Se llama Fabiola, tiene 15 años y es la menor de mis hijos. Siempre fue la mas inocente de mis 5 hijos, victima de la burla permanente de sus 4 hermanos mayores ( todos varones ) pero tambien la mas protegida, la mas mimada, la mas cuidada.
Cursaba su tercer año de secundario y nunca habia tenido novio, rodeada siempre por mi esposa, sus hermanos y por mi, tenia una apariencia callada, sumisa, introvertida.
Sus amigas eran algo mas despiertas que ella pero se llevaban de maravilla, eran un grupo de 5 o 6 muy divertidas, estudiaban juntas y hacian deportes todas dos o tres veces por semana.
Viviamos en una casa espaciosa, en las afueras de la ciudad, con piscina y cancha de tenis, teniamos todas las comodidades y un pasar economico realmente aholgado.
Mis hijos mayores estudiaban y los dos mas grandes ya habian comenzado a hacer las pasantias correspondientes en las empresas que luego les darian un trabajo fijo.
La vida de mi familia estaba encaminada hacia tiempo, no teniamos grandes preocupaciones asique nos dedicabamos a disfrutar de todos los placeres que podiamos y de tanto en tanto, viajabamos.
No nos preocupaba demasiado el dejar con mi esposa a los chicos solos en la casa porque ya eran adultos y porque teniamos un grupo de empleados que se encargaban de ellos ante cualquier inconveniente.
El ama de llaves de la casa nos conocia desde hacia 35 años, la cocinera era su hija, el jardinero habia trabajado con mi padre y las mucamas eran relativamente nuevas en la casa pero no por eso ineficientes.
Quizas, de tanto en tanto, me inquietaba algo la mas joven de ellas, de origen filipino que habia llegado al pais hacia 6 años y tenia una curiosa forma de expresarse. Digo que me inquietaba porque su belleza era impresionante y mis hijos mayores a veces planeaban ciertas cosas ( tipicas de hombres que aprecian a las mujeres hermosas ) que podian llegar a traernos algun que otro inconveniente pero en lineas generales, no pasaba de meras fantasias entre hermanos.
Kelina ( asi se llamaba esta hermosa asiatica ) era muy expeditiva, reservada y poco afecta a las bromas de mis hijos. Sabia conservar su lugar asique no me preocupaba por lo que ella pudiera hacer y cada vez que el tema se tocaba con mi esposa, coincidiamos en que mas alla de cualquier bromas, los chicos sabrian comportarse como caballeros y dejarian de lado todas sus extrañas ideas.
Fabiola habia aprendido alguna que otra palabra en filipino y parecia llevarse bien con aquella muchacha que la conocia desde los 9 años y apenas le llevaba 5.
Dada la cercania de edades entre ellas, Kelina se encargaba casi exclusivamente del cuidado de Fabiola, de su ropa, de su cuarto y de tomarle sus mensajes cuando ella no estaba ( sabido era que sus hermanos, con tal de fastidiarla, a veces ni le avisaban si alguien habia preguntado por ella o se divertian escondiendole sus pertenencias en el altillo de la casa ).
Kelina tenia dos dias libres a la semana y sabiamos, por pequeños detalles que eran simples a la vista, que estaba saliendo con alguien pero nunca supimos mas porque, como dije antes, era muy callada y ubicada.
Fabiola no tenia novio aunque si la llamaban muchisimos chicos. Quizas este mal que lo diga pero mi pequeña era hermosa. Tenia una altura considerable, unos bellos ojos color miel, su cabello era largo, lacio y color chocolate, su piel balnquisima y su cuerpo de deportista perfecto.
Era el fiel reflejo de su madre cuando la conoci, casi una muñeca. Imposible no verla o verla y que pasara desapercibida. Era dulce, tierna, mimosa, toda una muñeca. Tenia a los chicos de su clase bobos tras ella pero siempre parecia tomarse su tiempo para todo, aun para las cuestiones adolescentes del corazon.
Desde ya que descarto que era virgen. El tema del sexo en mi casa siempre se habia hablado en forma muy abierta y tanto mi esposa como yo habiamos sido confidentes de cada uno de nuestros hijos cuando habian tenido su iniciacion sexual.
Sabiamos que, en cuanto Fabiola tuviera alguna oportunidad de iniciarse en el sexo, tambien seriamos los primeros en saberlo.
