.. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Era un
viernes, un viernes como otro cualquiera. Un día en que parecía que todo el
peso de la semana se desvanecía ante la probabilidad de dos días subsecuentes
de descanso o de solaz. Por lo menos para todas las demás personas, porque la
vida del estudiante de Medicina es un devenir de exámenes difíciles y turnos
agotadores.
 .. .. .. ..La tarde de ese día me encontraba en mi cuarto
tratando de concentrarme y de estudiar para mi examen parcial de la siguiente
semana. No sé por qué, desde mediodía me acosaba el presentimiento de que
algo agradable iba a pasarme aquel día, pese a la bruma que se entretejía en
mi mente por la prueba venidera, .. y ello no me dejaba tranquilo.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Hasta se
me había pasado la hora de la cena y ni siquiera había comprado nada para
comer. Pero llegó un momento en que el estómago comenzó a punzarme tan fuerte
que no tuve más remedio que levantarme de la cama para ir a hacer algunas
compras y darle gusto al hambre.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Me disponía
a abrir la puerta para salir a la tienda cuando se escucharon unos toquecitos
suaves y tímidos en ésta, toquecitos que solamente podrían provenir de manos
femeninas y delicadas. Pero como no esperaba visita femenina alguna, imaginé
que podía ser alguno de los otros compañeros que alquilaban los demás cuartos
de la casa.
Imaginé que habían olvidado la llave.
 ..
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Al abrir
la puerta me encontré con Jacqueline, una de las compañeras que alquilaba uno
de los cuartos, quien venía acompañada de una compañera de ella, llamada
Irma.
Entre paréntesis, la dueña de la casa permitía que ésta fuese alquilada
por chicos y chicas, no tenía prejuicio por ello.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Buenas
noches- dijo Jackeline.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Buenas
noches, hola Mima -dije- pasen adelante.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Permiso
-dijeron ambas.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Entraron,
primero Jackeline, seguida de la morena. No pude prohibir a mi mirada el acto de
seguir el bamboleo de las nalgas redondas y tentadoras de Irma al caminar hacia
la sala del apartamento. Irma llevaba una blusa tipo ejecutiva y una minifalda
azul que apenas cubría sus piernas hermosas, ceñidas por unas medias café
oscuro que le daban un toque muy excitante. Como presintiendo el calor de mi
mirada sobre su espléndida anatomía, Irma volvió la vista hacia mí y yo tuve
que evadirla para disimular mi actitud. Se sentaron cada una en una silla. Al
hacerlo, Irma cruzó sus piernas en una forma .. distraída y coqueta a la
vez, descaradamente apetecible, descubriendo lo más grueso y alto de sus
muslos, como mostrándolas .. adrede para ver mi reacción o como una forma
de asolapada provocación.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Jackeline
preguntó si no había visto sus llaves.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -No, fíjese.
He estado en mi cuarto estudiando todo el día y no he salido.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. - No se
donde las he dejado y me urge entrar al cuarto.
Ellas comenzaron a buscar en todas partes a ver si encontraban el manojo de
llaves, como con desesperación, pero sin éxito.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Qué
pena. Bueno -dije-, voy a salir, si alguien me llama díganle que regreso al
rato, voy a hacer unas compras. ¡Quedan en casa!
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Gracias
-dijo coqueta Irma.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Salí a la
tienda, pero nomás me tardé unos diez minutos en las compras.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. No podía
dejar de pensar en las piernas hermosas de Irma, envueltas en esas medias que
les daban un contorno delicioso. Sólo me vino a la mente la impresión que
siempre me había causado la morena: Irma Gómez es una de esas mujeres cuyo
caminar asemeja a los mismos movimientos que realizan cuando hacen el amor. Era
una morena de no mucha estatura, medía apenas unos 150 cm. pero toda su anatomía
le daba unas proporciones exquisitas. Era la única compañera a la que
realmente deseaba cogérmela por todas partes, desde que la vi por primera vez,
cuando la conoci en la Universidad de El Salvador.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Llegué al
apartamento y entré. Me extrañó muchísimo no ver a Jackeline y a Irma en la
sala buscando las llaves, como yo las había dejado, y mi cuarto estaba cerrado.
No recordaba en esos momentos si yo lo había dejado así o no. Creí que las
chicas habrían encontrado las llaves y se encontraban dentro del cuarto de
Jacqueline estudiando, estarían en la cocina preparando algo para cenar, o
simplemente se habían ido a otra parte. Me encogí de hombros, dejé las
compras en la mesa e introduje la llave en la cerradura de mi cuarto, gire el
mecanismo y empujé, prendiendo casi simultáneamente el interruptor de la luz.
