MI PRIMER NOVIO
Enviado por Carlos el día Jueves 1 de Enero de 1970
 

Si bien los chicos me gustaron desde que tengo uso de razón, me cogían asiduamente a partir de mis seis añitos y hacía ya dos que había perdido "..la virginidad".., mi primer "..novio".. lo tuve a los catorce años y fue un compañero de segundo año del colegio segundario (El entonces colegio nacional, que está frente a la Plaza San Martín).
A esa edad obviamente la atracción física prima sobre cualquier otro tipo de sentimiento, por ende Miguel Angel (tal el nombre de aquel chico) me gustó prácticamente desde que lo conocí y él comenzó a gustar de mí también a partir de que empezamos a estar mucho tiempo juntos hasta convertirnos casi en inseparables.
Al principio ni siquiera nos ubicamos cerca el uno del otro en el aula pero a fuerza de compartir interminables conversaciones en los recreos, de encontrarnos tanto a la entrada como a la salida del colegio e inclusive de tomar el mismo colectivo tanto a la ida como a la vuelta, terminamos sentándonos uno al lado del otro en el mismo "..pupitre".. (¡Qué antigüedad!).
En realidad ya éramos como "..novios".. por estar casi todo el día juntos, inclusive era raro ver a uno solo de nosotros sin el otro al lado, cada vez que ello sucedía al resto de mis compañeros y hasta de los preceptores y los profesores les resultaba extraño y enseguida preguntaban si el "..faltante".. estaba enfermo o que problemas tenía.
El "..noviazgo".. propiamente dicho comenzó con una especie de "..traición".. de mi parte, ya que, como dije anteriormente, ambos tomábamos el mismo ómnibus con la diferencia que yo subía primero y Miguel Angel lo hacía a mitad de camino.. yo siempre estaba pendiente de él y al verlo en la "..parada".. esperando para subir, no podía disimular mi entusiasmo ni mi amplia sonrisa.
Pero una tarde, mientras yo me dirigía al colegio como todos los días, no me percaté que el colectivo había comenzado a llenarse de pasajeros casi en demasía y en determinado momento, entre tanta gente que subía, bajaba y transitaba por el interior del ómnibus, sentí que alguien "..me apoyó".. de atrás y como un acto reflejo "..paré".. enseguida la cola y la pegué bien a mi "..apoyador"...
Desde muy chiquito mi hermosa, carnosa, suave, tersa, redondeada, bien parada, levantada y casi femenina cola, fue la parte de mi cuerpo erógena por excelencia y ante el menor roce o la mirada más indiscreta una excitante y placentera sensación me invadía por completo y aquella vez no fue la excepción ni mucho menos.
El muchacho que estaba detrás de mí (bantante mayor que yo por cierto) se dio cuenta inmediatamente, tanto de las bondades de mi precioso traste como de la manera en que "..su apoyada".. era de mi agrado, así que rápidamente comenzó a "..cogerme".. en ese lugar, además de decirme al oido, muy discretamente por supuesto y sin que nadie escuchara, cosas tales como "..¿Te gusta? ¡Que lindo culito tenés!".. y otras por el estilo y si bien yo no respondía, mi quietud, sumisión, acompañamiento corporal y una sonrisa cómplice acompañada de una mirada picaresca, eran una manera de asentir que todo ello me gustaba y mucho.
Tan aborto estaba yo dejándome apoyar e inclusive toquetear por aquel desconocido muchacho, que no reparé ni en el tiempo transcurrido ni en el lugar que recorría el ómnibus y mientras seguía disfrutando de ese placentero momento ni siquiera me di cuenta que Miguel Angel ya estaba dentro del colectivo y además me observaba con muy mala cara por cierto.
Yo, al verlo, me alejé inmediatamente de mi circunstancial "..apoyador".. y fui raudamente a saludar a mi compañero con la mejor de mis sonrisas, pero el trato que me dispensó fue muy distinto al jovial de todos los días y no podía ser de otra manera.. no se como hubiese reaccionado yo si la circunstancia hubiera sido al revés, pero lo cierto fue que ese día no solo yo sino varios de mis compañeros captaron el malestar de Miguel Angel hacia mí.