Con Isabel ( mi esposa ) teniamos planeado irnos a España unas semanas asique armamos todo y salimos hacia alli a fines de Marzo. En la casa quedo todo el plantel de empleados y mis 5 hijos, felices de verse librados de nosotros unos dias.
Estabamos al tanto de las fiestas que se organizaban en casa aun estando nosotros ausentes por lo tanto nada de lo que sucedia en nuestra ausencia nos tomaba por sorpresa.
Al regresar de nuestro viaje intercambiamos cuentos de lo que vivimos y escuchamos las historias de los chicos mientras nosotros no estabamos.
Todo parecia normal excepto por una cierta inquietud desmedida en el animo de Fabiola.
Nunca la habiamos visto asi, pero a diferencia de dias anteriores, entraba y salia de la casa permanentemente, se cambiaba de ropa dos o tres veces por dia y hablaba por telefono mucho mas que de costumbre.
Siendo Kelina la persona mas allegada a ella, mi esposa un dia la llamo a la habitacion para preguntarle si habia existido alguna novedad en la vida de Fabiola mientras no estabamos.
- Kelina, podrias decirnos si notaste algun cambio en Fabiola ultimamente ¿
- No Señora, ninguno – respondio mirando hacia el suelo, como siempre.
- No vino nadie extraño a buscarla o a traerla de algun lado ¿?
- No Señora, nadie desconocido.
- Bueno Kelina, podes retirarte, muchas gracias.
Aun habiendo hablado con la muchacha, a mi esposa y a mi nos quedaban muchas dudas sobre lo que pudiera haberle sucedido a Fabiola. Dado el hermetismo en el que las dos parecian hacerse sumido, solo nos restaba esperar a que pasara el tiempo y se desarrollaran los acontecimientos, si es que habia algo que debia suceder.
A los tres dias de este interrogatorio y pasando por el cuarto de Fabiola, alcanzo a escuchar un fragmento de conversacion que ella parecia tener con alguna amiga.
- “ Si, es asi como te digo … a veces no se donde meterme pero la cosa cada vez es mas evidente. No, creo que nadie sabe nada, al menos eso espero. Bueno, si hay novedades te llamo. Un beso “.
Esa fue una parte de la conversacion de Fabiola con alguien que desconozco pero que me dio la pauta de que a mi nena le sucedia algo. Al verla cada vez mas inquieta, cada vez mas arreglada, cada vez mas “ mujer “ no dudamos con mi esposa en creer que habia algun muchacho en su vida pero mantenido en el mas absoluto secreto.
La mirabamos permanentemente y, mas alla de cualquier cambio de look que pudiera haberse hecho, se le notaba un brillo extrañisimo en la mirada, hasta diria que estaba teniendo rasgos mucho mas sensuales que de costumbre, hablaba mas pausado, su voz sonaba mas aterciopelada ( hasta cuando hablaba por telefono ) y la imagen que me devolvia cada vez que la miraba era la de una joven y deseable mujer.
Llegada la ultima semana de Mayo, habiamos decidido con la familia irnos al campo durante tres dias, en parte para descansar y en parte para arreglar asuntos laborales alli.
La idea era que nos fueramos todos pero Fabiola nos sorprendio avisandonos que no iria, argumentando que tenia que rendir varios examanes de materias en las que no estaba demasiado bien con sus calificaciones.
Sabiendo que se quedaba mas que custodiada por todo el personal de la casa, no pusimos objeccion para ello asique partimos con mi esposa, mis hijos y dos de sus novias a pasar tres dias en el campo familiar.
Al dia siguiente de amanecer en el campo, nos dimos cuenta de que nos tomaria mas de tres dias solucionar los temas economicos que en parte nos habian hecho viajar asique optamos por quedarnos casi toda la semana, con la condicion de que el sabado por la noche yo me hiciera una escapada hasta nuestra casa, supervisara todo y volviera, de ser posible, con Fabiola.
Asi las cosas, el sabado alrededor de las 4 de la tarde subi al coche y parti rumbo a la Capital.
Despues de casi 4 horas de viaje llegue a la casa y ya de entrada note que algo raro sucedia.
No veia moviemiento en el jardin, las luces de entrada de la casa no estaban encendidas, no se veia la luz del garage ni la de las dependencias de servicio en funcionamiento y tampoco movimiento alguno en la cocina.