En los pocos segundos que duró el lapso entre este acto y que la luz se
encendiera, en la semioscuridad, logré distinguir dos cuerpos femeninos,
semidesnudos y enroscados, que se separaron sorprendidos al escuchar abrirse la
puerta y el chasquido del interruptor de la luz.
 ..
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -¡Armando!.
¡Discúlpenos! -decía Jackeline mientras ambas buscaban en la claridad
repentina lo que les faltaba de sus ropas para cubrirse- creímos q... que iba a
regresar dentro de media hora del supermercado.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Disculpen
ustedes -dije-. Solamente fui a la tienda de la esquina y... bueno, no quise
interrumpir.. no me imaginé que estuvieran... "..ocupadas"...
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Jackeline
estaba rojísima por la vergüenza y buscaba a cubrirse toda con una de mis
cobijas, pero Irma no, y apenas se tapaba sus senos con su sostén.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -No se
preocupen -dije- pueden continuar. Yo me voy a ir a ver televisión.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Así lo
hice. Encendí el aparato y me recosté en el sillón de la sala. No podía
salir de mi asombro ¡Jackeline e Irma Gómez amantes!. Ahora comprendía muchas
cosas: por ejemplo porque eran "..como uña y carne".., o cómo aquella
vez que estábamos en el primer piso de la Facultad y el novio le dijo a
Jackeline que le gustaría que rebajara unas libras, e Irma dijo: "..¿Qué más
quiere con este cuerpazo que tiene"...
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. ..  ..Era
la primera vez que veía desnuda a Irma, ¡Qué delicia de mujer, qué pechos,
qué piernas, qué caderas!. Y Jackeline también tenía lo suyo, aunque con un
poquito de sobrepeso.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Había
pasado unos pocos minutos y sólo oía las voces de ellas que platicaban entre sí.
 ..
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Fue muy
poco lo que alcancé a entender de lo que hablaban:
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -¿Y si le
cuenta a José? -decíale Jackeline a su compañera.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Ay, Kelly.
No se preocupe no le va a contar.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Es que no
puedo estar segura de eso. Y sinceramente no sé cómo Ud. puede estarlo.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Armando
no es chambroso, lo conozco muy bien. Ya le dije que no se preocupe.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Es que
como son tan amigos...
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Sí pero
no creo, es más estoy segura, que no le va a decir nada -trataba de convencerla
Irma.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -De todos
modos...
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -¿Le
gustaría que lo convenciéramos?
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Sí.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Pues lo
vamos a convencer de cualquier forma... ya va a ver.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Pasaron
unos minutos en los cuales no escuché ni siquiera un cuchicheo. Qué estarían
haciendo, no lo sé.
 ..
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. En eso me
llamó Jackeline:
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Armando,
¿puede venir un momento?, por favor...
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Ya voy
-dije.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Me levanté
y entré al cuarto. Me detuve en la puerta. No quería acercarme mucho, pues no
sabía como actuar en aquel tipo de situaciones. Las dos se habían puesto una
de mis camisetas sin mangas y podía adivinar que por debajo no llevaban nada.
 ..
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -¿Diga?
-dije.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Entre no
se quede en la puerta -dijo Irma.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Venga
-dijo Jackeline poniendo la mano sobre la orilla de la cama-, siéntese.
Queremos platicar con usted.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Entré y
me senté en la orilla de la cama.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Se
pusieron una a cada lado mío. Las pequeñas camisetas apenas si ..
alcanzaban a cubrir parte de sus pechos y sus hombros se presentaban desnudos,
como para deshacerlos a mordidas.
 ..
