Capítulo 2
Despues de mucho pensar, y meditar, Manuel se decidió a llamar a Rosa... estaba un poco avergonzado por lo que había pasado, o mejor dicho por lo que no habia pasado la noche anterior... pero le hecho valor, cogió el telefono y marcó el número de Rosa. -¡Hola Rosa! ¿Qué cómo estás?.- Preguntó Manuel por el auricular del teléfono. -¡¡Hola Manuel!!. ¿Qué sorpresa?... pues me encuentro mejor... creía que no me ibas a llamar después de lo de ayer.- Contestó Rosa haciéndose la inocente. -No creas Rosa, me interesas. No creas que soy un aprovechado... ¡um!. Te llamaba por si querías que nos viésemos hoy.- Le expresó Manuel deseando que aceptase la propuesta. -Pues como quieras. ¿qué quieres hacer Manuel?.- Le preguntó Rosa. -Que te parece si te enseño mi casa, y tomamos un café, y,... si quieres hablamos sobre lo de ayer.- Le propuso Manuel a Rosa. -Vale, perfecto. ¿A qué hora?. Le volvió a preguntar Manuel. -A las 5, te parece bien...Si, de acuerdo. Allí estaré.- Le interrumpió Rosa. -Pues hasta luego- Se despidió Manuel. -Adiós.- Se despidió Rosa. Manuel después de colgar el teléfono se sentía nervioso, cogió un cigarrillo y se puso a mirar por la ventana pensando en Rosa. Se sentía muy atraído por ella. Las horas previas antes del encuentro se convirtieron en una procesión para él... hasta que al final sonó el timbre.... Manuel abrió la puerta, y allí estaba ella.. con una falda de vuelo blanca que hacían que resaltasen sus piernas bronceadas por el sol. Eran las cinco en punto de la tarde de verano, y el sol, detrás de ella, hacía que se transparentase las formas insinuantes de sus piernas. Una blusa gris ceñida al torso en donde se dibujaban sus pechos generosos... además no llevaba sujetador ya que no sé notaba ningún vestigio de costura, y se adivinaba el contorno de sus pezones enhiestos. Su cabeza descansaba en el pretil de la puerta y sus ojos azules y brillantes penetraron en los ojos castaños claros de Manuel. -¿No me dices que entre..?.- Le preguntó pícaramente Rosa a Manuel, mientras se cogía el pelo y se lo ponía hacia un lado, y ladeaba la cabeza...dejando al descubierto su precioso cuello. Manuel que se había quedado mudo ante esa imagen celestial, reaccionó y acertó a decirle... -¡Pa..., pasa!. ¡Nooo, no te quedes en la puerta!.- -¡Ya era hora, estaba esperando que te decidieses!.- Mientras esbozaba una sonrisa que acentuaba su picardía. Manuel, la pasó al comedor, y tratando de recuperarse de la visión, comenzó a enseñarle retratos de sus hijos. -Mira, este es Manolito, y esta es Luisita.- Le comentó Manuel a Rosa mientras sostenía los portarretratos en sus manos. -¡Qué monos son,...!... ¿y dónde están?. Le preguntó Rosa. Pues están con la canguro, hoy me apetecía estar contigo... además quería hablar sobre lo de ayer...¿Y a ti que te parece?. Le preguntó Manuel como si tratara de pasarle la patata caliente a Rosa. ¿Qué te parece si hablamos de lo sucedido tomando el café que me prometiste? Le preguntó decididamente Rosa. De acuerdo,... espérame en la salita...que voy a por el café. Otra vez frente a frente como ayer durante la cena, sólo que ahora tenían una taza de café caliente delante. Rosa, rompió el silencio, y le comentó a Manuel. -Mira lo de ayer, pues no fue nada un pequeño accidente en nuestras relaciones,... si toda va bien. ¿No?. -Hombre, mirado desde ese punto de vista.- Le contestó Manuel, mientras fumaba un cigarrillo nerviosamente.. sin darle tiempo a contestar Rosa volvió a abrir fuego, y con una sonrisa en los labios le dijo. -Y si quieres, pues podemos comenzar lo que no acabamos ayer, aunque antes te tengo que decir que yo estoy muy desentrenada.- -pues,... yo,... también hace tiempo que no hago nada...Ante la indecisión de Manuel, Rosa le cortó, y le dijo. Pues que vamos a hacer. ¿No se te ocurre nada?. Le preguntó con una gran carga de insinuación a la vez que su cabeza se acercaba a la de Manuel, esperando recibir un beso, y... De repente, los ojos de Manuel se iluminaron, y le soltó a todo trapo. ¿Qué te parece si vemos unos vídeos de educación sexual que tengo?. -Por mi perfecto.