El unico haz de luz que se vislumbraba desde afuera era el del cuarto de Fabiola, cosa que me intranquilizo aun mas porque no podia creer que en la casa se hubiera quedado ella sola, sabiendo que no era su costumbre y menos ahora, que las cosas estaban tan raras.
Despues de dejar el coche en la cochera, abri la puerta de servicio y camine sigilosamente por la cocina hacia el comedor. No habia rastros de la cocinera ni del ama de llaves, las dependencias de servicio estaban vacias, ni siquiera Kelina rondaba por alli ( no era su dia libre, asique tendria que estar al menos en su cuarto ).
Cuando comence a subir las escaleras hacia las habitaciones principales, el corazon comenzo a latirme a un ritmo desenfrenado porque escuchaba dos voces muy suaves saliendo del cuarto de Fabiola. Algo me decia que alli estaba sucediendo algo extraño porque no parecia ser una conversacion entre amigas, ni tampoco me daba la pauta de que Fabiola estuviera con un amigo.
Decidi permanecer quieto al lado de la habitacion de mi hijo mayor, que estaba a la izquierda de la de Fabiola, para tratar de escuchar algo mas, algo que me ayudara a comprender lo que estaba pasando.
A medida que comence a escuchar, mis oidos no daban credito, seguramente me estaba confundiendo, no podia ser la voz de mi hija la que gimiera de esa forma, esos gemidos de gozo no podian ser de ella, maxime si tenia en cuenta que la otra voz que escuchaba tambien era femenina y estaba hablandole en un tono tan intimo, tan arrullador, tan suave, tan excitante.
En segundos me debati entre el estupor y una creciente excitación que trataba de controlar por todos los medios. Fabiola estaba en su cuarto, con otra mujer ( cuya voz no alcanzaba a reconocer hasta ese momento ), gozando, pidiendo cosas, demostrando un placer que solo se vive a traves del sexo.
No podia ser, estaba confundido, seguramente no era real. Trate de controlar mi respiracion agitada y escuche claramente :
- Es verdad que esta es tu primera vez ¿?
- Si, es cierto ¡ ( la voz de mi hija sono clara, firme y ansiosa )
- Nunca has estado ni siquiera con un hombre ¿??
- No, Kelina, te juro que nunca ¡!
- Seguro que queres seguir adelante ¿?
- Si, por favor Kelina, no me dejes ahora ¡!!!!!!!
No podia ser cierto ¡!!! Fabiola y Kelina ¡!! Las dos juntas ¡!! Como habia sido posible ¿? Como no me di cuenta antes ¿? Como no reconoci en aquella filipina bellisima una actitud extraña, intimamente provocadora con Fabiola ¿??
Me daba la sensacion de que era demasiado tarde pero en lugar de interrumpir lo que vendria ( como hubiera hecho cualquier padre que se preciara de tal ), el morbo hizo que solo avanzara un poco mas y me colocara casi frente a la puerta del cuarto de mi pequeña, amparado en la oscuridad de la casa y del pasillo de la planta alta.
Creo que no voy a tener palabras para poder describir con exactitud lo que vieron mis ojos.
Fabiola y Kelina estaban ambas sentadas frente a frente en la cama de mi hija, mirandose profundamente a los ojos, mientras las manos de la filipina recorrian lentamente el rostro de mi hija y bajaban por su cuello, con una calma impresionante.
Fabiola habia echado su cabeza hacia atrás y se dejaba acariciar, reflejandose en su rostro el placer que aquellas manos le provocaban.
Cada caricia que Kelina le prodigaba a mi hija, la acompañaba de un beso en el mismo lugar por donde habian pasado sus manos y Fabiola, ante esto, suspiraba hondamente y se estremecia de una forma subyugante.
Kelina tenia su cabello suelto, le caia sobre sus espaldas en forma pesada y prolija y recien en ese momento tome conciencia plena de la hermosura de aquella mujer, de la perfeccion de sus rasgos y del exquisito color café de su piel.
Sus labios rosadas resbalaban lentamente sobre la piel de mi hija y al ver su cara de goce, llegue a olvidarme de que era su padre y solo pude contemplar la escena como un hombre mas, despojado de mi represion paterna y lleno de mi excitación masculina.
- Nunca crei que esto podia sucederme ¡!!