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Antes que
nada queremos pedirle disculpas por haber usado su cama sin su permiso -dijo
Jackeline-, pero ... Bueno usted ya vio. Como usted había dicho que iba a de
compras, nosotras creímos que iba hasta el supermercado y quisimos
aprovecharnos, pero le juro que después le íbamos a ordenar la cama como usted
la tenía.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -No hay
problema -dije- pueden continuar si gustan.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -No
queremos que usted piense mal de nosotras... -continuó.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -No, tengo
un criterio muy amplio como para juzgar estas cosas y censurar las preferencias
de los demás.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Me
encanta -dijo Irma-. Si todos fueran como usted.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Bueno,
tengo que seguir estudiando -dije.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Me iba a
levantar e irme a la sala de nuevo, pero Irma me detuvo poniéndome su mano por
encima mi calzoneta sobre mis genitales, ya de por sí erguido.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Espere,
no se vaya todavía. Queremos agradecerle este favor.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Y me sacó
la verga bajándome la calzoneta y de inmediato la encajó en su boca sin
dejarme tiempo a pensar nada. Volví a ver a Jackeline desconcertado, como
pidiendo una explicación, pero ésta se limitó únicamente a dibujar una
sonrisa picaresca y maliciosa en sus labios.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Irma seguía
en su afán. Era una profesional en el sexo oral. Me relamía una y otra vez
todo el falo, me lo chupaba, me lo mamaba tan diestramente y exactamente en los
puntos de más placer que a cada instante yo creía terminar dentro de su boca.
Jackeline entonces separó la mano de Irma y con una de las suyas empezó a
masturbarme, sólo que la morena no retiró ni un instante su boca de la suave
succión que ejercía sobre mi glande. Apenas Irma lo soltó, la boca de
Jackeline se apropió de él de la misma forma y continuó con la faena. Esta
vez si experimenté la inevitable sensación que terminaría definitivamente y,
quizás Jackeline lo notó y ahuecó la palma de su mano derecha presionándola
fuertemente sobre .. mi glande. Tuve la misma impresión como si hubiese
alcanzado el orgasmo, como si hubiera volcado varios mililitros de semen, pero
en realidad, no lo hice, es decir, tuve un orgasmo en seco. Era un truco nuevo
para mí. Así, Jackeline había logrado que yo guardara la circunstancia para
después.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. En eso,
ambas se subieron a la cama besándose en los labios y retorciendo la lengua en
la de la otra. De cuando en cuando paraban un momento, pero sin separar sus
mejillas, apenas unidas sus labios por la comisuras, .. para corroborar que
yo estuviese viendo y disfrutando el espectáculo. Las camisetas no resistieron
mucho los forcejeos excitantes y fueron saliendo de aquel remolino de lujuria, ..
como si una fuerza centrífuga las expeliera.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. La
disparidad entre ambas era rotunda. .. Irma es bajita mientras Jackeline es
un poco más alta.. ésta tenía los pechos blancos, aderezados por dos
sonrosados pezones, Irma tenía senos morenos y aureolas prietas.. la morena tenía
el cuerpo bien proporcionado, todo en su lugar y con una redondez prodigiosa,
Jackeline Fuentes en cambio, era más rellena. Pero ambas poseían un cuerpo
soberbio, ágil y .. espléndido y sabían conducirlo muy bien frente a su
compañera.
 ..
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. La
contienda entre ellas era por tratar de que la otra quedara debajo, pelea en la
cual ninguna se dejaba. Pero la mayor corpulencia de Jackeline inclinó la riña
en su favor y poco tiempo después la morena tendría que someterse al poder de
su compañera. Al parecer, los pechos eran las partes preferidas de una y otra,
pues en lo poco que duró el forcejeo la mayor parte de él fue destinado a
ellos. Pude observar cómo se los besaban, acariciaban, lamían y lubricaban con
torrentes de saliva. En cierto momento Jackeline, en virtud del dominio que
ejercía sobre su amiga debido a su peso, se deslizó tan rápida y ágilmente
como una serpiente hacia las piernas de Irma y con su boca .. aprehendió la
vulva que se partió en dos al ser escindidos .. los labios mayores por la
lengua de Jackeline. La succión vino luego, como si deseara sacar algo de
dentro. Irma se deshizo en un rosario de gemidos espasmódicos. La morena empezó
a girar en plano horizontal, como si su sexo fuese el eje de esa rotación y
buscó también el sexo de su compañera, .. hasta que quedaron en la
conocida posición del sesenta y nueve.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Ya en esta
postura, ninguna de las dos tenía pleno control sobre la otra. A veces era
Jackeline quien hacía delirar a Irma, y a veces era ésta la que despedazaba de
placer a aquella.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Me aproximé
a ellas mientras estaban en esta posición, acerqué un dedo de cada una de mis
manos a sus bocas y ellas los chuparon con deleite, dejando de lado por momento
la vulva de la otra. Y con la saliva de ambas lubricándolos iba introduciendo
simultáneamente un dedo en sus anos, los sacaba de nuevo, los acercaba a los
labios de ellas quienes los lamían con avidez y los volvía introducir más
mojados en los diminutos orificios varias veces. Al inicio de esta operación,
las falanges entraban con dificultad, lo que les produjo un gemido de dolor,
pero no cedí en mi intención hasta que los hundí hasta la raíz. Luego, a
medida sus rectos eran lubricados por su propia saliva, las incursiones eran más
fáciles y suaves.
