Referencias Cruzadas.
Enviado por Juanchi el día Jueves 1 de Enero de 1970
 

- Juanchi, ¿de que tamaño es tu pito, chico, mediano o grande? – inquirió, insólitamente, Yute.

-         ¿.......?

-...Supongo que normal, la verdad que no lo ando comparando ni midiendo, pero ¿a que viene la pregunta? –

         -  Es sólo curiosidad. Como es el único que conozco y muchas veces escucho de otras mujeres panegíricos sobre el miembro de los hombres con que se acuestan, no me ubico de que nivel es el que me toca – rebatió con una sonrisa amplia pero que se me antojó, mas que pícara, intencionada.

Con María (Yute  por el dorado de su cabello que algún familiar, cuando ella era aun una nena, lo vio parecido a la fibra de ese nombre) estábamos casados desde más de 6 años,  teníamos dos hijos y habíamos apenas terminado de hacer el amor el día del diálogo que tuvo la apertura arriba relatada.

“¿Qué pasará por su cabeza, que se le ocurrió calibrar mi dotación, después de tanto tiempo juntos? – me  preguntaba intrigado.

         - El nivel, lo sabes vos mejor que yo. Si disfrutas con él como creo, o quiero creer, tenés que deshacerte en alabanzas, como lo hacen tus amigas con los respectivos -  le enrostré

- No es eso, por supuesto que me encanta estar con vos, pero no tengo referencias....entonces no se....-

- ¿referencias?...si de medidas se trata es cuestión de tener a mano un centímetro y cuando se me para medís largo y circunferencia, y la llevas anotadas. Le pedís a las otras que hagan lo mismo y comparan –

        - ¡Callate!...mirá si voy a hacer semejante tontería –

        -¿qué anda revoloteando en tu imaginario?... ¿Referencias?....¿Acaso te estas preguntando que tal sería acostarte con otro?-

Se ruborizó intensamente y bajó la vista como si la hubiera pescado “in-fraganti- y descubierto lo que tenía in-mente. ¿Por ahí andaba Garay? Como decía mi abuelo, cuando quería que el interlocutor confirmara lo que el pensaba.

Conozco a Yute, y sabía que si de eso se trataba, no era un ejercicio teórico, un escenario posible con un hombre genérico. Alguien la estaba perturbando hasta el punto de preguntarse como sería pasar a la acción. 

Hasta cierto punto podemos conceder que no decidimos sentir algo por alguien, que la excitación emocional es algo “que pasa” y  no algo que “se hace”, pero cuando consideramos pasar a la acción entran en juego nociones de responsabilidad individual, de ética, de nociones heredadas, de compromiso con la pareja, de roles sociales.

Si no estaba errado eso era lo que traía a maltraer a mi esposa. Padecía el forcejeo de fuerzas opuestas: la tentación de  transgredir por un lado y la falacia de la “media naranja” o la noción histórica de que somos naranjas rebanadas por la mitad, que presupone que sólo una vez encontrada la otra mitad, o pareja estable, puede una (uno) abandonarse a los sentidos. 

Yute seguía sin encontrar palabras para expresar lo que quería decirme. Fijaba sus ojos en los míos por un instante y al siguiente los bajaba o dirigía a un punto indeterminado.

Yo también estaba perplejo y no me decidía como seguir.

- No es eso....¿cómo se te...? – balbuceó al fin.

- ¿Lo conozco? – la interrumpí

- No...digo...si,.... pero....- El subconsciente respondió por ella   

-.que yo lo conozca es lo de menos.....lo conoces vos y....... ¿estas pensando saltar la valla?...¿y verificar que tan bueno es.....lo que te están sugiriendo que hay?  -

Renovado rubor en las mejillas y silencio.

