Esa noche Fernanda me invitó a comer a su departamento, teníamos ganas de cenar tranquilos, solos y a la luz de las velas, iba a ser una cena romántica, pero no imaginé que sería una noche mágica.
Fernanda tenía 26 años, un cuerpo realmente torneado y unos ojitos de gatitas que me volvían loco, me estaba esperando con un vestidito blanco tan primaveral como cortito, dejaba ver sus suaves piernas y terminaba justo donde empezaba su cola, además se notaba que no se había puesto corpiño.
Me recibió con un largo beso, me acarició la espalda y me hizo pasar hasta la cocina, la mesa ya estaba puesta y sólo faltaba el pollo al horno que estaba preparando, lo abrió y comenzó a agacharse lentamente, sabiendo que yo estaba mirando, hasta que su vestidito ya no pudo esconder sus nalguitas y separando un poco mas sus piernas “para afirmarse bien”, sacó el pollo y lo colocó sobre la mesada. Verdaderamente me había hecho sentir una oleada de calor muy intensa y no era el horno.Luego de esto, se dio vuelta con mirada cómplice, como invitándome directamente al postre y con movimientos lentos sirvió la comida.
Lo primero que hice al sentarme fue servir las copas de champagne y proponerle un brindis y le dije que “ojalá esa noche se le cumplieran todos sus deseos”, a lo cuál ella asintió y levantando su mirada la ví pensar y sonreír apenas, como si estuviera pensando en una travesura.
Comenzamos a comer casi sin decir palabras, nuestras miradas se cruzaban y era mucho mas que suficiente, sin sacarme la vista de encima comenzó a agacharse un poco, primero para un lado y luego lo hizo para el otro, por lo que pensé que estaría buscando algo, continué comiendo y sentí su pierna subiendo por la mía hasta llegar a mi entrepierna, eso me hizo pegar un saltito, dejé el tenedor a un lado y sacándome los zapatos se los deslicé por su pierna hasta llegar a su conchita y para mi sorpresa, me dí cuenta que también se había sacado su tanguita y que ya había comenzado a mojarse.Nos seguimos acariciando un rato hasta que me preguntó si ya quería el postre, a lo cuál asentí, se levantó hacia la cocina y levantándose el vestidito me dejó ver su hermosa colita y luego desapareció.
Yo ya estaba bastante caliente per ella todavía no aparecía, esperé un ratoy cuando levanté mi cabeza entonces la ví, estaba totalmente desnuda excepto por las medias y el portaligas blanco que se había puesto, había tapado su conchita con apenas un pequeño triangulito de crema y en sus tetas otro poquito con una guinda en cada puntita, la miré acercarse lentamente y al ver su intención de subirse a la mesa me apresuré a sacar todo, subí el volumen de la música que justo se prestaba para la ocasión y se subió moviendo la caderas, comenzó a bailar de una manera muy sensual y sexy, con su dedito sacó un poquito de crema y se lo metió en la boca con un gesto de satisfacción, después se agachó bailando y abriendo las piernas y volvió a meterse el dedito pero esta vez en su conchita, se lo llevó a la boca y lo movía como si fuera una pija, lo metía y sacaba lentamente y así fue recostándose hasta quedar tendida totalmente boca arriba sobre la mesa, el postre estaba servido.
Me acerqué a sus labios y comencé a besarla, fui bajando hasta llegar a sus pezones, o mejor dicho, a las guindas y tomándolas con mis labios se la dí en su boquita, después me deslicé hasta sus tetas de nuevo y comencé a disfrutar de mi postre, a saborear con la lengua primero la crema y después los pezones que iban apareciendo, ella estaba muy sensible y movió su cabeza hacia atrás de placer, y fue en ese momento que comenzó la magia, Fernanda vió pasar por la ventana una estrella fugaz y en su cabecita pidió un deseo, deseaba poder realizar esa fantasía tan prohibida que la había calentado tantas veces, y pidió poder tener por esa noche dos hombres que la satisfacieran y la hicieran gozar a ella sola como a una perra.