 ..
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Este
Armando ya me dio una idea -dijo Jackeline en alusión a lo que estaba haciendo.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -¿Cuál?
-preguntó Irma.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Póngase
a gatas y luego le digo -dijo dirigiéndose a la morena.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -¡Kelly!
-Irma hizo un gesto de a escándalo- ¿Qué está pensando hacerme, pícara?
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Bah,
usted haga lo que yo le digo y déjenos a Armando y a mi lo demás.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Ah, ya sé
que es lo que quiere hacer.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Se
incorporaron, liberándose de mis dedos e Irma de puso en cuatro patas.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Sepárele
las nalgas -me dijo la blanca.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Y luego
explicó:
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Mima y yo
hemos descubierto una forma por medio de la cual, cualquier tipo de penetración
produce muy poco dolor, ¿Verdad, Mima?
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Si
-contestó secamente la morena, como si el asunto no le importase y no sintiera
ninguna incomodidad al estar "..en culumbrón"...
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -¿Y cómo
es eso? -pregunté intrigado.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Mire, se
agarran las nalgas con ambas manos y se abren lo más que se pueda. Así el ano
se ensancha y lo que quiera que va entrar lo hace más fácilmente.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Ah, vaya
-dije un poco sorprendido de las ocurrencias de aquellas dos hembras.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -¿Y sabe
cómo le hemos llamado?
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -No.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -La
"..maniobra de Fuentes-Gómez"..
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Y se
tiraron una risotada.
 ..
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Pero, ¿No
le va a incomodar eso a Mima? -pregunté.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -¡Para
nada!, ¿Verdad Mima? -contestó Jacqueline dirigiéndose a la morena quien sólo
asintió con un movimiento de cabeza-, ¿O acaso no sabe usted que .. en el
colegio a Mima le decían la "..Anomalía"..?
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -No, ¿Por
qué le llamaban así?
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Por que
tiene un "..ano bien malía".. -Y ambas se carcajearon de nuevo con tanto
gusto.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Pero Irma
no podía quedarse con esa sorna y contraatacó:
-¿Y sabe cómo le he puesto de sobrenombre a Kelly? - preguntó.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -No, no sé.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -La
"..Tabernáculo"...
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -¿Por qué
le ha puesto ese sobrenombre tan... peculiar?
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Porque es
más puta que un “culo de taberna”...
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Y
volvieron a reírse.
 ..
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. ¡Vaya que
tenían imaginación aquel par de mujeres! Hasta el momento yo creía que
Jackeline tenía la intención de empotrar algún objeto, un dedo o algo así en
el culo de Irma. Así que hice lo que me dijo. Con mis manos separé las nalgas
de Irma con mucha fuerza. Al momento su ano prieto y recio y su vulva quedaron
expuestos. Ella gritó y dijo:
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -¡¡Aayy!!,
Armando. No me abra tan fuerte.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Disculpe
-dije aflojando un poco-, no quise lastimarla.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -No,
Armando -dijo Jackeline-, así está bien... Va a sentir dolor al principio,
pero después ya no. mejor ábrala más.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Volví la
vista hacia Jackeline con una mirada de confusión, si aquello le había dolido
a Irma, al separarle más las nalgas podía incluso producirle un desgarro.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Ella
percibió mis pensamientos y me dijo:
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Hágalo,
no se preocupe, no se va a rajar, esta Mima tiene un culo bien resistente, no
crea que es la primera vez.. además, yo sé lo que estoy haciendo.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Si
insiste -dije.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Haga lo
que dice Kelly -dijo Irma cuando volví a verla como pidiendo su consentimiento.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Y mis
manos volvieron a dividir las nalgas de la morena, esta vez lenta pero mucho más
vigorosamente, y ella enterró las uñas en la almohada y lanzó un alarido como
para ser escuchado a una cuadra a la redonda. al hacer eso, parte de la mucosa
anal, rosada y húmeda quedó expuesta de nuevo.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Así está
bien -dijo la blanca. Y seguidamente se prendió con sus labios del minúsculo
agujero, besándolo y lamiéndolo. La morena se estremeció en lo más hondo y
empezó a gimotear como lo hace las gatas al hacer el amor. Casi se me salen los
ojos del estupor al ver lo que Jackeline estaba haciendo con su compañera. Con
toda claridad veía como la lengua sonrosada lamía el ano en todo su derredor y
dentro de él, sin asco y sin prejuicios de ningún tipo.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. La lengua
de Jackeline se esforzaba mucho tratando de traspasar inútilmente
en el minúsculo hoyo, sin embargo, las contracciones de éste le permitían
cierto acceso y ello hacía enloquecer a Irma. Yo por mi parte, agarrando con
mis manos las abundantes nalgas de la morena, abría su trasero con mucha fuerza
de tal manera que no distinguía si los pujidos de Irma eran por el dolor que yo
me empeñaba en producirle o por el placer que a Jackeline no le costaba
suministrarle.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Aquella
era quizás, una de las caricias que a Jackeline más le agradaba hacerle a la
morena, porque pasó muchos minutos en ello. Por momento se afanaba con el minúsculo
orificio y luego con la velluda grieta que estaba más abajo.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. ..
