Hola a todos. Mi nombre es Gabriela, tengo 26 años, estoy actualmente
casada, soy Argentina y resido en la capital federal.. quizás algunos de
ustedes me conozcan ya que me encanta relatar las experiencias sexuales que
he tenido como ya lo he hecho en relatos anteriores aquí publicados. Para
los que no me conocen les cuento que ahora estoy rubia, con una estatura
cercana al metro setenta y tres, mis medidas son 95-62-93 y me considero una
mujer muy apetecible. Debuté en un trío junto a Carlos (mi marido) y un
amigo de él (Roberto), el cuál se ha transformado en mi amante y a pesar de
seguir compartiendo la cama con él y mi marido las aventuras mas
apasionantes, excitantes y sexuales las paso junto a Roberto. El tiene 30
años, debe medir cerca de 1,85 mts, es una persona de una gran dulzura y
caballerosidad, tiene una sólida posición económica y una gran fortaleza
física y debo decirles (con un hilo de baba) que tiene la pija mas gruesa,
larga, dura y monumental que nunca en mi vida he visto (ni en las mejores
películas porno).
En esta oportunidad me dieron muchas ganas de contarles lo que me ocurrió
el fin de semana pasado.
Hacía un tiempo que a Roberto no lo veía ya que por cuestiones de trabajo
estuvo unos días alejado del país. Aunque no es habitual que lo haga, ese
mediodía mi marido vino a almorzar a casa y cuando nos estábamos preparando
para comer suena el timbre, y al observar por la ventana veo la figura de
Roberto. Debo reconocer que verlo hizo que mi cuerpo se estremeciera y un
escalofrío recorrió mi espalda.. estaba entusiasmada y excitada de solo verlo
y rápidamente fui a su encuentro. En sus manos traía un gran y hermoso ramo
de flores que me regaló y me saludó con un muy esperado y deseado beso,
entró, saludó a mi marido y nos dijo que estaba recién llegado y que había
pasado a saludarnos.. a pesar de invitarlo a almorzar con nosotros, se
disculpó diciendo que en ese momento no podía, que lo haría en otro momento
y después de intercambiar algunas palabras se retiró. Lo acompañe hasta la
puerta y dado que donde estábamos mi marido no nos veía, nos dimos un
apasionado beso y nos abrazamos muy fuerte.. me dio una palmadita y un
pellizcón en la cola, me dejó un teléfono celular y me pidió que , sin
decirle nada a mi marido arregláramos para vernos esa misma noche.
Durante el almuerzo y aún una vez que habíamos terminado, la conversación
con mi marido giró en torno a Roberto, su viaje y su siempre actitud
ganadora. Ni bien tuve la mas mínima oportunidad, llamé a mi hermana para
organizar el plan para esa noche. Le pedí que llamara a cierta hora donde yo
no estaría y que hablara con Carlos y le dejara dicho que necesitaba verme
esa noche.. tal lo convenido mi hermana llamó mientras yo salí a hacer
algunas compras y al llegar Carlos me trasmitió lo dicho por mi hermana. A
los pocos minutos el celular que Roberto me había dejado comienza a llamar,
atiendo, y es él que me confirma que a las 21:00 Hs me esperaba en la casa
de mi hermana. Honestamente desde hacía unos días yo ya extrañaba
profundamente a Roberto y eso me había causado estar con bastante malhumor,
fastidio y un absoluto desgano a mantener relaciones sexuales con mi marido.