A pesar del escozor que sentía, como antiguo reflejo, por la tercera persona que irrumpía acaparrando la atención de Yute, convencido, como los griegos de que Eros, el Dios del amor, impredecible, ciego, sordo, e impiadoso, además de apasionado y, por lo tanto, irracional, deja a las víctimas de sus flechas indefensas ante los efectos de una fuerza externa y poderosa, me incliné por no dramatizar y acompañar la experiencia:

       - está bien, mi amor, largate a hacerte de la “referencia” que estas necesitando -

- ¡perooo...Juanchi! ¿me estas diciendo que no te jode si salgo con otro?.... No hablemos más del asunto,...¿Si? –

- Nada de eso. ¿a vos no de jodería si yo me volteo a otra? –

- desde ya....dalo por seguro..-

- entonces equilibremos la balanza: vos pones en tu platillo “a mi conocido” y yo en el mío a Miriam, tu amiga que hace rato que me anda “instigando” y después nos contamos las respectivas “referencias” ¿Estas de acuerdo? –

Protestó con ahínco, corcoveó, negó, lagrimeó, me insultó pero,  se advino a hacerlo, sólo una vez, dejando en claro que por su lado era “por curiosidad nada más”.

Consensuamos el método hágalo-usted-mismo: enviaríamos los chicos a casa de los abuelos, Yute se haría invitar fuera de casa – lo prefería a hacer entrar un extraño en casa, aseguró - y yo atraería a Miriam – mejor si era afuera - aprovechando que el marido estaba fuera de la ciudad. No se que ni como lo hizo mi esposa, pero me anunció que el miércoles era el día. El martes llamé por teléfono a Miriam, hice caso omiso a eso de salir de casa, y le dije que prepararía fideos a la carbonara, que había alabado la última vez que los cociné:

            - ¡Qué buenooo!. Lástima que no está Atilio. Yo encantada voy a la cena. Pasame con Yute así me dice que llevar -

Le mentí : “ahora está en el baño, venite a partir de las 8 y media y no traigas más que lo puesto” .

El día señalado, a las 20 hs, sonó una bocina y Yute salió del cuarto, producida para el infarto. Siempre causaba sensación donde quiera que iba, alta con  físico y facciones de rara belleza. Tuve que ahogar el impulso de retenerla.

- comportate con mi amiga ¡eh! – me dió un beso fugaz y se hundió en la noche.         Curiosé por las hendijas de la cortina de enrollar sin reconocer el auto y por lo tanto individualizar al tipo, que según me había dicho yo conocía y que se iba a voltear mi mujer.

Media hora después, el timbre.

Miriam, no se había quedado atrás al arreglarse y si bien no era hermosa, era linda y no tenía de que quejarse en su dotación de atributos femeninos.

          - ¡Hola Juanchi!! Uhhyy ¿a quien vas a perjudicar con la pinta que tenés hoy?  - me besó en la mejilla y buscó con la vista a su amiga mientras entraba y yo le cerraba la puerta a sus espaldas.

          -Algo tengo in-mente.  ¡Ahh! Yute tuvo que salir, problema con su padre que, como sabes, está delicado. Se llevó los chicos por si tiene que quedarse – mentí

-¡Que lástima! Entonces lo dejamos para otra ocasión ¿Si? –

             - No veo porqué. La cena está preparada, le damos el último toque a los fideos y vamos a disfrutarlos. Después....-

Hice una pausa sugerente y añadí:

-....veremos que hacer..... - 

- ... bueno. No me puedo negar...a la carbonara,...me puede, ....me encanta - accedió

Preparé vermouth para los dos y completada la última fase de la receta, de breve cocción final en la sartén, serví la carbonara y nos sentamos a la mesa. Yo en la cabecera, ella a mi derecha. Al promediar el  plato, me descalcé el pié derecho y comencé a acariciarle la pantorrilla. Miriam, sosteniendo mi mirada, me respondió, que no le desagradaba el convite, con el mismo lenguaje: introdujo  su pié en la pierna izquierda de mi pantalón.

Dimos cuenta del primero y no hubo lugar para otro plato; puse primera, en búsqueda del postre: “Miriam sin azúcar”. En realidad puse un CD en el equipo de audio, track 9 e hice que se incorpore tomándola de una mano.

“Que bella ideaaa, l´amore con teee...” abrió el juego el cantor y nuestros cuerpos se unieron. Los pasos de baile no llegaron a la veintena, cuando le dí el primer beso en el cuello. 

          -....portate bién, Juanchi. Mirá si vuelve Yute...- protestó en voz baja.

          -            ....tenemos hasta la una y, todavía, no son las diez.... y yo… yo siempre he deseado tener un rato a solas contigo-   le susurré al oído.

No se si se dio cuenta que mi certeza sobre la hora de regreso de mi esposa, suponía que lo tenía arreglado de antemano.

