Hola Mi nombre es Carlos y sigo con mis narraciones de experiencias vividas.
Mi viaje a España estuve mezclado con cierto grado de euforia y miedo por lo
que podía encontrar, mi primer viaje a Europa, solo y como podría cambiar mi
vida d aquí en mas.
En el aeropuerto de Madrid me esperaba María (Concha para los españoles), la
había conocido en Internet y a lo largo de un años nos escribimos a diario,
en los últimos mail el tono de lo dicho había aumentado de temperatura
aunque nunca había rayado en lo burdo o chabacano, los llamados telefónicos,
los pensamientos y las palabras habían pasado totalmente a lo sensual, un
deseo explícito que cuando escuchaba su voz mi sangre corría a mil por hora,
pero como todo hasta el momento de vernos no sabia como reaccionaria, creo
que por ella pasaba lo mismo.
Al poner un pie en ese papis el pasar por migraciones fue todo un parto, ya
que era un día feriado, sábado de semana santa, luego de dos horas con mi
visado salí al lobby pensando que ya no encontraría a nadie, pero alli
estaba una hermosa morocha de ojos color almendra, lindos pechos, ni grandes
ni chicos, derechitos amenazantes, caderas bien marcadas, al reconocernos
ella corrió a mi encuentro y nos fundimos en un abraso muy sensual que dejo
a las claras que ninguno de los dos estaba decepcionado, sentí sus pechos en
el mío, su perfume era exquisito. Su "..Hola".. fue como escuchar un coro de
ángeles, después de nuestras charlas y cuando creí que iniciaríamos nuestro
viaje a Zaragoza me pide almorzar ya que ella con el nerviosismo no lo había
echo, por mi parte había almorzado en el avión. Caminaba delante mi,
mientras yo luchaba con mi balija, mi vista se deposito en su culo bien
marcado, redondito, apetitoso, mis pensamientos viajaban "..tengo que vivir
con esta mujer 45 días".., "..si no me da bola, me la tengo que cortar".., me
despierta de mis pensamiento la llegada al bar, solamente tomo un café, ella
almuerza generosamente y volvimos a salir, todavía nos faltaba el ultimo
tramo, Madrid-Zaragoza. Durante el viaje pude observarla con detemiento,
mientras manejaba yo la recorría, todo en ella era sensual, su voz, su
perfume, sus pechos, sus caderas, sus piernas comenzando mi cabeza a
proponerse toda fantasía que se le cruzaba.
Llegamos a Zaragoza cerca de las 20 Hs, cogí (perdón busque) un teléfono y
llame a mis padres para decirles que había llegado bien, sinceramente ya me
había olvidado hasta que era Argentino, luego de esto ya si tuvimos a la
vista su departamento, ubicado frente al río Ebro y la catedral de la Virgen
del Pilar (Para que se ubiquen aquellos que conocen o viven en Zaragoza),
este era recién estrenado, me lo muestra una habitación principal con una
cama bien grande, la boca se me lleno de saliva, una segunda con una cama de
una plaza, que teóricamente dormiría yo y una tercera vacía.
Ella se puso cómoda, yo me duche y también me puse cómodo, el viaje ya
estaba haciendo mella, aunque tuve la pija parada todo el tiempo, la tuve
que poner en agua fría para que se aflojara un poco. Cenamos y al termino
ella prepara café, en un momento paso por detrás mío y yo la tomo de la
cintura, como para abrazarla, ella me mira, se sienta en mis piernas y nos
fundimos en un beso donde exploramos nuestras bocas, las lenguas se fueron
reconociendo para pasar lentamente a la pasión, me metió la mano debajo de
la remera y acariciaba mi espalda, yo hice lo mismo y confirme que estaba
sin sostén, ya para eso mi pija quería salir, pero cuando pude tocarle un
pecho con el pezón durisimo, ya no pude aguantar mas, la tome en mis brazos
y la lleve al dormitorio, la apoye en la cama mientras nos seguíamos
besando, comencé a bajarme hasta llegar a su pantalón que al ser de gimnasia
pude bajar muy fácil, no opuso resistencia en esa maniobra también bajo su
tanguita, al mirarla la veo mojadita, termine de sacar toda su ropa y a
pasar mi lengua con su rayita, ella empezó a gozar mientras tiraba de mi
remera para sacarla, yo la ayude a hacerlo pero automáticamente me entregue
a saborear los jugos que manaban de esa hermosa conchita, metía la lengua,
acariciaba suavemente el clítoris, todo hasta ese momento sin tocarla con
las manos, en un momento ella dio un grito y tuvo un hermoso orgasmo que
segui chupando, de golpe ella me saca me tira sobre la cama y lucha con mi
pantalón para sacarlo, al lograrlo arrastro mi boxer quedando la colita
(como llaman los españoles a la pija), la caricia suavemente y le besa la
cabeza que ya para ese momento estaba roja reluciente, dolía de tan parada
que estaba, de apoco fue poniéndola en su boca y comenzó a saborearla en
toda su magnitud, mi excitación era tal que me era imposible poder aguanta,
pero no quería acabarle en la boca, lo estire hasta donde pude, cuando creí
que acababa la saque, realmente me dolía mucho los huevos, ella se corre
encima mío mira mi miembro que no me considero un superdotado pero tengo lo
mío, lo ve latiendo furioso y con todo su poder, lo acomodo y entro en su
concha de un solo envío, gimió como loca al hacer tope y yo también, comenzó
a moverse muy despacio mientras mi pija corría en su coño como le dicen mis
huevos empezaron a mojarse con los jugos que despedía, eran intenso sentía
como corría por ello, comenzó a acelerar y a gozar, realmente yo lo hacia me
estaba volviendo loco, siguió acelerando, la tome de su cintura y comencé a
presionar de tal manera que los golpes entre caderas eran cada vez mas
excitante hasta que no aguante mas y deje un torrente de leche que inundo
toda su cavidad, ella seguía con sus movimientos frenéticos, la leche junto
con sus jugos comenzaban a escurrise entre mis piernas y terminaban en las
sabanas, comenzó a tener espasmos, que fueron siendo cada vez mas violentos
hasta que entre convulsiones y gritos tuvo un orgasmo gigantesco sentía con
en su concha seguía saliendo toda una mezcla, salió de arriba mío y mientras
la presión de mi pija decrecía ella se chupo todos los jugos, cuando volvió
a tener su dureza la puse en cuatro patas y la volví a penetrar entro sola
ya que seguían todos los líquidos dentro y ahí teniendo ese hermoso culo a
la vista comencé a cojerla nuevamente metiéndole el dedo en el culo hermoso,
mientras ella me decía, "..si golpéame con la colita".., todo fue violento pero
excitante hasta que volví a acabar, si bien no fue la misma cantidad de
leche que antes fue suficiente para que cuando la sacara gran cantidad de
esa mezcla de semen y jugos comenzara a correr por su pierna. En la próxima
les cuento cuando le hice el culo, ya que había salido una fiera sexual.
Escríbanme a charlydsz@hotmail.com
Carlos