Han pasado muchos meses de los últimos relatos, quería retomar los relatos de mi vida sexual, para que las chicas que lean estos relatos, no tengan prejuicios, no se sientan inhibidas ni tengan vergüenza por sus deseos, ni sus sentimientos, a quien no le gusta coger, tener placer con un contacto ocasional o estable. Yo siempre pensé que era sucio el sexo, por las enseñanzas del colegio, la sociedad en general y todo debía ser con un solo hombre, por la vagina y él encima de ti, re aburrido, yo desde los 16 probé de todo, con dos, ocasionales, oral, anal, todos geniales, disfruté al máximo todo.
Obviamente necesitas tener parejas que te ayuden en eso, yo tuve 3 parejas que duraron bastante tiempo y creo que teníamos buena relación porque ellos reconocían y respetaban mi sexualidad, una de las experiencias que más me gustó fue ya de grande con mi tercer pareja estable, a los 35, luego de haber hecho muchas cosas interesantes que pueden leer en mis anteriores relatos. Una de las mejores experiencias, fue un viaje que hicimos a Brasil, cuando se podía viajar, nos fuimos 18 días a Recife, muy bonito, calor tremendo, fuimos a unas cabañas, rústicas con luz, sin gas corriente y sin agua potable, pero muy rústico, casi salvaje, la playa ni hablar, bellísima, mucha gente negra, casi todos, había unos mezclados que eran morenos y con tez un poco clara, como mestizos, muy lindos.
Quién de nosotras no soñó con un negro, se imaginan con dos, tres o cuatro, es fantástico, no todos la tienen tan grande, hay algunos que la tienen normal y no sé yo en ese viaje, gracias a mi marido probé con unos 10 negros y solo dos tenían el miembro grande y solo uno de ellos la tenía muy grande, así que no es por el tamaño, lo que sí son resistentes, yo tuve cerca de 100 orgasmos la mejor noche, que les paso a contar.
Mi marido me pidió que me pelara toda la chuchi, hicimos dieta cerca de 5 meses y gimnasia para estar en forma, me compre 6 mallas chiquititas en Recife, muy lindas, hilos dentales, muy chiquitos, tomamos sol en las playas geniales, nos tirábamos en la arena y al agua, ya el segundo día nos relacionamos con uno de los empleados que respetuosamente me quería matar, a mi me excitó el solo estar junto a él, Yo estaba todo el día en mallita, a cenar fui con el hilo dental negro, dejé a mi marido en el comedor y gracias a su plan, pedí ayuda a Carlos, la primera víctima, necesitaba subir unas valijas al placard y había sentido unos ruidos parecidos a ratas o algo así, fuimos a la habitación, nos reíamos, estábamos nerviosos y calientes, yo me agachaba delante de él, lo rozaba, me reía, le toqué la espalda dos o tres veces para que tenga confianza, el me apoyó su mano en mi hombre dos veces sonriendo, le dije que cuando apagamos la luz y tratábamos de dormir se escuchaba ruidos, apagué la luz y nos quedamos calladitos, a ver si sentíamos a la rata, me acerqué mucho y le agarré del brazo, pasé mi mano por su cintura y apoyé mi cara en su hombro, él me abrazó y me empecé a frotar y mover, con mi chuchi ya le rocé la pierna, le besé el hombro y le agarré del cuello y le comencé a besar despacio, él me agarró mis nalgas y me frotó todo con energía, sus manos eran grandes, besaba muy bien, prendí la luz del velador, ya que mi marido quería ver el show, así que disfrutó y le encantó verme cuando sentada en la cama, le hice un pete genial a Carlos 1, me tragué todo y creo que tuve un orgasmo ya chupando, me excita mucho hacerlo, tener un miembro en la mano y que crezca, chuparlo y metérmelo hasta el fondo me encanta.
