Con la secretaria del Jefe
Enviado por Ingeniero de Soporte el día Miércoles 31 de Diciembre de 1969
 
Les contaré esta historia que pasó en el Edo. de México por Ecatepec.

Yo soy Ing de Soporte y le ofrezco mis servicios a una compañía de químicos
en el Estado de México, regularmente cada 2 meses les voy a dar soporte o
para hacer algún servicio de soporte por alguna descompostura o
desconfiguración que sufran las computadoras.

Ese día era un sábado por la mañana en la que llegaba a la empresa, al
llegar estaba la recepcionista y por supuesto la secre del jefe, se las
describiré: ella tiene 31 años, no muy delgada, unas piernas bien torneadas
que hacen levantar ese hermoso par de nalgas, un par de tetas un poco bajas
por la gravedad y una carita de coqueta. Como les contaba ese día fui a
hacer mi labor de soporte técnico, y los sábados en esa empresa salen a las
2:00 ya iban a ser las 2 de la tarde y el chofer y la recepcionista salieron
hacia sus casas, nos quedamos solos ella y yo porque ella se tenía que
quedar de encargada.

Pase de una maquina a otra configurando los equipos cuando noté que ella
estaba chateando con unos cuantos amigos por el Messenger, le toque el
hombro y sentí como vibro, no se si fue por instinto o realmente la había
espantado, así se hicieron unas cuantas miradas y de vez en cuando alcanzaba
a ver ese par de piernas que de recordarlas hacen que tenga nuevamente una
erección. Le pedí su correo electrónico para chatear como cualquier otro
amigo con ella, yo ya había terminado mi trabajo, eran como las 2:30 de la
tarde y empezamos una plática muy amena.

Empezó el juego como si fuéramos dos desconocidos a chatear por el
Messenger, nos preguntamos las cuestiones mas comunes, el como te llamas,
como eres (sentimentalmente) y físicamente (me encantaba que se describiera)
como una persona madura que buscaba un poco de diversión. Así empezamos y ya
que sabíamos como éramos ella me dijo que le gustaba mucho y yo suponiendo
que seguíamos el juego le pregunté que como era posible si no nos
conocíamos, para eso noté su mirada y volteó hacia donde yo estaba, para eso
estaba sentado a unos 6 metros de donde estaba yo y me fui hacia ella en la
silla que tenía ruedas de oficina, me acerqué hacia ella y le dije: tu
también me gustas, sólo que no me habría animado a decírtelo por temor a un
rechazo pues se que eres casada. Ella me dijo que con la plática se había
puesto muy nerviosa y que le sudaban las manos, en eso yo le agarré una mano
y con la otra mano la puse sobre una pierna que tenía desnuda debido a que
ese día llevaba una minifalda, una blusa semitransparente que hacía ver un
corpiño de encaje y le pregunte que si no me molestaba que dejara mi mano
sobre su pierna, me dijo que no.

Entonces al ver camino abierto me acerqué hacia ella y cerrando los ojos
nuestro labios se pegaron y se unieron al empiezo tiernamente, pero empecé a
acariciarle la pierna y ella pegó un respingo, pensé que era muy rápido así
que mejor la empecé a trabajar y le acariciaba el cuello, las mejillas, le
dije que tenía unos labios muy ricos y que me encantaba el aroma que
despedía ella y que me excitaba, fue cuando ella notó el enorme bulto que
iba creciendo sobre mi pantalón, para dárselo a desear más me senté sobre
ella y el beso empezó a ser mas apasionado, su lengua se intercalaba con la
mía y nuestra saliva empezó a recorrer nuestra boca, yo ya estaba a mil y
empecé a tomarla por las caderas, de cuando en que podía le agarraba mas la
pierna y empezaba el sube y baja sobre su pierna hasta que empecé a notar
que ya estaba húmeda, entonces con la otra mano la puse sobre su cadera que
había de medir unos 100 y puse mi otra mano sobre sus pechos que no debían
de medir menos de unos 95 y empecé a masajearle sus senos cuando noté que
sus pezones se estaban poniendo erectos.

La llevé a un sillón que estaba a unos 4 metros de donde estábamos que era
para las visitas y quitándome la pena de que como ya no había nadie empecé
más, pero ella se sobresaltó y me dijo que paráramos que no estaba bien que
ella estaba casada y yo era muy chico para ella. Yo tenía 23 años y soy de
cuerpo un poco robusto atlético, de piel blanca y ojos aceitunados. Le
pregunté que si no le gustaba a lo que no me respondió, así que la acerqué
hacia mi y la empecé a besar de nuevo, la senté en el sillón y la acosté, yo
estaba arrodillado a un lado de ella mientras la besaba y saboreaba su
lengua, con una mano empecé a desabrocharle su blusa y con la otra estaba
entre su entrepierna a lo que ella me dio permiso para seguir porque se
abrió mas para darme acceso a su vagina, estaba súper húmeda y me dediqué a
sacarle la blusa y el sujeta tetas de color negro con encaje. Estaba
acostada con sus dos pechos al desnudo a lo cual empecé a acariciar y
apretar con mis dedos ella empezó a gemir y a dar fuertes suspiros, acerqué
mi lengua y le di unos repasones sobre sus pezones, ella abrió mas sus
piernas y no lo pensé mas mientras le mamaba sus tetas enormes yo con mi
otra mano le metí dos dedos debajo de su tanga y la hice  a un lado, para
notar que tenía una vagina depiladita como las que a mi me gustan y empecé a
meter primero uno y después dos dedos dentro de su coñito que esta húmedo,
creo que ya se había corrido.