- Le contestó Rosa un poco cortada. -Pues vamos al comedor.- Le dijo Manuel a Rosa mientras salía con prisas de la salita para buscar aquellos vídeos con los que siempre decía que hacía maravilla. -¡Espérame, que no hay tanta prisa.- Rosa salió de la habitación y cuando llegó al comedor, la televisión estaba encendida, y el vídeo rebobinando la cinta. -Siéntate, aquí a mi lado en el sofá... son unos vídeos muy interesantes sobre la Dra Islandice,... -Pues venga, vamos a verlo.- Le comentó Rosa mientras pensaba que por una vez había visto a Manuel con decisión, y que en el fondo le gustaban que fueran así los hombres. En la pantalla de televisión, aparecía la presentación de la serie, con diferentes puntos sobre la sexualidad. En primer plano aparecía una señora ya mayor, perfectamente mal doblada... ".....durante estas 16 entregas se reflejarán los diferentes aspectos de la sexualidad, y para ello nos basaremos en las teorías del matrimonio de psicólogos sexuales Master and Johnson. En estos primeros capítulos observaremos las dificultades de las parejas ante las primeras experiencias sexuales...".. -¿Qué te parece Rosa?.¿Te gusta?.- Le preguntó Manuel. -Si...., parece muy didáctico, mientras aprendamos cosas que podamos utilizar,...¿No?- Le respondió con total intención Rosa. -Vvaa, vale...- le respondió Manuel tartamudeando. ¡Bu.., bueno será mejor que sigamos mirando!. En la televisión surgían escenas de parejas realizando el amor en las posturas tradicionales, y en otras que hubieran dejado al Kamasutra en pañales. Después de la introducción la Dra. Islandice presentó los primeros casos: "..... en este capítulo trataremos las indecisiones de la pareja ante la felación, el cunnilingus, y la preparación del acto sexual...".. A la vez en la televisión se sucedían imágenes de diferentes parejas realizando lo que la Dra. Islandice apuntaba en sus comentarios. "..El primer caso: expediente FEL1, era una pareja que se presentó a mi consulta sobre como realizar la felación a su compañero. Ella tenía dificultades cuando pretendía realizarle una felación a su compañero.. éste quería que se introdujera todo el pene en la boca de su compañera. Ella le daba miedo pues cuando se la intentaba introducir toda le venían arcadas. La solución es muy sencilla sólo tiene que introducirse el pene poco a poco en su boca, y los músculos de la garganta se dilatarán para poder darle entrada...".. Por la pantalla de la televisión se veía a una mujer realizando una felación a su compañero de cama. El pene de él, mediría unos 30 cm... Rosa se quedó anonada, y sé atrevió a decirle a Manuel. -Tú, no la tendrás así de grande, ¿Verdad?. -No, no la tengo así de grande...Acertó a decirle Manuel, pero ¿a qué es didáctico?.- -Si.- Le respondió Rosa sin apartar la vista de la pantalla, en esos momentos el pene del hombre parecía un polo, y la mujer parecía tener mucha sed. Con los labios succionaba el prepucio, mientras que con ambas manos le cogía el pene frotándolo cada vez más deprisa. Los gémidos del hombre hicieron estremecer a Rosa, y Manuel. Por unos momentos se imaginó a ella misma de rodillas, succionándole el miembro viril a su Manuel, seguía creyendo que sería mediano y grueso, por lo que no tendría que hacer ningún esfuerzo de circo para hacerle feliz. Manuel por su parte se le estaba pasando la timidez, y se imaginaba como se la devoraría, quizás luego, un poco más tarde... "..El segundo caso es de FEL2, era otra pareja que se presentó a mi consulta sobre como realizar la felación a su compañero. Ella buscaba alguna forma de que paternaire disfrutará más con las felaciones ya que otros terrenos de la alcoba se defendían bastante. El miembro de él era del tipo mediano, ni excesivamente largo, ni excesivamente pequeño. La forma de realizar la felación es muy sencilla, se alternan las caricias con la succión"... En la pantalla, se veía otra pareja, tal como describía la Dra. Una mujer comenzaba a endurecer un pene que estaba flácido dándole pequeños besos, mientra masajeaba los testículos con una mano, y con la otra le masturbaba. Sus labios, y sus dientes con pequeños mordisquitos le acariciaban el prepucio. -¿Cuánta sapiencia?. Tenías razón, ¿eh, Manuel?. Manuel no pudo ni contestar, un bulto en su pantalón delataba una gran excitación, y amenazaba con salir fuera de las telas para dar rienda a sus instintos. -¡Manuel!, ¿estás aquí?. Le volvió a preguntar Rosa. -Si,..., estoy aquí, pero,...