Hizo un amague de planteo ético:

            -Esto no está bien Juanchi, yo soy amiga de Yute y vos de Atilio…-

            -Lo que no estaría bien, nena, desaprovechar la ocasión cuando se presenta – y,  antes de que pudiera decir algo, le besé la boca, se quedó un instante estática, pero enseguida su lengua se introdujo en mi. Sin dejar de besarnos, caminamos hasta apoyar su espalda en la pared y, por encima de la blusa comencé a acariciarle los senos, se los pellizqué, le levanté la pollera y le metí mano a la concha:

-¡que bueno que está mi postre!! – le susurré.

A su vez, ella bajó el cierre de mi pantalón, le entró a mi bulto hinchado y replicó:

-¡ el mío no se queda atrás!! –

En un santiamén su blusa y pollera fueron a parar al parquet y me quedé admirándola: estaba suntuosa con su ropita interior semitransparente.

Me deshice de  los zapatos, medias y  pantalón,  mientras la besaba en el cuello y en la boca, ella  desabotó mi camisa y me mordió una tetilla. Rápidamente quedé con el traje de Adán con la verga tiesa y creciendo, a la consideración de Miriam que, sin pensarlo demasiado, se arrodilló lamió el capullo,  pasó la lengua por todo el tronco, y por los huevos volvió a recorrer el tronco y se la comió entera, mientras yo me aferraba a su cabello deleitado.

Soltó la presa, me tomó de un brazo y se encaminó al dormitorio, conmigo a la rastra:

- vamos,….. ¡cogeme ya! – dijo ni bien quedó acostada en la cama a lo ancho.

Me tendí a su lado y comencé a besarla toda, de la boca pasé al cuello, me deshice del corpiño y llegué a las tetas, alternativamente a los dos pezones, rígidos por la calentura, bajé por el abdomen hasta el monte de Venus aun cubierto por la tanga que le arranqué casi de un tirón, le besé la concha y recorrí su cuerpo en sentido inverso lamiendo y besando. Disfrutó del legüeteo, un rato, luego del cual me apuró con un beso profundo y exigiendo:

            - ¡dejate de juegos,…cogeme por favor,…quiero verga,   ...ensartame, …metémela, …la quiero adentro, …daleeee... -

            - ¡que puta divina que sos! ¡Hagase tu voluntad!!- y sin miramientos le enterré de un solo golpe todo el largo de la verga, dio como un respingo al sentirme adentro. Me detuve, teniéndola ensartada, un momento, durante el cual le amasé los senos, para después iniciar un mete-saca desaforado, la sacaba casi toda y volvía a metérsela de un solo envión que le arrancaba a Miriam (y a mi) todas las exteriorizaciones imaginables de lo bien que la pasaba (y la pasaba yo).

Cogimos largos y deliciosos minutos hasta que “explote” inundándole la vagina. Las contracciones de su orgasmo se encargaron de dejarme la verga como limón exprimido, sin la menor gota de semen dentro de ella.

Quedé exhausto sobre la cama, ella se fue a higienizar y arreglar. Volvió al rato vestida con su ropita interior, semitransparente.

Charlamos de temas variados hasta que, la brasa del deseo se reavivó en los dos y dio paso a mi segunda excursión, de ese día, entre las piernas y el interior de Miriam.

Eran pasadas las 0:30  cuando regresé después de acompañarla a su casa. Me desvestí y  me acosté pensando en lo ocurrido ese día y los anteriores.

Habrán transcurrido no más de 15 minutos, cuando escuché un coche detenerse en el frente. Me incorporé y miré a través de la cortina de enrollar de la ventana pero sólo distinguí la silueta de dos personas besándose. Yute descendió del auto, que tampoco ahí reconocí,  hizo un último ademán de saludo al conductor y entró a la casa y al dormitorio.

            - Hola – saludó con un beso y agregó:

            - Voy al baño y vengo. No te duermas ¡eh! –

Regresó, transcurrido un tiempo más o menos prolongado, sin maquillaje y con sus ropas de dormir habituales. Me alucina, siempre, verla desplazarse ondulante con ese vestuario diminuto, los ojos claros y almendrados, las mejillas en  la cara altas y color manzana, la piel blanca como las estepas rusas,  sueltos los cabellos largos y rubios como los trigales de la orilla del mar Caspio y el cuerpo tan hermoso como el rostro. Yute tiene por ascendencia alemanes del Volga y derrocha permanentemente donaire y magnetismo.