Desde que mi marido me comunico que mi hermana me esperaba esa noche noté
que tenía ciertas sospechas sobre el tema y estas fueron en aumento cuando
Carlos comenzó a conversar y a preguntarme cosas sobre Roberto como que
sensación me había causado el verlo después de tanto tiempo.. si el hecho de
verlo me había calentado, si quería que lo invitemos para volver a cojerme
entre los dos, si estaba caliente con él, si quería cojérmelo y miles de
preguntas de ese estilo. El nerviosismo me fue invadiendo y él se fue dando
cuenta de eso. Yo estaba ansiosa, excitada y desesperada por el encuentro
con Roberto y temía que una respuesta inadecuada lo arruinara todo. Por el
mismo motivo fue que cuando comenzó a acariciarme fue que lo dejé, a pesar
de no querer y de tener mi cabeza puesta en Roberto. Se colocó detrás de mí
y comenzó a acariciarme las tetas, lentamente fue levantando mi remera, me
fue desprendiendo el corpiño y me lo quitó, luego me quito la remera y
mientras seguía acariciándome las tetas y me apretaba los pezones empujaba
mi cuerpo hacia atrás apoyándome su pija en mi cola. Su pija iba tomando
cada vez mas dureza demostrando la excitación que lo invadía. Sus manos
fueron descendiendo hasta mi cintura, desabotonaron mi pantalón y se fueron
metiendo por debajo de mi bombachita hasta mi conchita.. traté de impedir que
siguiera, pero me apretó mas fuerte contra su cuerpo y nuevamente la idea de
que mi noche esperada se malograra se apoderó de mi y decidí dejarlo hacer
lo que quisiera. Me quitó los pantalones y refregaba con fuerza su pija en
mi cola, hasta que por último también me quitó la bombachita dejándome
completamente desnuda. Se quitó su camisa, su pantalón y su calzoncillo y
siguió frotándose con mi cola y sus manos tocando mis tetas, pellizcando mis
pezones y sus dedos frotaban mi clítoris y me penetraban apenas la conchita,
hasta que su pija quedó totalmente parada y dura.. me hizo girar dejándome
frente a él, puso sus manos sobre mis hombros y presionó sobre ellos
obligándome a agacharme hasta dejar mi boca frente a su pija, con una mano
tomó su pija apuntándola a mi boca y con la otra me tomó de los pelos
prácticamente obligándome a chupársela. Abrí mi boca y me la metió hasta el
fondo, la cabeza de su pija golpeaba casi en mi garganta causándome arcadas
cada vez que movía su cintura y empujaba mi cabeza hacia a él, como
cojiéndome por la boca me di cuenta que sería mejor convencerlo y
convencerme que lo hacía con gusto para que no me obligara a nada, por lo
que como pude con mi lengua fui lamiéndole suavemente el tronco de su pija y
esto lo fue tranquilizando. Mi cabeza estaba puesta en Roberto, pero le
chupé la pija como nunca antes. Le lamí por completo todo su tronco, desde
su cabeza hasta la base, lamiendo también sus huevos y colocándolos en mi
boca.. varias veces recorrí todo el largo de su pija y su cabeza, que
brillaba con mi saliva, la metía y la sacaba de mi boca, cuando noté que
estaba a punto de acabar, quise aprovechar la oportunidad y comencé a
chupársela con mayor intensidad a la vez que lo masturbaba con una mano y
con la otra le acariciaba y le rozaba con mis uñas los huevos. Cuando
esperaba su descarga de leche en mi boca, me tomó por debajo de mis brazos,
me levantó y comenzó a chupar mis tetas, a apretarlas y a darme mordiscos en
mis pezones. De inmediato me giró nuevamente y me llevó hasta la mesa en
donde me inclinó hasta que mis tetas apoyaron sobre la misma, se colocó
detrás de mí, abrió mis piernas y me empezó a penetrar por la conchita y de
un solo empujón me la mandó hasta el fondo. Apoyó su cuerpo contra el mío y
como un perrito empezó a cojerme con fuerza, sacaba y metía su pija
haciéndome clavar la mesa en mi cintura, mis tetas me dolían de estar tan
apretadas. De pronto se acerca a mi oído y me dice:
- Pedazo de puta, como te gustaría que fuera Roberto el que te esta
cojiendo así, no?