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Los labios
de la blanca soltaron por fin el trasero de Irma.
 ..
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -¿Le gustó?
-preguntó Jackeline.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -¡Aahh, sí!,
pero también me dolió mucho -dijo mientras se sobaba procurando darse un poco
de alivio.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Esta Mima
-dijo Jackeline dirigiéndose a mí- siempre dice lo mismo. Mire, Armando, no es
la primera vez que se lo hago y siempre dice que le duele.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Porque no
era Ud. la que estaba en mi lugar está diciendo eso, si no...
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -¡A mi no
me duele tanto!.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -¿No?, ¡Mentiras
son! Usted también es una chillona -le acusó Irma- ¿O ya no se acuerda de los
gritos que pega?
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Mire,
Mima no sea tan pajera. y para que vea se lo voy a demostrar ahorita mismo.
 ..
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Jackeline
se puso en genupectoral, agarrándose las nalgas blancas e inmensas con ambas
manos y las separó de cuajo, mostrándole a Irma su ano agrandado por la
maniobra.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -¿Ya vio?
-dijo Jackeline- lo que pasa es que usted es una llorona.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -No joda,
Kelly -contestó Irma- Armando me abrió más que eso.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -¿Así?
-dijo Jackeline y separó más sus nalgas.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -No, más...
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -¿Así?
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Más... más...
más...
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Jackeline
se esforzaba mucho por demostrarle a Irma que podía llevar aquello hasta donde
a ella se le antojara. Hasta que al fin su ano era un orificio estirado y tenso.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Aquello
como que hubiese vuelto loca a la morena quien sin rodeos le entró con todo
sumergiendo su rostro entre las nalgas de su compañera y lamiendo
deliciosamente el orificio trasero de Jackeline. Esta gemía y disfrutaba cada
lengüetazo y buscó desesperadamente liberarme de mis ropas, al hacer esto tuvo
que soltar sus nalgas. Irma me tomó las manos.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Vaya,
Armando, ábrala más a ver si es cierto que aguanta.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Repetí la
maniobra que le había hecho a Irma. Jackeline gritó por la violencia de la
apertura. Irma sonrió complacida de su revancha y siguió lamiendo el ano de su
compañera. Me di cuenta casi de inmediato que el trasero de Jackeline era mucho
más manejable que el de Irma. Sus nalgas podían agarrarse y abrirse con más
facilidad y su ano era más complaciente a las maniobras y esto me incitó tanto
a abrirla con mucho más fuerza.. pero al parecer Jackeline ya se había
acostumbrado a esa manipulación Pues gimió muy poco. En cierto momento, la
morena me tomó una de las manos y empapando un dedo con su saliva me hizo que
lo restregara con firmeza contra el ano de Jackeline y que lo enterrara en éste.
La blanca se sacudió al sentir algo dentro de su recto y empezó a mover las
caderas tratando de que el dedo se encajara más dentro de ella. Irma,
entretanto allanaba la vagina de su compañera con su lengua.
 ..
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Jackeline
sacó una jeringa estéril y se la dio a Irma.. ésta mecánicamente descartó la
aguja y de su cartera sacó un frasco que contenía una gel de la que se utiliza
en los hospitales para los procedimientos en examen físico. Introdujo uno o dos
mililitros de la sustancia en la jeringa y se lo entregó a Jackeline, ..
pero ésta se la devolvió.
 ..
