...La gran fiesta estuvo fabulosa, tal como la habíamos planeado.
Hubo errores, hubo equivocaciones, pero no se notaron. Nos salían
practicamente todas las cosas como lo habíamos preparado.
La gente agradeció tanta "..dedicación".. y buen "..trabajo"...
Carmin y Anabella estaban espléndidas. Se miraban constantemente.
Se buscaban por toda la fiesta. Me miraban. Me buscaban. Nos buscábamos.
Hasta pensaba que la gente se estaba dando cuenta de "..nuestro secreto"...
Bailamos toda la noche, reímos toda la noche. Ya se iba terminando
la "..fiesta de todos".., y estoy seguro que cada uno de los tres, pensaba
en la otra, "..nuestra fiesta"...
A esa hora yo estimaba que ya se habían "..contado todo".. lo que cada una
vivió conmigo, pero ninguna me dijo nada. Nadie rompió el "..pacto"...
Anabella no despertó sospechas con el novio. Como ya se habían
enemistado un poco, terminaron de hacerlo de buena manera y dijeron
".....cada uno por su lado".. Sabía cual era "..el lado".. de Anabella:
su madre y yo, "..nuestra fiesta"...
La madre (Carmin), quiso asegurarse de que no llegara de improviso su
marido (me parece que hasta eso lo planearon). Lo llamó y el lamentó
"..no estar".., que "..tenía mucho trabajo".. "..convención, entrevistas,
conferencias, idas, venidas...".. muchas excusas (mejor para los tres).
Carmin (como nunca, parece) lo consoló, lo alentó "..quedate
tranquilo".. "..otra vez será, te guardamos un poquito de torta,
y otras cositas...".. (y nos guiñaba el ojo).
Terminó la "..gran fiesta".. más temprano de lo pensado, pero muy bien.
Se fueron yendo todos. Yo, con el pretexto de ayudar, empecé a laburar
para ir ordenando un poco. No obstante les dijimos que nos
arreglaríamos con algunos muchachos si hacía falta. Todos estuvieron
de acuerdo. Estaban cansados, nosotros también, pero se venía:
"..NUESTRA FIESTA"...
Yo no había pensado en nada para aportar a la misma, tal lo habíamos
propuesto. Pero ya se me estaba ocurriendo y era muy original, fuera
de contexto, fuera de lo que pensarían que había ideado.
Se terminaron de ir. Quedamos otra vez: los tres solos. Nos tomamos de las
manos. No queríamos avanzar. Pero deseábamos estar ya en la otra FIESTA.
No sabíamos, como seguía todo. Quien rompía el hielo. No era fácil
empezar una cosa así. Pero las tranquilicé con mis ideas:
-En razón de que las mujeres son más pensativas y responsables, les
dejé la parte "..amorosa".. a Uds. que seguro vendrán bien afiladas.
Yo les propongo como primera medida, para que "..NUESTRA FIESTA".. no se
detenga hacer lo siguiente: darnos un buen baño.
Al unísono dijeron:
-¿Los tres?... (dijo Carmin) ¿Los tres juntos? (dijo Anabella)
-Seguro, ¿no habían pensado en eso?, Yo sí.
-Yo no - dijo Carmin - Yo tampoco - dijo Anabella.
-Pero mi idea tiene una pequeña y gran condición. Nos bañaremos juntos
pero sin desnudarnos completamente, solo la parte superior.
Ya tendremos tiempo de lo demás.
Se miraron, se entusiasmaron, cada vez las sorprendía más. No me
pregunten de donde sacaba tantas locuras. Cuando uno ya está libre,
desinhibido, pueden salir a flote todas las ideas dormidas o crearlas.
Nos pusimos mano a la obra. Corrimos hacia la escalera para buscar el
baño principal, pero me acordé de que estaba todo abierto y cerré todo
por las dudas algún curioso. Las dos me ayudaron. Todos nos apresuramos.
No podíamos perder tiempo. Carmin estaba un poco recatada todavía
y era lógico. Intuyendo le hice una seña a Anabella y la tomamos de
la mano, la pusimos en el medio y corrimos otra vez hacia la escalera.
Subimos rápido, llegamos al baño. De nuevo las vergüenzas de las dos.
Pero... les dije:
-Qué esperan? ¡Las damas primero!
-Julito - dijo Anabella - ¡Cómo te reservaste para esta ocasión! ¿no?
-Adentro mis amores, "..las quiero ver como se aman"..
Ninguna quería empezar a sacarse nada. Entonces me les fui acercando
a cada una y fui intentando sacarles la ropa de arriba.
