Mi nombre es Silvia y ahora tengo 22 años, el relato que voy a contarles
ocurrio cuando tenia 16 años y estaba en el colegio. Les contare que yo perdi
mi virginidad a los 14 años, y desde entonces tenia relaciones regularmente.
Yo soy de estatura mediana, piel canela, cabello castaño rizado, caderas
anchas, trasero redondeado bien formado, bueno y mi busto no era tan grande como
ahora.
En esa epoca mi enamorado era Juan, el fue el que me desvirgo mi colita, y
decir verdad su pose preferida era ponerme en cuatro y cabalgarme por detras...
ahora que recuerdo a esa pose la llaman "..el perrito".. (que ironia no!,
en otra ocasion les contare porque), aunque a mi mas me gustaba sentarme encima
de su pene (de unos 18 cm y gruesa) y subir y bajar a mi gusto, me excitaba
poder tener el control y autopenetrarme de esa forma.
En fin nosotros teniamos un amigo (carlos), tenia una bonita casa, su
habitacion quedaba en el segundo piso y tenia entrada independiente, asi que
cuando no podiamos tener relaciones en mi casa o en la suya, Juan le pedia
prestada habitacion a Carlos.
La habitacion de Carlos era amplia y tenia su propio baño, que no tenia
puerta solo una cortina. Yo me percate que cuando lo hacia con Juan, Carlos a
veces se quedaba en el baño viendo el espectaculo detras de la cortina, supongo
que esa era la paga que Juan le daba por prestarle su cuarto.
El hecho de ser observada me excitaba mas y me hacia gemir con mas fuerza,
adivinando que Carlos se estaria masturbando viendo como yo cabalgaba encima de
Juan, al notar como mis senos se bamboleaban y escuchando mis gemidos de placer.
En una ocasion en que estaba siendo penetrada por mi vagina desde atras,
estaba en el suelo, en cuatro patas, como una perra. En medio del trance en que
estaba levante la cabeza y mi mirada se cruzo con la de Carlos, el al sentirse
descubierto se puso nervioso y se tropezo, saliendo de detras de la cortina,
tenia una mano sobre su pene erecto que salia de su pantalon. Su rostro
enrojecio por la verguenza. Entonces Juan hablo:
- Bueno parece que te han descubierto, Silvia no te enojes con el, yo le di
permiso para que nos observe, ademas el siempre se ha portado bien con nosotros.
Para esto Carlos, que ahora habia palidecido seguia mudo y su pene antes
erecto ahora se encontrabna flacido. Y yo, que aun ensartado el miembro de Juan
en mis entrañas.
- Si ya me habia percatado de ello, le dije.
- Y.. porque no dijiste nada, atino a decir Carlos que habia salido de su
letargo.
- Bueno porque me excitaba un poco sentirme observada, le respondi.
A lo que Juan agrego:
- Entonces salvado este pequeño mal entendido, como Carlos es tan buen
amigo, creo que merece un agradecimiento especial, no te parece Silvia, yo
asenti con la cabeza, Asi que.. que te parece Silvia si mientras yo te sigo
bombeando por el culo, tu le chupas la pija a Carlos.
Sorprendida por estas palabras, tengo que reconocer que esa imagen habia
cruzado por mi mente al ver a Carlos con su pija en la mano, y ahora tenia la
autorizacion de mi enamorado para hacerlo!, pensar en ello hacia que me mojara
mas aun, ya que nunca habia hecho eso.
Me hice la disforzada al principio, tenia que disimular tampoco queria que
pensaran que era una puta (bueno aun no), al final acepte. Carlos que ya habia
tomado mas confianza puso pene (era de buen tamaño, un poco mas pequeño que el
de Juan) frente a mi cara, para eso Juan ya habia vuelto a sus arremetidas por
mi vagina. Tome la pija de Carlos, que empezaba a erectarse nuevamente, y me la
meti toda en la boca, empece a saborearlo, pase mi lengua por su cabecita que
tenia todavia algunos liquidos de su previa masturbacion. Al parecer ver esto
calento mas a Juan que saco su pene de vagina y me la clavo toda por mi anito,
solte un pequeño gritito aayyyyy!!!!, Carlos a su vez me metio su pene hasta la
garganta, para callarme y vaya que funciono. Ahora Juan me penetraba mas rapido
y fuerte, siguiendo su ritmo yo chupaba la verga a Carlos, que me tapaba la boca
pero no impedia que de vez en cuando soltara algun gemido...uhhmmmm... ahi tuve
mi primer orgasmo de la tarde.
Pero la cosa no habia terminado, Juan tomo un pañuelo azul oscuro que habia
sobre una silla cerca a el, y me lo amarro en cabeza, cubriendome los ojos. Le
dije que no podia ver y le pregunte porque hacia eso y me dijo que le parecia
mas excitante verme asi, indefensa, perdida, a su merced. Luego decidio cambiar
de posicion, yo me pare algo aturdida ya que no podia ver, pero escuche que
ellos murmuraban algo, supongo que se estarian poniendo de acuerdo en como
acomodarse.
