Cuando nuestras miradas se cruzaron me di cuenta de que él quería lo mismo
que yo. Sentados en un bar, en mesas enfrentadas, nos dimos cuenta de que
nos atraíamos mutuamente.
Le hice un gesto y ambos salimos del bar, hablamos un rato y me dijo que
lo calentaba, que quería cogerme, le dije que era lo que yo también quería.
Nos fuimos a un hotel y apenas entramos a la habitación, me abrazó por detrás
y me empezó a besar y apoyarme su miembro en la cola. Yo apretaba mi cola
contra su miembro, él era un poco más bajo que yo con lo cual tenía que
agacharme un poco para que mi agujero estuviera a su altura.
Con pasión nos fuimos despojando de la ropa hasta que estuvimos
completamente desnudos.
Le apretaba su miembro con los labios, él movía su cadera hacia atras y
adelante bombeándome adentro de la boca, mientras yo mismo me metía los
dedos en el culo para dilatarme y estar listo para cuando me encule.
Me arrodilló en el piso, con el cuerpo sobre la cama y detrás mio, sin
contemplaciones me enterró todo su miembro en dos empujones, yo gemía
desesperado, él bombeaba mi culo y yo me comportaba como su puta, era una
mujer gozando, el me apretaba las tetillas con las manos y me mordía el
cuello, yo me retorcía y gemía pidiendole que siguiera, que me cogiera mas
fuerte, sentía golpear sus testículos contra mi cola, entraba y salía me
decía que era su mujer y yo le contestaba que era su puta, quería que me
siguiera cogiendo, que no acabara, quería que su poronga siguiera
llenándome la cola, me la sacó, le dije que siguiera, no me hizo caso, me acostó de
espaldas en la cama, me levantó las piernas hasta ponerlas sobre sus
hombros y me volvió a ensartar, yo me retorcía y le apretaba sus tetillas, le veía
la cara desfigurada de placer, la saliva que salía de sus comisuras se
mezclaba con su transpiración, yo gritaba y le pedía que no acabara, que
me siguiera cogiendo, mi culo le devoraba su miembro, yo me pajeaba y me
tocaba las tetillas, mi pija estaba dura, y me retorcía, me gritó que no
aguantaba más, apreté mi culo para hacerlo estallar dentro mio y se derramó en
montones e interminables de empujones. El forro casi desbordaba de semen.
Nos retorcimos en la cama, un rato largo, me pajeó para hacerme acabar, no
le costó demasiado, yo estaba explotando solo. Su miembro volvió a tomar
fuerzas después de que se lo chupé desde la base hasta la cabeza, me di
vuelta con la cola para arriba, él se acostó sobre mi y nuevamente me
penetró con fuerza, me hacía morder las sábanas, estaba gozando tanto que
no quería que me la sacara nunca más. Sin embargo, lo hizo, le reclamé que no
lo hiciera, se sentó en el sillón con su verga erecta, llamándome, me
senté sobre él y me ensarté yo mismo su miembro en mi hambriento culo, lo
cabalgué como la mas puta de las putas mientras le partía los labios a a besos,
chupandole su lengua y gritando hasta que nuevamente acabó y yo sin
salirme encima de él me masturbé para acabarle en la panza.
Varias veces más fui su puta, algunas veces hasta me puse lencería y me
vestí de mujer para satisfacer sus fantasías, y por qué no?, las mias.