Hola, después de haber leído los relatos que aparecen en esta pagina, he decidido contar mi historia. Todos los eventos que a continuación narraré son verídicos, por aquello de las malas jugadas que ocasiones nos da la vida, he cambiado algunos nombres de las personas involucradas.
Ahora tengo 20 años, pero desde los 12 empecé a experimentar cambios en mi cuerpo, así como en la forma que miraba a las mujeres. Recuerdo que me dormía hasta tarde para poder ver las películas para adultos, o compraba revistas.
Mi primer encuentro sexual del "..tercer tipo".., ocurrió a los 16 años, y fue precisamente con una amiga de mi madre. Su nombre es Catalina, en aquello época tendría unos 33 años, no es alta pero tampoco baja, medirá 1.70 mts, de cabello rubio, delgada, sus tetas no son tan grandes pero se antojan, y su culo... ¡oh!, es lo más fascinante, a pesar de que es delgada sus nalgas son redonditas y sobresalen de su delgado cuerpo.
Recuerdo, que en ocasiones cuando acompañaba a mi madre y venía también Cata, y al ir por la calle escuchaba los piropos que le lanzaban a Cata, siempre le ha gustado vestir muy provocativa, le gusta usar pantalones de mezclilla apretados en especial de color blanco, que hacen resaltar ese culo apetecible, o faldas cortas que con un buen viento podrían levantarse. Siempre ponía atención a los piropos que le decían, pero ella hacía como que no los escuchaba, algunos eran divertidos y otros muy atrevidos......tales como....¡adiós mamacita¡...¡que sabrosa estas¡....¡que ricas nalgas¡...etc.
En una ocasión fuimos a una fiesta en la casa de Cata, pero yo estaba demasiado aburrido, así que le pedí permiso para poder ver la TV, Cata me llevó a su cuarto y me encendió la televisión. Al quedarme solo miré alrededor del cuarto, y me quedé mirando su tocador, lugar donde supuse guardaría su ropa interior, sin pensarlo dos veces me dirigí hacia los cajones tratando de encontrar su ropa íntima, en un cajón estaban los sostenes, cogí uno de color blanco y era pequeño, después encontré sus bragas, escogí muy bien, y tomé una de color rosa, el frente era de encaje y noté que también era algo pequeño. Me los guardé dentro de mi calzón, junto a mi verga... y esperé el momento para irnos. Al llegar a casa, me dirigí a mi cuarto y me hice una gran paja con sus bragas...soñando en algún día tener sus nalgas y página para mí.
Días después acompañé a mi madre a su trabajo y vi a Cata, la saludé como si nada... nos dirigimos hacia el elevador, al meternos al elevador yo quedé detrás de Cata y éste iba lleno, vestía un pantalón que se ceñía en sus nalgas, mi verga empezó a sufrir una erección y de repente la punta tocaba las nalgas de Cata, ella sintió algo y volteó... pensé que me reclamaría... pero no, solo sonrió, yo no me movía.
Algunas semanas después, mi madre se puso enferma y no podía salir de casa, por lo cual me pidió que le llevara un encargo a Cata a su trabajo, salía a las 3 pm... llegué puntualmente. Momentos después salió Cata, y recuerdo que esa imagen me impactó... venía vestida con una falda corta, muy por arriba de las rodillas de color negro, una blusa blanca, en la cual se transparentaba su sostén, el cual cubría solo lo necesario. Me saludó con un beso en la mejilla y preguntó:
¿Cómo esta tu madre?, le respondí "..un poco mejor".., me contestó que pensaba visitarla en ese momento. Nos dirigimos hacia mi casa, y en el camino se dejaron escuchar de nuevo esos piropos, me armé de valor y le pregunté ¿no te molesta escuchar esas palabras? Y su respuesta me sorprendió...."..No, te digo un secreto, me excitan"......oops me dije.
Ya cuando estábamos a bordo del camión, nos sentamos hasta el final, ella junto a la ventanilla y yo a su lado, no podía dejar de mirar esas piernas, llevaban puestas unas medias blancas con pequeños detalles. Sin pensarlo mucho le puse una mano en su pierna, nadie nos veía, ella no hizo nada por retirarla, solo miraba por la ventanilla... al ver su reacción empecé a acariciar suavemente su pierna... y no tardo mucho en abrir sus piernas, yo ya estaba a mil, así que lentamente metí mi mano hasta tocar su caliente vagina, con un dedo delineaba su vagina...de arriba para abajo... en momentos emitía ella un pequeño suspiro pero seguía mirando por la ventana... seguí así hasta que sentí como empezaba a humedecerse su panty y ella, al igual que yo, respiraba más aprisa.