Luego me recosté, él se desnudó todo y se subió encima mío, me besó con su lengua me recorría el cuello y me besaba los pechos, me apretaba las nalgas y me comenzó a frotar la chuchi sobre la malla, acabé unas tres veces, acariciaba sus piernas y sus nalgas negras preciosas, me tocó mucho, me metía tres dedos y me frotaba toda la chuchi, me metía los dedos con fuerza, me frotaba y me volvía a meter, cuando frotó nuevamente acabé, gemía como loca, agarré su mano y le pedí que me meta toda acaricié toda su mano y el antebrazo, le dije toda, él juntó sus dedos y comenzó a meter despacio, no entró todo, sino la punta de sus dedos hasta los nudillos, sacó y frotó nuevamente, eso me puso de la cabeza, me volvió a meter y ahí le ayudé a empujar tirando yo del brazo, le dije todo, todo y empujaba con las caderas, me entró la mano hasta los nudillos del puño ahí, acabé unas tres veces, me froté como bailando con la mano adentro, acabé y me di vuelta en la cama, quedé boca abajo, él había acabado también, nos reímos y el me preguntó si me gustaba, le dije que me encantaba todo, nos besamos unos 5 minutos, él me tiraba de la malla para que se me incruste un poco más y frotaba mi culo, comenzó a meter un dedo, lo humedeció en mi chuchi y siguió en mi culo nuevamente, yo me movía y lo besaba, gemía y de reojo vi a mi marido que espiaba por la ventana, me excitó aún más, Carlos juntó dos o tres dedos, me metió en la vagina y luego en el culo, me dolió un poco, los dejó quietos, yo me moví y sentí mucho placer, seguí y luego él empezó con fuerza a meter y sacar los dedos, se fueron lubricando y con la presión tuve otro orgasmo, yo me fui subiendo a la pierna de Carlos, su pene estaba genial, él sin sacar sus dedos de mi culo, se acomodó y con la mano izquierda sujetó su verga dura para que me suba, me subí y me la fui metiendo, cogimos unos 5 minutos, me besaba los pechos, me movía como loca, me quedé quieta, él me movía los tres dedos en el culo, yo me tiraba de la malla para arriba y ya estaba loca del todo, me pasaba casi siempre eso, quería seguir salvajemente, agarré su mano que acariciaba mi pierna derecha y comencé a chupar tres de sus dedos y tuve unos 5 orgasmos seguidos, Carlos acabó como loco, bufaba, los ojos se le pusieron en blanco y me movía a toda velocidad la mano en el culo y yo le chupaba con fuerza los dedos.
Yo me di una ducha y Carlos se fue a trabajar, me besó y me dio las gracias, me encantó le dije yo, así empezó todo, al día siguiente estábamos en la playa con mi marido y cerca estaba Carlos con un amigo (unos 20 metros), mi marido enseguida comenzó a fantasear, me preguntó si me gustaría coger con los dos negros ahí, no se, le dije, ya durante la noche le conté y charlamos sobre la primer movida con Carlos, nos calentamos y cogimos, mi marido era experto en manoseos y me ponía a mil, me hablaba al oído, me tocaba y tenía muchos orgasmos. Su principal argumento era que todas las mujeres tenemos la capacidad de tener muchos orgasmos, uno tras de otro y que eso solo se logra por la penetración y estimulación constante, estaba en lo cierto, ya que si bien yo podía tener 5 a 6 orgasmos cuando tenía sexo con él, solo cuando hacíamos fiestas con otros o cuando fuimos a bailar y me cogía a otros tenía muchos más orgasmos, la doble o triple penetración son geniales, te estimulan tanto que me hacían explotar como 20 o 30 veces seguidas. Yo podía estar 15 horas cogiendo sin parar, creo que no lo hacía porque mis parejas tenían un límite, la última fiesta que tuve en un asado con los compañeros de mi trabajo anterior ahí llegué a 30 orgasmos, pero fue muy violento y eso me enfriaba mucho.
La idea siguió con irme a dar un baño al mar, ahí mi marido se escabulliría en la vegetación y yo debería salir mojadita e ir sonriendo donde estaba Carlos y su amigo, cuando llegué me agaché y le di un beso en la boca y un beso en la mejilla a Batu, que era muy lindo. Los saludé parada, les dije que era todo hermoso, les enseñé mi cuerpo y noté que estaban muy calientes los dos. Cuando vi la oportunidad me arrodillé y le pedí a Carlos que me pusiera crema bronceadora, él fue a buscar la crema y mi toalla, yo saludé y me presenté con Batu, le dije que era muy lindo y le di otro beso, esta vez en la boca, yo estaba muy caliente y Carlos cuando volvió, me sujetó por la cintura de atrás y me besó muy profundamente, que lindo es Batu le dije y sacando la cola para atrás sentí su presión en mi culo, sonreí a Batu y riendo les pedí que me pongan los dos la crema, me paré le dí el frasco a Batu y me quedé en el medio de los dos que estaban arrodillados en la arena, me frotaron todo, yo acaricié a Carlos el miembro y se lo saqué del short, se lo chupé, di un beso nuevamente a Batu en la boca y cuando le metí la lengua le agarré el pito, volví a chupar a Carlos y saque el pito de Batu, que alternando también se lo chupé, les hice un pete a los dos, fue largo, me hicieron la cola, me hicieron doble penetración y disfruté, pero algo incómodo, tenía por lo menos 8 espectadores que miraban todo y esa era la manera de hacerme fama, a partir de ahí tuve enemigas y varios pretendientes.
