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LIBBY I |
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Enviado por Dr.X el día Jueves 1 de Enero de 1970 |
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LIBBY I La lengua de Gloria se movía en círculos sobre el clítoris de Libby, el orgasmo de ésta era largo y continuado por otro, los labios se comían aquella piel encendida
El camino hacia la facultad la sorprendía esa mañana de una manera especial, caminaba ansiosa mezclando sus pasos con las emociones alteradas y una sensación, mezcla de ensueño y excitación sexual indescriptible. El viaje en el bus había pasado como un sueño, una fantasía mental llena de imágenes y sensaciones re-descubiertas. Creía haber dejado aquella práctica sexual en el pasado, pero hoy se descubría envuelta en ella con mucha más fuerza aún que antes. Pensaba que todo aquello que se reprime tiende a resurgir con más fuerzas, especialmente los instintos sexuales y sus prácticas íntimas. Al bajarse apresurada y comenzar a caminar, percibía ese cosquilleo tan rico entre sus piernas y toda su zona genital. Sentía el roce de la braga en su pubis y los elásticos de la prenda hundiéndose hacia los costados de los labios mayores de la vulva, eso era algo que unos días atrás pasaba completamente desapercibido y hoy la transportaba como si caminara entre nubes. Libby es elegante, una chica menuda y preciosa desde todo punto de vista, delicada al caminar y en su forma de vestir, en su manera de expresarse al hablar, una princesa delgada de pelo castaño y ojos oscuros y pequeños. delicada falda tableada bajaba un palmo por encima de sus rodillas delgadas, y al sentarse en una de las butacas, uno de sus blancos muslos se mostró bajo el abanico de la suave prenda que la vestía. Absorta en sus pensamientos había apoyado las carpetas y los libros en su falda, y con la esquina de uno de ellos hacía presión sobre su pubis, empujando con el vaivén del viaje la presión hacia su sexo excitado. Aquel movimiento la había llevado al borde del orgasmo y la falda bajo la presión de los útiles se iba introduciendo en la entrepierna poco a poco, levantando la tela de la falda cada vez un poco más... En su adolescencia había probado para masturbarse una amplia variedad de consoladores, y le causaba cierto asombro comprobar que a pesar de su contextura tan menuda, y su vagina a simple vista pequeña y normal para una mujer de su edad, esta pudiera ser tan elástica y albergar dentro de ella, simuladores de penes tan grandes, y a veces hasta dos medianos al mismo tiempo. Consoladores... si, pero... esto era totalmente distinto, y era grandioso... y estaría al alcance de ella para cuando lo quisiera... <que maravilla pensaba!> --- ojalá la mañana pudiera pasar lo suficientemente rápido para ver si podía experimentar lo vivido el día anterior cuando volviera a casa. sonrisa cómplice, que sus bragas estaban mojadas, y que esa sensación de humedad contribuía un poco mas a su ya crecida excitación. Afortunadamente, pensaba, su flujo vaginal nunca había sido de olor fuerte, y aunque muchas veces tuviese orgasmos intensos con la ropa interior puesta, nunca se había puesto en evidencia al estar en público, por el olor de sus líquidos derramados desde el interior de su carnosa vagina. Aunque sí, algunas veces se hubiese visto comprometida por la cantidad de líquido segregado desde su interior, que evidentemente era un poco mayor al que suponía para una mujer de su edad... y eso era algo que aunque no la preocupase, la llevaba a tener la precaución de transportar en su pequeño bolso de mano y entre sus cosméticos, una prenda interior de repuesto,... por si acaso lo necesitara... fundamentalmente en épocas como ésta en la que su lívido afloraba con mucha facilidad. Lamentablemente los modernos protectores diarios le causaban irritación y toda clase de molestias, sino todo sería mas fácil... <si, se decía para ella misma>, el otoño y la primavera son especiales, y estar caliente todo el tiempo es algo especial y muy rico a la vez... Sorprendida en este pensamiento notó que debería tener precaución y acelerar un poco el paso, puesto que tenía la impresión de que alguna gotita de flujo traviesa hubiese atravesado la delicada tela de su braga y fuera descendiendo lentamente en el roce de sus delgadas piernas por la cara interior de la piel de sus muslos... ---Debo pensar en otra cosa, <se dijo Libby a si misma>, pensar en su tarea, y en el trabajo que esa mañana debía presentar, ya tendría tiempo para vivir intensamente lo que hacía latir su corazón femenino tan deprisa, mientras la ciudad seguía su curso natural, las calles atestadas de tráfico y la gente que pasaba a su alrededor como sombras fantasmales... Le llamó la atención el exhibidor de un negocio de mascotas, la foto de un ovejero alemán y un gran danés, ambos perros ya adultos... y mientras algunas personas se quedaran admiradas de la estampa y belleza de dichos animales, su atención se centró en partes muy puntuales de aquellas fotografías... <¿acaso estaré enferma?>... fue un pensamiento fugaz que atravesó veloz por milésimas en su mente dejándole una pizca de remordimiento, haciéndola mirar hacia los lados nerviosa por si alguien se hubiera percatado de sus pensamientos... <que tonta>... pensó, al ver que nadie reparaba en ella, y mucho menos en sus pensamientos... Absorta en su fantasía mental descubrió aquella sensación de humedad en su entrepierna, ésta vez era más evidente, y realmente podía sentir entre su muslo y el capullo que formaba la vulva contenida por la tela suave de sus bragas, la sensación cálida de su vagina, y fresca, de aquel exquisito licor traspasando la barrera del delgadísimo algodón semitransparente y dejando un pequeño surco en su piel... Parada allí, en ese lugar, frente al escaparate, y con los libros y útiles en sus brazos, una traviesa brisa otoñal recorrió la figura de la delicada joven, haciendo ondular su cuidado cabello castaño claro, las mangas de la camisa clara, y la falda que se pegaba a sus piernas, delineando su armoniosa silueta, la redondez de sus glúteos y mostrando la línea formada por el nacimiento de sus piernas y el final de sus cachetes firmes... un pequeño bolso de mano colgaba de su hombro derecho y colgando de éste, un ligero abrigo de hilo por si mas tarde refrescara un poco… --Debo salir de aquí se dijo--- ... y siguió su camino un tanto ya