Entonces Juan se acerca y me dice al oido creo que el jueguito que te hemos
preparado te va a gustar y me da un largo beso. Luego escucho el crujido de la
cama y una mano me guia a una de las esquinas de la cama, con mis manos toco los
bordes y descubro las piernas y la pija de Juan que estaba echado, como perrita
amaestrada yo ya sabia que hacer, con la ayuda de Carlos me subo dandole la
espalda a Juan, y acomodo mi vagina sobre el pene de mi enamorado, pero el guia
su pija hacia mi ano, metiendome la cabecita, uhmmmmm, al sentirla un pequeño
frio recorre mi espalda, y comienzo a bajar y subir ritmicamente, castigandome a
mi gusto, la friccion entre su pija bien erecta y mi pequeño orificio hacen que
nuevamente entre en calor.
Habia algo extraño en todo esto, la forma en que me tomaba, no parecia lo
misma que en otras ocasiones... Debe ser porque Carlos esta aqui pense, mientras
sentia que el placer inundaba todo mi ser, llame a Carlos y le pedi que me
pusiera su pija en la boca, escucho que se acerca y una voz me dice: Te
equivocaste querida... era la voz de Juan!, en ese momento siento una presion
sobre mi conchita, aun aturdida y ciega no sabia que decir... me saco el pañuelo
de los ojos y veo a Juan frente tomandome por la cintura y metiendome su verga
en mi vagina, el unico agujero libre que tenia, pues Carlos que estaba echado en
la cama y se deleitaba rompiendome el culo. Era increible, estaba siendo
penetrada por los dos lados, en ese momento la piel se me erizo, no sabia que
hacer, pero me seguia moviendo freneticamente, como poseida. Juan me dice: que
te parece la sorpresita cariño, te gusta. En mi confusion alcance a
responderle:
- No, no, que me hacen uhhhmmm... saquenlas, ahhh... uhmmm, que has.. creido...
que...ohhhh.. que soy.. una... puta.
- Si, si eres mi puta.
- Noo, noo... saquenlas... uhmmm que placer... ohhh uhhmmm....
Finalmente lo que quedaba de mi dignidad se fue al tacho, y me rendi ante
ellos poseida por el placer que me proporcionaban esos penes entrando y saliendo
al mismo tiempo de mis entrañas, llennando todo mi ser. Ahora empezaba a gemir
como loca:
- Si,si asi... uhhh ayhhhh.
- Las sacamos?... pregunto Carlos ironicamente
No, no... ayhhh.. sigan... uhhmmm que delicia... asiii, mas fuerte... si la
sacas te mato... le respondi en mi delirio, aun ahora al recordar esas imagenes
la piel se me eriza y se me moja la conchita.
No se cuantos orgasmos tuve, no se si fueron minutos u horas el tiempo en que
estuve asi.
- Ohhhh... masss... asi... rompanme todo...
Juan me besaba, su lengua invadia mi paladar, su mano derecha ahora jugaba
con mis senos, los acariciaba, jalaba mis pezones, Carlos acariciaba mi espalda,
me tomaba por la cintura y llevaba el ritmo. Ohhh.... asiii...uhhhmmm.. que
divino..., ahi me vine otra vez...y en ese momento, y como nada es para siempre,
Carlos me aparto, y Juan tambien saco esa deliciosa verga: se me viene. Yo me
puse en el suelo de rodillas con la cabeza levantada viendo como acariciaban sus
vergas a punto de explotar. Carlos fue el primero: ahhh... ufffff.. tomaaa.. y
derramo todo su liquido blanquecino y viscoso sobre mis senos. Luego Juan me
ordeno: Abre la boca... que se me viene.. ooohhhh. Yo nunca me habia tragado su
semen, siempre que lo haciamos se vaceaba en mis pechos, en mi trasero o sobre
mi espalda. Pero esta vez no lo pense dos veces y abri la boca lo mas que pude,
todo ese flujo de liquidos inundo mi boca, mis labios, mi barbilla, mi
mejilla... trague como loca todo lo que pude, tome su pene y con mi boca la
empece a limpiar. pase mi lengua por la rajita de su cabecita, con la otra mano
tome la pija de Carlos y tambien la limpie lo mejor que pude... era lo menos que
podia hacer por esas dos vergas que me habian dado tanto placer. Los dos
exaustos miraban sin decir nada, jadeando, me acariciaban los cabellos y los
senos.
Desde entonces fuimos amigos mas unidos, en todo el sentido de la palabra.
Carlos participaba mas seguido de nuestros juegos sexuales, su habitacion se
convirtio en el matadero donde yo era sacrificada a voluntad, clavada hasta el
cansancio. Nunca pense que me atreveria a hacerlo con dos chicos al mismo
tiempo, pero a partir de esa noche todo cambio.
Quien diria que luego me atreveria a hacer otras cosas...
...pero, bueno, esa es otra historia, la proxima se las cuento.
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