Abrió los ojos y vió a Ernesto como le lamía las tetas, primero una y luego la otra, sentía mucho placer y volvió a cerrar los ojos para disfrutarlo mas, fue en ese momento que sintió que muy lentamente otra lengua húmeda y caliente le comenzaba a lamer su conchita, se deslizaba por los labios, envolvía el clítoris y luego se metía por su rayita, abrió lentamente sus ojos y no lo pudo creer, allí estaba Joaquín ya desnudo entre sus pierna abiertas, ella había fantaseado con él muchas veces y se le estaba haciendo realidad, mientras ernesto terminaba de desnudarse se dio cuenta de que su deseo se estaba cumpliendo, tenía a dos hombres para ella sola y le estaban lamiendo y chupando todo el cuerpo, es noche no tendría límites y esperaba que no tuviera final.
Ahora ella estaba loca por chupárselas, Ernesto se acercó por un costado y se la dio para que disfrutara acariciando con sus labios su pija, mientras Joaquín seguía chupándole y mordisqueándole la conchita, ella le agarró la pija, la mojó con su lenguita y se la metió entera a su boquita, la chupaba casi salvajemente mientras movía sus caderas para sentir también esa lengua que la hacía gozar.la bajaron de la mesa y alzada se la llevaron hasta la cama y la pusieron en cuatro patitas, ella estaba dispuesta a gozar como nunca, Joaquín se colocó frente a ella y le entregó su pija para que se la chupe, mientras Ernesto aprovechaba todo su culo colocado detrás, estaba todo abierto y mientras tenía una pija en su boca, sentía como le lamían y metían lentamente la lenguita en el culo, luego cambiaron nuevamente de posición e hicieron el 69, ella estaba arriba chupándosela a Ernesto mientras ahora Joaquín le saboreaba el culo por detrás, estaba gozando tanto que comenzó a acabar gritando como una yegua, estaba tan caliente que se dio vuelta y quedó encima haciendo caballito, se metió la pija bien profundo y comenzó a cabalgar como loca, Joaquín la había agarrado por detrás y le masajeaba las tetas con una mano y el culo con la otra, ella se movía hacia arriba y hacia abajo metiéndose de esa manera la pija bien adentro y disfrutando las caricias por detrás, de repente Joaquín la levantó, la subió sobre su cintura parado y comenzaron a coger contra la pared de manera muy salvaje, gritaba y gemía de placer, mientras Ernesto disfrutaba mirando como cogían y se masturbaba lentamente, ella estaba mirando esto y la excitaba mucho mas hasta que volvió a tener un orgasmo muy intenso.
Entonces así como estaba Joaquín de espaldas a la cama se recostó quedando Fernanda encima con todo su culo para do y expuesto, se acercó por detrás mientras no paraban de coger y ella adivinando su intención comenzó a acariciarse la cola, le pidió que le alcanzara la crema y se puso con su dedito hasta adentro, la excitaba mucho coger y meterse el dedo al mismo tiempo, Ernesto le apoyó la puntita de la pija en e culo y ella miró hacia atrás invitándolo a penetrarla con su mirada, entonces empujó un poquito y sintió como su culito se iba dilatando para dejar que entrara hasta el fondo, en ese momento ella gritó de placer y comenzó a sacudir su cabeza gimiendo, ahora tenía su fantasía de ser cogida por dos hombres al mismo tiempo por ambos lados a la vez, se movía como una yegua mientras disfrutaba de la sensación de ser cogida y culiada al mismo tiempo, ya estaba fuera de control y comenzó a tener el orgasmo mas intenso de su vida y al mismo tiempo sentía como le corría una oleada de leche por el culo y opr su concha al mismo tiempo, se sentía totalmente llena con ambas pijas y rebalsante de leche, gozo, placer y fantasías cumplidas.
A vos, te gustaría una fantasía así ?
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