preocupada por sentirse desbordada ante sus instintos animales y las fantasías que estos despertaban y que no podía contener... y por la fresca sensación que alguna gota de flujo traviesa iba dibujando en su muslo izquierdo... El tiempo la traicionó un poco, y con paso apresurado llegó a las escalinatas de su facultad; de alguna manera se había retrasado, y ya no tendría tiempo de ir a los sanitarios a inspeccionar su ropa interior y cambiarse de ser necesario... Arreglándose el cabello revuelto por el viento y alisando la falda cruzó el pasillo concurrido por estudiantes hasta que llegó al lugar donde debía tomar su clase... Sentándose con cuidado en su lugar, tubo la precaución de limpiar con un pañuelo la silla plástica y levantar la falda para no mancharla en caso de estar muy mojada al sentarse sobre ella... El fresco y liso material recibió su cálida piel, los redondos cachetes del culo y sus muslos delicados y el capullo envuelto de su vulva humedecida,... un leve escalofrío recorrió su cuerpo,... con suaves movimientos de cadera se acomodó y se dispuso a participar de la clase, tratando de dejar su mente despejada de las fantasías que la habían transportado hacia allí. No pudo mantener su atención por mucho tiempo en el tema a tratar y casi promediando la clase que duraba alrededor de una hora, se percató que su mente había estado volando por varios minutos ya,... deteniéndose cada tanto en el bulto que se formaba en la entrepierna del profesor, pensando en como se vería aquel delicioso paquete sin ropa que lo cubriese, los testículos peludos envueltos en su piel rugosa llamada escroto, los imaginaba llenos de tibia leche dulce y reparaba en la similitud que esta piel genital tenía con la piel que formaban sus gruesos labios vaginales, los menores, de color apenas oscuros donde nacen y mucho mas oscuros hacia los bordes informes... cubiertos en gran parte por un abundante bello muy fino y lacio de color castaño también, nacientes de los labios mayores abultados y turgentes en el caso de ella... En el momento de detenerse a pensar y fantasear en el pene de aquel apuesto hombre, la sobresaltó el timbre que anunciaba el final de la clase... El ambiente de atención y silencio se vio interrumpido por un creciente murmullo y el movimiento de los alumnos allí presentes, algunos acomodando sus cosas para irse, otros ya levantándose... En un movimiento descuidado al girar para inclinarse a tomar su bolso colgado del respaldo de la silla, sus piernas se separaron un poco, y sus delgadas rodillas mostraron al compañero que se sentaba delante de ella, un camino de luces y sombras que finalizaban en un flash increíble de bordes redondeados y textura lisa, formado por la tela blanquecina de la braga femenina; y fue solo eso... un flash... pues de haberse detenido un poco la imagen allí mostrada, habría sido espectador privilegiado del sutil cambio de coloración de la tela, allí donde los jugos vaginales afloraban hacia la superficie, mostrando una leve coloración rosa en el contacto del nacimiento de los labios menores, allí donde la capucha del clítoris levemente inflamado, presionaba hacia el exterior... Nervioso cambió el rumbo de su mirar apresuradamente cuando ella giró hacia el frente y sus ojitos achinados se posaron en los de el... y sus labios carnosos dibujaron en sus comisuras una sonrisa tan cómplicemente dulce y compradora, que cualquier dios terreno hubiese dado una parte de su cielo por poder besarlos... Tomándose un pequeño tiempo para quedar un poco más sola y que a su alrededor no hubiera nadie, con mucho cuidado se levantó de su lugar, y sacando de su bolso un pañuelo, inspeccionó la silla donde había estado sentada... Tal como lo había pensado, un brillante líquido transparente estaba depositado en el lugar donde su vulva había hecho contacto con el asiento, no era mucho,...pero era evidente... rápidamente y con movimientos circulares limpió el lugar, y luego tomando sus cosas entre manos, se dirigió hacia los sanitarios para cambiarse y asearse un poco... De camino por los pasillos se encontró con su amiga querida proveniente de otro curso, y luego de saludarse efusivamente convinieron en ir juntas hacia los baños... Como era de esperar, los sanitarios estaban muy concurridos esa mañana, y decidieron como una picardía entrar juntas en un mismo cubículo, ya en otras oportunidades lo habían hecho, y no solo ellas sino otras también... algunas veces para fumar, otras simplemente para charlar... aprovechando también la intimidad y el espacio amplio que estos les proporcionaban... Gloria, que así se llamaba su amiga, se adelantó a utilizar el excusado puesto que tenía urgencia por orinar, se inclinó a levantar la tapa del inodoro... gloria era una joven hermosa también, apenas un poco mas alta que Libby, y apenas un poco mas rellenita que ella, teniendo en cuenta que Libby es bastante delgadita... rubia y de ojos redonditos y claros es apenas voluptuosa, generando en su entorno una atmósfera muy sensual donde quiera que vaya, un manjar preciado por el que todo hombre voltea a mirar cuando viene y cuando pasa... gloria acostumbra usar vestidos ajustados y cortos, marcando sus pechos redondos como pomelos, blandos y con una suave caída, y sus glúteos levemente paraditos como los de Libby, apenas más blandos y grandes... En esta ocasión gloria llevaba puesto un vestido ajustado color verde esmeralda, algo escotado y muy corto bajando lo suficiente por debajo de sus glúteos como para ser sensual sin llegar a ser inapropiado al lugar de estudios; ajustando su cintura y marcando su vientre apenas abultado, las líneas curvas que se formaban bajo su abdomen insinuaban belleza y naturalidad... Fue un movimiento premeditado el de gloria, al adelantarse a su amiga e inclinarse a levantar la tapa del inodoro, su vestido fue descubriendo rápidamente sus blancos muslos hasta mostrar la delgada línea verde horizontal y curvada, mas clara que su vestido esmeralda, incrustada entre los cachetes carnosos de aquel bellísimo culo... Gloria miró hacia atrás en una rápida ojeada la reacción de Libby, y contempló en el rostro de su amiga un destello de sorpresa, vergüenza y picardía mezcladas, ..dando paso a una expresión de complicidad y creciente lívido que se dibujaba en los cachetes del rostro levemente ruborizados... Aprovechando aquella ocasión, ocasión seguramente esperada por gloria y tal vez, porqué no por Libby también, gloria decidió seguir con el juego establecido, y mezclando sus palabras con sonrisas dijo ...