Luego solas me fueron ayudando. Quedaron las dos con los pechos
descubiertos y en bombachitas (qué lencería, por favor, para un desfile
de modas). Se miraban, se empezaban a desear. Yo me saqué en un
santiamén la camisa y el pantalón. Las dos simultáneamente miraron
abajo a mi slip. Todavía no se despertaba la herramienta, pero
ya empezaba a sentir los cosquilleos. Prendí la ducha para ir calentando
el ambiente. Las abracé y comenzaron los suspiros.
-Anabella - dijo Carmin - esto es lo más descabellado que me
sucedió en la vida, pero ¡lo deseaba tanto! ¡estoy tan caliente!
¡siempre te desee como mujer!, ¡siempre quise tener tu cuerpo tal
como lo veo ahora!, ¡con las ganas de ahora!, ¡que hermosura!
-Yo también mamá - Y si no hubiera sido por Julio, no lo hubiera hecho
nunca, no me hubiera atrevido nunca. ¡Yo también estoy hirviendo!
y también te admiraba como mujer, envidiaba tu cuerpo perfecto, ¡ahora
que lo voy a tener, me vuelve loca! Te amo madre mía... te amo Julio...
Las junté, junté sus manos, las abracé de nuevo. Primero le dí un beso
suave y en la mejilla a Carmin, luego pasé mi mano por sus pechos.
Anabella, como recordando nuestra primer cita, empezó a tocarme la pija
y a la vez pasó suavemente la otra mano por el pecho de su madre.
Carmin se estremeció con ese contacto y le devolvió el favor, arrimó
también su cara y chantó un beso ardiente en boca de Anabella.
Ya empezaba a funcionar todo el amor entre ellas. Más las miraba y más
increíble me parecía lo que estaba viendo y viviendo. Mi verga ya
empezaba a dolerme de lo dura que se ponía.
En pleno beso de madre e hija, les metí mis manos a cada una de sus
conchitas. Las dos se enloquecían, se apretujaban, me largaban suspiros.
Era impresionante ver a esas dos beldades, casi en bolas, mirándome como
me miraban, deseándolo todo. Entonces me agaché y les fui bajando las
bombachitas (recuerden que todavía tenían esas prendas). El agua caía
sin parar, suave, como llovizna, especial. Ese agua frenaba un poco
nuestra calentura. Entonces, no se cómo, me deshice un poco de las dos
y busqué una toalla para secarnos. Las dos seguían abrazadas, sobándose
las tetas, amándose, tocándose por todas partes. Anabella apoyó la
cabeza en el hombro de Carmin. La madre le dió un abrazo de amante
más que de madre. Era impresionante. Yo en el medio las quería sacar
de la ducha. Cerré la misma y las fui secando. Estaban tan complacidas
que les podía hacer cualquier pavada y me miraban con una candidez y un
amor inigualable, era "..Julito su as".., eran Carmin y Anabella mis amores.
Las fui tomando de las manos y las quería llevar a la cama, pero parece
que tenían ya en el aire sus ideas y me dijo Anabella:
-¿Puedo dar mis ideas?
-Ok más vale (le contesté) -
-Quiero que lleves a mami hasta el balcón interno, nadie nos puede ver.
Pero que la lleves como si fuera una novia. Esta noche es "..tu novia".. y
yo tu "..amante".., por supuesto.
Carmin volvió a besarla por el cuello, por las tetas, por la boca,
volvió a acariciarla como nunca me imaginé entre dos lesbianas.
Anabella devolvía todas y cada uno de las caricias. Les aseguro que yo
casi casi, no hacía falta entre ellas. Lo bueno es que nunca me dejaron
de lado. Yo tenía que estar, de lo contrario se rompía el encanto y
el atrevimiento entre las dos. ¡Quien lo hubiera pensado noches atrás!
Aprovechando (no se con que fuerza) alcé a Carmin y la llevé al balcón
tal como pidió Anabella. En esa acción le dí un beso fuertísimo en la
boca. Mientras miraba de reojo a Anabella. Ella embelezada, se empezó
a poner la mano en su rajita. Pasaba sus dedos en la conchita, los metía
uno por uno, hacía círculos, se metía un dedo, otro, se refregaba,
¡locura! ¡locura! ¡ y más locura!
Una vez en el balcón, la puse en un sillón hermosísimo que había.
Anabella se nos fue acercando. Yo seguía con mis caricias a Carmin
(no podía parar) pero se fue bajando mi erección. Anabella advirtió
y me tomó la pija con mucho cariño y puso su boquita mirándome. No duró
mucho y ya estuvo dura otra vez. Siguió una chupada hermosa, por los
huevos, lambía, subía de arriba hacia abajo y volvía.
Mientras yo tocaba los pechos de Carmin y hacía lo mismo con los de
Anabella, les hacía un "..redondo".. a cada pezón, suavemente,
les apretaba un poquito, les volvía a pasar la yema sobre el pezón.