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -¿Y a quién
le va a tocar primero pues? -preguntó extrañada Irma.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -A mí
-dijo l a blanca.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -No, Kelly
-dijo la morena-, acuérdese. Me toca a mí.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .No, Mima
-reaccionó Jackeline-, recuerde que la última vez usamos aquel vibrador que
nos prestó Any y yo se lo hice a usted primero.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -¡No sea
embustera! -le recriminó Irma-. Además, acuérdese que fueron sólo unos
segunditos y no pudimos terminar por que mi hermano casi nos descubre.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Si, es
cierto. pero el hecho es que esta vez es mi turno.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Hasta ese
momento, yo no entendía ni media palabra de lo que estaban hablando, es más,
me encontraba muy lejos de imaginar de qué se trataba.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Como no se
ponían de acuerdo a Irma se le ocurrió algo.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -¿Y por
qué no lo decide Armando?
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Jackeline
no lo pensó mucho y asintió.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -¿Cómo?
-pregunté.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Sí, ¿cómo?
-hizo eco la blanca.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -¡Fácil!
-dijo la morena-. Nosotras nos ponemos a gatas y le enseñamos lo que tenemos y
usted decide por quién comienza.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -¿Comenzar
qué? -pregunté porque seguía sin comprender nada.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Ambas se
tiraron una carcajada y Jackeline dijo:
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -¡A
cogernos por detrás!, ¿o acaso no ha notado cómo nos gusta?.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. ¿Y todavía
me estaban preguntando, después de haberlas visto cómo se habían lamido el
trasero y verlas disfrutar como nunca había visto a una mujer.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Ni idea
tenía -dije.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Bueno
-dijo Jackeline- ¡decida!.
 ..
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Se
pusieron a gatas, cadera con cadera y con las piernas abiertas. Jackeline dijo:
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Vamos,
Armando, escoja cual quiere...
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Decida
-me insistió Irma acariciando las nalgas de Jackeline-, si desea el culo de
esta potranca chele -y luego se acarició las de ella-, o el mío -y para
provocarme pasaba las yemas de su dedo índice por el contorno perianal y de vez
en cuando, encima del agujerito.
 ..
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Debo
confesar que me costó mucho escoger. Miraba por un momento el ano rosadito de
Jackeline, circundado por sus nalgas anchas y blancas que provocaban a darle de
palmadas hasta dejarlas adoloridas y eritematosas, y luego el ano oscuro de
Irma, semiescondido entre sus nalgas morenas y fascinantemente redondas. Me
pareció por un momento que éste comenzó a contraerse y a expandirse
sutilmente como invitándome a que se lo despedazara enterrando mi órgano con
violencia y, eso me hizo decidirme. Señalé el de la morena, posando mi dedo índice
y presionándolo fuertemente. Irma gimió. Como que a Jackeline no le gustó
mucho mi elección, pero se incorporó y en tanto Irma se ponía en genupectoral
y mamaba mi órgano viril para prepararlo, ella separó las prietas nalgas con
sus dedos pulgar e índice, le infundió un mililitro del líquido viscoso
dentro del recto a la morena. Luego con una mano me tomó el pene por el tallo y
lo apuntó hacia el reducido agujero de su amiga y lo soltó en el umbral, justo
cuando el glande desapareció dentro de él.. el resto dependía de mí. Fui
hundiéndolo lentamente a fin de no producirle mucho dolor a la chica, pero era
imposible a decir por la brusquedad con la que se tensaba. Irma gritaba e
hincaba sus uñas en la almohada, a medida que mi verga se iba sumergiendo en su
cavidad anal lubricada por la gelatina que Jackeline le había instilado hace
unos momentos. Sentí claramente cuando mi glande topó contra una de las
flexuras de su recto y cómo éste detuvo momentáneamente mi avance. Por un
instante pensé que Irma tenía un recto demasiado corto pero luego me di cuenta
que sólo es un poco tortuoso. Forcejeé contra su culo por unos segundos hasta
conseguir alinearlo a la forma de mi falo, posición que mantuvo hasta que
terminó el coito. Irma gritó de nuevo pero ya en esos momentos yo no estaba
para conmiseraciones con ella. Su ano ya no era la depresión negra apenas
insinuada de hace unos momentos, sino una enorme caverna entre sus nalgas,
ajustada alrededor de mi verga como un anillo carnoso. Por unos segundos el
espasmo que le produjo la penetración me impidió los primeros movimientos,
Jackeline le practicó la maniobra inventada por ellas pero ni eso logró que
aflojara un poco. Así que opté por el método doloroso y .. comencé a
entrar y salir de su trasero revolviéndole los intestinos aún en contra de la
resistencia de su tejidos. ¿Para qué iba a andar con lástimas con una mujer
como Irma Gómez, que estaba dispuesta a probar cualquier cosa con tal de sentir
placer y sabiendo que Jackeline me había permitido hacerle cuanto yo quisiera?