Por fin llegamos a la parada donde teníamos que bajarnos, no comentamos nada de lo sucedido en el camión, llegamos a casa y se dirigió al cuarto de mi madre... estuvo con ella alrededor de una hora... yo estaba mientras viendo la TV. Al salir Cata me dijo "..tu madre se ha dormido, me pidió que te diera de comer... anda vamos a ver que hay en la cocina".. Me incorporé rápidamente. Yo solo veía como buscaba las cosas en la cocina, en el refrigerador y ponía mayor atención cuando se agachaba, y en ese momento cuando ella estaba agachada me acerqué y le puse mi verga por detrás, no atinó a decirme nada así que solo al incorporarse me dio un beso, nuestras lenguas se humedecían mutuamente. Mi manos recorrían su cuerpo.
Le propuse que fuéramos a mi cuarto, al fin que mi madre estaba durmiendo y mi padre tardaría en llegar. Entramos a mi cuarto, ella se sentó en la cama y yo junto a ella, nuevamente nos besamos y nos recostamos. Botón a botón desabroché su blusa, pude ver al fin sus tetas, las empecé a besar aun con el sostén puesto, al descubrir sus pezones me detuve en ellos para lamerlos poco a poco, ella solo gemía y me acariciaba el cabello...... desabroché su sostén y le chupé los senos y le mordía los pezones, pero todo suavemente.
Le pedí que se incorporara y le bajé lentamente su falda... ¡oh!, qué bello paisaje, sus medias solo cubrían sus piernas, sus panties eran blancas y era espectacular ese triangulo, sobresalían pequeños vellos por sus bragas... solo atiné a besar su vagina y lamerla por encima de las bragas, se humedecieron rápidamente... bajé lentamente sus bragas y la recosté en la cama, abrí sus piernas y empecé a succionar su clítoris, ella se movía muy excitada, sus gemidos iban en aumento y solo atinaba a decir ¡más, más, más¡.
Después vino lo mejor, sus labios vaginales estaban hinchados, y yo rozaba lentamente con la punta de mi verga su vagina, de arriba para abajo... después sin pensarlo dos veces... zum... introduje mi verga de un golpe... casi 20 cms de carne erecta en su vagina, ella solo atinó a estremecerse y a gemir, yo le decía:
Te gusta, te gusta ...te gusta... ella respondía ¡dame más... así... así, vamos!
Pasaron casi 5 minutos de entrar y salir en esa deliciosa cueva... con sus grandes gemidos y lamentos el ambiente se calentaba más y más. Después, le pedí que se volteara y me dijo...."..espera soy virgen por el culo".. y yo le conteste que sería cariñoso, con un poco de crema empecé a lubricar su culo y sobarlo, introduje un dedo, pude ver como una lagrima rodó por su mejilla... y al notar que su culo estaba lo suficientemente dilatado, me apresuré a introducir mi verga, poco a poco, al notar que poco más de la mitad había conseguido entrar... de un solo golpe introduje la parte que sobraba, ella gimió aun más y yo también... estuve así sin moverme unos diez segundos, mientras que pellizcaba sus pezones, y después... empezó el mete y saca, mis bolas pegaban en sus nalgas, sus cabello se movía, sus pezones sentía arrancarlos y solo atinaba a decir ella, basta, basta, basta, ¡me lastimas!... yo decía... más, más, más. Estuvimos así unos 6 o 7 minutos, hasta que sentí explotar, saqué rápidamente mi verga aun roja y me corrí en sus nalgas, después las froté untando el semen en todo su grandioso culo.
Nos recostamos en la cama, nos besamos otros minutos... hasta que me dijo: "..tengo que irme, me despides de tu madre"..... se vistió apresuradamente y salió... después al regresar a mi cuarto noté que había dejado sus bragas en mi cama, impresas con un beso que marcaban sus labios... en ese momento no lo comprendí.
Al día siguiente mi madre estaba totalmente recuperada y me platicó que Cata, había venido a despedirse, porque pensaba casarse. Y su futuro esposo, tenia una propuesta de trabajo en los EUA. Comprendí así lo de las bragas. Cata, según mi madre, prometió venir de vez en cuando a visitarnos, sigo esperando su visita.
Bueno este es el final de mi relato, pero no es el final de mi vida sexual, solo el comienzo, aun tengo mas historias, las cuales contare más adelante