No puedo dejar de pensar en vos y en tu pija larga, gorda y dura.
Me imagino chupándotela hasta el cansancio y a vos metiéndomela de todas las
formas, en todos lados, sobre el brazo del sillón, encima de la mesa,
parados contra la pared vos atrás mío, sobre la alfombra, yo de rodillas y
vos atrás, en la cocina sobre la mesada, yo de espaldas en el piso con mis
piernas en tus hombros.
En la baranda del balcón, en la ducha, en el auto, vos sentado en una silla
y yo cabalgando sobre tu pija.
Te la beso, te la chupo, te la como, la devoro con ganas con deseo de
tenerla toda para mí, la acaricio, te pajeo despacio, con las dos manos, con
la boca, te chupo, te lamo, mi lengua te hace brillar y tu palpitar me
sacude, me enfervoriza, pierdo el control una y otra vez, me ponés a full.
Me entrego, me esclavizo y te pido que me claves, que me cojas una y otra
vez, que me des la maratón de pija más soñada de mi vida, que me dejes tu
recuerdo grabado adentro.
Te acaricio, te chupo las bolas, las tetillas, la cola, te la mojo, te la
dejo resbalosa, le paso mis dedos, le meto mis dedos mientras te chupo la
pija y cada vez que acabás en mi boca siento tu cola latir en mis dedos.
Te pido más y más, no quiero que termine, acabo una y otra vez, me mancho
con mis jugos, te baño a vos con ellos, los mezclo con los tuyos y los bebo,
los trago con ganas, busco un 69 largo prolongado, lento, placentero y lleno
de éxtasis final, estallando otra vez juntosa, explotando en conjunción
cronométrica.
Uno, cinco, diez segundos seguidos tu manguera llenándome de leche y tu boca
bebiendo todo lo que le doy, te beso, te muerdo la lengua pegajosa y
caliente, dulce y salada a la vez.
Te miro, te provoco, con ganas, con cara de puta, te pido con los ojos, me
sonreís cómplice, te ponés de frente y me mostrás otra vez esa pija divina
apuntándome, te acercás, me tomás de las caderas, me das vuelta, me la
apoyás en el culo y me besás la nuca, caminás y me empujás, con la punta de
esa pija dura como hierro, me vas llevando, hasta la pared, no tengo más
lugar para seguir, apoyo mis manos, levanto mi cola hacia atrás, me inclino
yu te la ofrezco, la punta de tu pija está en el borde y se desliza dentro
sin esfuerzo por la lubricación de la leche que me dejaste en el polvo
anterior.
Me recogés contra la pared, mete saca, mete saca, pido más, gimo de placer,
grito y me revuelvo como gata en celo, como hembra desbocada, como yegua a
punto de ser servida y tu pija de caballo me ensarta una y otra vez mientras
tu mano por debajo de mi vientre se encarga de darme placer para que
lleguemos juntos.
Más me cogés, más te pido. Nadie me hizo dar tantas ganas como vos, más la
metés más adentro la quiero, si pudiera quisiera hasta tus huevos adentro
mío. Y me cabalgás más y más, ya tu pija está tremenda de gorda y dura, ya
me hacés gritar, se oye en el piso de abajo y en el de arriba y eso nos
calienta más.
Y en un esfuerzo logro girar a medias la cabeza para mirarte otra vez bien
putona y al mismo tiempo aprieto mi culo con tu pija adentro como queriendo
exprimirla y te digo: llename papito, dame esa leche sabrosa. Con voz tan
excitante que tu manguera empieza a emanar leche sin parar por treinta
segundos seguidos, tus manos agarrando las mías apoyadas en la pared,
temblás en cada chorro que soltás y me hacés vibrar por dentro, mientras tu
mano me sacude una y otra vez haciendo que deje sobre ella todos mis jugos
calientes. Me ponés llos dedos en la boca y te los limpio con mi lengua al
tiempo que tu pija se va durmiendo dentro mío y los dos nos reposamos de
tanto trajín apoyándonos en la pared.
No por mucho tiempo...
Pronto volvemos por más, pero te cuento en otra ocasión.