Trataba de hacer lo mismo a cada una para que no haya celos.
Las volvía locas. Carmin acariciaba el otro pecho de Anabella.
Ya sentía ganas de acabar, pero no sabía si hacerlo. Todavía no podía
creer todo y me daba algo de pudor ante Carmin, pero fue más fuerte y
me salió un torbellino de leche. Fue a parar directamente a la boquita
de Anabella. Le salía por las comisuras, no obstante lambiendo limpió
todo. Carmin parece que ya tenía ganas de algo más y dijo:
-Ahora van mis ideas - quiero que Julio ME HAGA LA COLA y Anabella
lo bese como nunca, mientras yo le meto un dedo en su culito. ¡Lo deseo
tanto! Por favor acepten lo que les pido...
-¡Sí mami! que idea tan original, me encanta, pero Julio...
Se referían a mi pija. Ya estaba bastante blanda. Entonces Carmin
me empezó a tocar, a darme caricias, mientras buscaba nuevamente mi
boca, prefirió hacerme una pajita y luego acercó sus labios para
chuparme. Anabella sostenía su cabeza y me tocaba el culo (no me gustó
mucho, pero de la calentura se aguanta todo). Carmin chupó, chupó y chupó
desesperada, sus pechos estaban durísimos, sus pezones rojizos,
ardientes. Anabella hacía el vaiven de una paja con la cabeza de la
madre. Impresionante. Lograron poner mi pija en acción otra vez.
Carmin se dió vuelta y ofreció su CULO tal como lo ideó. Anabella
dejó todo y corrió a buscar una crema, como adivinando que la necesitaba.
Pasé un buen toco por el culo de Carmin, le empecé a meter uno y hasta
dos dedos. Carmin gozaba:
-Así Julito, así hijita, denmé todo, quiero todo de los dos...
Traje la mano de Carmin y le unté un dedo. Metió el mismo en el culo
de Anabella. La hizo gozar, gozó ella. Estaba complacida, agradecida
me pedía un beso, se lo dí. Quería mirar a la hija, lo hizo.
Anabella tomó mi pija y la embadurnó de crema. Sin otro miramiento la
colocó en las puertas del culo de Carmin y empujó. Se lo puse un
poco. Carmín respiró y lanzó un gritito de dolor, pero luego agradeció:
-Chicos que felíz me hacen. No lo saquen por favor. Julito acabame,
acabame toda... ponelo más adentro "..Anabe".. ayudá a Julito...
(Mientras volvía con el dedo en el culo de Anabella)
Se la ensarté toda, hasta el fondo. Se escuchó un nuevo grito de Carmin
y un suspiro inigualable de Anabella. Ya no sabían como seguía la FIESTA
(yo tampoco). Lo de ahora era todo CREACION.
Anabella parece que también quería una ENCULADA con mi pija.
Saqué el dedo de Carmin y metí uno, dos y hasta tres dedos míos
en el culo ardiente de Anabella. Gritaba, gemía, gozaba, pedía más.
Se empezaron a besar lócamente. Yo no daba más, quería acabar, pero
aguantaba porque pensaba que Anabella no estaba suficientemente
satisfecha, quería mi radiante pija en su culo... De pronto:
-Carmin quiero acabarte... - le dije.
-Hacelo papi por favor, hacelo... me dijo - y Anabella repetía:
-Julito quiero ver la expresión tuya y de mami cuando acabes, dejame
gozar con eso, por favor... acabáaaaa...
Hasta hace un tiempo era el "..bolu...".. del siglo. Hoy tenía a las dos
beldades en mis fauces, una ensartada por el culo a punto de ser acababa
y la otra con tres dedos adentro de su cola. ¡Qué enloquecimiento!
-Ahí va Carmincita... ahí va... te acabo corazoncito... te maaando...
-Metémelo a mí un poquito Julito -reclamó Anabella- metémelo por favor...
No sé como hice, pero lo saqué casi chorreando y se lo ensarté
a Anabella. Urgente le puse dos dedos a Carmin para que no se
resienta. Estaban rebozantes, ardientes, el goce de todos era
total. Comenzaron los:
-Ahajjj, ahajjjjjjjjjjjjjjjj - de Anabella - y los:
-Ay Julito, que locura, como me gusta -de Carmin- hijita te quiero...
Se procuraban tocar por todos lados, se manoseaban, se teteaban.
Tuvieron por lo menos dos o tres orgasmos cada una.
Por fin la saqué y pude descansar un poco. Las dos se dieron vuelta
y me llenaron de besos, abrazos, besos entre ellas. En ese momento,
Carmin se va al placard a buscar algo. Saca dos consoladores.