- mmm, el asiento está un poco sucio, hay que limpiar-- mientras que en sus ojos encendía chispas de lujuria al mirar los ojitos de Libby y recibir la complicidad de éstos mientras se formaban en el rostro de la princesita, pequeños pocitos de picardía en las mejillas levemente ruborizadas... Gloria tomó de un costado un poco de papel higiénico y volvió a realizar el mismo movimiento anterior, solo que ésta vez un poco más lentamente. Libby pudo contemplar cómo al inclinarse gloria, su vestido se deslizaba hacia arriba sobre sus muslos blancos hasta mostrar apenas el nacimiento de la braga verde claro, conteniendo y envolviendo la vulva regordeta de su bella amiga, sus muslos contrastaban con la tela que de fondo sobresaltaba el color de la piel, la forma redondeada como la base de un higo, se mostraba como abriéndose en el movimiento, y se detuvo allí unos instantes, para luego inclinarse un poco más y mostrar la profunda línea que los glúteos formaban entre sí, maravillándola y calentándola en una profunda excitación, los colores blanquecinos de los redondeados cachetes y las oscuras líneas que se formaban entre ellos tragando la verde tela de la braga y el higo mas oscuro aún que formaba su vulva envuelta perdiéndose hacia lo profundo... -Mmmm... Exclamó Libby, como dando aprobación a aquella travesura de su amiga, y luego abrió un poco la boca para morderse luego el labio inferior en una clara respuesta sexual. Gloria incorporándose se ubicó frente a Libby que extasiada la contemplaba, con el rostro claramente emocionado y procedió a lo que hasta allí la había llevado,... sus ganas de orinar... Libby tomó un poco de distancia dándole a su amiga un poco mas de espacio y buscó un colgante donde dejar su bolso y hacia un costado sus útiles de estudio, mientras en el ambiente del baño se podía sentir el murmullo de las mujeres que entraban y salían, que animadas charlaban de sus cosas, y los golpeteos de las puertas de los gabinetes que se abrían y cerraban, también pudo percibir el perfume de aquellas que coquetas se arreglaban y se ponían desodorantes y también el ruido en el espacio contiguo de una mujer al orinar, los fluidos saliendo en chorro hacia el exterior y cayendo en el agua contenida de los inodoros... En el interior de Libby la excitación había crecido desmesuradamente, por la situación durante la mañana ya vivida y por ésta situación que sorpresivamente, se le presentaba ahora... pudo notar también que su respiración era levemente entrecortada... En silencio prácticamente había sucedido todo, y apenas era el principio de todo... el lenguaje había sido casi exclusivamente corporal... Luego de dejar su bolso colgado Libby se volvió hacia su amiga, y ésta en un natural movimiento, abrió sus piernas y moviendo levemente sus pies se acomodó un poco hacia atrás... inclinando la cabeza hacia adelante para ver donde estaba ubicada, gloria dejó caer una cascada de pelo rubio sobre sus hombros... luego con más naturalidad aún llevó sus manos hacia los costados tomando el semi-ajustado vestido por la parte inferior del mismo y comenzó a levantarlo suavemente realizando pequeños movimientos de cadera. Libby pudo ver como la prenda escalaba las piernas de gloria hasta mostrar el abultado y redondeado paquete que contenía el sexo envuelto en una delicada tela semitransparente parecida al satén, era muy llamativo para Libby ver así el sexo de su amiga, nunca lo había visto ni en gloria ni en otra... y mientras con los dedos mayores e índices ajustaba el vestido a su cintura, introducía los pulgares entre el elastizado broderie de la finísima prenda interior y la clara piel hacia los costados de las caderas... Todo en gloria era belleza y naturalidad, su abdomen y sus piernas como marco de la braga semitransparente,...hasta que en un rápido movimiento la deslizó hasta casi sus rodillas moviendo su culo redondo y blanco hacia atrás, reflejado en los cerámicos claros de las paredes y el fondo del lugar, y luego con delicadeza bajándolo hasta apoyarlo suavemente en el asiento del inodoro... El cuadro mostrado era espectacular, y Libby lo contemplaba casi con asombro,...se había quedado congelada mirando a su amiga... los cabellos rubios sobre los hombros, los senos contenidos en el sostén que completaba el juego con la braga, se mostraban redondos y apetitosos, marcando apenas las siluetas de los pezones semi-endurecidos,, el vestido arrollado casi hasta el borde inferior del abdomen, las blancas y exuberantes piernas surcando paralelas el asiento del inodoro y la prenda interior estirada y arrollada de rodilla a rodilla... Gloria levantó la vista y encontró a una Libby perpleja que la contemplaba, este era el momento y debía aprovecharlo, tal vez era el momento que ambas habían esperado desde hace tiempo... -quieres ver?... dijo en voz baja, esbozando una sonrisa, y diciendo con sus ojos encendidos...--siiiii, por favor...mírame… Libby marcó en su rostro los hoyuelos cómplices en señal de asentimiento y con los labios cerrados en las comisuras y estirándolos en el medio como un piquito, movió levemente la cabeza de arriba hacia abajo... y se acomodó... bastante, se inclinó hacia atrás sacando el pubis hacia adelante, exponiendo el delicioso manjar carnoso de su vulva casi en primer plano, y con las manos apoyadas a los costados de sus glúteos sobre el asiento, entrecerró sus ojos y giró la cabeza hacia un costado y hacia atrás... Los labios mayores, de piel blanca, levemente hinchada, eran gruesos y algo aplanados, de carne blanda y levemente rugosa, oprimían en el centro pedacitos de carne delgada y rosa que asomaban tímidos hacia el exterior, sobre ellos un bello casi cristalino parecido al terciopelo, el pubis depilado y sobre el monte de venus una forma de triángulo de pelo rubio descansaba sobre un regordete clítoris enfundado en su capucha y asomando erguido, excitado y brillante como una perla... Hacia abajo una depresión en la carne mostraba el camino hacia la entrada de la vagina, brillante y humedecida, y siguiendo la línea, el periné y las estrías del ano, estrías que se contraían y dilataban moviendo también el periné. La excitación de gloria no le permitía orinar, Libby semiarrodillada tenía su mano izquierda apoyada en su pierna y en un acto reflejo, su mano derecha se perdía debajo de su