Iniciando a mi primito...
Era viernes e iba a acompañar a mis primos a la casa en la playa que ellos
tienen donde nos quedaríamos hasta el lunes aprovechando un feriado. Siempre
era divertido acompañar a mis primos Nicolas de 21 y Lucas de 19 porque eran
muy divertidos y acostumbrábamos hacer muchas cosas juntos. Pero esta vez
también nos acompañaría mi primito Matías de 16 años, un chico muy
simpático, de pelo castaño enrulado y ojos color verde, aunque muy tímido.
La verdad es que nunca lo habia visto con malos ojos a mi primito, pero
reconozco que esta vez me atrajo mucho al verlo subir al auto unicamente con
su ropa de baño, una camiseta y unas sandalias. El no tiene el cuerpo de un
físico culturista pero tiene muy bonitas líneas, al menos para mi gusto, es
delgado, ligeramente marcado los musculos, lampiño y un lindo trasero.
Mientras viajábamos no podia dejar de mirar cada centimetro de su cuerpo e
imaginarme todo aquello que estaba cubierto por su ligera ropa. Debo
confesar que me llamaron mucho la atención sus ojos, sus muy lindos y
cuidados pies, sus manos y el bulto que se dibujaba en su ropa de baño.
Si bien mi primito no era muy comunicativo creo que yo tenia una relacion
muy especial con el, creo que se llevaba mejor conmgo que con sus hermanos.
Al fin llegamos a la casa de playa de mis primos y fuimos a acomodarnos a
las dos habitaciones de la casa. Como siempre marginaban mis primos a su
hermanito menor yo me ofrecí para dormir con el, lo cual todos aceptaron de
muy buen agrado.
Bordeaba el mediodia y Matías se fue hacia la playa mientras mis primos y yo
terminabamos de instalarnos y preparabamos algo para comer, una hora mas
tarde algo cansados nos fuimos a descansar, ellos ocuparon las dos únicas
hamacas y yo tuve que ir al cuarto. Estaba algo cansado pero mucho mas
excitado recordando a mi primito que no se me borraba de la cabeza. Pasó una
media hora y Matías regresó de la playa, entró al cuarto y me descubrió con
mis manos acariciándome la pinga. Primero se quedó estático pero luego
sonrió algo nervioso, por mi parte yo me cubrí con una almohada y le dije si
acaso el no hacía lo mismo y me dijo que sí, pero que le daba mucha
verguenza que lo descubran. Yo le dije que a mi también pero que con el yo
no tenía verguenza y creo que escuchar eso le gustó.
Aproveché entonces para motivar mas la conversación, ¿lo haces muy seguido?
le dije, y el me dijo primero que si con la cabeza y luego se atrevió a
contarme que lo hacia por lo menos un par de veces al día. El también me
preguntó lo mismo y le dije que también lo hacia regularmente, lo cual es
muy cierto. Le pregunté si habia tenido alguna experiencia con alguien y me
dijo que no. En ese momento me fije que se le formaba un bulto bajo la ropa
de baño y le dije ¿tienes ganas de corrértela? señalándole el bulto, nos
sonreimos ambos y el se sonrojó un poco. Entonces aproveché para proponerle
¿te gustaria que nos pajearamos juntos viendo una peli porno? ...el quedo en
silencio y me respondió con un tímido...no sé, puede ser...anda no te
averguences...le dije mientras notaba que su pinga ya no cabía en su ropa.
Sácala!! le dije, déjala respirar le dije riéndome y el se cubrió con una
toalla que luego soltó. Anda báñate con agua fría para que se baje, le dije
con la esperanza de que se desnudara frente a mi, pero únicamente cogió algo
de ropa y se fue al baño.
Me levanté entonces y fui a la terraza donde están las hamacas, solo para
percatarme que mis primos habian salido llevándose el auto con ellos por lo
que supuse que habian ido lejos y tardarían algun rato. De inmediato decidí
ir al baño a tratar de ganar terreno con mi primito.
Fui al baño y encontré que no tenía puesto el seguro de la puerta, así que
decidí entrar silenciosamente, me acerqué a la ducha y corrí la cortina de
baño rápidamente, sorprendiendo a mi primito en la ducha masturbándose, ya
estamos a mano le dije riéndome mientras el se ponía color de un tomate y yo
le miraba su hermosa pinga que guardaba una sorpresa increible... la pinga
de mi primito no tenia un solo bello, se los habia sacado todos....ya tenia
mas tema de conversación entonces, te has sacado todos los pelos le dije....
si, me contesto...¿cómo lo haces? me hice el sorprendido mientras me
acercaba mas a su pinga con el pretexto de ver su meticuloso trabajo... me
afeito con mucho cuidado me dijo... por todas partes? pregunté, sí me dijo,
mostrándome sus hermosos testículos... así que aproveche, con el pretexto de
una broma, de tocarle su trasero diciéndole...y por aqui también te
afeitas?...si, me dijo, volteándose y abriendo sus nalgas para que pueda ver
que no tenía ni un solo pelito. La verdad su culito era increible y su
pequeño huequito me exitó tanto que mi primito se dió cuenta y señalando mi
pinga me preguntó ¿por qué estas exitado? será por tu culito, le dije...te
gusta, me dijo... me reí, creo que nerviosamente, y le dije sí y que ya no
era necesaria la peli porno para exitarme y corrérme la paja.
