Orgullosa 2, la fiesta continúa...
Enviado por Claudio el día Jueves 1 de Enero de 1970
 

...les contando lo que ocurrió luego de aquella fantástica
"..desvirgada".. que me hizo Carmin ("..la madre reina"..) en su casa, en los
preparativos de mi recepción de la secundaria.

Los dos quedamos totalmente cansados, felices, pero muy agotados.
No puedo precisar cuanto tiempo pasó (no mucho 2 ó 3 horas a lo sumo) y
me desperté, tranquilo, cansado pero ¡totalmente feliz! Comencé a tener
nuevamente energía y como por "..arte de magia".. me levanté y sentía ganas
de coger otra vez. Contemplé a la "..señora de mis acabadas en seco"..
en su lecho, una expresión de felicidad y satisfacción infinita
surcaba su rostro. Estaba desnuda todavía, así que despacito la tapé
con la sábana y me dispuse a "..picar".. algo. Pero antes me dí una
ducha ligera para despabilarme un poco más.
Tenía hambre, el hambre lógico después de "..tanto esfuerzo"... Ya dueño
de toda la casa, me fui a la heladera para ver que encontraba.
Había unos "..sanguchitos".. riquísimos, preparados para los que
"..trabajábamos"... Unos jugos exquisitos y empecé a deglutir y tomar,
cuando escuché ruidos y una dulce voz que me dice:

-¿qué hacés...?, ¿te agarró el hambre...?, ¿todavía laburando...?

Era Anabella (la "..hija princesa"..). Me asusté un poquito, pero como
no me "..pezcó".. en algo problemático, contesté:

-sí...es decir, no, ya terminé el laburo, pero sí, tenía hambre y me
permití picar algo. ¿querés...?

-no...seguí vos nomás.

Luego de un ratito de mirarnos, casi como para "..enamorarnos".., me dice:

-tengo ganas de caminar, ¿me acompañas?

-seguro, esperá, guardo todo y ya estoy con vos.

Salimos de la mansión y empezamos a caminar sin rumbo. En ese tiempo
(30 años atrás más o menos) no había problemas de inseguridad como hoy.
La casa estaba sola, sin cuidadores (hoy creo que tienen tres). Habrá
sido las 1 ó 2 de la madrugada. Había una luna brillante, esplendida,
alumbraba todo. Nos adentramos por un sendero amplio que tenía la casa,
con unas arboledas hermosas, bien distribuidas, entraban los reflejos
de la luna muy bien. Los primeros tramos no hablamos nada, no sabía
que decir, pero seguro, ya estaba pensando: "..hoy tengo que coger con
Anabella también...".. No se cómo, pero si me daba un poquito de calce,
y las fuerzas me acompañaban, la iba a apretar, le iba a pedir todo:
tetas, concha, culo. Ya se me había pasado el miedo, ya había vencido
la timidez, ya era dueño de mis actos, de mis ganas y de mi sexualidad.
La confianza que había adquirido, me hacía pensar que era un "..acto de
justicia".. lo que me pasaba con Anabella. Lo que antes lo negaba, hoy lo
afirmaba antes de ser realidad. Y así se fue dando.
Luego de ese trecho sin palabras, comencé a tomarle de la mano.
Ella la apretó contra su pierna como diciendo: "..¡como no te avivaste
antes!".. Le pregunté si se sentía bien. Me contestó:

-ahora sí, pero...cuando llegué estaba bastante destrozada,
tuve unos fuertes encontronazos con Rodolfo (el novio) y...

Entonces aproveché y arremetí:

-ahora sí, ¿porque estás conmigo? ó ¿porque no estás con él?

-las dos cosas (me respondió)

Apreté fuerte su mano y la fui llevando cerca de mi pija, ya se estaba
parando (¡aunque que Ud. no lo crea!). Siempre caminando, pero su mano
empezó a rozarme. Yo estaba con un short del papá (esposo de Carmin),
que se ve era cuando joven, me quedaba al pelo. Era de una tela piloto,
muy suave. Eso también ayudó a que se sintiera bien.

-ese es un short de mi padre ¿no es así? ¡qué bien que te queda!

-sí, me lo prestó tu mami porque no tenía que ponerme para estar más
cómodo y trabajar duro (si supiera!!!)

Estábamos llegando a un lugar donde había unos árboles raros,
tipo ombú. Uno de ellos tenía una especie de "..sillita".., a la altura
de la cintura de Anabella.

