Engaño a mi novio siempre... pobrecito!
Enviado por MHA el día Jueves 1 de Enero de 1970
 

Me llamo Maria, tengo 29 años, soy de Argentina; mi novio se llama Patricio, tiene 32 años, y hace 5 que estamos juntos.

Soy morocha, alta (1,73), buen cuerpo, muy linda cara con grandes ojos. Soy muy divertida, me gusta bailar, salir, tomar unas cervezas y conocer gente. En cambio mi novio es mas introvertido, a veces tiene mal carácter, y no le gusta mucho salir. Sin embargo conmigo es cariñoso y divertido, y la pasamos muy bien juntos.

Siempre tuve muchos pretendientes alrededor. Y a pesar de estar enamorada de Patricio casi desde el primer momento, le fui infiel varias veces. Pero aquí voy a relatar tres aventuras, que sucedieron casi al mismo tiempo, en un lapso de dos semanas, allá por marzo de 2003.

Yo trabajaba en el aeropuerto de la Provincia donde vivo, que es Córdoba. Si bien el trabajo era pesado y requería largas horas de permanencia, me gustaba pues conocía mucha gente, y los pasajeros no se cansaban de decirme lindos piropos, que yo a veces repetía a mi novio para que se enoje un poco.

Además, tenia un compañero, Maxi, que me gusto desde el primer momento que lo vi. Por entonces yo tenía 25 años, y el 23. Nos hicimos amigos rápidamente, y en cuestión de días ya recuerdo que volvía del aeropuerto con el. Patricio pensaba que yo volvía en el transporte que llevaba a los empleados del aeropuerto. Una noche, fuimos a tomar algo a su departamento, pues el vivía solo. A mi novio le dije cualquier cosa, igual no vivíamos juntos y ni siquiera hoy lo hacemos todavía.

Un día tuve una discusión fuerte con mi novio. No cortamos la relación formalmente, pero no nos hablamos por unos días. Inmediatamente comencé a salir con Maxi, a escondidas. Fuimos a su departamento un viernes por la noche. El puso música suave, y tomamos unas cervezas, que pronto se me subieron a la cabeza. Argumentando que le hacia calor, se saco su remera, y me excite con su torso desnudo. Era delgado, pero sus músculos estaban bien definidos.En pocos minutos mas ya estábamos besándonos, lo cual me gusto y me excito aun mas. En un momento el se fue a buscar mas cerveza a la cocina, y entro un llamado de mi novio a mi celular. No lo atendí, "que sufra", pensé.

Cuando Maxi volvió, la pasión se desato, y comenzamos a abrazarnos y tocarnos. Rápidamente el ya me había sacado mi blusa, y estaba encantado con mis tetas, que saltaban del ajustado corpiño blanco que usaba. Las besaba con desesperación, al mismo tiempo que veía la luz roja de mi teléfono celular que indicaba que nuevamente alguien me llamaba; después pude constatar que era Patricio, quien me dejo mensajes diciéndome que quería verme, que se arrepentía de haberme gritado y que esperaría mi llamado.

Pero volviendo a Maxi, ya me había dejado en tanga y corpiño, y no podía creer lo que veía. Sus ojos se salían de su cara, y eso siempre me gusto, volver locos a los hombres y tenerlos donde y como quiera.

Al final del relato hay una foto mia para que vean como soy, pero no muestro la cara obviamente.

Su pantalón parecía estallar. Siguió lamiéndome todo el cuerpo, y me beso los pies, como siempre lo hace mi novio cuando yo se lo ordeno en la cama. Me chupo la concha y el culo durante mucho tiempo, fue increíble y tuve un fantástico orgasmo. Pero yo pensaba en Patricio. Una vez que termine, me hice la ofendida con Maxi y pedí que me llevara a mi casa. El todavía tenia su erección a todo dar, pues no había acabado. Me pidió ayuda para eso, quería que lo masturbara, pero le dije que no había tiempo, que se las arreglara solo. Debía pajearse solo. Me llevo a mi casa, acatando mis órdenes, y me fui a dormir, sin llamar a mi novio, y pensando en la hermosa noche que Maxi me hizo pasar.

