Sin embargo, de repente el profesor me sacó su polla de la boca.. se alejó un poco y yo lo seguí con la boca abierta y la lengua totalmente fuera, deseoso de que me volviera a llenar de carne.
--Espera, Raúl, que esto también te va a gustar -le guiñó un ojo a Eugenio, y vi como entre ambos me daban la vuelta, colocándome al contrario de cómo estaba antes: ahora tenía delante de mí la hermosa y juvenil polla de Eugenio, más pequeña que la del profe pero también bonita y bien proporcionada. No me lo pensé dos veces y la engullí con gula. Era deliciosa, como un caramelo dulce, como un chupachups exquisito. Por detrás noté cómo el profesor me metía un dedo por el culo, con facilidad porque la lengua de Eugenio me había relajado el esfínter totalmente. Metió un segundo dedo y le costó algo más. El tercero fue más difícil, pero finalmente entró: me folló entonces con los tres dedos, y aquello era el nirvana. Los sacó de repente los tres y me quedé como huérfano.. si no hubiera tenido la boca llena con el nabo de mi compañero habría protestado enérgicamente. Pero entonces noté otra cosa apoyada en el umbral de mi agujero. Era algo grande y duro, y enseguida supe que iba a conocer el dolor. El profe me metió de un solo golpe su enorme polla, y yo sentí como si me abrieran en canal por detrás.. sin embargo, al tiempo de sentir ese dolor, me recorrió todo el cuerpo un placer inenarrable, como un estremecimiento, un escalofrío que me puso los vellos de punta. El profesor comenzó un metisaca, me follaba sin compasión, notaba como entraba en mis entrañas aquella cuarta larga de polla, grande y gorda. Eché mi mano hacia atrás y la toqué, y sentí un placer añadido en notar cómo aquel inmenso carajo se introducía, contra toda razón física, en el pequeño agujero virgen de mi culo.
Por delante Eugenio empezó a jadear como un condenado y de repente noté un churretazo de leche en mi boca. Estaba tan excitado que no lo pensé y empecé a tragarme el semen, aunque enseguida reparé en que sabía muy bien. Casi simultáneamente, el profesor también empezó a elevar sus jadeos y sentí dentro de mi culo los trallazos de leche que me largaba su tremendo vergajo. Cuando se salió, aún me quedaban ganas de aquella minga de exposición y se la lamí, recuperando la leche sobrante. Mientras se la chupaba al profe, Eugenio se agachó tras de mí y me metió la lengua en el culo, lamiendo allí la leche que el adulto me había soltado dentro.
Desde entonces los tres nos hemos hecho íntimos, y raro es el día que no montamos un "..numerito"... Eugenio me ayuda en mis tareas en casa, y hacemos algo más que estudiar.. y mi profe me da clases extra de gimnasia, y creo que voy a sacar matrícula de honor...
Nick: Jimmy