? (así solía llamarme)
-ya no duelen, tus besos calmaron el dolor
-jajaja! Quiero creerte
Prosiguió besándome, nuestras lenguas ya
estaban fundidas, solo mi susto arruinó todo, cuando
sentí que su mano bajaba a mi vagina algo se
estremesió en mi, lo que provocó que yo me levantase,
tomara una toalla y me fuera del baño.
Después de un rato apareció junto a mi
frente a la estufa envuelta en una toalla, tomó mi
toalla y me frotó fuertemente para conservar el calor:
-¿te molestó lo que hice?
-no, creo que me asusté
-no debes temer, esto es algo rico que puedes
disfrutar
-sí pero ya arruiné todo
-no! No lo has arruinado, nos queda mucho tiempo, ven
vamos a mi habitación, te enseñaré unas cosas
-no lo sé
-vamos mujer! No seas tonta
- está bien
Me tomó de la mano y me llevó, y, antes de
decir algo me tenía aprisionada a su cuerpo besandome
apasionadamente, sin pensar en nada se adueñó de mi
clítoris, lo movía constantemente en forma de círculo,
me estaba provocando orgasmos multiples, y en ningún
momento dejó que me corriera.
-tía Magaly no haga eso, por favor
-¿porqué no te gusta?
-ahhhhh! mmmmmsí
-entonces?
-siga más rápido
-así me gusta, le tienes que hacer caso a tu maestra,
vamos gime mas fuerte
-ahhhh me va a hacer explotar
-¿quieres que lo haga más rápido?
-Síiiiiiii!!! Ahhhh, ahhhhh, aah mmmm
-tu lo pediste, no tendré compasión
-no, no no ya pare!
-quieres tener un orgasmo de verdad? Yo te lo daré
-ay!, ahhh, no por favor, ahhhh mmmm,
AAAAAAAHHHHHHHHHHHHHH!!!!!!!
Fue el mejor orgasmo de mi vida, y lo había proporcionado una mujer, no podía creer lo que estaba haciendo, pero en cierto modo yo fui la que buscó todo eso.
Me tiró en la cama y comensó a moverse ritmicamente encima mio, besaba mi cuello y yo le tocaba sus lindos y redondos pechos, suaves como terciopelo, dulces como la miel:
-Daniela me encantas
-Antes no quería admitirlo pero también me gusta
-quiero besar tu clítoris ¿puedo?
-despues de lo que me hizo sentir haga lo que quiera
conmigo
-ponte en cuatro patas
-lo haré con mucho gusto
Metió un dedo en mi vagina que pasó sin problema alguno, pero cuando intentó penetrar con dos y no pudo preguntó:
-no me digas que eres virgen?
-nunca me han penetrado
-esta será tu primera vez entonces
-pero tenga cuidado, no me lastime
-mi querubín, nunca te haré daño
Comenzó todo de nuevo, metió uno, después el segundo, en ese momento me quejé un poco, pero le dije que siguiera, jugó un poco dentro de mi vagina con esos dos dedos para acostumbrarme, metió el tercero y se sintió como el segundo pero con un poco más de dolor, pero pronto pronto el dolor desapareció y la sensación era fantastica.
-te gusta como lo hago?
-me encanta
-lo moveré un poco
-ahh, mmm sí sigue
-eres mi putita
-toda tuya y cuando quieras
-tomaré eso que dijiste en cuenta
Cuando terminamos ya se había hecho muy tarde por lo que paramos nos vestimos y me fue a dejar a casa en el auto, nos dejamos citadas para otra oportunidad, pero eso es otra historia
Daniela