Antes de comenzar a relatarles lo que me ocurrió hace unos años he de
decirles que soy un chico de 18 años de tendencias sexuales un poco confusas.
Si porque aún no sé si soy heterosexual o bisexual. Puedo decirles que las tías
me gustan, pero además hay algunos chicos que me excitan.
Bueno, lo que quiero contarles sucedió hace unos 5 o 6 años, cuando yo tenía
12 o 13 años. Todo ocurrió en unos campamentos que organizó mi colegio a la
montaña, antes de eso yo ya había mantenido relaciones sexuales con varios de
mi clase. No sé por qué pero convencí a unos 5 para que nos frotáramos el
pene en mi casa. Empecé por tocarle a uno el pene en clase y terminé en sexo
oral con otro en mi casa.
Vayamos al grano, en esos campamentos estábamos divididos en habitaciones de
6 personas, 3 camas-litera. Yo ocupaba la central de abajo, mientras que el
chico que yo deseaba desde hace tiempo ocupaba la cama de encima mío. Una noche
se cambio de cama, se colocó a mi derecha porque el otro quería pasar la noche
encima. Todos se durmieron, excepto el y yo. Comenzamos a hablar de las chicas
que habían venido a los campamentos, y en ese momento comencé a establecer una
profunda conversación con él de la niña que a él le gustaba. Hasta aquí
todo fue normal.
Después de contarme lo que él pensaba de esa chica, no sé por qué me la
jugué y le dije que a ver si era cierto un rumor de que el y su mejor amigo se
hacían pajas 2 a 2. Mi corazón palpitaba, y por mi interior se produjo un
deseo de escuchar la palabra SI. Entonces él contestó con lo que yo deseaba y
me lancé y le dije quieres que nos hagamos una ahora. Mi cuerpo ardía de deseo
en esos momentos, mi pene comenzaba a levantarse de forma inconsciente y como si
de un globo se tratara, poco a poco.
Mi más profunda emoción brotó de mi cuerpo con un estallido de lujuria
cuando me dijo "..por qué no..."... Mi pene adquirió su máxima erección
al oír esta expresión y su mano se deslizó bajo la manta que me cubría,
alcanzó mi pene y me dijo "..que grande la tienes".., no es por presumir
pero siempre fui el que la tuvo más grande de la clase y uno de los que antes
se desarrolló.
A continuación yo arranqué mi mano hacia donde podía encontrarse su
miembro, y con sólo su roce sentí como una sensación muy placentera recorría
mis piernas hasta acabar en mi vientre. Yo siempre que me había masturbado con
alguien nunca había dejado que me hicieran una paja en sí, sino que siempre
prefería que me hicieran un masaje, como yo lo llamaba.
El caso es que era mi tentación favorita, ese chico que se llama Jon, haciéndole
una paja con todo mi entusiasmo con una mano subiendo y bajando y con la otra
frotando sus testículos me llevó a un estado embriagador. Quería que ese
momento durase parea toda la eternidad, y de pronto note una fuerte sensación,
noté como si me fuera a mear, y le aparte la mano enseguida creyendo que me lo
iba a hacer ahí encima por una extraña razón. Entonces el me dijo con tono
suave y dulce, no te preocupes que eso es que te estás corriendo... Si señores/as
nunca me había corrido porque nunca me había hecho una paja, pero imaginaros
el deseo que pude tener cuando sólo con el roce de su mano, me corrí por
primera vez.
Desde ese día muchas de mis masturbaciones han regresado hasta esos momentos
para recordar aquel chico de ojos azules y su pene tan bonito. Como he dicho al
comienzo no sé lo que soy, porque las chicas me atraen muchísimo pero hay
ciertos chicos con las que todavía sueño poder pasar momentos así.
La historia con ese chico no acaba ahí, pero eso lo dejo para la segunda
parte porque ya sería demasiado contar lo que pasó la noche del día
siguiente, sabéis una cosa volvió a dormir alado mío, pero en vez de a la
derecha a la izquierda y la cosa no quedó simplemente en una paja o un masaje.
Gracias por vuestra atención, y por favor os pido que en un momento califiquéis
mi relato, espero que os guste!