Esta historia es real y es en recuerdo de un gran amigo, que por mala circunstancia de la vida unos malhechores le quitaron lo más importante de nuestra existencia "..LA VIDA"..
Era día jueves vino de visita a quedarse por unos días en casa de su abuela, como a una calle donde vivo, fue a visitar mi casa, en donde nos pusimos a tomar unos tragos y a practicar de las cosas que nos habían pasado en el tiempo que no nos habíamos vistos, y sobre el trabajo de cada uno, me dijo que tenia vacaciones y pensaba quedarse por los menos una semana y el resto se iba con su hija de 4 añitos a la Isla de Margarita donde vive una de sus hermanas, eso me alegro pues con el compartía muchas cosas y nos veríamos toda una semana.
El día viernes cuando llegue del trabajo él me vio llegar y fue hasta la casa, y en el momento que estoy abriendo la puerta él me saluda el cual respondo, lo hago pasar y en la casa no había nadie, aprovechamos el momentos en que estábamos solo y nos empezamos a besar y a tocar nuestro cuerpo, nos dirigimos a mi cuarto para saciar esos deseos que teníamos desde que nos vimos, primero puso una música suave de fondo para hacer el ambiente más romántico y luego comenzó a quitarme la corbata y la camisa mientras me besaba, bajando besándome por el cuello, hasta llegar hasta mis tetillas, mientras me chupaba las tetillas, me iba desabrochando la correa del pantalón y quitándomelos para luego ir bajando poco a poco besando mi cuerpo hasta llegar a mi ombligo y detenerse ahí por un tiempo lo cual me excita más aun, me recuesto en la cama mientras me quitaba los pantalones por completo, luego llega hasta mi verga, y comienza a tragársela por completo y con un dedo empieza a explorar mi orificio y me lo introduce después me mete dos, con el placer que me estaba dando ambas cosas siento que me iba a correr y lo aparto, se levanta se desnuda también él, se acuesta sobre mí para darnos un largo y profundo beso, se acomoda en la cama para yo hacerle lo que él comenzó a besar todo a su cuerpo comenzando por sus tetillas hasta llegar a su hermosa verga, y comienzo a chuparla, y a meterme las pelotas en la boca mientras él suspiraba y gemía por el placer que le estaba yo dando, luego le levanto la pierna y comienzo a besarle el culito, mientras él más se abría para facilitar el trabajo, me levanto coloco sus piernas sobre mi hombros para que me mostrara su rosadito culito para yo así poder atravesarlo con mi columna de carne, se lo penetraba poco a poco y así lo hacia gemir por el placer que le estaba provocando, él me decía que le gustaba y que no me parara que continuara, así estuvimos hasta que eyaculé dentro de él, me acosté sobre el para besarlo y duramos un buen tiempo así se levantó me colocó boca abajo y empezó a besarme el culo hasta llegar a mi orificio y comenzó a meterme su lengua y esto me hacía gemir y suspirar por el placer que me estaba dando luego se sentó en una silla me dijo que me sentará sobre él, lo hago quedando de frente a él mientras me embestía poco a poco su estaca de carne en mi culito, estando ya todo adentro comienzo a moverme mientras nos besábamos y me chupaba y besaba mis tetillas, duramos un buen tiempo así, luego me levanta me hace acostar en la cama boca arriba colocas mis piernas sobre sus hombros y me lo introduce de un solo golpe y así estuvo hasta que sentí como llenaba mis extrañas con su precioso liquido. Se acostó sobre mí por un buen tiempo para recuperar nuestra fuerza y luego comenzamos de nuevo a besarnos apasionadamente luego nos levantamos y nos vestimos.
Al día siguiente me invitó a salir para tomarnos unos tragos en una de las tascas de la ciudad, y esa noche nos quedamos hasta el día siguiente en un hotel para continuar lo que comenzamos el día anterior y en nuestra relación que tuvimos esa noche me decía lo maravilloso que sería si esto fuera todo los fines de semana, esta fue nuestra ultima relación que tuvimos pasada esa semana.
El día viernes en la tarde solamente nos pudimos despedir con un beso, esa noche sufrí un accidente en cual tuve fractura en una de mis piernas y el domingo me llegó a la casa la hermana y la ex-esposa de mi amigo Arturo llevándome la noticia sobre su muerte a la cual me dolió mucho y la de no poder asistir. Solamente contaba con 23 años.
¡Arturo! donde quiera que estés, siempre te extrañaré...