La sorpresa hizo que mi corazón se paralizara de golpe, no podía salir de mi
asombro y mi cuerpo se estremeció por completo. No sabía que hacer, ni como
actuar ni que responder, solo se me ocurrió seguir fingiendo y gimiendo como
si realmente gozara de lo que me estaba haciendo. Pero mi actuación
evidentemente no lo satisfizo y comenzó a cojerme con mas fuerza y sin dejar
de cojerme me decía:
- Puta de mierda no finjas mas. Yo se que Roberto te calienta y que tenés
ganas de que te coja!!!!
- No mi amor, estoy gozando con tu pija.
- Mentirosa de mierda, puta culo roto, DECIME QUE QUERES QUE TE COJA ROBERTO
!!!!!!!!
El tono de sus palabras me asustaban y se podía decir que ya me estaba
cojiendo violentamente, casi violándome.
- Esta bien mi amor, quiero que Roberto me coja. Te gusta que te diga eso?
- Así me gusta, que seas bien puta y que lo reconozcas.
Mis primeras lágrimas asomaban de mis ojos, me sentía violada y ya me dolía
lo que me estaba haciendo.
- Pero ya que sos tan puta y te gusta serlo, ahora vas a ver lo que es
bueno!!!
Sacó su pija de mi conchita, me abrió aún mas los cachetes de la cola y de
un solo empujón me la enterró por el culo hasta el fondo. El intenso dolor
me cortó la respiración y salieron mas lágrimas de mis ojos, es habitual que
tengamos sexo anal y es mas, me gusta y lo disfruto intensamente, pero en
esta oportunidad lo estaba haciendo violentamente. Estiró mis brazos sobre
la mesa y me tomó fuertemente de las muñecas y con sus piernas mantenía
abiertas las mías imposibilitando mis movimientos.. con su cuerpo empujaba el
mío metiéndome toda su pija en el culo y de a poco comenzó a moverse,
primero lentamente pero luego cada vez con mayor intensidad y a pesar que mi
ano se estaba dilatando y acostumbrando a ese invasor, quizás por la falta
de ganas, la situación, el momento o la violencia, me estaba doliendo mucho.
El se movía cada vez mas y sacaba y volvía a meter su pija en mi maltrecho
culo, la sacaba y volvía a metérmela hasta el fondo serruchándome el culo y
haciéndome sentir sus huevos golpear en mi conchita.
- Me gusta que seas así de puta. Te gusta como te estoy rompiendo el
culo?.
- Me gusta mi amor, pero me esta doliendo.
- Se ve que tenés el culo bien apretadito, voy a tener que seguir
cojiéndolo para abrirlo bien.
- Me duele mi amor y me están dando ganas de ir al baño.
- Siii puta de mierda, decime que te gusta que te rompa el culo, decime
que querés que te coja el culo!!!
- Me duele mi amor, me duele.
Su mano abierta golpeó fuertemente sobre una de mis nalgas y luego siguieron
varias nalgadas mas en ambos cachetes.. sentía los cachetes de mi cola
calientes y rojos.
- A ver putita, pedime que te rompa el culo, pedime que te coja el
culo!!!!!!!
Si no lo hacía estaba segura que sería peor.
- Rompeme el culo mi amor, cojéme el culo bien cojido
- Mas, mas, mas
- Rompeme bien el culo, dale.
- Decime que te estoy haciendo cagar encima.
- Me rompiste el culo bien roto mi amor, sacámela que me cago!!!
- Tomá puta de mierda, tomá - me decía mientras me cojía el culo cada vez
con mas fuerza - Y si esta noche se te ocurre revolcarte con
alguien, quiero que ese alguien vea lo puta que sos y como te rompí bien el
culo.