¿Acaso no es cierto que cuando una mujer permite que le des por el ano, te está
permitiendo que le hagas lo que quieras? Además no era ni la milésima vez que
la penetraban por el culo y de seguro no era la verga más grande que había
tenido enclavada en el recto.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Jackeline
por su parte trataba de ayudarme manteniéndola quieta para que no se fuera de
cara contra alguna pared y también agarrando con sus manos las nalgas morenas
de Irma y abriéndolas en bloque para explayarle el ano y poder zambullirle mi
garrote con más facilidad. Irma no toleró por mucho tiempo el embate por el
trasero y como pudo se deshizo de mi pene y cayó desplomada sobre la cama,
dolorida y sudorosa.
 ..
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Ahora me
toca a mí -dijo Jackeline riendo mientras aplaudía emocionada- Esta Mima es
una maricona, no aguanta nada. Algún día se va a acostumbrar y lo va a
disfrutar mucho, pero ahorita... -e hizo un gesto de menosprecio para la morena.
 ..
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Y tomando
la jeringa se introdujo ella misma el resto de gel que aún quedaba y se colocó
a gatas, abriendo las piernas mostrándome las nalgas otra vez y exponiendo su
minúsculo agujero y su rajadura enorme al aire libre. Yo apunté mi pene al
hoyito y empujé hasta haberlo introducido totalmente en su recto. El miembro
entró con mucha más facilidad que cuando con Irma y continué los movimientos
que dejé pendientes con esta última. Esto vino a confirmar lo que había
sentido con mis manos, cuando separaba sus nalgas para que Irma le lamiera el
trasero. Era lógico que, Jackeline teniendo más corpulencia, su recto fuese más
amplio y largo y su ano más elástico. Lo que significa, es que tenía mayor
capacidad en virtud de su masa corporal. Caso contrario que con Irma, como dije,
el recto de Jackeline se estiraba y se encogía con el vaivén de mi
instrumento, se acoplaba perfectamente a sus incursiones desplegando ricamente
sus paredes alrededor del cilindro.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Ya ve,
llorona, ¡Ay! -dijo Jackeline a Irma-, ya ve cómo se hace, aprenda, ¡Ay!.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Irma ya se
incorporaba en esos momentos y al ver a Jackeline gozando la penetración sin
emitir una significativa queja de dolor, lo más probable es que sintiera
envidia, cólera o no sé qué. Porque entonces se acercó e introdujo al par de
mi verga y sin misericordia un dedo de cada mano en el ano de la blanca y empezó
a estirarlo hacia los lados, ensanchándolo hasta casi hacer que mi miembro se
fuera en falso dentro de éste. La blanca chilló del dolor.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -¡No,
Mima!, ¡¡¡AAAyyy!!!, ¿Qué está haciendo?. ¡¡¡¡¡Nooooooooo!!!!!
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -No que
Ud. no es llorona -parodió la morena- ¡Aguántese!
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Demás está
decir que Jackeline no soportó tampoco. Deshecha del dolor sobre la cama, en
una posición antálgica, sólo atinó a ver a Irma con una mirada de
resentimiento por no dejarla gozar hasta el máximo.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Me las va
a pagar, Mima, ¡Ay!. -Y entre dientes, de una forma que sólo yo alcancé a
escucharla apenas, dijo: -¡Puta puerca!
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -No se
enoje, Kelly -se burló Irma- cuando se acostumbre lo va a disfrutar mejor, ya
va a ver.
 ..