- Acaso no te gusta ¿? , preguntaba sensualmente Kelina mientras su lengua recorria el cuello de mi hija en forma ascendente y descendente.
- Me gusta demasiado, ese es el problema … no quiero que dejes de hacerlo, por favor ¡!!
La voz de Fabiola era grave, sensual, demandante, no era mas la voz de mi pequeña de 15 años, era la voz de una mujer en pleno goce, la voz de una mujer disfrutando de un placer inesperado y excitante.
- No te voy a dejar, te lo prometo. Este momento no vas a poder olvidarlo nunca.
- Por favor, acariciame, acariciame ……
Esa era la suplica permanente de Fabiola y Kelina no se hizo rogar. Sus pequeñas y morenas manos descendieron por el pecho de mi niña y cada una de ellas se encargo de encerrar un pecho y masajearlo suavemente.
Al sentir las manos de Kelina cerrandose sobre sus pechos, Fabiola la miro fijamente y sin mas ni mas, tomo su cara entre sus manos y le dio un beso que me corto el aliento.
Ya no podia pensar mas en que en aquella cama estaba mi hija iniciandose sexualmente y encima, con otra mujer. En aquella cama habia dos mujeres plenas, que me estaban dando un espectaculo pocas veces visto, inesperado y tremendamente sensual.
No podia conciliar la imagen de mi hija, la de todos los dias, la que iba al colegio y a veces hacia caprichos por ciertas cosas con la de aquella mujer que abria con su lengua la boca de su compañera y la besaba enloquecedoramente.
Despues de haber masajeado esos pechos firmes y adolescentes lo suficiente como para proseguir mas alla de la ropa, Kelina le quito la remera a Fabiola dejandola desnuda, porque mi hija no llevaba su soutien. Sus pechos habian quedado en libertad y a merced de las manos y la boca de la filipina.
Mientras sus manos seguian su recorrido hacia la cintura del jean de Fabiola, su boca descendio a los pechos y permanecio alli lo que considero una eternidad .
Los pezones de Fabiola comenzaron a endurecerse ante la insistencia de Kelina en lamerlos, morderlos, succionarlos, estirarlos y volver a empezar ante cada ruego de su compañera.
- Mas, por favor …., un poco mas.
- Que mas queres, preciosa mia ¿?
- Mas, quiero que los lamas un poco mas …, me encanta tu lengua suave …..
Las manos de Fabiola enterraban la cabeza de Kelina entre sus pechos y solo la abandonaban cuando se aseguraba de que su boca no se iria de alli, solo la abandonaba para acariciar su espalda y comenzar a retribuirle, en algo, todo el placer que le estaba regalando.
Mientras los dientes de Kelina mordisqueaban sus pezones y las sonrisas juguetonas se escuchaban desde el cuarto, mi hija comenzo a desnudar a Kelina, dejando ante mis ojos ( que se esforzaban cada vez mas para no perder detalle desde atrás de la puerta ) los pechos de quien estaba haciendo mujer a mi hija.
No pude evitar una exclamacion de lujuria muy tenue cuando vi emerger debajo de ese uniforme de empleada, los pechos de esa diosa. Turgentes, sedosos a la vista, color café como su piel, brillantes, coronados por unos pezones erectos y muy tentadores.
Las mismas sensaciones le deben haber provocado a mi hija porque ni bien los vio comenzo a acariciarlos como si hubiera nacido para ello.
Ahora era el turno de la boca de mi hija saboreando esos pechos. Parecia una experta lamiendolos, mordiendolos, como si toda la vida lo hubiera hecho y desde siempre hubiera sabido lo que a Kelina le gustaba.
- Hummmmmmmm, asi mi pequeña, asi me encanta ¡!!!
- De verdad te gusta, Keli ¿?
- Si, me gusta tu pequeña lengua sedosa, me gusta que me muerdas, sabes ¿?
- Asi ¿? ….., y podia ver como los dientes blancos y perfectos de mi hija encerraban un pezon y lo mordisqueaban como si fueran galletitas dulces.
- Asi, mi vida, asiiiiiiiiiii.
Era impresionante ver esa imagen, la boca de Fabiola asaltando los pechos de Kelina y escuchar sus gemidos gozosos pidiendo mas.
Sin separar la boca de sus pechos Fabiola, ni las manos de la cintura de ella Kelina, ambas se pusieron de pie y comenzaron a quitarse la poca ropa que les quedaba.