Sus palabras volvieron a estremecerme y ya no tenía dudas sobre sus
sospechas. En ese momento saca la pija de mi culo, me hace dar vuelta y
agacharme hasta volver a dejar mi cara a la altura de su pija y una gran
cantidad de semen impacta en mi rostro, mi pelo y mi boca, haciéndomela
tomar toda la que en ella había caído mientras que con su pija se encargaba
de esparcir por toda mi cara los restos de leche, finalmente me metió la
pija en la boca hasta que se la chupé y se la limpié completamente. Recogí
mis ropas y me fui a bañar. Lloré como nunca, me sentía violada y humillada,
abrí la ducha y dejé que el agua recorriera mi cuerpo.. me dolía el culo y no
sabía que hacer.
Terminé de bañarme, me vestí y salí a caminar.. en ese preciso momento suena
el celular que Roberto me había dejado. Atendí y en cuanto escuché su voz me
puse a llorar como loca nuevamente, le comenté lo sucedido y el solo hecho
de escucharme y dejarme descargar mi bronca me tranquilizó aunque aún mas lo
hicieron sus palabras. Me dijo que me tranquilizara y que no dejaramos de
vernos esa noche, y que dejara todo en sus manos que él lo iba a solucionar
y que dejara en casa el celular que él me había dado.
Volví a casa, llené la bañadera y volví a meterme para relajarme y esperar
que llegara el momento del encuentro. Mi impaciencia hizo que largo rato
antes de la hora ya estuviese cambiada y lista para irme. Cuando estoy a
punto de salir, mi marido me tome de un brazo y me dice:
- No estas demasiado arreglada para solo un encuentro con tu hermana?,
espero que tu culo de puta te haga recordar lo que sos.
Sin contestarle, le di un beso y me fui.
Puntualmente llegué a la casa de mi hermana, toqué el timbre y ya Roberto
estaba ahí.. vino a abrirme y nos dimos un muy fuerte abrazo y un muy
apasionado beso. En sus brazos yo me sentía fuerte, segura, respetada,
tranquila y amada, con lágrimas en los ojos recosté mi cabeza sobre su
hombre y le dije que lo amaba y que necesitaba su ayuda. Me abrazó muy
fuerte, me besó tiernamente en la mejilla y me invitó a pasar. Adentro
estaba mi hermana con quien también me abracé y la cuál al ver la situación
en especial y la mía en particular.. decidió dejarnos solos y se fue. Nos
quedamos solos y le conté nuevamente lo ocurrido, me dijo que él lo iba a
solucionar, que me quedara tranquila, que nunca mas Carlos me iba a tratar
así y que hoy solo me dedicara a disfrutar y a pensar en mi. Me hicieron muy
bien sus palabras y me hicieron dar cuenta que había algo muy cierto.. hacía
mucho tiempo que no pensaba en mi y con Roberto podía hacerlo. Con Roberto
he hecho las cosas mas locas y es raro para poder explicárselos, pero debo
reconocer que con él he hecho todo tipo de cosas, pero él sabe como, cuando,
que, y donde quiero hacerlas. Fue una noche muy romántica, fuimos a cenar,
me compró flores, fuimos a tomar algo y nos hacíamos sentir bien con cada
palabra, con cada gesto, con cada mirada. Volvimos a la casa de mi hermana y
nos pusimos a escuchar música en un sillón. Nos abrazamos y empezamos a
besarnos y a acariciarnos.. pensé que después del día que había tenido no
hubiese querido tener sexo por un largo rato, pero el estar con él hacia que
sintiera todo lo contrario.. era como estar en otro mundo. Nuestros besos y
caricias eran cada vez mas calientes, yo comencé a acariciarle las piernas
por sobre sus pantalones hasta llegar a su pija que se encontraba