Ella ya tenía mi verga entre sus manos, por arriba del short, pero
la apretaba como para no soltarla. En eso se me ocurre algo y sin dejar
que me la soltara, me voy dando vuelta para enfrentarla. La veía
un poquito y tenía un poco de sombra en el rostro, pero suficiente
para hacer una penumbra fabulosa.

Le tomo la cara y le rozo mis labios cerca de los suyos, ella asiente,
empieza unos suspiros indescriptibles (no me soltaba la pija que estaba
a cien), vuelvo a rozar mis labios, pero ahora por su frente, y voy
bajando hasta llegar nuevamente a sus labios, le doy un beso suave,
pero prolongado. Mientras le voy levantando la remerita para tocarle
los pechos. Ella se anima y saca la mano que tenía por encima y
la mete adentro del short (por arriba de la panza) para tocar "..en vivo"..
mi pija. Justo estábamos ya parados frente al árbol con la sillita
y me voy acomodando para sentarme en esa especie de banquito,
pero antes me voy sacando el short para tener mi pija al aire libre.
Ella me la vuelve a tomar y va buscándola con su mano y con su boca.
No se imaginan como estaba: la pija a mil, super concentrado, super
emocionado, se me estaban dando todas, ¡qué locura! Me chupó como los
dioses, no se si mejor que la madre, más bien distinto, hermoso,
cautivante, atrapante. Comencé a prepararme para bajar. Quería sentarla
a ella en esa sillita. Lo hice, le fui bajando su bombachita como pude,
parecía un experto (a esa altura ya lo era).

Todavía de parado, le fui buscando su conchita para tocarla, ella
seguía aferrada a mi pija, no la quería soltar. El miembro parecía de
acero, respondía fabulosamente, bien paradito, especial para lo que
estaba ocurriendo. Comencé a darla vuelta para sentarla y prepararla
para lo que quería: ¡cogerla! ¡amarla! Por todos los lados: la concha, las
tetas,
el culo, los ojos, los oidos, ¡todo!

Logré que se siente y empecé a meter mano. Le ayudé a sacar la remerita,
saltaron los pechos como resortes. Los pezones rojos, duros, especiales
para mamar. Los comencé a chupar desesperada y voluptuosamente. Estaba
con un poco de barba y le refregaba por todas las tetas. Se volvía loca,
le gustaba, tanto que la escucho decir:

-Julito, cómo me gusta, te amo Julito, pasame tu barbita en mi concha,
haceme feliz, quereme por favor, chupame, cogeme, chupame...

Sin hacerme de rogar, fui bajando con mis labios y con mi barbilla por
su pancita. Me detenía un poco en cada lado, mientras seguía tocando
su clítoris con la yema de los dedos, jugueteaba, le empezaba a meter
los dedos adentro de su concha, (primero uno, después dos, hasta
intentar poner toda mi mano, estaba loco y ella respondía a mi locura)
Estaba re-empapada de jugos, eso facilitaba cualquier cosa. Ella quería
seguir teniendo mi pija en sus manos, pero no nos podíamos acomodar.
Prefirió dejar que le siga con el jueguito de las chupadas, hasta llegar
a su conchita, empecé a morder despacito su clítoris, lo chupaba, lo
sacaba hacia afuera, lo volvía a chupar, le empezaba a meter la lengua
en esa concha, volvía al clítoris, ¡locura!, ¡locura!, ¡locura!
Entonces en medio de todo esa lujuria, la escucho:

-Cogéme por favor, cogeme Julito, meteme tu pija, la estoy deseando
hace una hora, dame... dame todo...

Mi pija no se que era, una mezcla de palo, piedra, carne, me dolía de
lo dura que estaba. Me acomodé mejor y comencé a ponerselá. Le entró
como los dioses. Escuchaba

-Ahajjjjjjj, ahajjjjj, ahajjjjjj, dejala ahí Julito, cómo me gusta,
porqué no me hiciste esto antes?, que estabas esperando?, Julito, dame
todo, chupame todo, me enloqueces, dame todo, ahajjjjjjjjjjjjjjjjjj

Imaginensé como me sentía, la gloria era poco, el orgullo super
satisfecho, se estaban cumpliendo todos los sueños.