falda, sus dedos acariciando su vulva encendida por sobre la tela humedecida también... Gloria se relajó y con la mano derecha separó sus carnosos labios mayores con la punta de sus dedos, un imperceptible movimiento de los delgados pedacitos de piel lisa arrollados entre sí, los labios menores en el centro de la vulva, dieron paso a un chorro de líquido ambarino, que atravesándolos, golpeó en la parte superior, donde estos nacen y descansa el clítoris redondeado,... El líquido disparado arqueó y cayó salpicando parte del asiento, momento en el cual los cuerpos de ambas jóvenes percibieron leves espasmos en sus vientres... Separando con los dedos los labios menores, que al paso del líquido habían quedado semi-curvados, Libby observó la vulva completamente abierta y rosada, y en el centro la uretra inflamada como un pequeño géiser, liberando el tibio néctar de su interior... Todo era fantasía, los colores de la piel, el ambiente concurrido, los olores, el ruido del líquido derramado cayendo... y la temperatura cada vez mas caliente de aquel lugar... Gloria se sentó derecha para terminar de orinar y aquel bello paquete de carne expuesto, se cerró formando nuevamente una regordeta concha perdiéndose entre sus piernas... Libby tiritando de emoción se puso de pie y no se percató que los dedos de la mano derecha estaban embadurnados y brillantes. Gloria la miró en espera de respuesta, pues se había concentrado en tratar de quitar su perturbación y orinar,... Libby mirándola con la boca semiabierta solo atinó a decir... -woww.... mmmm.... que lindo!....-- Ambas miradas encontradas se desviaron hacia otro lugar, en el caso de gloria, hacia un bollo de papel higiénico que ya tenía en su mano derecha y bajaba hacia su entrepierna para deslizarse de abajo hacia arriba entre la carne encendida de su concha excitada, y en el caso de Libby hacia el bolso de mano para buscar allí la prenda interior de repuesto que debía cambiarse... -Y a qué has venido?... preguntó gloria, mirándola de manera natural y curiosa... --A cambiarme- ... respondió la menuda joven, mostrando en su mano derecha otra delicada y cara prenda interior, -Ya de antes venía toda mojada-- sonrió al hablar... --y ahora, ...mas aún ...-- -Si parezco un río!!! jaja..— Gloria no hizo el menor atisbo a levantarse ni a cambiar de posición, hasta pareció que se acomodó un poco mas y se relajó allí contemplando a su menuda amiga, en un evidente signo de atención y espera, y conteniendo aún en su mano derecha entre sus dedos, papel envuelto humedecido con sus jugos, provenientes del orín y flujo extraído de su vagina... el vestido arrollado sobre su pubis, mostrando la desnudes de las piernas y la redondez del glúteo izquierdo mostrando el blanco cachete y las líneas oscuras entre su vientre y el nacimiento de sus piernas... y la delicada prenda que cubría su intimidad mas profunda, arrollada en sus tobillos... Libby nunca había realizado un streep ante nadie, solo frente a un espejo en la soledad de su habitación, o ante su compañero de aventuras y juegos... un perro bóxer joven de mediana estatura... que la acompañaba desde hacía un par de años... y mientras el murmullo externo continuaba, el ambiente privado creado entre las dos jóvenes era un mundo separado y paralelo que corría a tiempo dispar, en aquel lugar. Depositó en el bolso la prenda contenida en su mano y parándose con las piernas semiabiertas y paralelas, tomó su falda por la parte inferior y comenzó a levantarla suavemente sin quitar sus ojos de los de su amiga. el borde suelto de la falda escalaba en forma de abanico las piernas menudas de Libby, descubriendo la piel musculosa y la cara interior de los muslos hasta cortarse abruptamente en la vidriosa tela humedecida que envolvía un capullo caliente y manchado de rosa y blanco, transparentando la carnosa vulva de labios gruesos, coronada de un tupido bello fino y lacio... La falda tipo escocesa siguió levantándose hasta por encima de la braga, mostrando también las esquinas del ruedo de la camisa que asomaban aprisionados por la cintura elastisada de la falda; y por debajo de la tela de la camisa, el delicado trabajo elastizado en broderie de la parte superior de la prenda íntima. Sus caderas asomaban levemente huesudas tapadas a medias por el broderie del culotte y marcando bordes salientes que enmarcaban el plano vientre y pubis de la bella princesita. La mujer sentada y expectante no pudo contener un leve recorrido eléctrico en su zona genital dando un leve respingo en su respiración. pulgares la prenda sucia de flujo vaginal, estiró la misma hacia adelante y los costados en forma circular, como desprendiéndola de la piel; y bajando su barbilla, bajando la cabeza sobre su pecho, al mirar lo que estaba haciendo, una cascada de pelo lacio y castaño se deslizó suavemente por sus hombros sobre la blanca camisa de seda... Libby bajó cuidadosamente la prenda realizando delicados movimientos de cadera, y en ese recorrido, bajaba la falda también cubriendo la piel desnuda. Agachándose por la cintura y flexionando primero la rodilla derecha y luego la izquierda para retirarla, en ese instante, el rostro de ambas quedaron muy cerca el uno del otro. La joven sentada y semidesnuda, por así decir, siguió casi con estupor los movimientos de su amiga, contemplándola con la boca abierta y los ojos brillantes. Libby se quedó con la prenda en la mano y en un movimiento delicado trató de ponerla al derecho y contemplar la parte inferior del culotte, allí donde el contacto vaginal hubiese depositado el cristalino néctar. Sus ojitos delgados se abrieron grandes para verla mejor... su amiga pensó, -éste es el momento, debo hacer algo...— -A ver...? Como está?.. dijo gloria, acomodando su mano izquierda, sin soltar el papel sucio de su derecha, y con gesto de picardía como diciendo... --juguemos ahora, por favor...-- Esto era algo que Libby esperaba... sus ojitos se achicaron y se clavaron en los de gloria, abriendo la boca y ubicando la lengua entre los dientes, con las comisuras apenas levantadas; sostuvo la prenda entre sus manos un instante, como un torero juega con el enceguecido animal, manteniéndola aún lejos del alcance de su amiga... el juego sexual estaba en proceso, y era maravilloso... La prenda cambió de manos, las delicadas manos de dedos cortos y rellenitos, de gloria, la tomaron con devoción por la elastizada cintura del culotte en el trabajado broderie, mientras que en su mano derecha conservaba todavía el papel humedecido con sus jugos... mirando el frente de la prenda, instintivamente se la llevó a su rostro y pegó su nariz en ella aspirando profundamente, el perfume que usaba Libby era suave y exclusivo, con leves matices de chocolate muy dulce... la prenda aún contenía la calidez de la piel.. y gloria estaba poco menos que enamorada de su amiga... -Te gusta?...