A la noche siguiente, Patricio me llamo, y fuimos a un hotel. Como siempre, domine la situación, primero humillándolo haciendo que me pida perdón de rodillas, totalmente desnudo, mientras se pajeaba frenéticamente. Luego, lo obligue a que me besara los pies, mientras le contaba que tenía un nuevo amigo, con el que había salido la noche anterior, pero con el que "no había pasado nada aun". Le dije que lo seguiría viendo a el y a mi amigo. El acepto, como cornudo consentido que es. Después hicimos el amor durante dos horas. Me encanta verlo así a mi novio, quien es una persona como dije de carácter fuerte, que no se deja llevar por delante. Pero yo puedo con el, puedo hacer lo que quiera y el siempre me perdonara. Yo creo que el se daba cuenta que yo le escondía la verdad, pero siempre quedo la duda. Pero es igual, el no podía dejarme pues sabia que yo me iría con mi amigo para siempre.

Con Maxi repetimos la formula el miércoles siguiente por la noche. Salimos del trabajo y fuimos a su casa. Patricio me llamaba todos los días, pero a veces lo atendía y a veces no. Esa noche, con mi amigo fue toda pasión. Me arrincono contra una pared, y ya sentía su pedazo sobre mis piernas y mi culo. Nos desnudamos y accedí a que Maxi me cogiera, y me gusto mucho. Si bien no estaba tan bien dotado (como si lo esta Patricio), el era muy apasionado y recorrió cada centímetro de mi cuerpo. Me rogaba que sea su novia, mientras estallaba de placer en cada uno de sus tres orgasmos que tuvo esa noche. quería que se lo chupara, pero le dije que no, que el me la chupara a mi, y así lo hizo. Yo gozaba por partida doble, pues Patricio también me pedía, todos los días, que volvamos a nuestra relación.

El Jueves volví a estar con Patricio, quien estaba ya visiblemente inquieto por nuestra situación. Le conté que había estado en el departamento de mi amigo, y que solo me había dado un beso, y que yo me ofendí y pedí que me llevara… Se puso como loco de la excitación y la impotencia. Yo le pregunte "Te enojas por el beso?" y el rápidamente me dijo "no, no, yo solo quería saber, eso es todo", mientras se masturbaba como loco, y acababa a raudales. Pobrecito es un pajero, se vuelve loco con mis aventuras y eso me encanta. Es como que cada vez que soy mala con el y me divierto con otro, el mas depende de mi.

Cuando me dejo en mi casa, le dije que el sábado y domingo estaría en Santiago del Estero, una provincia vecina a Córdoba, que iba a visitar una amiga que el conoce, que se llama Anita y siempre fue cómplice en mis aventuras. Le prohibí que me llamara hasta el Lunes, le dije que yo lo llamaría en todo caso si tenía ganas.

La verdad era que fui a Santiago, la vi. a Anita, pero me busco un amigo de Salta, otra provincia de Argentina, hacia donde fuimos juntos. Se llama Emiliano, y ya habíamos tenido algún affaire hace tiempo, mucho tiempo.

Emiliano me trato como a una reina. Me hizo pasear por todos lados, fuimos a comer, a bailar, dimos vueltas en su espectacular auto… pero no es mi tipo. La ultima noche se me tiro encima, estaba desesperado. Solo le di un par de besitos, y estaba como loco; lo note tremendamente excitado. Como premio consuelo, le toque por unos segundos con mi mano su miembro por arriba del pantalón. Fue cómico verle la cara, cuando acabo por esa simple caricia, como un chico.

también fue gracioso verle la cara a Patricio el día Lunes. Fuimos al mismo hotel de siempre, y le comente que en realidad había estado en Salta, y que había tomado un café con un amigo, y nada más. Amago enojarse, entonces le chupe el pene y el pobrecito término aceptando todo, lleno de dudas. Desesperado, acabo enseguida, sobre mis grandes tetas, que tan loco lo ponen. Siempre que presiento que el puede enojarse, le muestro mis tetas y Patricio ya cambia la cara. Después le hago una buena fellatio y listo, ya esta todo olvidado…

 

En el trabajo, Maxi me pidió que fuéramos a su departamento la noche del día martes. había quedado verlo a Patricio, a pesar de que no habíamos vuelto aun, pero entonces lo llame y cancele, sin explicaciones, nuestra cita. La noche con Maxi fue espectacular, me cogio estilo perrito un buen rato y luego me la chupo tan bien como el sabe hacerlo.