Esa tarde fue una de las peores que yo recuerde, tanto en el colegio como en el viaje de vuelta a mi casa y tan mal me sentía yo, con una amarga sensación como de culpa o algo así que después, al anochecer fui hasta la casa de mi compañero por primera vez (si bien estábamos todo el día juntos nunca nos habíamos visitado en nuestras respectivas casas).
El mismo Miguel Angel me abrió la puerta y algo sorprendido salió afuera y nos pusimos a charlar en el patio, hasta que lentamente y casi sin darnos cuenta fuimos caminando sin rumbo y en determinado momento nos encontramos andando cerca de un terreno baldío, con muchos arbustos y sin mediar palabra alguna nos introdujimos allí para seguir conversando.
Aún sentía yo la forma en que él me estaba tratanto, tanto que en cierto instante comenzaron a correrme hasta unas lágrimas por mis mejillas hasta que exploté en un llanto y a sollozos le pedí perdón por lo "..del colectivo".. e intenté explicarle que aquello había sido una reacción del momento.. quizás mi sinceridad en ese momento hizo recapacitar a mi compañero quien suave y dulcemente empezó a limpiarme las lágrimas con su mano.
En forma totalmente natural, sin que mediara palabra o gesto alguno, fui acercando mi cara a la de Miguel Angel hasta que nuestros labios hicieron contacto entre sí y terminamos dándonos un hermoso beso que aún hoy recuerdo con pasión y algo de añoranza.. inmediatamente después de aquel beso y con la misma naturalidad comenzamos a besarnos, ya con "..lengua".. y todo.
Mientras seguíamos los dos besándonos, tal como si fuese una reconciliación después de una pelea, como buenos adolescentes nuestras hormonas comenzaron a levantar temperatura y ya no era simplemente besos de enamorados sino que eran verdaderos chupones, a los que acompañábamos con "..manoseos y toqueteos".., hasta que ninguno de los dos dio más y allí nomás me bajé el pantalón y puse una de sus manos en mi cola hirviente.
Temblando de placer y de gozo mi ya novio oficial me metía unas manos increíbles, mientras yo pugnaba por abrirle el cierre del pantalón, todo sin dejar un instante de darnos unos descomunales chupones con unos lengüetazos impresionantes, hasta que ya no dimos más, yo sobre todo y en un rápido movimiento me di vuelta y me puse en posición para que él me cogiese.
En aquel entonces no había problemas con el SIDA ni con ninguna de las demás pestes así que Miguel Angel me penetró de un saque y me cogió a las mil maravillas, acabando bien adentro de mi orto aunque muy rápidamente tal y como debía ser por tratarse obviamente de un adolescente.
A partir de esa noche Miguel Angel se convirtió en "..mi primer novio".. y a todo el tiempo que acostumbrábamos a pasar en el colegio, le agregamos unas interminables horas de "..noviazgo".. propiamente dicho en las cuales nos besábamos y la mayoría de las veces terminabamos cogiendo, inclusive en nuestras propias casas ya que comenzamos a frecuentarnos allí también.
Así como recuerdo hoy casi con lujo de detalles como Miguel Angel, mi entonces compañero del secundario se convirtió en "..mi primer novio".. y los gratos, gosozos y placenteros momentos vividos en aquella época, no recuerdo bien, quizás por haberlo borrado de mi memoria, el final de esa hermosa relación juvenil y aunque después vinieros otros varios "..noviazgos".., aquel por haber sido el primero, tiene un sitio preferencial entre mis experiencias sexuales.

 

Menu de navegación: Escorts Barcelona - Escorts Madrid - Escorts Zaragoza - Acompañantes Barcelona - Acompañantes Madrid - Acompañantes Zaragoza

Escorts Acompañantes Zaragoza Escorts Barcelona Escorts Madrid

Escorts Barcelona Escorts Madrid Escorts Zaragoza Contactos Eroticos

Copyright © 2008 EscortsOnFire.com - Todos los derechos reservados | Powered by Gemidos.com.ar | Diseño y programación EscortsOnFire.com | Sitemap