-- -mmmm, me encanta!... ...mmmm-- a ver donde??-- -búscalo, búscalo y lo encontrarás- el rostro de Libby era todo picardía y rubor... -adonde descansa la conchita de mi reina?? a ver??... la cintura con los pulgares y con los otros dedos, exponiendo la base del culotte blanquecino. Y no pudo menos que sorprenderse, la tela estaba embebida en licor cristalino de ambos lados, hasta en los elásticos de los costados, y la base por su manufactura era relativamente ancha, capaz de envolver muy bien una vulva carnosa y grande. gloria pensó...-cuantos hombres acabaron aquí??... pero era evidente que no se trataba de semen, puesto que el líquido allí depositado era cristalino puramente. y pudo notar que bien en el centro, era aún mas espeso, casi de consistencia cremosa... Gloria sintió el deseo irrefrenable de llevarse aquello que veía a la boca, probarlo, saborearlo... y lo dijo en voz baja... -mmmm que rico!... lo puedo probar?... --si?... no se... lo quieres?-- Libby había recibido con sorpresa la pregunta, y las palabras salieron de su boca casi con los dientes apretados y las comisuras de los labios estirándose a más no poder... -siiiiii, lo quiero,.... mmmm a ver???...-- gloria sacó la lengua aplanada para pasarla por la tela brillante e inclinando la cabeza un poco, miró blanqueando sus ojos puestos en los de Libby, con una sonrisa libinidosa llena de conquista femenina... La lengua cayó en punta sobre el flujo, Libby sintió como un leve estiletazo bajo la capucha carnosa de su clítoris... el espeso líquido tenía una temperatura menor y un leve aroma sexual, una mezcla de aroma dulzón de almizcle y orín. La lengua se deslizó trazando un surco en el espeso líquido, subiendo por ella parte del mismo, imprimiendo en el cerebro de gloria, la característica sensación ácida y pegajosa del flujo proveniente de lo mas profundo e íntimo de su amada. Levantó la lengua de la prenda, mostrando en la punta y un poco mas atrás, el líquido contenido en ella, mirando libidinosa y con la boca abierta a su amiga, Libby observó un delgado hilo elástico y transparente que colgaba de la lengua hacia la braga. este momento se sostuvo unos segundos, Libby contemplaba la fantasía de aquel cuadro, su amiga sentada bajo y frente a ella, con las piernas y el sexo desnudo, las bragas en los tobillos, la lengua afuera de la boca de gloria y ésta, llena de flujo del culotte que sostenía en sus manos. -Cómetelo...- fue el pensamiento de Libby... -Lo voy a comer...- fue el pensamiento de gloria... Lentamente la lengua subió hasta los dientes superiores, para luego arquearse como una cuchara, bajar un poco y luego moverse hasta el paladar, resbalando hacia atrás sobre aquel lubricante natural y de gusto ácido... --mmmmmmmmmm....- la boca de gloria fruncía los labios en un piquito, mientras se notaba como la lengua se movía hacia los costado desparramando en toda la boca aquel delicioso alimento. -ooooooohhhhh.... mmmm..-- estas microcámaras de última tecnología, sí que son buenas. La mano cerrada alrededor del miembro, se deslizaba rítmicamente hacia adelante y hacia atrás; la piel se estiraba y mostraba una superficie lisa y brillante, surcada interiormente por delgadas líneas azuladas, descubriendo un glande azulado con forma de corazón invertido... totalmente seco y con una gota cristalina en el agujero de la punta que mostraba un interior rozado... El pene endurecido y levemente curvado, era como un hierro candente en la mano de aquel hombre, de facciones toscas y delantal de laboratorista, mientras en la pantalla, las imágenes de Libby y su amiga, se alternaban con otras que mostraban distintos ambientes, otros sanitarios, con mujeres orinando, defecando, fumando, o como Libby y gloria, en explícitas escenas de lesbianismo, pero sin duda la que mas le gustaba y le llamaba la atención era una donde una mujer era penetrada analmente por otra bellísima mujer, …evidentemente un transexual... Al principio solo asomaba el pene desnudo por la bragueta abierta del pantalón, un pene delgado de aproximadamente 16 cts., pero luego asomaron parte de sus testículos peludos cuando el movimiento de su mano cerrada sobre el miembro se volvía mas febril... El tiempo pasaba deprisa, pero ya se acostumbraba al relajante orgasmo rápido matutino que coincidía con el timbre del comienzo de la segunda hora de clases... El bellísimo rostro de la joven penetrada analmente por su amig (arroba) se detuvo un instante en una mueca de dolor y placer intensos, mostrando los ojos bien abiertos y la boca tapada por la persona, que detrás de ella se movía rápidamente mostrando un amplio vestido levantado sobre su vientre y un pene furioso asomando y desapareciendo entre los cachetes redondos de la mujer. El semen apareció espeso y muy blanco, disparado con fuerza por el orificio abierto del pene, los testículos contrayéndose y el conducto inferior del pene palpitando en espasmos violentos en los dedos que lo aprisionaban.... El hombre se arqueó hacia adelante, el semen surcó un leve trayecto en el espacio y cayó derramándose sobre la tela de un pañuelo ubicado en las piernas, sobre el pantalón de vestir, del hombre joven encargado del laboratorio; mientras en el monitor, la imagen de la mujer penetrada y su compañer (arroba) , que ya descansaban, aún ella penetrada y con rostro desencajado, daba paso a otra imagen, una mujer drogándose en solitario... El timbre sonó estridente, retumbando en todos los rincones. el pene se tornaba flácido perdiendo rigidez, el glande del mismo perdía volumen arrugando levemente su piel y tornándose extremadamente sensible, el pañuelo sucio con casi una cucharada de sopa, llena de semen, traspasando la tela e impregnando el ambiente con ese olor levemente clorado. El timbre sonó y el hombre se acomodó, y se limpió las manos chorreadas de esperma. culo bien abierto, un colgajo pegajoso mezcla de esperma y materia fecal, mientras su compañer (arroba) , luego de arreglar un pene largo en una estrecha tanga roja, salía