¿Pero qué?, le interrumpió Rosa ante la cara que ponía Manuel. -Pero que me estaba imaginando que tú...- Respondió Manuel con deseo. -Lo que tú quieras... Además todavía me tienes que enseñar la alcoba. Respondió Rosa intentando poner la voz más sensual que pudo entonar pues ella también estaba bastante excitada. Manuel se puso de pie, pero Rosa le dijo. -Espera un momento, que quiero que tú aprendas como hacer cunnilingus.- -Si, espera, ya adelanto un poco la cinta-. El mando fue a parar al suelo, pero a la segunda vez, acertó a adelantar la cinta. Justamente en esos momentos comenzaban los cunnilingus, y la Dra Islandice comenzaba a hablar otra vez. "..Ahora seguiremos con los casos de cunnilingus. En el caso de la mujer, es diferente el trato de cada parte íntima. En este caso, las zonas íntimas como los labios mayores, y menores, las ingles, el clítoris, y la vagina intervienen como zonas erógenas. Pero en cada mujer es diferente el tratamiento de cada parte. Presentaré dos formas de realizar estas caricias bucales. El primer caso es CUL1, aquí vemos como la mujer X, le gusta que antes de que la lengua de su compañero vaya a zonas más íntimas prefiere que le besen y masajeen las zonas circundantes a su monte de venus. En el segundo caso, a la mujer Y, prefiere que antes de que le acaricien bucalmente, los dedos de su compañero jueguen con los labios, prefiriendo que sea incitada a que la toquen.".. En esos momentos, Manuel cogió de la mano a Rosa, y ésta acercó su cabeza a Manuel. Y ahora sus labios si encontraron una respuesta por parte de Manuel. Manuel cogió con sus dos manos la cabeza de Rosa y con suavidad comenzó a mesar su cabellera. Los labios y sus lenguas entrelazadas acompañaban a los primeros jadeos. Manuel comenzó a desabrocharle la blusa, su piel comenzaba a quedar descubierta de ninguna protección ante los besos de él. Cuando llegó a la hendidura que separan los senos, pasó su lengua entre ellos, acariciándoles con su lengua levemente.. sin despojarle totalmente de su blusa. Rosa, se sentía en una nube y más aún cuando Manuel cambiaba entre la base de sus pechos, le chupaba su cuello suavemente. Rosa, no se quedó quieta, y también empezó a desabrochar la camisa de Manurl. Pero cuando se reclinaron encima del sofá se oyó, como se cerraba una puerta con gran estruendo, y después gritos de niños. Cuando todavía se estaban acomodando las ropas, la canguro una señora de 40 años, y sus dos hijos irrumpieron en el comedor. -Hola Sr. Manuel. He venido antes porque sus hijos querían ver los dibujos animados. No habré interrumpido nada...¿no?. Manuel, con la cara descompuesta acertó a decir. -No, estaba conversando con una amiga.- Rosa te presentó a Concha, la canguro. -Hola Concha, ¿qué tal?.- Saludó Rosa a Conca -Y estos dos monstruitos son mis dos hijos.- -Hola granujillas.- Saludó otra vez Rosa. -Bien, gracias.- Contestó Concha. -Bueno Sr. Manuel me voy a la cocina a preparar la merienda a sus hijos. -Vale, de acuerdo.- Le acompaño que sacaré unas cervezas para los dos. Mientras sus hijos cambiaron el canal del vídeo a la primera cadena, y Luisita le dijo a Manolito. -¡¡Hala!!, papá ya estaba enganchado otra vez a las "..pelis".. guarras estas.- -Si es que no para, se las debe saber de memoria. Aunque podría ejercitarlas con la tía esta,... que buena, que está...- Laura lo oyó, y casi estalla en una carcajada, pero no quiso decir nada, para no echar más leña al fuego...