tremendamente dura y hacía un gran bulto en sus pantalones, pase mi mano
sobre ella y sentí que explotaba por salir.. mientras tanto, él pasaba su
brazo por sobre mi hombro y comenzaba a acariciarme las tetas. De a poco fue
desprendiendo los botones de mi camisa y rápidamente mis tetas quedaron al
descubierto solo sostenidas por mi corpiño, el cuál también con mucha
suavidad desprendió dejándolas totalmente libres. Yo seguí acariciando su
enorme bulto y lentamente le desabroché el pantalón y bajé su cierre y
comencé a acariciarle la pija por sobre su calzoncillo primero y luego
metiendo la mano dentro de el, era increíble lo caliente que estaba y como
su pija pujaba por salir de su encierro.. me arrodillé entre sus piernas y le
bajé su pantalón y su calzoncillo liberando a su pija que de un salto quedó
frente a mi cara. Su pija estaba tremendamente grande, gruesa y dura como un
gran cañón que me apuntaba, se la veía venosa, fuerte y su cabeza de ese
color rojizo morado bien hinchada. Mientras él se quitaba la camisa hasta
quedar completamente desnudo, empecé a lamer su pija y a disfrutar
intensamente lo que hacía, lamí por completo su tronco y su enorme cabeza y
volví a recorrerlo con mi lengua hasta llegar hasta sus huevos.. mi lengua
recorría una y otra vez su tremendo tronco dejándolo brillante con mi saliva
y con mi mano, que no alcanzaba a cerrar alrededor de esa tremenda barra de
carne, comencé a masturbarlo. Cada vez se ponía mas y mas gruesa, cada vez
mas y mas dura, cada vez mas y mas caliente y se inclinó sobre mi deslizando
sus mano por mi espalda hasta llegar a mi cintura y por donde la metió por
dentro de mis pantalones acariciando el comienzo de mi cola, lo ayudé a
quitarme los pantalones y quedé solo con una diminuta tanguita que me había
comprado solo para mostrarle a él y sin perder mas tiempo seguí chupando y
disfrutando de esa enorme y deliciosa pija que tenía frente a mi. Lamí y
relamí cada centímetro de ella poniendo especial énfasis en su enorme
cabeza, mientras él no dejaba de acariciar mi cuerpo, mis tetas y apretar
suave y firmemente los pezones. Su cuerpo se arqueaba demostrando el placer
que con mi mamada le estaba causando hasta que abrí lo mas que pude mi boca
y comencé a introducir su cabeza en ella. Sinceramente debo confesarles que
me costo mucho esfuerzo poder introducir su monstruosa pija en mi boca pero
finalmente lo logré, y solo quedaba espacio para que le de suaves caricias
con mi lengua dentro de ella a la vez que lo masturbaba con las manos y
finalmente con la boca también. Tanto su excitación como la mía eran
tremendas.. yo estaba totalmente mojada y él con su respiración entrecortada
me hacía suponer que pronto acabaría, pero me tomó de la cintura y me hizo
acomodar al costado suyo.. en esta oportunidad fue él quien se colocó entre
mis piernas y comenzó a besarme. Primero fue un dulce y suave beso en mis
labios, luego en mis mejillas y suavemente fue bajando por mi cuello
recorriéndolo con su lengua.. siguió por mi cuerpo y se detuvo en mis tetas,
a las cuales apretó, chupó y jugó con su lengua en mis duros pezones y
dándole pequeños mordiscos, colocó su cara en medio de mis tetas y besaba y
chupaba alternativamente a cada una de ellas, sus manos bajaban recorriendo
mi abdomen hasta llegar a mi conchita, sus dedos recorrieron toda mi rayita
y posteriormente uno de ellos se paró sobre el duro botoncito en el que se