Entonces, me decidí a sacarme la poca ropa que llevaba puesta y mientras
entraba a la ducha junto a él, le pedí que me la corriera, el dudó un
instante pero accedió y comenzó a acariciarme la pinga como nunca lo habian
hecho, en muy poco rato estaba a punto de eyacular, así que le dije que
parara un rato que yo tambien se la iba a correr, luego de instantes ambos
nos la corriamos mutuamente y nos preparabamos para disparar unos potentes
chorros de leche que salieron casi a la vez. ambos caimos sentados en el
piso de la ducha mientras el agua fria caia sobre nuestros cuerpos sin poder
bajar la exitación.
Ambas pingas estaban todavía duras y dispuestas a mucho más...nuestras manos
nunca soltaron la pinga del otro, así que no tardamos en estar nuevamente
corriendonos suavemente...voltéate le dije...que quieres hacer, me dijo
asustado...frotar mi pinga entre tus nalgas, le dije....asi que se volteó y
me brindó su culito lampiño...queria metersela pero temia que no quisiera,
al cabo de unos minutos, me dijo que queria hacerme lo mismo, a lo cual
accedí...el se movía deliciosamente como un experto y sentia en su
respiración como le gustaba, en eso sentí como intentaba meterlo y yo no
hice nada para impedirlo.
Suavemente me fue penetrando y ambos gozábamos sin límite...luego de unos
minutos... me decía algo entre gemidos que no llegaba a entender del todo
pero supuse que queria venirse, así que le dije, si quieres terminar hazlo
dentro mio...no habia terminado de decirlo y lanzó un grito acompañado de un
inmenso chorro de semen que inundó mi trasero desbordando por mis
nalgas...se salió y me volteó para abrazarme y darme un tímido beso... Lo
acaricié, en especial en su lindo trasero con el que empecé a jugar,
lentamente le metí un dedo en su ano mientras el me abrazaba más fuerte y
trataba de acomodarse para hacerme las cosas mas fáciles...voltéate, le
susurré al oido...y lo hizo de inmediato abriendo sus piernas y apoyándose
contra la pared al igual que yo lo habia hecho antes, yo estaba muy
emocionado de entrar en ese pequeño ano virgen que me regalaban y devolverle
la visita de hace unos instantes...volví a meterle el dedo y esta vez lamí
su ano para prepararlo y comensó a gemir de placer así que meti un segundo y
luego un tercer dedo, momento en el cual comprendí que estaba listo para ser
penetrado...así lo hice, cogiendo sus caderas y ambos nos movíamos en una
acompasada danza ventral, como no podía ser de otra forma, la calentura hizo
que mi eyaculación sea inminente...entonces me salí y volteándolo le hice
arrodillar... a estas alturas mi primito actuaba sumisamente a lo que le
pedía...abre la boca, dije... y sin esperar nada empezó a chuparmela en
forma desesperada lo cual me hacia doler pero me exitaba aun mas...no paso
muchos segundos para que lanzara dos fuertes disparos de semen dentro de su
boca la que apretó mas sobre mi pinga no dejando escapar ni una gota
tragándose toda mi leche...me encantó como succionaba mi pinga buscando no
desperdiciar ni una sola última gota.
Se puso de pié y esta vez su beso no fue nada tímido...luego del cual nos
empezamos a acariciar mutuamente mientras nos enjabonábamos, no cruzábamos
palabras, únicamente nos sonreíamos y nos dábamos uno que otro beso....Vamos
ya, tus hermanos deben llegar en cualquier momento, le dije... si verdad, me
respondió y salimos de la ducha... mientras nos secabamos mutuamente el me
dió un último beso y me dijo que quería saber que se siente que se la
chupen, así que baje un instante y me comí su pinga que estaba un poco
dormida luego de los dos polvos que habia echado...suficiente, se hace
tarde, luego seguimos, le dije y le di un besito en la punta de su pinga
antes de pedirle que la guardase en un boxer que tenia a la mano.
Salí del baño antes que el y comencé a pensar que podía pasar esa
noche...pero esa será motivo de otra historia.
Si les gustó esta historia por favor escríbanme a diego_marcuse@hotmail.com
y podremos compartir nuestras experiencias.