Le dije que se parara para quitarle su mini y al verla yo hacia arriba
puesto que estaba arrodillado la vi como una Diosa y se sentó, nadie hablaba
pero sabíamos lo que teníamos que hacer, levantó un poco sus nalgas y le
saque hábilmente su tanguita negra que hacia juego con su corpiño de encaje;
al fin pude ver ese coñito depilado como me lo había imaginado, arqueó las
piernas para darme fácil acceso y empecé con unos suaves besos por sus
labios superiores, ella estaba poniendo una cara de lujuria y yo la estaba
poniendo a mil porque iba despacio, empecé a recorrerle sus labios con mi
lengua, le abrí sus labios y le di una pasada con mi lengua saboreé sus
jugos y la abrí más para notar su clítoris regordete como un dedo de un
bebé, se lo empecé a masajear y ya no aguantó mas noté como salían sus jugos
de su corrida era de un tono blanquecino los lamí todos y me supieron a
gloria, ya llevaba como 5 minutos allí frente a esa vagina y fue cuando
empecé a lamerle su clítoris ella echaba su cabeza para atrás con sus manos
me agarraba de mi cabello temblaban sus pierna y me decía no pares mi amor,
eres excelente, dame mas papi, haz que me corra de nuevo, lo haces muy bien,
entre jadeos me mencionó que ni nadie le había echo tal faena en sexo oral,
yo ya estaba también a mil al oír como gemía y sus confesiones, con mis dos
manos le levanté las nalgas y acerqué lo mas que pude mi boca a su vagina,
ya no le estaba lamiendo le estaba mamando su clítoris y ella ya gritaba de
placer, me dijo no pares mi amor, papi me vengo y cuando noté fue una gran
corrida que casi me ahogaba salía y salían jugos vaginales de su corrida, me
dijo que con esto ella ya estaba mas que por servida pero se le notó una
sonrisa de diablura y me dijo ahora me toca a mi y tu ya me enseñaste como.