había transformado mi clítoris y comenzó a masturbarme. Me sentía en otro
mundo y estaba totalmente entregada, mi cuerpo se estremecía ante tanta
dosis de placer, su dedo pulgar siguió masturbándome y ante la mas mínima
penetración de su dedo mayor en mi conchita, estallé en un intensísimo
orgasmo, mis jugos chorreaban intensamente desde mi interior. Roberto siguió
recorriendo con su lengua mi cuerpo hasta llegar a mi conchita empapada en
mi propios jugos, primero la lamió de un extremo al otro y luego su lengua
se detuvo a jugar con mi clítoris que para ese momento estaba ardiendo. No
dejaba de chuparme y me penetraba con uno de sus dedos, el mismo que
empapado en mis jugos, pasaba por el agujerito de mi cola.. finalmente
mientras me seguía chupando y penetrando en mi conchita por uno de sus
dedos, me metió otro de ellos por el culo y volví a estallar en otro gran e
intenso orgasmo en su boca, que hizo que mi cuerpo se convulsione refregando
mi conchita en su boca y haciéndole tomar los jugos que de ella salían. Sus
besos recorrieron el camino inverso hasta llegar nuevamente a mi boca donde
pude sentir el sabor de mis propios jugos y suavemente me recostó sobre el
sillón, abrió mis piernas y se colocó encima mío.. el roce de su pija en mi
conchita me hacía delirar y le pedí que por favor me la ponga, tomó su
enorme pija con su mano y la hizo recorrer toda la rayita, yo deliraba y no
hacía otra cosa que pedirle que me la ponga. Apuntó su enorme cabeza a la
entrada de mi conchita y me la empezó a meter, a pesar de la gran dilatación
y lubricación que tenía, debido al grosor de su pija, me dolía mientras me
la metía y sentía que me estaba abriendo por la mitad, pero ese pequeño
dolor era a la vez un motiva mas para el gran placer que sentía en ese
momento. Me la fue metiendo y sacando muy suavemente hasta que me la metió
hasta el fondo haciéndome sentir sus huevos en mi cuerpo, de a poco su ritmo
fue subiendo en intensidad y yo lo abracé con mis piernas por su cintura,
empujándolo hacia mi y acompañando sus movimientos. No se cuantos fueron
pero los orgasmos se fueron repitiendo uno tras otro, ya su pija se
deslizaba con total facilidad dentro de mi y mi cuerpo se arqueaba buscando
comerse por completo esa gran invasor que me penetraba, en un momento se
recostó sobre el piso y yo me coloqué sobre él y me fui montando y clavando
su pija en mi conchita y comencé a cabalgar sobre ella, estaba frenética y
no podía detenerme mientras él me tomaba de las nalgas y con sus dedos
empapados en mis jugos, me los pasaba por el agujerito de mi cola hasta que
de a poco me fue metiendo uno de ellos, se puede decir que era prácticamente
yo quien me los metía, ya que el dejaba el dedo en la entrada de mi ano y
yo, con mis movimientos, cada vez que bajaba hacia él me los metía un poco
mas.. finalmente cada vez que subía y bajaba me penetraba la conchita con su
pija y mi cola con su dedo, luego me tomó firmemente de las nalgas y otro
dedo, de la otra mano, se aproximo a la entrada de mi ano y comenzó a
meterse, ahora ya tenía una tremenda pija en mi conchita y dos dedos en el
culo que entraban y salían y de a poco se abrían entre si, abriendo aún mas
mi culo con el objetivo de relajarlo, lubricarlo y dilatarlo lo suficiente y
realmente estaba tan caliente que no dudé en decirle casi como un ruego
entre gemidos de placer: - "..Mi amor, por favor cojeme el culo"..