La imagen de esas dos mujeres desnudas, paradas frente a mis ojos, era demasiado fuerte para mi, era como estar viendo dos esculturas vivientes.
Se acariciaban, se recorrian con las manos todo el cuerpo, se pegaban las caderas de una a la otra, parecian querer soldarse, fundirse en un solo cuerpo.
Asi, entre caricias, abrazos y gemidos de placer, amabas cayeron nuevamente sobre la cama, pero esta vez la esplendida desnudez de Kelina enterraba entre las sabanas a la virginal de Fabiola.
Mi excitación , mi ereccion me estaban perturbando mas de la cuenta, era inevitable que mis manos intentaran acercarse a mi entrepierna, aunque mas no fuera para calmar con leves toques tanta ansiedad acumulada.
El cuerpo de Fabiola se vio recorrido ampliamente por la boca de Kelina, ante cada lamida de la filipina le sobrevenia un espasmo de gozo de mi hija, una espalda que se arqueaba cada vez mas buscando la boca que la estaba haciendo estallar de placer y mostrandole las bondades del sexo.
Suavemente pude escuchar como mi hija le imploraba a Kelina que no se detuviera, que avanzara, que llegara a su entrepierna.
- Esto era lo que deseaba desde hace mucho, escuche que Kelina le decia en voz muy baja a mi hija.
- De verdad ¿? Por favor, quiero que me hagas gozar, necesito sentirme mujer.
- Vas a gozar pequeña, vas a gozar .
Y sin mas, la lengua de Kelina se encargo de lamer muy lentamente la conchita de mi hija, que solo estaba cubierta por una delicada y fina pelusa color cobre. Parecia estar tomando un helado, lamia lentamente su pubis, su cabeza acompañaba cada movimiento de su lengua sobre los labios de la vagina de mi pequeña, mientras Fabiola tomaba con sus manos las sabanas y se aferraba a ellas ante cada oleada de placer que sacudia su cuerpo.
- Estas tan rica, preciosa ¡! Tan mojada, tan caliente ¡!
- Por favor, por favor, segui, segui ….. quiero que me chupes mas la concha, por todos lados, no la dejes ¡!!
Y podia ver desde mi escondite como Kelina con su lengua, mojaba mas de lo que ya estaba la concha de mi niña. Uno de sus dedos acaricio los labios exteriores de esa conchita hermosa y despues de llenarlos de flujo, los coloco en su boca, saboreando asi directamente la miel que manaba de la entrepierna de mi hija.
- Tu sabor es unico, queres ¿??
- Siiiiiiiiiiiiii, dameeeeeeeeeeee, quiero flujo, por favor ¡!!!!!!!
Apenas se incorporo Fabiola, Kelina le metio un dedo lleno de flujo en su boca y ella lo saboreo, conociendo asi la dulzura de su propio cuerpo.
- Me encanta ….. sacame mas ¡!
- Todo el que quieras, todo va a ser para las dos.
La lengua de Kelina abandono por un segundo los labios de la conchita de mi nena y mientras yo contenia un gemido de placer, vi como abria las piernas aun mas y despues de dejarme ver en la oscuridad nuevamente su lengua, la metia en la concha de Fabiola y se encargaba de su clitoris.
- Ssiiiiiii, asiiiiiiiiii, por favor, ahiiiiiiiiiiiii ¡!!!!!!!!!
- Te gusta ¿? Te gusta que te chupe asi ¿?
- Me enloquece, me enloquece ¡!! Chupame la concha, por favor, chupamela ¡!!
Perdi la nocion del tiempo, perdi la nocion del lugar, solo mis ojos podian registrar esas iamgenes y mis oidos esos gemidos.
La lengua de Kelina no cesaba de moverse, las caderas de Fabiola se pegaban a esa boca que la estaba matando, las tetas de mi hija se movian al ritmo de la lengua de su amante y el brillo del flujo de Fabiola envolvia sus piernas, mientras que el aroma a sexo flotaba en el aire de aquella casa.
- Estoy tan caliente, tan caliente ¡! Dame mas ¡!!!!!
- Te estoy cogiendo con la boca, sentime ¡!
- Quiero mas, quiero tu boca y tus dedos, por favor, cogeme con los dedos tambien ¡!
