MI TÍA ERA UNA EXPERTA Yo obedecí a mi tía y separé las piernas además de cerrar los ojos esperando que mi tía me diera todo el placer que había estado esperando durante tantos años
Como recordareis en mi anterior relato conté como perdí la virginidad con un chico y como después fui seducida por mi tía y acabé comiéndole el coño de una manera muy sensual.
Después de haberme comido mi primer conejito húmedo estaba más excitada que jamás en mi vida y lógicamente mi tía se percató de ello e inmediatamente iba hacer algo para remediarlo.
- Mi niña como estás de húmeda creo que tendré que secártelo con mi lengua como tú has hecho antes conmigo. Quieres? - Claro tía estoy deseando que me comas y me hagas de todo sabes que soy todo tuya, como tu dijiste antes soy tu putita.
- Ummm así me gusta, quiero que hagas todo lo que yo te diga y así te ira todo de maravilla. Túmbate y separa bien las piernas que me voy a pegar un festín.
Yo obedecí a mi tía y separé las piernas además de cerrar los ojos esperando que mi tía me diera todo el placer que había estado esperando durante tantos años.
Esperaba que fuera directamente hacia mi coño que estaba empapado desde hace mucho, como dato os diré que yo lubrico mucho llegando a mojar la sabana, pero mi tía que era una experta en esto del sexo subió su cabeza hasta mi cara y empezó a darme cálidos besos por mi frente, bajando a continuación a mis ojos hasta llegar por fin a mi boca que se apresuro a devorármela de una manera muy lasciva llenándome de su saliva. Hizo que pusiera los morritos como si fuera a darla un beso y empezó a meterme la lengua rápidamente en los labios.
- Te estoy follando la boca con mi lengua y así voy a follarte ese coñito novato que tienes.
Que mi tía me hablara así hacia que se me olvidaran todos los prejuicios y deseara ser su puta de por vida.
Después de estar jugando con su boca por todo mi cuerpo y muy especialmente con mis pezones que de tanto morderlos y chuparlos se habían puesto tan duros que hubieran sido capaces de cortar el cristal, empezó a bajar por mi vientre muy lentamente hasta que llego por fin al preciado tesoro que la estaba esperando desde hacia tanto tiempo.
- Umm cariño si pareces una fuente- y pego un lametazo por toda mi rajita- sabes dulce y me encanta.
- Tía por favor cómeme que no puedo aguantar más, quiero que me folle tu lengua. Dije yo sin poder aguantar más la excitación.
- Tranquila nenita todo tiene su tiempo.
Empezó a golpear mi clítoris con la mano abierta dándole varios cachetes consiguiendo que el placer y el dolor se mezclaran de tal manera que creía que me corría sin que me chupara.
- Ábrete el coño para que mi lengua entre mejor.
Yo lo abrí como nunca y por fin note como la lengua de mi tía rozaba mis labios bastante abultados por la excitación.
Empezó besando muy lentamente mientras poco a poco iba acercándose a mi clítoris que de lo excitado que estaba parecía una pequeña polla en erección.
Notée su puntita de la lengua como lo rozaba y no pude menos que gemir como nunca y arquear la espalda buscando desesperadamente notar como su lengua y toda su boca me daban todo el placer que yo buscaba.
- Quieres probar el dedito de la tía? - Siii por favor fóllame mientras me comes.
- Voy a pasar el dedito por aquí muy despacito y lo voy acercar hasta tu agujerito y vas a ver que bien entra.
Yo estaba deseando notar su dedo e instintivamente empuje para que entrara todo.
- Eso es fóllate tú sola con mi dedo mientras yo sigo comiéndote el chocho que mira que lo tienes rico.
- Veo que no estas llena del todo seguro que te entra otro dedito más. Lo probamos?
Y antes que pudiera que si note como metía los dos dedos y fue cuando descubrí el verdadero significado de la palabra placer.
Placer es que una mujer en mi caso mi tía me estuviera follando mi coño con dos dedos mientras con su lengua jugaba y mordía mi clítoris.
- Me corro, me corro.
- Vamos dale a tu tita lo que estaba buscando desde hace tanto t
iempo. Quiero todo los flujos en mi cara.
No aguante más y dando varios espasmos tuve mi mejor orgasmo en mi corta experiencia y gracias a mi tía.
- Mira como me has puesto la cara con todo lo que has soltado por tu rajita. Creo que tendrás que limpiarlo como una buena chica q eres.
- Claro tía.
Me acerqué a su cara y muy despacio fui limpiando todos mis flujos de la cara de mi tía, pensaba que a lo mejor me iba a dar asco pero al contrario me encanto.
- Elena eres una verdadera puta- dijo y empezamos a reírnos las dos.
- Creo que a ti te va la marcha. Nunca has probado a que te dominen?.
- No tía.
- Pues creo que la próxima vez tendremos que probarlo las tres.
- Tres? - Si, ¿sabes quien es Amparo?.
Yo recordaba a Amparo pues era una amiga de mi tía, que era algo más mayor que ella y que no me atraía nada pues era bastante gruesa y con unos modales muy ásperos.
- SI tía, se quien es.
- Pues cuando le cuente el descubrimiento de mi sobrinita seguro que no se lo quiere perder. Verás que buena hembra es. No te cortara ahora verdad.
¿Vosotros que creéis que hice? No me corte pero eso será en el siguiente relato, siempre que vosotros y vosotras queráis
Autor: Elena