Me levantó, me puso en cuatro y se colocó detrás de mi.. vi que hizo un
movimiento, y a los pocos segundos me pareció escuchar como una voz que
saludaba insistentemente, pero sinceramente no me importaba nada, ni me
interesaba nada, solo quería que Roberto me la pusiera y cogiera mi culo,
cosa que le repetía y le insistía - "..Mi amor, cojeme el culo, rompeme el
culo haceme tu puta".. le pedía entre gemidos de placer. Apoyó su tremenda y
caliente barra de carne a la entrada de mi ano y comenzó a presionar. El
solo sentir esa pija tratando de invadir mi agujerito trasero me hacía
delirar y siguió empujando hasta que sentí como mi culo comenzaba a abrirle
paso en una mezcla de dolor y placer insoportables. Sentí como mi culo se
abría hasta límites inimaginables y concretamente me lo esta rompiendo y
parecía desgarrarse a medida que esa pija entraba mas y mas. Ya su cabeza
había logrado meterse por completo y con suave movimientos me la enterraba
mas y mas, aseguro que en un momento pensé que ya la tenía toda adentro y
que solo faltaba el contacto con su cuerpo, pero en ese momento recién me la
había metido hasta la mitad, siguió bombeándome con suavidad hasta que mi
culo se fue acostumbrando a semejante monstruo que ya entraba y salía con
mayor facilidad hasta que me tomó firmemente de la cintura de un solo
empujón me la metió hasta el fondo dejándome sin respiración y solo un grito
ahogado, mezcla de dolor y placer, salió de mi boca desde lo mas profundo de
mi. Rápidamente el dolor se transformó en un infinito placer y con la voz
entrecortada no podía parar de gemir y decirle que me estaba rompiendo el
culo, que no se detuviera, que me hiciera su puta y de lo que me gustaba lo
que me estaba haciendo.. me sentía completamente satisfecha, llena, su pija
no solo llenaba mi cola sino que también llenaba mis entrañas, haciéndome
sentir que explotaba en cada embestida, de a poco se fue recostando hasta
quedar acostado en el suelo, llevándome con él tomada de la cintura y sin
dejar de clavarme, sentía que estaba estaqueada y ahora era yo la que
manejaba el ritmo metiendo y sacando la pija de mi cola y cabalgando sobre
él. Primero me la metía y sacaba suavemente hasta que el placer me hizo
cabalgar como una verdadera puta, ensartándome esa tremenda pija entera en
el culo.. giré sin sacarla ofreciéndole a su vista mi cola y como era
penetrada y sentí que su pija se hinchaba anunciando que esta a punto de
acabar.. me puso de costado, me tomó fuertemente de las tetas por detrás y
metiendo profundamente su pija sentí como una verdadera catarata de leche
caliente bañaba mis entrañas. Fueron al menos tres grandes y abundantes
chorros de leche que inundaban completamente mi interior.. honestamente
sentía que todo mi cuerpo era recorrido por una gran cantidad de semen.
Lentamente fue disminuyendo su ritmo hasta quedarse totalmente quieto pero
siempre acoplado a mi, con su pija en mi cola la cuál se había transformado
en una especie de tapón anal, impidiendo que la leche saliera de mi cola.
Estábamos exhaustos y nos comenzábamos a relajar cuando nuevamente escucho
esa misma vos de fondo que decía:: - Como le rompieron el culo a la puta
esa!! - Que bien coje!! Aterrorizada reconocí la vos.. era mi marido que
estaba al otro lado de la línea telefónica. Todo mi cuerpo se contrajo de
tal manera que al querer apartarme de Roberto, parecía haber quedado
abotonada a él. Giré mi cabeza mirándolo a Roberto buscando una explicación
y él con ojos tiernos solo me hizo una señal pidiéndome que mantuviera
silencio y que me relajara a la vez que tomaba su teléfono y cortaba la
comunicación. De a poco me fui relajando y él fue retirando su pija dando
lugar a que toda la leche que tenía contenida dentro mío saliera,
recorriendo los cachetes de mi cola y mis piernas. Roberto me contó que
llamó a Carlos para darle una lección y que al menos escuche cuando una
mujer goza de verdad, pero que no me preocupara ya que había llamado al
celular que él me había dado y que seguramente no me habría reconocido.
Sinceramente esa mezcla de temor y morbo que me causó el hecho que mi marido
me haya escuchado volvió a excitarme, me incorporé y cuando me dirigía al
baño a lavarme me di cuenta que las sorpresas no habían terminado para mi
ese día