            -¿yyy…como resultó todo, ..te trajistes una buena “referencia”? – la abordé ni bien se acostó a mi lado.

            - Antes contame lo tuyo: como te fue con mi “mal” amiga? – rebatió, inteligente, así podía calibrar a que nivel de detalle, bajar luego en su relato.

No respondí al toque. Fijé los ojos en un punto del cielorraso, como quien revive algo del pasado, mientras ella me observaba expectante.

- Mirá estuvo bien. ....Muy bien diría,.....ella está muy bien y sabe un rato..... sobre eso de hacerle el favor a los hombres...te hace sentir en el podio de los “machos”... –

Nueva pausa y agregué:

            - pero comparada con vos es….es bijuterí, nada más. -  

La miré; la cara se le iluminó con una amplia sonrisa. Contuve el impulso de besarla en esa boca  con labio inferior lleno y un poco más saliente que el superior.

            - Ahora es tu turno, ¿que me decís de tu noche de “referencia”? -

Se le acentuó el rosa de los cachetes, sentía embarazo o vergüenza, por la trasgresión.

            - Te cuento que mal no estuvo…..fue gentil, …me supo llevar….pero no lo cambio por vos. ....No creo que se repita..... ¡Ya fue! –

            - No nena, así no vale, decime algo más…. Por lo menos lo  nuevo que experimentaste.. -

            - Mirá me dió una paliza con la lengua, ….me comió largo rato la conchita....y la cola también…de movida no me convenció pero un poco me excité y...... no me disgustó.....-

         - ...bueeenooo....eso si que es un placer nuevo que descubriste... ¿y?- simulé estar complacido, pero la verdad que me “dió en las b...” Eso de chupar concha no va conmigo y ella de alguna forma me lo estaba enrostrando.

         - ¿y qué? – se hizo la distraída.

         -¿y que más.....te cogió o no te cogió? ….Ah, y… ¿la verga se la mediste?... ¿es mayor o menor que la de un servidor? –

           -¿Si, me penetró? …Si lo hizo....fue suave y delicado hasta casi el final que se aceleró.....sólo se que me agradó…...ni me acordé del tema del tamaño…y no preguntes más,…..ya te dije que vos sos mejor,....de aquí a la China…-

Para hacer honor al modelo de "macho proveedor" y "siempre listo" y para que Yute apreciara, una vez más, y al toque de probar con otro por primera vez, que yo realmente era el mejor, terminamos regalándonos un polvo de aquellos. ( bla, bla, bla,..la verdad que me calenté.....nos calentamos como siempre me (nos) pasa con mi mujercita, y para la calentura el único remedio es coger.)

Recuperada la calma, post-orgasmo, “decidimos” que lo de ese día no tendría réplica en el futuro. Para que, ¿si los dos éramos insuperables?

Pero no creo que haya sido la ultima infidelidad, por que ambos ”saltamos la valla” y eso no tiene retorno. De hecho no lo fue para mi; pasaron aproximadamente seis meses desde ese miércoles y yo tuve dos nuevos encuentros “cercanos” con Miriam y uno, intercalado, con Vicky ejecutiva de cuenta de una empresa proveedora de la que me emplea.

Días atrás, escuché involuntariamente,  como Yute le comentaba a alguna amiga del otro lado de la línea “....¡Che!...ayer me di cuenta de lo bueno que esta el nuevo abogado de Legales.....estuve con el......está como para darle y no cobrarle.....¿no te parece?..” .

¡huuuummmmmm!....

 

Menu de navegación: Escorts Barcelona - Escorts Madrid - Escorts Zaragoza - Acompañantes Barcelona - Acompañantes Madrid - Acompañantes Zaragoza

Escorts Acompañantes Zaragoza Escorts Barcelona Escorts Madrid

Escorts Barcelona Escorts Madrid Escorts Zaragoza Contactos Eroticos

Copyright © 2008 EscortsOnFire.com - Todos los derechos reservados | Powered by Gemidos.com.ar | Diseño y programación EscortsOnFire.com | Sitemap