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Lluvia Dorada |
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Enviado por Anonimo el día Jueves 1 de Enero de 1970 |
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Antes que nada, les quiero comentar que lo que voy a relatar no es una fantasía, si no que es la concreción real de una. Cada tanto estamos acostumbrados a escuchar sobre personas que beben su orina y que ésta no hace mal y que al contrario tiene propiedades curativas o algo por el estilo. Ahora bién, siempre me produjo excitación el tema, así que comencé a probar mi orina cuando me bañaba, mezclado con agua y me resultaba agradable. Les cuento que el sabor al principio es extraño y totalmente desconocido, bastante amargo, pero con el tiempo se llega a saborear, lo que nunca hice es probar el primero de la mañana ya que es de un color muy amarillo y fuerte, es preferible despues de haber tomado cerveza o abundante agua. Pero yo quería probar el de mi esposa, y eso si que me excitaba, y solo me dejaba tocarlo cuando se sentaba en el bidet y me ponía loco, hasta que un día, que fuimos a un hotel alojamiento y como sabemos esos lugares te liberan de horarios y vigilias de los niños, despues de hacer el amor en la cama, llenamos el hidromasaje y nos pusimos a disfrutar del agua calentita y sus burbujas. No sabía como pedirselo, cuando en un momento ella me dijo que tenía muchas ganas de orinar y quería ir hasta el tocador, a lo cual la convencí de que se sentara en el borde y así lo hizo, me apuré a llegar con mi boca y empecé a hacerle sexo oral, hasta que no aguantó mas y derramó su líquido amarillo en mi boca hasta el final. Les cuento que fue fantástico y desde ese día, cada vez que podemos lo practicamos, ella todavía no lo quiere beber, pero si le gusta que le orine sobre sus pechos. Animense, que es una experiencia muy placentera. |
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