Asi fue como desaparecieron los dedos de mi empleada en la concha de mi hija, asi fue como comence a escuchar como mi hija era cogida magistralmente por la mano de una mujer, asi fue como escuchaba entrar y salir de la concha de mi hija unos dedos empapados de flujo, que la desvirgaban y la elevaban a la cumbre del placer.
Asi fue como mis manos no podian parar de acariciarme, al ritmo de mi hija y mi mucama, mis manos tambien me estaban ayudando a sobrellevar este increible momento de lujuria.
Que bella imagen la de mi esas mujeres acostadas, la del cuerpo de mi hija desnudo, con sus piernas abiertas y su concha empapad a merced de otra mujer que la estaba haciendo gozar como pocas veces vi gozar a una hembra en mi vida.
Despues de varios pequeños y generosos orgasmos alcanzados por Fabiola gracias a la maestria de las manos y la boca de Kelina, mi hija logro incorporarse y despues de darle otro beso de lengua invasivo a la filipina, ambas se colocaron en posicion de poder satisfacerse mutuamente.
Kelina quedo bajo el peso del maravilloso cuerpo de mi hija, lo cual me permitio ver como su perfecto y adolescente culo se acomodaba sobre la boca de su amante, dejando su concha a merced nuevamente de esos labios, de esa lengua que la habian gozado hacia instantes.
Pero tambien pude apreciar, casi en primer plano, las piernas de Kelina super abiertas, la turgencia de los labios vaginales, el pubis enteramente depilado y el contraste de la blancura de los dedos de mi hija contra la carne color café de su amante, me calentaron diez veces mas.
No podia creer de ninguna manera la habilidad que estaba teniendo mi hija para cogerse a a quella mujer con la boca. Kelina se retorcia de una forma inusitada bajo los movimientos de la lengua de Fabiola.
- Me vas a matar ¡!!
- Queres que me detenga ¿?
- No, por favor ¡!! Quiero ser cogida por una nena como vos, quiero que me saques todo mi flujo, por favor ¡!
- Asi ¿?? , le preguntaba en tono entre inocente y perverso mi hija, mientras le metia la lengua entre los labios de la concha y los sorbia como si fuera un helado.
- Si….. asiiiiiii, asiiiiiiii. Lameme entera, quiero sentir como me chupas la concha hasta dejarla seca ¡!!
Y Fabiola no se hizo rogar, su lengua fue y vino mil veces entre los labios y siguio mas alla, hasta el agujero del culo de Kelina. Dejaba rastros de flujo por donde pasaba y cuando Fabiola, inesperadamente escupio algo de saliva dentro de la concha de Kelina, la espalda de esta se arqueo al punto de elevar terriblemente las caderas de mi hija.
- Siiiiiii, asi me encanta ¡!!! Escupime, escupime ¡!!
- Vos a mi tambien, por favor ¡!!!!!!!
Despues de haberse mojado ambas con sus salivas calientes y llenas del flujo de la otra, a traves de un tacito acuerdo, comenzaron a cogerse con los dedos ….. probaron primero con uno, despues con dos y ambas terminaron con tres dedos adentro de la concha de la otra, mientras con sus pulgares se acariciaban frenetica y certeramente sus clitoris.
El orgasmo que alcanzaron juntas fue glorioso, claro, casi extenuante.
Los sonidos de ambas mujeres acabando fueron una melodia que no podre olvidar facilmente, como tampoco creo que pueda olvidar cada imagen que vi en aquella habitacion esa noche.
Mientras me alejaba al baño de la planta baja silenciosamente, alcance a escuchar que ambas acordaban no comentar nada de lo sucedido, como asi tambien prometian repetir este y muchos encuentros mas.
De mas esta decir que mi acabada solo en el baño tambien fue monumental y mi retirada de la casa, casi inmediata.
Camino al campo nuevamente, cansado por las largas horas de viaje y por la carga emocional que habia sido vivir esa experiencia, pense en la excusa que le pondria a mi mujer, una excusa que justificara mi llegada tan repentina nuevamente al campo y sin Fabiola.
Nunca pude encontrar una excusa valedera para justificar un viaje tan infructuoso, como tampoco pude encontrar algo que me explicara por que no detuve aquella experiencia entre mi hija y mi mucama y en lugar de eso, la goce como el mas perverso de los hombres.Sabrosa
Luna_gitana@yahoo.com