Nos espiaban cuando teníamos sexo con mi marido y usábamos unos consoladores, que él me metía en el culo y yo chupaba o me metía uno adelante y otro atrás, yo gritaba y pedía más. Cogí con un chico que era barman, con un argentino que era profesor de gimnasia, con un parquero, con uno que cuidaba los coches y con un cocinero, todos del lugar, querían conocerme, se acercaban, me querían coger enseguida. Cedí con muchos, pero quería tener sexo organizado, cuando conocí a Roberto que era mozo en un Restaurante de la playa contigua y con Batu que eran las más grandes que encontré organice directamente con mi esposo la fiesta de despedida, faltaban 4 días para volver, invitamos a Batu a cenar al restaurante, nos atendió Roberto, que ya me había cogido, yo fui con un vestido turquesa sin corpiño, con un cola less de encaje diminuto, me miraban con ganas de partirme al medio, cuando cenamos, le pedimos a Roberto que vaya para nuestra cabaña, que queríamos hacer una fiesta, le encantó la idea y lo esperamos. En casa estábamos tomando unas caipirinhas y bailando con mi marido y Batu, los besaba, me apretaron, me tocaban, pero en cuanto llego Roberto la cosa se puso genial, apagamos la luz, prendimos el velador, Carlos seguro estaba espiando, ya que me reclamó el día siguiente, no haberle invitado. Bailamos con R y B, mi marido miraba y disfrutaba mucho, me apretaron y me pidieron que bailara, yo me movía, me agachaba dejaba que me vean todo, empecé besando a Roberto, luego a B y luego a mi marido, le pedí a R que me apoyara atrás, a B adelante y les tocaba a uno con la cola y a otro con la pelvis le frotaba el bulto.
Mi marido sacaba fotos y estaba muy excitado, me pidió que me sacara el vestido y de ahí fue genial, les hice un pete a los dos, me cogieron alternadamente R y le chupaba a B, y al revés, me acosté y B me chupó todo mientras R me metía su miembro en la boca, ya llevaba como 20 orgasmos, lubricaba mucho y me sentía que hacía pis, yo contenía la sensación pero me encantaba, me subí sobre B y R me metió por atrás, ese sándwich estuvo espectacular, tuve unos 20 orgasmos más, gemía y pedía más, no sabía como hacer para disfrutar más, mi marido sacaba fotos, le pedí que se acerque y le comencé a chupar todo, acabaron los tres en seguidilla, sin descansar le pedí a B que se sentara me metí su enorme pedazo en el culo y le pedí a R que me la metiera en la chuchi, estaba colorada, mi marido sacaba fotos, en total 6 rollos el paso a paso, me hubiera gustado filmar ya que los gemidos y las cosas que decíamos estaban geniales.
Acariciaba los culos duros de mis negritos, estaban espectaculares, mi marido me levantó de la cama y me sentó en la mesita del comedor y me bombeó unos 10 minutos, grité como loca, él acabó y yo pedí a R que siga y siguió unos 15 o 20 minutos sin parar, cunado explotó B siguió con su enorme pedazo unos 20 minutos más, yo exploté unas 4 o 5 veces con un líquido que parecía pis, pese al dolor de espalda, mi marido me puso boca a bajo en la misma mesa y me dijo que me relaje que ahora vienen de vuelta, me metió en el culo y bombeó 15 minutos, luego B y luego R, yo seguí explotando, me hubiera traído a los tres para vivir cogiendo pero no puede ser, este fue el mejor viaje de mi vida, no volví a coger con un negrito, menos con dos, disfruté como debe ser, seguimos teniendo fantasías, me siguió encantando la idea de ir a bailar y coger con uno o dos chicos mientras mi marido ve o después le cuento.
Ya les contaré otras de mis Historias, para que les sirva y sepan disfrutar, los pitos están buenos y nos dan placer, a disfrutar
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Mirta