Había ido al Corte Inglés a comprar algún juego nuevo para el ordenador, sin tener una idea fija, más que nada por pasar la tarde, al cabo de un rato mirando y sin ver nada que me llamara la atención fui a la sección de ropa deportiva y me decidí a comprar unas bermudas, cogí dos o tres modelos y me los lleve al probador, allí en la cabina de al lado había un chaval de color, tendría unos 15 o 16 años, (no he dicho que yo me llamo Carlos, que tengo 17, soy moreno y tengo un buen cuerpo debido a las horas de gimnasio),el chico estaba fuera del probador hablando con el vendedor sobre el largo de los pantalones, era alto y de unas facciones muy agradables, tenia un buen cuerpo pues con la camisa levantada marcaba unos buenos abdominales, entre en el probador y elegí una de las bermudas cuando fui a pagar estaba el chico de antes con su madre, pagando también.
Sin tener nada mas que hacer y después de mirarlo un rato decidí seguirlo por si se me daba la oportunidad de entablar amistad con él, habíamos cruzado nuestras miradas un par de veces y me dio la sensación que nos podríamos entender si se daba la oportunidad, durante casi una hora estuvo paseando por dentro del centro comercial, de vez en cuando miraba hacía atrás y me miraba de una forma distraída, por fin salieron y en la puerta, después de besar a su madre se separaron, él se dirigió hacia el centro de la plaza y se sentó en un banco, yo me senté a su lado y sacando un cigarrillo me puse a fumar y al cabo de unos minutos se dirigió a mí:
- Hola, ¿tienes un cigarrillo?
- - - Si claro, le conteste alargándole el paquete
- - - Gracias, ¿tienes fuego?
- - - Solo falta que ponga los pulmones, le dije sonriendo. - - - Perdona, es que no puedo comprar tabaco, mi madre se ha ido y no me he acordado de pedirle dinero. - - No te preocupes, ¿te apetece tomar algo? Yo invito.
- - - De acuerdo, vamos donde tu quieras, yo no conozco esta parte de la ciudad. - - Nos levantamos y nos dirigimos hacía la zona del barrio gótico donde yo conocía un par de garitos que para lo que yo buscaba podían ir bien, mientras andábamos me estuvo explicando que vivía en las afueras y que había ido con su madre al centro a comprar algo de ropa y que ahora tenia un par o tres de horas antes de volver a casa. Me dijo que también solía ir al gimnasio y que practicaba natación y que por las mañanas asistía a clase, como había intuido tenía 16 años recién cumplidos el domingo antes y que la ropa era su regalo de cumpleaños.
- - Después de andar un rato llegamos a un local de aspecto un poco cutre pero con poca luz y rincones con muchas posibilidades. Nos sentamos y pedimos dos cervezas, charlamos de varios temas y por fin le pregunte por sus miradas cuando estábamos dentro del centro comercial, se quedó un poco cortado y sin saber que decirme, en aquel momento le puse la mano sobre la pierna y esperé su reacción, mientras me explicaba que sus miradas eran casuales puso también su mano sobre mi pierna y acariciándola se iba acercando como si quisiera hacerse oír con el ruido de la música, tenía su boca a pocos centímetros de la mía y sin pensármelo dos veces le sorprendí con un beso. - - Dio un pequeño respingo pero al momento se volvió a cercar ahora ya directo a darme un beso en los labios, nos besamos durante un buen rato y nos fuimos acariciando los paquetes, los negros tienen fama de tener unas buenas pollas y este no era la excepción, a pesar de su juventud notaba un buen paquete debajo del pantalón. Salimos del local, ya había oscurecido y yo no sabia donde ir, en mi casa estaban mis padres y en la suya los suyos, y además el tenia que irse dentro de una hora, la verdad es que parecía complicado llegar a mas de lo que habíamos hecho, entonces recordé que en mi gimnasio podía llevar un acompañante y no estaba lejos, nos dirigimos hacia allí, entramos y fuimos al vestuario, allí tenia mi taquilla, había otros tíos cambiándose, nos desnudamos, momento que pude admirar que realmente estaba tremendo además no tenia casi ni un pelo, tuve que hacer un esfuerzo para que nadie viera la polla empalmaba que tenia yo, él me miró y debió gustarle lo que veía pues también estaba con la polla tiesa. Le dejé un bañador mío y fuimos a la zona de sauna, nos metimos dentro y por suerte no había nadie nos quedamos desnudos solo con la toalla en el asiento, se sentó delante mío y empezó a chupármela, realmente sabía lo que hacía me estaba volviendo loco, al poco me corrí en su boca y se tragó toda la leche con avidez, se puso de pie y fui yo quien se la empecé a chupar y a jugar con mis dedos en su culo que debido al calor de la sauna y al sudor entraban con gran facilidad, acariciaba todo su cuerpo y sus huevos sin un solo pelo, Anthoni (así se llamaba el muchacho) gemía de placer y viendo mi polla otra vez preparada se sentó a horcajadas sobre mi metiéndose toda mi polla en el culo casi de una vez, se movía muy rápidamente y casi sin tocársela se corrió sobre mi pecho abundantemente, estábamos disfrutando muchísimo. - - Le dije que lo disfrutara y bajando el ritmo se movía mas lentamente, notando como mi mástil entraba y salía de su culo en toda su extensión, nos besábamos ajenos a todo, nuestros cuerpos sudorosos completamente unidos me hacían sentir sensaciones que antes con otros tíos no había sentido, me levante y apoyando su espalda sobre el banco de madera y con sus piernas en mis hombros seguí metiéndola ahora mas adentro si cabe, el hacia una cara de placer increíble, note que me venía y acelerando mis movimientos me corrí dentro de él, nos quedamos los dos estirados abrazados y relajándonos. - - Entonces el empezó a jugar con mi agujero, yo le dejé hacer, aunque era virgen la verdad es que me apetecía mucho que fuera él quien me desvirgara, estaba empezando a sentir algo por él que nunca había sentido. Me di la vuelta y quede boca abajo, el se puso encima y apuntalando la polla en mi culo empezó a empujar, primero note un poco de dolor pero cuando entro la cabeza el resto comenzó a darme placer, se movía lentamente como le había enseñado, cambie de posición poniéndome a cuatro patas para facilitarle el trabajo, me estaba poniendo a mil, nuestros movimientos se fueron acelerando hasta que note como su leche caliente inundaba mi culo y con unos gritos de placer acabamos los dos con un orgasmo como nunca antes había sentido. Salimos y nos duchamos, fuimos a vestirnos pues él tenía que irse, aquella ultima hora había pasado muy rápidamente, nos dimos los teléfonos y lo acompañe al metro: - - - Bueno, quedamos el sábado
- - - Si, diré a mis padres que voy con mis amigos de fiesta y podremos estar hasta la madrugada. - - - Yo buscare algún sitio donde podamos acostarnos. - - - Vale, por que ya vuelvo a tener ganas de estar contigo. - - - Si, yo también me pongo caliente solo de pensar en volver a sentirte dentro mío.
- - - Tanto te ha gustado?. - - - Creo que me he enamorado de ti. - - - Yo también, eres el primer chico blanco con el que estoy
- - Tú eres el primero de color jajajaja
- - Jajajaja. ¿Te importa que te bese en publico?
- - Sin decir nada, en la puerta del metro con todo de gente entrando y saliendo, lo cogí por el cuello y le besé apasionadamente. Nos despedimos y ya estoy esperando a que llegue el sábado para volver a disfrutar de mi amigo, realmente había sido una de las mejores tardes de mi vida.