El Jefe de mi Novia
Enviado por Anonimo el día Jueves 1 de Enero de 1970
 

Hola, mi nombre es Javier, soy casado y tengo 32 años.
Hace un tiempo atrás conocí al jefe de mi esposa y nos
hicimos muy amigos, salíamos juntos muy seguido, hasta
que un día después cenar y beber mucho vino en un
Restaurante especialista en mariscos, nos fuimos a su
departamento para tomar un traguito mas largo y
reposado. Al llegar Eduardo sirvió dos Ron y puso una
película de alto contenido erótico, la cual nos excito
muchísimo y al poco rato ya estábamos insinuando
llamar a algunas muchachas que nos pudieran sacar toda
esa calentura. De pronto Eduardo cambio el video y
puso una película de gay y me pregunto si me excitaba
ver lo que esta aconteciendo, al principio debido a
los tragos tomados, pensé que era una broma, pero
después pude darme cuenta que Eduardo hablaba enserio.
De pronto se acercó a mí y con su mano comenzó a
tocar mis piernas, cosa que me hizo temblar.
Subió poco a poco sus manos hasta llegar al bulto de mí
pene, el cual estaba muy erecto. Yo sin darme cuenta
me acomode en el sofá y Eduardo desabrocho mi
pantalón, bajo mi sierre, metió su mano debajo de mi
calzoncillo y comenzó a pajearme muy suave. Yo en un
principio preferí cerrar mis ojos y no ver aquello que
estaba sucediendo. De pronto sentí algo muy suave y
húmedo en la cabeza de mi pene, al abrir mis ojos pude
ver que se trataba de sus labios y lengua, me miro y
se sonrió y yo también sonreí. Eduardo entonces bajo
mis pantalones hasta los tobillos y también bajo los
suyos, en ese momento pude ver su tremenda
herramienta, con una cabeza rosada y unas gotas
transparentes en la punta que daban a entender la
calentura que tenia, Eduardo me miro y me pregunto si
me gustaba la suya, yo sonreí y dije que estaba muy
bien. 
Entonces Eduardo se paro frente de donde yo esta
sentado, acercó su pene a mi boca y me pidió que se
la chupara, nunca antes lo había hecho, pero no lo
pensé dos veces y poco a poco me meti todo ese gran
troso caliente de carne e mi boca, lo besaba, lo
lamia, estab muy riico. La verdad que paso unos
minutos estabamos muy calientes, nuestras manos
acariciaban nuestros cuerpos, nuestras bocas hacian
gotear de placer y agrado nuestros penes parados, fue
entonces que Eduardo me tomo de la mano y nos
dirijimos a su habitación, una vez dentro de esta, nos
sacmos la poca ropa que nos quedaba puesta, quedamos
completamente desnudos, nos recostamos en la cama y
comnsamos con un perfecto sesenta y nueve, luego nos
acariciamos. 
Eduardo me besaba los pesones y con sus manos pajeaba mi pene, yo hacia lo mismo que el con mis manos. De pronto se recosto detras mio y me abrazo haciendome sentir su pene muy caliente y parado entre
mis piernas, una sensación nueva pero que no me molestaba. Hicimos cucharitas durante algunos minutos, luego me pidio que me recostara boca abajo, puso unos cojines bajo mi guatita, separo mis piernas dejando mi culito despejado y con su lengua comenzo a dilatar mi
esfinter. Al poco rato podia sentir como su lengua entraba en mi culo cada vez mas suave y ligera. Fue entonces cuando se reconto sobre mi espalda, apunto su pene en mi culo y empujo despacito para ver si
entraba. Al principio no se pudo pero Eduardo saco una crema de su velador, la puso en su pene y en mi culo y volvio a intentar. Esta vez si pudo entrar la cabeza y senti un descosor y dolor muy fuerte, Eduardo me pidio aguantar un poco y dijo que pasaria, tambien comento
que duele solamente cuando entra la cabeza. 
Despues de algunos segundos el descosor fue desapareciento y los
movimientos de Eduardo continuaron, yo trate de ayudar
y empuje con mi ano hacia su pene logrando rapidamente
que este entrara. Al poco rato de de sentir los
bombeos de Eduardo y todo su pene dentro de mi culo,
el dolor desaparacio y un placer muy agradable, casi
indescriptible se apodero de mi, al punto que yo con
mi culo empujaba mucho mas que Eduardo con su pene.
Cuando estaba gozando muchisimo con las penetraciones,
Eduado saco pene y me dio la vuelta dejandome
recostado de espalda en la cama, tomo mis pienas, las
separo, las puso encima de sus hombros, apuntalo su
jugoso pene y lo volvio a clabar en mi culo, pero esta
vez con mucha facilidad. En ese momento recien pude
sentir la totalidad de su pene dentro de mi, el placer
sentido anteriomente de multiplico, como tambien se
multiplicaron los bombeos de Eduardo, al punto que a
los poco minutos mi pene exploto, salpicandome la cara
y el pecho, entonces Eduardo acelero mas sus
movimientos y yo mis quejidos de placer y pude sentir
lo caliente de sus caldos inundar mi interios una ves
que Eduardo acabo, como tambien fueron acabando sus
movimientos, fuen en ese momento que le pedi a Eduardo
que dejara su pene dentro de mi algunos segundo,
despues le pedi sacarlo, me puse de pie, le pedi a
Eduardo que secontara de espalda, dirigi mi boca hasta
su pene que aun estaba muy parado, pero muy mojado y
lo empeze a chupar, lamiendo todo aquel semen que no
habie entrado en mi culo. Fue una experiencia
inolvidable, la cual seguimos repitiendo con Eduardo
dos a tres veces por semana, con la salvedad que ahora
los dos nos penetramos, ya que ambos gozamos con ello.

Espero les alla gustado mi historia y me gustaria intercambiar experiencia con alguno de ustedes, me pueden escribir al lolo_travi@yahoo.com

Chao

 

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