Anabella ya había tenido por lo menos tres orgamos, yo empezaba a tener
ganas de acabar recien (seguramente por todo el esfuerzo), pero ya
me venían las ganas y largué, no se si mucho o poco, pero largué todo
lo que creí, era mi resto. Por suerte tenía más.

Anabella seguía con los suspiros y los ¡ahajj! cada vez más fuertes, más
enloquecidos, goce total, goce triunfal, goce infinito. Su conchita
se cerró ante mi acabada y me permitió mantenerla erecta un rato más.

Me abrazaba, me besaba, me tocaba por todos lados, quería mi boca, mis
manos, mi cuerpo, mi pija. Yo hacía de todo: chupaba tetas, metía manos
rozaba labios, fregaba barba, empujaba sus piernas (perfectas como las
de la madre) con mi rodilla. La enloquecía y me enloquecía. Ella quería
volver a chuparme, pero no quería sacarla por miedo a que se me baje.

Al fin ella sacó mi pija y se bajó de la sillita, se agachó y empezó a
mamarla otra vez. Mi pija seguía parada, era increíble, pero era así.

De pronto se me fue bajando y ella creyó que era por la "..inexperiencia"...
Subió hasta mis labios y me besó con una dulzura impresionante, como
dándome un consuelo. (¡si supiera!)

Se quedó entre mis brazos un rato, casi nos dormimos. Pero yo estaba
intacto. Tenía más ganas. Quería seguir. Me faltaba algo: su culito.

También lo entendió y como a pedido, me fue tocando de nuevo la pija.
La chupó como para reanimarla, luego que estuvo más o menos, se empezó
a dar vuelta como para ofrecerme esa cola divina. Es más, se puso en
cuatro patas y me dijo:

-Hacé lo que quieras Julito, soy toda tuya, te amo, COGEME POR EL CULO,
QUIERO SENTIR TU "..CARNE".. ADENTRO DE MI COLA (versión parecida de a lo
que pidió la madre). Yo no me animé a preguntar si lo había hecho
antes, no podía perder tiempo, empecé a tocarle su culito, con los
jugos que ya largaba de la conchita, se lo fui aceitando, pensaba
meterle mi lengua, pero tenía un poco de asco, así que traté de meter
mis dedos como pude. Primero me costó, pero luego ella misma, fue
abriendo sus nalgas y me permitió que entren (pude uno primero y otro
después). Luego preparé mi "..palo".., creo que era el último esfuerzo, pero
respondió, ella lo fue acomodando, comencé a cerruchar su culo.

Sus jadeos de dolor primero y de placer después no se hicieron esperar:

-Ay Julito, que hermosura, nunca sentí algo igual, ay, cogeme siempre,
cogeme como quieras, cogeme por donde quieras, cogeme, cogeme...

-Anabella, te estoy cogiendo... siempre lo quise (...si supieras lo de
tu vieja...). Siempre me gustaste, siempre te desee, siempre quise tener
tus pechos, tu concha, tu culo, así, así, metelo bien adentro, no lo
saques, te voy a acabar...

-Julito porqué esperaste tanto? dame másssss......papito, mi vida...

Estaba desesperada, pero yo no daba más. Justo le vino un orgasmo super
yo también largué mi último resto, quedó un rato sin respiración,
me asusté, pero enseguida recobró el aliento y me pidió parar un poco.

Se me volvió el alma al cuerpo y por supuesto, me vino de perillas.
Ahí con seguridad ¡no daba más! Y ella se veía, también estaba exhausta.
Gozó con tanta vehemencia, con tanto frenesí, que seguro se cansó.

Luego de un "..merecido".. descanso, nos vestimos y emprendimos el regreso,
abrazados como dos tortolitos, locos de amor, locos de deseos.

Yo seguía pensando: ¡qué lindo sería tenerlas a las dos (madre e hija)
en la cama! ¡Cogerlas a las dos a la vez! ¡Una nueva locura! ¿no?...
esperen la próxima...

 

Menu de navegación: Escorts Barcelona - Escorts Madrid - Escorts Zaragoza - Acompañantes Barcelona - Acompañantes Madrid - Acompañantes Zaragoza

Escorts Acompañantes Zaragoza Escorts Barcelona Escorts Madrid

Escorts Barcelona Escorts Madrid Escorts Zaragoza Contactos Eroticos

Copyright © 2008 EscortsOnFire.com - Todos los derechos reservados | Powered by Gemidos.com.ar | Diseño y programación EscortsOnFire.com | Sitemap