-Qué bien los tenías guardado mami ¿no? yo nunca lo supe...
-Hijita esto lo compré para ocasiones especiales, y hoy contigo quiero
estrenarlos. Nunca los había usado. Siempre tuve fantasías con vos,
pero nunca se me daba. ¡Hoy no voy a desperdiciar la oportunidad!
-Si mami, te quiero, te amo, ya sos mía y yo soy tuya. Las dos somos
de Julito que despertó nuestro placer, Julito te quiero... maaaamiii...
-Te juro que no me importa el pecado que estoy cometiendo con vos.
Prefiero esta culpa a tener que aguantarme las ganas como lo hacía.
-Mamita vení poneme todo lo que quieras. El más grande mejor...
-Voy mi vida, ya estoy contigo... ya...
Entonces viendo semejante idilio y aprovechando para reanimarme, no
dije nada. Con las miradas y las señas las animaba. Las tocaba un poco
para no parecer cansado, pero dejaba que ellas hagan lo suyo. Es
infernal el ritmo que puede tener una mujer caliente y si son dos
lesbianas descubiertas: ¡el sumun de la locura y del sexo!
A Carmin le gustó la cremita y le puso a la punta del consolador, luego
se lo fue pasando por el pecho a Anabella, hasta que lo fue bajando a
la altura de su clítoris. Anabella comenzó a desesperarse, a tocar los
pechos de Carmin. Esta fue dando unas vueltas alrededor del agujerito
y le ensartó semejante aparato (habrá medido 24 x 5 por lo menos).
Hubo un suspiro (entre dolor y gusto), que Carmín acalló con un
soberano beso. Anabella bajó su mano y buscaba la concha de Carmin. Yo
estaba cerca y empezaba a calentarme de nuevo. Guié la mano de Anabella
y le puse un dedo en la entrada. Anabella se sintió complacida y empujó
Luego buscó poner dos. Mientras yo tocaba los pechos de Carmin.
Ya las dos querían que yo actuara. Busqué el otro consolador, lo unté
de crema también. Las dos se acomodaron y me ofrecieron sus conchas.
Tomé el consolador que tenía Carmin y se lo fui poniendo más adentro a
Anabella. Mientras le fui buscando el agujero a Carmin. Le puse el otro
consolador. Las dos empezaron con los suspiros, jadeos, más suspiros...
Mi pija empezaba a reaccionar nuevamente (por fin).
Luego saqué los consoladores y los cambié de conchas. Más locas todavía.
Les tomé las manos y les indiqué que los tuvieran y se pajearan solas.
Las fui dando vuelta para darselas por atrás con mi pija. Lo entendieron.
Puse un poquito de crema en la verga y encaré el culo de Anabella.
Estaba delicioso, abierto. Le dí una enculada de películas. Mientras
metía un dedo en el culo de Carmin. Desesperación, se pajeaban cada
vez con más frenesí y rapidez. Estaban por acabar. Les cambié la posición
mi pija en el culito de Carmin y dedos en el de Anabella.
En ese momento valía todo. Tanto que otra idea de Anabella fue:
-Chicos - dijo - una nueva ideita: quiero poner mi dedito en el culo
de Julio antes de que acabemos...
Yo hice un gesto de disgusto, pero... Carmin quería defenderme y
con caricias les dije:
-Ok, hagan lo que quieran - Carmin empezó a entusiasmarse esta vez.
A esa altura estaba jugado. Si huía capaz que se terminaba la joda, si
aguantaba (aunque era duro) me las compraba a las dos para siempre.
Y fue así nomás, no solo el dedito de Anabella, el de Carmin también,
pasaron por mi "..culo invicto".. hasta ese momento.
Era tal la calentura que hasta lo disfruté (pero solo pensando que eran
dedos de dos hermosas
mujeres). Casi me hacen transpirar (lástima las uñas). No era fácil,
pero gozaba de lo lindo.
Ellas también gozaron con cada puesta de dedo. Se miraban, se amaban,
se besaban, se tocaban y metían el dedo cada vez más adentro de mi culo.
Querían poner dos dedos juntos, despacito les fui desechando la idea.
No muy bien, pero lo aceptaron. (juro que fue la única vez).
Las dos super satisfechas. Se vanagloriaron de sus ideas, mientras mi
culo quedó dolorido. Luego me empezaron a colmar nuevamente de atenciones:
roces suaves, caricias enloquecedoras, abrazos sostenidos, besos...
Los tres estábamos extasiados, enloquecidos, re-cansados, pero ¡felices!
Tan colmados de amor y lujuria que dormimos el día entero...
los tres juntos... los tres "..impensables".. novios y amantes para siempre.