del lugar... La lengua recorría la base de la braga bien abierta, tratando de abarcarla a todo lo ancho, y al abrir grande la boca, se podía observar como el flujo cristalino anteriormente succionado, colgaba del paladar y la base de la lengua y los dientes de gloria, como lianas cristalinas y pegajosas.... La lengua recogía el néctar y el timbre sonaba como un ruido de fondo a lo lejos, la lengua se levantó de la tela estirándose larga hacia afuera, y allí se quedó, mostrándose, exponiéndose y exponiendo su contenido... gloria no podía hablar, pero su expresión facial fué por demás elocuente. Libby entendió el mensaje, lo deseaba... a lo lejos,... el murmullo iba atenuándose... El rostro de ojitos pequeños se inclinó y se acercó... las manos se apoyaron en los hombros con suavidad y ternura... el rostro de ojitos achinados se inclinó levemente hacia un costado, acomodándose... la boquita carnosa se abrió y mostró delicados dientes perfectos y blancos como el marfil... la piel de los pechos y los brazos se encrespó, de ambas... el perfume achocolatado invadió las fosas nasales... las narices se rozaron... y los labios pequeños y carnosos se cerraron, abrazando suavemente la punta de la lengua... Los labios de Libby se empaparon de dulzura y acidez, la lengua expuesta y abrazada por los labios comenzó a retirarse, los labios se juntaron tenuemente, la otra lengua apareció y comenzó a penetrar... una mano dejó el hombro y se acomodó en la nuca, atrayendo con fuerza la cabeza hacia adelante... los labios se apretujaron, se invadieron de líquidos, se mordieron, se abrían y cerraban, se amaban, la sensación de la piel caliente de los labios que masajean otros labios, la sensación de la carne que se introduce como un reptil dentro de la boca, la sensación en la zona genital y el vientre, como un puño que aprieta y tira hacia adentro, como el filo de una navaja que punza veloz el diafragma y desaparece. Se separaron, ambas tenían en sus bocas el flujo ácido de la vagina de Libby, ambas tragaron lo que tenían mirándose fijamente a los ojos, con los rostros muy cerca el uno del otro. El silencio comenzaba a invadir el recinto. Libby se incorporó delante de su amiga sentada, las manos de gloria dejaron hacia un costado en el piso, el culotte utilizado para el amor, las manos de gloria comenzaron a subir su falda, las piernas de Libby estaban separadas, la falda subió rápidamente y los delgados muslos mostraron entre ellos un delicioso conejito carnoso, labios gruesos y duros de piel morena, y en el medio de la concha, sobresaliendo, dos gruesos pedazos de carne oscura y arrugada, de bordes informes, que asomaban y se abrían separándose, y en la parte superior una protuberancia de forma tubular de piel blanda con arrugas surcándola a lo ancho y excediendo los límites de lo que fuera que cubriese; como un pequeño capullo conteniendo en su interior, la vida latente y expectante. Sobre la cara interna del muslo derecho, una gota de líquido consistente había trazado ya un surco de varios centímetros de largo... y toda aquella piel, cubierta con un fino pelo lacio y castaño. Una mano sostenía la falda levantada, la otra en forma de cuchara se posaba en el sexo caliente e hinchado, el cuerpo se estremeció al contacto. La almohadilla de la palma se posó en el clítoris cubierto e inflamado, los dedos recorrieron la canaleta central caliente y mojada, percibiendo paredes lisas, rozando una protuberancia carnosa, e introduciéndose luego en un orificio mas caliente aún que el resto, sintiendo cómo era prácticamente succionado y masajeado por superficies duras hacia un lado y blandas hacia otros. todo aquel paquete le llenaba la mano. Su dedo mayor entraba y salía lentamente del caliente orificio empapado y pegajoso... el pubis se movía en vaivén. Los pelitos rozaban la palma acariciándola... el culo mostraba cachetes blancos que se relajaban y se contraían entre ellos... la cabeza tirada hacia atrás y la boca abierta... y el líquido vaginal que afloraba en la piel de gloria, en los pliegues del exterior de su vagina cerrada. Y el silencio en el ambiente... --Es tarde!!..uhm ahhhh--- --ya es tarde, gloria...ahhh-- --gloria....-- las palabras eran apenas susurros. Gloria sacó su mano con los dedos embebidos y brillosos, Libby sostuvo la falda con sus manos en la cintura, gloria utilizó las dos manos para abrir con los pulgares la concha de piel peludita, dura, y elástica... Los pasillos iban quedando vacíos. Los alumnos iban tomando sus lugares. la clase de laboratorio estaba lista. Dos jóvenes mujeres hablaban una al oído de la otra y se reían, ambas de pantalones y suéteres de hilo. Un muchacho excitado se acomodaba el pene semi endurecido con las manos en los bolsillos, simulando en un rincón acomodarse la camisa. El profesor aparecía de su oficina con su blanco delantal bien largo y prendido en todos sus botones. De la sala de profesores solo quedaba ella. Una mujer madura, madre ya de 3 hijos adolescentes y uno no esperado de apenas 6 meses de edad. Ataviada con un blanco saco de hilo y una pollera ajustada haciendo juego, una camisa rosa pálido y debajo de ésta, traslucía un delicadísimo aplique en broderie de un sostén de tamaño grande, de color rosa fuerte. Sus firmes piernas estaban enfundadas en medias color natural y zapatos rosas haciendo juego con su ropa. Carmen, la profesora, una bellísima mujer de ojos celestes y labios bien rojos, conservaba a su edad un hermoso cuerpo bien relleno, de piernas torneadas y brazos fuertes... Sus glúteos se marcaban bien parados aún bajo la falda ajustada, y sus pechos de madre parecían querer explotar en cualquier momento. Carmen debería retrasarse un poco... su naturaleza materna había llamado, y casi podía sentir la sensación del llanto del bebé... Dejando los libros sobre la mesa, se dirigió hacia el baño de aquella amplia oficina, atravesando una pequeña cocina interior... La puerta se cerró detrás de ella suavemente. El impecable recinto ofrecía dos compartimentos privados con sus respectivos inodoros de losa azul y un amplio lavamanos con grifos brillantes, y en la pared, un enorme espejo que la reflejaba bajo las luces de lámparas dicroicas mostrándola mas bella todavía. levemente hacia atrás, marcando el torso de carmen en este movimiento bajo la camisa ajustada, y sosteniendo como una ofrenda dos enormes tetas redondas y macizas, contenidas bajo el trabajado broderie, asomando