Entonces ella me abrió el cierre del pantalón y me lo bajo hasta mis
tobillos, me sacó mi verga de 17cm que estaba a punto de estallar, me lo
ahorcó de el principio y empezó primero por los huevos, me los masajeó con
tanta delicadez que me estaba relajando un poco, luego los empezó a lamer y
sentía algo muy delicioso pero extendido y relajado, luego me empezó a
masturbar y noté como se estaba haciendo mas grande de lo normal ella se
sorprendió y lo empezó a recorre de abajo hacia arriba hasta llegar a la
puntita, así fueron como 2 minutos y cuando vi se acomodo mejor en una
postura donde me dejaba ver sus piernas bien torneadas y su inmenso culo se
lo empecé a masajear y ella empezó a dar gemidos fue cuando ella me agarró
de la verga y se la metió casi toda en la boca, claro que no le cabía toda
por estar un poco grande pues vi que empezó a dar arcadas, no se como fue su
habilidad que sentí como su lengua recorría todo mi glande, me estaba dando
una mamada de campeonato, hasta que sentí que me iba a venir y le dije que
si seguía así no iba aguantar mas hasta que duré unos 3 minutos más y mi
lechita salió disparada como nunca en su boca ella se movía como una gran
puta, tenía la boca llena de semen y empecé a darle un dedo por el culo ella
volteó pero de lo exitada ni me dijo nada, le di saliva a mi dedo y le
empecé a meter un dedo para dilatárselo, ella dio un respingo de dolor y me
dijo que nunca había practicado el sexo anal en lo que llevaba de sus 31
años de vida, me preguntó que le gustaba de ella, y le contesté con besos,
la besaba y le decía qye partes me gustaban de ella, le besé sus labios, el
cuello, su orejita que noté que era un punto débil de ella, sus tetas, sus
caderas, sus piernas gruesas y bien torneadas, y le di unos cuantos
repasones a su clítoris, me dijo que nadie le había dicho lo que le gustaba
y que se sentía halagada pues nunca había echo el amor con ningún hombre que
no fuera su marido, empezó a llorar y la acerque hacia mi, le agarré una
teta y le dije que no llorara, le hice una similitud que era como que le
invitara un postre como el que no había en casa y que solo era esa vez, la
animé y repuse como se iban poniendo sus pezones entre mis dedos, ella
empezó a suspirar nuevamente y  se recostó sobre mis piernas boca arriba, la
besé y le agarraba sus tetas con lujuria y pasión, le pasaba mis dedos
dentro de su vagina y noté que ya estaba húmeda, aprovechaba sus fluidos
para humedecerle el ano y me dijo que esa vez me daría su culito porque
hacia mucho tiempo que nadie la hacia sentir lo mismo ni su marido. Metí un
dedo y le dije que se sentía muy calientito ahí adentro, ella me besó mas y
se levantó, me dijo que me abriera de piernas y de pronto ella se sentó en
mi dirigiéndose mi verga hacia su coñito húmedo y con ganas de sentir un
hombre, me empezó a cabalgar muy rico, con una cadencia que era como un
rito, mientras le mamaba sus tetas noté como una vez mas se corría, y con
sus propios jugos empecé a dar un masaje a su ano. Se levantó y se volteó y
estuvo dispuesta a darse mas verga ella solita ya que yo no hacia nada ella
solita se introducía mi verga en su coño depiladito y empezó a darse unos
sentones que solo de oír el choque de sus nalgas con mis huevos me puso a
mil, fue cuando entonces la puse en 4 sobre el sillón y le dije que era hora
de desvirgarle el culito, le abrí las nalgas ya que eran demasiado grandes,
contemplé maravillosamente sus nalgas y sobre su ano puse mi verga y le
recorrí desde su coñito hasta su hermoso culo cerrado la verga, me dijo que
no aguataba mas y se empezó a hacer para atrás, fue cuando le puse mi verga
sobre su culo y empecé a metérsela despacio pues sabía que es muy doloroso
para las mujeres tener sexo anal la primera vez, como ya le había dilatado
el ano y estaba muy lubricado con sus jugos y mi saliva que le ponía no me
fue difícil metérselo y cuando estuvo por fin dentro de ella noté que volvía
a correrse, y baje una mano hacia su vagina y pude oler todos sus fluidos
vaginales que emanaban dentro de su coño depilado y caliente, yo la estaba
bombeando su hermoso culo y era una sensación suprema ya que estaba
taladrando ese hermoso culo que cuando la puse en 4 se ensanchó mas y le
agarré las tetas, ella gemía y me decía que era mía que el pendejo de su
esposo nunca la había hecho sentir así como lo estaba disfrutando, se puso
en shock y empezó a decir que era mi única puta, que podía cogérmela cuando
quisiera, la agarré de sus caderas y le daba unas estocadas con mi verga
hasta que sentí como nuevamente se corría, no la conté pero supuse que era
como la quinta ocasión que se venía, fue cuando ya no aguanté mas y la
agarré salvajemente de las caderas, le daba nalgadas, le dije que me
encantaba su culo que no había perforado ningún otro y que ese culo era de
una Diosa, le encantó que le dijera eso y de vez en cuando me daba apretones
de culo y sentía mas placer, estaba a mil y ya no aguanté más, descargué mi
chorro de esperma caliente dentro de su orificio mientras no paraba de
bombearla, se corrió por sexta vez y me senté con ella con mi verga dentro
de su culo todavía, ella quería mas verga y se empezó a hacer como remolino
sobre mi verga, estábamos boca arriba y le dí unos dedazos a su vagina hasta
que como unos minutos más de que se movía como remolino en forma circular
con mi verga dentro de ella no aguantamos más y nos corrimos los dos al
mismo tiempo me agarró de lo que pudo y yo la abracé fuertemente, así
permanecimos como 5 minutos hasta que mi verga se empezó a encoger y salió
de ese hermoso culo que acababa de coger.

Estábamos los dos en silencio y me dio un beso muy tierno, me dijo que nadie
le había echo llegar a todo su clímax y que le encantó mucho, me daba muchos
besos por todo mi cuerpo, pero después de esa faena que nos reventamos ya no
teníamos ni una gota mas de energía, quedamos satisfechos y nos quedamos
dormidos como 15 minutos desnudos en el sillón. Nos vestimos y se fue a
peinar, yo no tenía ningún problema puesto que ese día iba algo sport y
llevaba una gorra. Al salir su marido estaba esperándola y nos miró con unos
ojos de desagrado a los dos, lo saludé y nos dijo que porque habíamos
tardado tanto, si era como las 6 de la tarde y salíamos a las 2, tenía como
2 horas de que estaba esperando nos dijo y estaba muy preocupado, al final
nos despedimos y vi como se ensalivaba sus labios y me despedía con un beso
cerca de la boca sacando su lengua y ensalivándome a mi, yo después al
verlos de espalda me saboreé ese rico beso de despedida.

Posteriormente volví a regresar a darles soporte pero ella estaba con su
hijo que no podía haberse quedado con el pendejo de su padre, después estoy
haciendo intentos de que vuelva a suceder una tarde como aquella..
 

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