CON MI MEJOR AMIGO
Hola a todos, a continuación voy a contarles una historia que me ocurrió un día de marzo, cuando tenía 16 años. Mi nombre no interesa, y el del participante de la historia lo voy a cambiar por seguridad. Yo soy de Argentina, Buenos Aires, vivo por la zona de flores.
En febrero, recién a mitades, acababa de ponerme de novia, y venía de una desilusión interna amorosa con mi mejor amigo. Me puse de novia porque primero era una persona a la cual yo quería mucho y por que además ya estaba resignada, nada iba a pasar con esa persona que yo quería alguna vez que pase algo... eso era lo que yo creía. Fernando, mi mejor amigo, y yo, siempre solíamos hablar de todo... además de que nosotros siempre fuimos dos calentones que ni hablar, nos contábamos todo. Él es un pibe alto, con mucho cuerpo, de cara no era un pibe que llamaba la atención, pero a mi me gustaba, quizá porque me gustaba más su forma de ser ya que lo conocía perfectamente a él y él a mi. Yo siempre tuve miedo de decirle lo que sentía por él, y en cierto punto, jamás lo hice... pero un día él me llamó por teléfono, como de costumbre en época de vacaciones, y hablamos por muchas horas, hasta que comenzamos a hablar de fantasías... él me dijo que su fantasía era chupar una concha... y en ese momento no dudé en decirle, sin pensarlo y sin medir consecuencias –lástima que esté de novia... si no te podría ayudar. Fernando hizo un silencio... no me contestó, en ese momento pensé que acababa de perder a mi mejor amigo, pero no fue así, seguimos hablando, como si yo no hubiera dicho nada... la conversación siguió, siempre subidita de tono, siempre caliente, con todas las indirectas que se pueden hacer... Cortamos y dijimos que íbamos a hablar al día siguiente...
Y efectivamente, al día siguiente me llamó... comenzamos a hablar, como si nada hubiese sido dicho... hasta que comenzamos a recordar cosas del año anterior... que él me debía favores... y Fernando tuvo una ingeniosa idea para devolverme esos favores... por fin se animó a decirme que podíamos pasar un buen momento juntos, él me dijo que siempre había dudado en proponérmelo, porque según el su pija era chica... pero eso había que comprobarlo, así que solo me lo dijo porque yo le había dado el puntapié, a pesar que él sabía lo puta que yo era no lo iba a hacer porque tenía miedo de que dijera con respecto a su pija... en ese momento mi cabeza daba vueltas, no sabia que decirle, si pasar un momento de sexo con él o decirle lo mucho que me gustaba, así que preferí una noche a nada, y le dije que yo no tenía problemas... que mi casa se quedaba sola ese viernes (era martes), y así arreglamos todo para ese viernes, todos los detalles, como iba a ser...
Por fin llegó el viernes... yo lo espera con un vestidito corto bien sexy, recién bañadita, muy nerviosa..... sonó el timbre, tardé en abrir por lo nerviosa que estaba... le abrí nos saludamos normal, con un beso en el cachete. Entramos, le mostré toda la casa (ya que nunca había venido antes), fuimos a mi cuarto, comenzó a contarme como le había ido en las materias que había rendido ese día, y después él encendió la tele... en ese momento pensé que iba a ser todo un fracaso, seguimos charlando, y le pregunté si pensaba mirar la tele toda la tarde... me miró una cara de morbo genial, apagó la tele y me preguntó irónicamente con una miradita picarona en sus ojitos y me preguntó sarcásticamente – si apago la tele, que pasa?... entonces yo lo tome de la cara... y le di un beso lo más apasionado que pude, para mi ese momento fue el momento más maravilloso de mi vida... sus labios estaban con los míos, me besaba tan apasionadamente como yo a él... jugábamos con nuestras lenguas... estaba besando al pibe por el que tanto había sufrido por no tener... esos besos duraron un rato... hasta que él se tiró encima mío en la cama, siguió besándome... comenzó a bajar su cabeza por mi cuerpo... despacio hasta llegar a su objetivo... mi concha... subió mi vestido y lentamente bajó mi bombachita... comenzó a meterme un dedo... luego empezó a lamer despacio... luego cada vez más rápido... yo gritaba como una puta, sentía su lengua adentro mío... él me hacía gritar como una perra... quizá no tanto por su experiencia... sino más porque yo sentía cosas muy fuertes por él. Él solo había cogido una vez y había sido con una puta, yo había cogido seis veces, pero esa vez se sentía mucho mejor que las otras... solo porque era él... con su hermosa lengua me hizo acabar como nunca... me besó y compartimos en ese beso mi propio sabor... nos hundimos en ese beso... él sobre mi... su gran cuerpo sobre mi menudo cuerpo... luego nos sentamos... era mi turno... a mi mucho no me gustaba chupar pijas... pero era la de Fernando, no podía negarme, era una oportunidad única para mi... así que hice mi mejor esfuerzo. Comencé lamiéndole la cabecita con mi lengüita, y a chuparla como un helado, la saboree toda... era exquisita, estuve así un rato, hasta que lentamente la metí en mi boca hasta al fondo... sentía su hermosa pija, que para mi era enorme, no como él decía, en mi... subía y bajaba con mi boca, y con la lengua jugaba mucho con su cabecita dentro de mi boca, como unos diez minutos, hasta que acabó. Sentí toda esa leche calentita en mi boca, por primera vez la leche me sabía sabrosa, exquisita... era no muy espesa, blanca, deliciosa. Nos acostamos, charlamos de lo sucedido hasta que en pocos minutos él recuperó sus fuerzas y volvió a besarme acostándose arriba mío, me tocaba toda... hasta que después de tanto manoseo, tantos besos, tanto morbo, sentí su pija bien adentro de mi conchita... me penetró con todas sus fuerzas, me dio con todo lo que tenía, con todas las fuerzas que su enorme cuerpo podía brindarle y con lo mojada que yo estaba después de lo sucedido anteriormente me cogió genial, me la metía bien al fondo, la sacaba casi toda y volvía a empujar hacia adentro de mi concha con todas las fuerzas que tenía, me hizo gozar como nunca, acabé como jamás lo había hecho en la vida... él y yo acabamos casi al mismo tiempo... sentía como chorreaba de mi conchita su lechita calentita, y nos quedamos así hasta que su pija volvió a hacerse chica otra vez...
Nos vestimos. Lo acompañé a la parada del colectivo y nos saludamos normal. Creí que nuestra amistad acababa ahí, en ese día de lujuria donde el olor a sexo nos mataba... pero no, todo lo contrario... nuestra relación mejoró mucho... y habrá muchas cosas más por contar... aunque ya son sólo recuerdos, porque al unísono de las cosas que pasaban con Fernando, con mi novio también pasaban muchas cosas, por lo que con Fernando hoy solo recordamos con alegría lo que pasaba mientras que con mi novio cogemos todos los días.
Pero con Fernando sabemos claramente que el día que ambos estemos solos sin sexo... habrá alguien que esté dispuesto de los dos para coger como aquella vez...
Algún comentario o queja pueden hacerlo a luli_michiru@hotmail.com