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Y sin
perder tiempo y para no desaprovechar la oportunidad, la morena se acostó en la
cama, con las piernas abiertas en abanico y me haló de un solo movimiento
haciendo que cayera sobre ella, encajado perfectamente entre sus piernas. Comencé
a moverme adelante y atrás, penetrándola y haciéndola gemir. La morena revolvía
sus caderas circularmente y clavaba sus uñas en mi espalda. A cada arañazo yo
respondía comprimiendo sus pechos entre mis manos sin importarme sus gritos de
dolor. Con una de sus manos acariciaba el cuerpo de su compañera y la haló
pidiéndole que le mamara los pechos mientras yo la penetraba. Jackeline se negó,
resentida todavía. Pero Irma le suplicó:
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -No esté
enojada, Kelly. Discúlpeme. Después se desquita si quiere, me voy a dejar
hacer todo lo que quiera y no le voy a reclamar nada pero ahora no, por favor.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Jackeline
parecía no querer tomar a bien la petición de su amiga.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Por
favor.. -volvió a implorar Irma con suavidad y Jackeline se ablandó y aceptó
las disculpas y se montó sobre su amiga a besarle todo el cuerpo. Yo retiré
entonces mis manos de sus senos para que la blanca pudiera atraparlos entre sus
manos y su boca.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Esta vez
no resistí tanto y sintiendo mis genitales a punto de reventar, saqué mi verga
de dentro de las entrañas de Irma y empecé a ordeñarla sobre su vientre, con
la intención de dejárselo completamente empapado. Pero Jackeline, viendo que
yo estaba a punto de derramarme sobre su amiga, se apresuró a tomarme el
miembro en sus manos y lo capturó entre sus labios, masturbándome hasta que me
derramé en ella.. terminé dentro de su boca y no soltó mi instrumento hasta
que lo hubo vaciado por completo. Hizo una seña a Irma y ésta se acostó en la
cama y abrió la boca cuando acercó el rostro a ella. El chorro de semen que yo
había eyaculado en la boca de Jackeline aumentado por su saliva, .. se
escurrió lentamente hacia la .. de Irma. .. Al recibirlo por completo,
Irma cerró la boca y lo disfrutó unos momentos, luego fue Jackeline quien se
acostó y abrió la boca para que su compañera le vaciara de nuevo el semen en
ella. Así jugaron un rato, se lo intercambiaron unas cuatro veces quizás,
hasta que Jackeline, en lugar de vaciarlo en la boca de su compañera, lo hizo
sobre el pecho de ésta y luego, comenzó a esparcirlo con sus manos sobre los
senos y el abdomen de ésta.. después hizo igual consigo misma. Luego restregó
sus pechos contra los de Irma regando todo el líquido sobre la superficie
acanelada del busto de su compañera y sobre el suyo. Parte del rostro de ambas
también escurrían semen y saliva.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Y se
quedaron así un rato, Jackeline recostada sobre su compañera, sin moverse, únicamente
resoplando la fatiga del cuerpo y empapadas por el líquido viril como si lo
pegajoso y viscoso de éste no les molestara.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Poco
tiempo después, ya descansadas, fueron a bañarse. De vez en cuando se oían
las risitas maliciosas cuando se hacían sus pícaras travesuras una a la otra.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Cuando
salieron, aún mojadas, escurriendo agua por los cabellos, apenas cubiertos los
pechos y la parte superior de los muslos por las pequeñas toallas que pude
proporcionarles, volvieron a acostarse en mi cama, dispuestas ya a dormir.
 ..
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -¿Cuánto
tiempo llevan haciendo esto? -les pregunté.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -¡Uf!,
casi desde que comenzamos la Universidad -contestó Jackeline.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -¿Y sabe
qué? -dijo Irma- es la primera vez que incluimos un hombre en esto y nos
divertimos tanto. Créanos.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -¿En
serio?
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Sií...
-afirmó- es más, de ahora en adelante lo vamos a tener en cuenta más seguido.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Sólo
tengo una curiosidad -dije.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -¿Cuál?
-dijo Jackeline.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -¿Sabe
José que Usted y Mima..?
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -¿Si
somos... novias?. ¡Dios me guarde! -contestó Jackeline-. No sé qué pasaría
si se llega a enterar. Por eso es que yo estaba tan afligida de que usted le
contara algo.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -No. No le
iba a contar nada, yo...
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -¿Ya ve,
Kelly? -dijo Irma-, yo ya se lo había dicho.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -¿Cómo
hacen cuando él está con ustedes? -pregunté.
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -¡Ah,
hacemos milagros!. Nada de gemidos, movimientos bruscos o cosas dolorosas. ¡si
usted viera..!
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. -Sí, ya
me imagino -dije.
 ..
 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Esa noche
dormí entre dos hermosos cuerpos de mujer. Digo "..dormí".. pues no se
que verbo emplear, porque constantemente fui despertado por alguna boca que se
prensaba de mi pene, por algún par de pechos que se restregaban contra mi
cuerpo o por algún gemido desperdigado por un dedo (o a veces dos) que se
alojaban en lo orificios mayores o menores de ellas...