bajo la camisa a punto de romper sus botones... El fino abrigo de hilo quedó sobre la mesada de piedra que contenía el lavatorio de acero inoxidable, esta era amplia y ofrecía mucho espacio hacia sus costados. Carmen desabrochó el botón a la altura de los senos. La tela de la camisa pareció respirar aliviada, los pechos parecieron inflarse, el espacio entre ellos era profundo, un abismo de carne tersa, suave y blanca,... bien hidratada. Luego desabrochó el siguiente, mostrando la piel del diafragma bajo el esternón surcado por delgadísimas líneas horizontales, una leve depresión en el centro y un delicado aroma a rosas... Allí nacía el vientre fértil, levemente hinchado. El próximo botón mostró la parte superior del vientre, la piel cálida era suave y redondeada, y donde se ubicaba el siguiente botón, se podía observar el elástico trabajado de la trusa color natural que oficiaba de faja, ajustando firme la delicada piel casi desde el ombligo. La falda subía casi hasta allí también y su cintura contorneaba el bellísimo vientre ligeramente redondeado formando un sombreado entre este y las piernas, y en el centro... el pubis... La piel del abdomen cubierta y protegida por la trusa tenía imperceptibles marcas de estrías y donde nacía el pubis, cubierto por una espesa mata de pelos gruesos, líneas de estrías un poco mas evidentes y profundas... De haber levantado su falda por el frente, nos hubiera mostrado al fin de su levemente abultado vientre, un triángulo redondeado en los bordes, un monte de venus abultado, peludo y blando, envuelto en la tela de lycra color natural, con la base reforzada en tela de algodón y una toallita higiénica perfumada cubriendo la vulva... delicada y exquisita por donde se la mire, aquella mujer era una reina con todas las letras. La camisa quedó semi-desprendida revelando los senos contenidos en el sostén, tampoco se desnudaría tanto, por lo que fuese... mientras podía sentir como la leche afluía cada vez con más intensidad a sus pezones maternos... --Ffffffff...aaaaahhhh...mmmm-- el suspiro ahogado, el cuerpo extra-sensibilizado... --mmmm... gloriaaaa...es tardee..mmmm--Las manos tomaban la cabeza por los costados y acariciaban el pelo hacia atrás, a la altura de los oídos, se quedaban en la nuca, apretaban un mechón de pelo rubio, volvían a la frente y volvían a acariciar hacia atrás... --mmmm a ver que se esconde aquí.... ffff mmmm-- -de quien es esta conchita rica?... mmm...— Los pulgares fueron hacia el centro de la exuberante concha e hicieron presión hacia adentro y hacia los costados, la carne blanda cubierta de pelo cedió, separándose. La canaleta de abrió. Profunda. Los labios menores que asomaban sobresaliendo, se mostraron, desde aquella perspectiva de gloria, oscuros en los bordes, y más claros hacia el centro. Arrugados en el borde y en la cara externa, por la cara interna eran lisos y rozados, brillantes... Nacían hacia arriba, bajo la capucha de piel que ellos mismos formaban, en aquel capullo cilíndrico que se afinaba arrugado hacia arriba, y en el extremo inferior se abría en pliegues circulares, como la base de un cono; esta minúscula parte, libre de pelos. Una pequeña protuberancia con forma de cabeza de pene, asomaba apenas, brillante y lisa, rosada, palpitante en las entrañas de Libby; palpitante en la entrada a la vagina, palpitante en las estrías anales, palpitante en los extremos recortados de los labios que se perdían hacia el centro de la concha y hacia abajo en aquella línea profunda y caliente, enmarcada por un fino bello castaño que contrastaba con la piel de los blancos muslos como torres; pegados a ellos. Abrió la camisa semi desprendida lo más que pudo y esta quedó enmarcando los senos grandes, ocultos bajo el sostén rosa. Los pulgares hicieron presión por la parte superior de la taza derecha, introduciéndose entre ésta y la piel, despegándola y moviéndola hacia abajo. La prenda cedió con facilidad, elásticamente. Se deslizó la tela rosa sobre la piel blanca y blanda. Una mancha marrón clarito apareció, de bordes circulares, grande, con leves imperfecciones en la piel, pequeñísimas arruguitas y pequeñísimas protuberancias como granitos circundándolos; hacia el centro se mostraba tirante a mas no poder, muy tersa. La tela al deslizarse mostró una protuberancia de carne comprimida e inclinada hacia abajo por la prenda; y al liberarla se irguió recta y comenzó a crecer y tomar forma definitiva. La taza del sostén liberó por completo el seno de la mujer; blanco, redondo, grande como un pomelo, caía natural sobre la tela del sostén cubriéndola en parte, una masa de carne delicada y frágil colgando y sosteniéndose por encima de la tela rosada. Presentaba una aureola grande, y en el medio de ésta, un pezón rosado y grande, del grosor de un dedo medio, y un centímetro de largo con arrugas y pocitos microscópicos... estaba humedecido... completamente humedecido... La misma operación que con el seno derecho lo realizó con el seno izquierdo. El mismo ritual, y con la misma devoción; con el mismo amor que sus delicadas manos derramaban al tocar todas las cosas... con ese delicado equilibrio que la madurez de los años, ponían en todos sus movimientos... con la magia encantadora que momentos íntimos como este, impregnaban el ambiente a su alrededor. Se contempló en el espejo. blanca, rubia, de ojos claros, pelo ondulado y largo cayendo en bucles por los hombros, nariz pequeña y levemente levantada, boca de labios finos y rojos. Parada allí, era la imagen pura del erotismo ""femenino"". envolverla. Aquella mujer estaba ahí con los senos completamente desnudos, con los pezones expuestos y excitados, erguidos... mientras su ropa seguía puesta... ella era todo fetichismo... Los pulgares abrieron aún más la concha, y los labios menores se separaron al todo mostrando el canal central de la vulva, separados y arqueados como las alas de un ave exótica preparada para el ataque. Los pulgares subieron apenas por la piel turgente e hicieron presión hacia atrás y hacia arriba. El ave tiró su capucha hacia atrás y sacó su cabeza; asomó el clítoris... pliegues... cerrados y la cabeza echada hacia un costado. ---Me lo como--- el pensamiento de gloria casi se pudo oír en todo el establecimiento... pelo púbico en el movimiento. La lengua cayó de punta sobre el minúsculo pene. Libby sintió contraer su cuerpo en un violento orgasmo; todo el juego previo, y aun antes, la habían