La playa nudista
Soy chico a quien le cuesta tener relaciones sociales duraderas y por esto muchas cosas que me gusta hacer las hago sólo. Hace un tiempo vi un documental en television sobre nudismo. Mi cabeza comenzó a dar vueltas al tema, visité paginas en internet dedicadas a eso.
En verano estaba decidida a ir a una playa nudista y me informé en internet sobre algunas en mi zona. Llegó el dia que había decidio, lo cogí todo: toalla, crema solar, un libro y, por si no me sentia bien desnudo en la playa, un bañador.
Al llegar a la playa no habia nadie pues era bastante temprano. Describo el lugar: una pequeña playa con arena suave y agua transparente, con montañas por banda de tierra y un único camino por dónde se podía llegar a la playa.
Me gustó que no hubiera nadie porque asi pude acomodarme tranquilamente: tendí a toalla dejé la bolsa y me desnude del todo. Me sentia bien pero tambien extraño, ya que era la primera vez que hacia nudismo. Para acostumbrarme me senté en la toalla y me puse a leer. No quería darle importancia al hecho de estar desnudo en un lugar publico y lo conseguí metiendome en la historia del libro. Al cabo de un rato, note que el sol ya apretaba y que mi cuerpo empezaba a sudar. Miré alrededor y vi una chica de mas o menos mi edad que estaba como yo: sentada leyendo un libro. Ella me miró pero no me hizo mucho caso y continuó leyendo por lo que supuse que estaba acostumbrada a los ambientes nudistas. Eso me dió animo a levantarme e ir hacia el agua. Me meti en el agua como siempre: corriendo y tiradome una vez ya estaba un poco adentro.
Me gustó mucho nadar desnudo. Me producía una sensación de libertad y de placer mas allá de cualquier pensamiento sexual. Fui a la orilla y me quedé sentado donde llegaban las olas. Entonces sí que me producía un placer excitante sentir como el agua me llegaba y me mojaba el sexo.
En eso estaba cuando oigo la chica a mi lado que me dice:
-¿Ya te has puesto crema? Se te ve muy blanquito y el sol puede hacerte daño.
-Ah, oh, no, ...es que, ...
No sabia que decir porque me pilló desprevenido. Además, lo poco que pude ver de ella, porque se puso a mi lado mirando hacia el mar, me izo quedar mudo. Teni un cuerpo 10. Sus tetas eran grandes y sin ninguna marca de sol igual que en su cintura. Ella me vió turbado y me repitió la pregunta mirandome directamente a los ojos. Los tenia de un color verde-azul y su cara era perfecta. Tenia el pelo oscuro y largo, suelto al viento. Me concentré en lo que me decia y dije:
-No, no he pensado en ello. Voy a cogerla y a ponerme un poco.
-Venga, vamos los dos y nos ayudamos que yo tampoco me he puesto.
Su forma de hablar era natural y sin insinuaciones, por lo que yo no tuve pensamientos sexuales. Fuimos hacia mi toalla y nos turnamos, primero ella me puso en mi espalda y yo despues a ella. Ternimamos de ponernosla cada uno mientras ibamos charlando. Le comenté que era mi primera vez y que me estaba gustando. Hasta entonces mi polla no habia reaccionado a ese cuerpo puesto que la situación era nueva por mi y, al contrario de lo que puedes pensar, no estaba excitado. Ella me iba contando sus experiencias en ambientes nudistas y yo le dije:
-Lo que me cortaría más seria tener una erección involuntaria durante una de esas actividades que me cuentas.
-Pero -respondió-, tienes que pensar que es algo natural y que no pasa nada. A veces les ha pasado a chicos con los que estaba haciendo deporte o charlando y no pasa nada, solo tienes que ignorarlo. Si tu ahora tuvieras una erección no tendrias que preocuparte porque podriamos continuar hablando como si nada... Aunque... ahora que lo pienso... -dijo mirando alrededor- aqui no hay nadie y lo podriamos aprovechar.
En ese momento me di cuenta que lo mas normal hubiera sido pensar en tener sexo con ella desde el primer momento de verla, pero no habia sido asi por lo nuevo de la situación. En despertarse esas ideas en mi cabeza, mi polla empezó a reaccionar. Ella se dió cuenta, me miró y dijo:
-Lo podria haber dicho antes.
Se acercó y se lanzó directamente a mi polla, la cogió y la chupó sin esperar a nada. Mi polla había empezado a reaccionar pero antes de cogerla aun estaba morcillona. Enseguida la tuve al palo.
Me acomodé en posición de 69, yo a bajo. Estuvimos un rato chupandonos. Los dos cogimos un ritmo lento disfrutando de las caricias. Nos entendiamos sin necesidad de palabras: ninguno de los dos queria correr desenfrenadamente, los dos queriamos acariciar el sexo del otro, hacerlo estremir con lengüetazos suaves o chupando profundamente degustando el sabor i el tacto. Se levantó y me dijo:
-Quiero follar pero aqui no. Vamos a la orilla qe es mucho mas excitante.
Para ir hacia allí me cogio de la polla como si fuera un mango, para sentirse propietaria de ella. Nos tumbamos, yo boca arriba y ella se sentó introduciendose mi sexo en el suyo. Me cabalgó un buen rato. Las olas que llegaban a nuestros sexos nos excitaban aun mas. A mi me parecia que mientras una mujer hermosa y divina me cabalgaba, otro ser vivo me lamía y daba lengüetazos húmedos eb mis huevos. Fue un rato de suprema compenetración con la naturalesa. El mar, fuente de vida, nos inundaba todos los sentidos y nosotros se lo agradecimos entregandole nuestros liquidos. Pues cuando nos corrimos a la vez en un orgasmo eternamente placentero nuestros fluidos fueron tantos que salieron de la concha y se mezclaron con el agua marina. En ese momento me fije que el mar era del mismo color que sus ojos y se lo dije. Nos fundimos en un cálido beso y rodamos por la arena y por el agua. Al despedirnos me dijo:
-No quiero compromisos pero quiza nos volvamos a ver en esta playa.
-Como te dices?-le preguné.
-Maria del Mar
No la he vuelto a ver pero todavia no ha terminado el verano.
Aqui termina una de mis fantasias, si quereis conocer otras escribidme a xcvclarinet@yahoo.es.
Espero que me escribais y me comenteis lo que os ha parecido.