Al día siguiente en el aeropuerto con Maxi nos dimos un tiempo para besarnos y tocarnos en una oficina vacía, aunque casi nos descubren, justo cuando le estaba haciendo una tremenda paja y estaba acabando sobre un escritorio. A la tarde apareció un pasajero con destino a Buenos Aires que me encanto. Se llamaba Juan, y era actor de novela o algo así, era conocido por la tv y eso me gusto. Me pidió el teléfono y se lo di. Me quede colgada con el, así que organice otro viaje para el fin de semana, en este caso a Buenos Aires claro esta. Juan me llamo al día siguiente, y quedamos en vernos el viernes por la noche en Buenos Aires.

Maxi dejo de interesarme en forma instantánea, ya no lo podía ver. A pesar de su insistencia, no le hice caso, pero en vez si lo vi a Patricio, el jueves por la noche. Ya en el hotel, lo hice desnudarse, lo ate a la cama y le conté lo de mi nuevo amigo y mi nuevo viaje. No lo podía creer, el quería volver hace dos semanas y yo no hacia otra cosa que viajar y estar con otros. Para consolarlo un poco se la chupe, ahí se puso loco y decía "esta bien yo te voy a esperar…" con un hilito de voz. Pero había mas para el. De mi bolso saque una tremenda zanahoria que había llevado, y se la metí por el culo, para humillarlo, lo cual a el le encanta. Se la metí entera mientras el se retorcía de dolor y placer, y al mismo tiempo le chupaba y mojaba de punta a punta su pene con mis sensuales labios y mi lengua. "Me vas a esperar mientras me divierto en Buenos Aires?", le preguntaba, y el decía "si mi amor, te voy a esperar en mi casa, solito, pensando en vos…" Me gusta romperle el culo asi a mi novio mientras lo torturo.

Con Juan la pasamos bárbaro. Dimos vuelta por todo Buenos Aires, fuimos al cine, a boliches, fueron dos noches muy divertidas. Al final, estacionados en el auto en un lugar oscuro, comenzó a besarme. Al rato me desabroche mi camisa blanca que llevaba, bien ajustada, las tetas se me notaban y el tipo las miro toda la noche. comenzó entonces a chuparlas como loco, y me encanto. Me gustaba el tipo porque es lindo además es de la tv, y eso me gusta, podrán decirme hueca pero así soy yo. Me metió la mano por todos lados y ahí me volví loca, me toco la concha y no pude más; entonces yo le practique sexo oral, se lo chupe por un buen rato, hasta que acabo, gozando de placer. Ensucio todo el auto porque yo no lo trago al semen, nunca hice eso ni lo haré, todo tiene su límite… Entonces ahí me baje y quedamos en vernos mas adelante.

Cuando volví a Cordoba decidí terminar con el sufrimiento de Patricio, y nos "arreglamos", cogida de por medio para festejar. Aprendió bien la lección de que no debe tratarme mal ni pelearse conmigo, pues sale perdiendo, pues soy muy sensible y necesito consuelo cuando me peleo con el, y parece que hay muchos hombres dispuestos a dármelo…

Ahora paso el tiempo, y estamos por casarnos, y el se fue enterando de algunas de estas cosas y otras mas también, aunque no de todo. Es divino, me perdona todo, y después de divertirme tanto, ahora voy a lograr lo que quise: casarme con el, ser su mujer. Pero esto no significa que alguna vez no vuelva a mis andanzas, si después de todo el me perdona y hasta le gusta que yo sea mala… Además, no hay ningún castigo… puedo hacer lo que quiera, jiji…

Pd: hace unos dias, sali con un amigo en el auto de mi novio… Me puse una peluca para que nadie me reconozca… Estacionamos por ahí… pero lo dejo otro relato!! Chau!

 

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