llevado al borde. Su pubis se movió violentamente hacia atrás, su culo blanco contrajo sus cachetes y asomó un poco mas bajo la falda sostenida en la cintura... las estrías de su ano, se contraían involuntariamente... movimientos espasmódicos rápidos y cortos se apoderaban de su vientre, y golpeaban eléctricamente la zona genital... Libby parecía una marioneta movilizada por hilos invisibles provenientes de su interior sexual... El flujo asomó abundante desde la vagina hacia el orificio externo y sus pliegues de piel latentes... la vagina era un túnel cavernoso contrayéndose como un animal herido y golpeando el perineo rítmicamente... abundantemente y caían en el lavamanos, produciendo sonidos rítmicos, tiñendo la superficie de un color blanquecino acuoso... La leche llegaba desde el corazón de la reina, y aparecía fluidamente en gotas blancas pequeñísimas que instantáneamente crecían hasta no poder sostenerse en el pezón erecto y arrastraban en su caída una cadena interminable de otras gotas tras de sí... El blanco y dulce líquido contrastaba con el casi rojo pezón; las gotas mojaban la carne blanda erecta y encendían reflejos por la luz que incidía en ellos. Primero liberó leche el pezón derecho, y carmen se inclinó sobre el lavabo poniendo las dos manos en la mesada de piedra para tomar equilibrio, las tetas se colgaron moviéndose y apuntando los pezones hacia abajo, luego el otro pezón comenzó a gotear pero en menor cantidad... La lengua de gloria se movía en círculos sobre el clítoris de Libby, el orgasmo de ésta era largo y continuado por otro... la boca se cerraba sobre el erecto apéndice, los labios se comían aquella piel encendida, lo aprisionaban y lo tiraban hacia afuera, Libby se movía como si tuviese un pene invisible y con éste estuviera penetrando la boca de su amiga, las manos de gloria estaban en los cachetes del culo de Libby y sus dedos apretaban la piel hundiéndose en ésta... la saliva se escapaba por la comisura de los labios de gloria, la carne de los labios carnosos y de bordes oscurecidos eran succionados y se perdían en la boca.... El orificio de la vagina se entreabría apenas, pedacitos de piel minúsculos, restos de himen, se desprendían entre ellos separándose, y desde el orificio oscuro hacia el interior cavernoso, el flujo vaginal aparecía humedeciendo toda la zona del perineo y luego se desbordaba en un pequeñísimo trayecto dejando un surco cristalino... El flujo salía de la vagina, la leche fluía del pezón. Las paredes calientes de la vagina liberaban flujo como néctar, el néctar lácteo era liberado por microscópicas ramificaciones de las glándulas mamarias afluyendo hacia la superficie rugosa del pezón... Carmen llevó sus manos hacia los costados de sus tetas acercándolas, pegándolas una a otra y en ésta leve presión, la leche afluía en mayor cantidad... Libby muy lentamente salía de la locura, de la inconciencia de los orgasmos... y mientras gloria seguía ordeñándola en su zona genital, Libby abrió los ojos, apretó la cabeza de gloria y contrajo en sus puños mechones de pelos rubios... tetas y los pezones enormes chorreando leche sin que nadie los ordeñe... La camisa desprendida, su falda puesta, el ruido de las gotas cayendo en la superficie metálica... Su cuerpo se encendió en lujuria, la soledad de su vida sin pareja, tantos meses de veda sexual... Deseó llevarse el blanco líquido a su boca, deseó chupar aquellos pezones dulces y enormes, como si fuesen dos penes derramando esperma, sintió su vagina activarse en todos sus rincones... sus manos se deslizaron un poco hacia adelante y sus pezones se acercaron entre sí... Alguien detrás de ella la observaba. El joven profesor y mas apuesto de todos no lo podía creer... Aquella diosa estaba allí como nunca había sospechado, ... el la amaba, y ella había correspondido siempre a su galanteo, a ella le gustaba... La boca de gloria estaba llena de carne blanda, embriagada de gusto y aroma de sexo proveniente del pubis y la vagina de Libby... ---Gloria!!.. no..es tarde...!!!! ---Libby retiró el pubis violentamente hacia atrás, los labios menores se estiraron en la boca de su amiga y se desprendieron... el sexo aún latía con fuerza en Libby, y los últimos espasmos se produjeron en ella, retirada un paso mas atrás de donde estaba, moviendo eléctricamente su vientre y su sexo... con la falda arrollada a su cintura, las piernas abiertas, los cachetes del culo juntándose rítmicamente... en los tobillos, el sexo ardiendo y deseando la penetración... sorprendida... --Que pasó??....---porque...?? --Es tarde, tengo que irme...--Libby se agachó, tomó la braga del piso y se limpió con ella la vagina de arriba hacia abajo en rápidos movimientos, el flujo iba quedando en la blanca tela y Libby habría sus piernas exponiendo su vulva enrojecida y sensibilizada al extremo, al pasar la prenda por ella, sentía dolor y placer. ----Mmmmmm...te gustó???... ---la voz de gloria era una súplica. --Siiiiii,.... te amo!!!.... ---la voz de Libby fue un agradecimiento y se apagó en un tierno beso en los labios finos de su amiga. La mano de gloria fue hacia su propia vulva inflamada. el dedo mayor giró en círculos rápidos sobre el clítoris semi expuesto, y rápidamente bajó hasta la vagina mojada. El dedo penetró en un túnel caliente, se deslizo succionado y apretado por el delicado estuche, y se movió allí de todas las maneras posibles, golpeando con la palma, la vulva afiebrada... El orgasmo llegó inmediatamente. Libby no la vio, pues ya tenía la nueva prenda interior en su mano y se la estaba colocando... una diminuta tanga blanca. Colocó un pañuelo de papel tissue entre la vagina y la tanga, bien ubicado en el orificio que aún seguía lubricándose, y se notaba allí entre las piernas el bulto de su vulva carnosa de por si, mas el delicado papel aprisionado, mostrando algunos pliegues de éste, escapando de los elásticos de la prenda. La falda se desenrolló y cayó por su peso, cubriendo la blanca piel de los muslos, el culo redondo, y la blanca prenda intima... Gloria no se preocupó en limpiarse, le daría mucho morbo quedarse con los líquidos de su acabada embadurnando la concha y la braga verde clara y semitransparente. La puerta se abrió y las jóvenes salieron arreglándose el pelo y la ropa. mientras caminaban... clases. interiormente para que nadie pudiese entrar.. Fin de la parte I Autor: Doctorx |
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