Hola, recuerdan que la vez anterior me pelee con mi enamorado y le dije que
haria cualquier cosa para que me perdonara. Pues bien al dia siguiente fui
dispuesta a todo, al menos eso creia yo.
Me puse una minifalda unas pantis esas con liguero que excitan a los hombres,
y un top que con las justas podia contener mis senos, mis pesones se notaban
claramente, ese dia tampoco llevaba ropa interior, como les dije iba dispuesta a
todo.
Al llegar a su casa no habia nadie, su papa trabajaba, y su mama habia salido
a visitar a un familiar enfermo, asi que teniamos la casa para los dos.
Cuando Juan me vio pude darme cuenta como la lujuria lo invadia, y el bulto
que asomo por su pantalon parecia confirmarlo, sonrei y pense: ya cayo, ya lo
tengo, esta que se le cae la baba. Nada mas lejos de la verdad, a pesar de todo
el queria seguir con su plan.
- Vaya, vaya, viniste Silvia, me dijo comiendome con los ojos.
- Y bueno que es lo quieres que haga, le pregunte.
- Ya veras... no seas impaciente, me dijo con cara maliciosa.
Subimos a su tercer piso, donde solo habia un cuarto en la parte trasera, el
el resto era un patio, en una parte de este se tendia la ropa, este patio era
dominio de Zeus, su mascota un pastor aleman cariñoso, al que nunca habia
escuchado ladrar.
Entramos al cuarto que era amplio, era su lavanderia, habian cestos, las
maquinas de lavado y secado.
- Y bueno... cual es mi castigo?... lavar toda tu ropa?, pregunte
ironicamente.
- Graciosa, ni imaginas lo que te espera, me respondio Juan sonriendo.
Saco banca larga y la puso encima de unas sabanas viejas, en medio del
cuarto.
- Bueno empecemos el juego... este va a ser tu suplicio, me dijo y luego me
ordeno: Colocate en cuatro, apoyando tu estomago sobre la banca.
Asi lo hice, y el saco una cuerda y me amarro la cintura a la banca, luego
ato mis muñecas a las patas de la banca. Pense seguro que me dara de nalgadas o
me azotara, algo lejos de la verdad. Estando asi amarrada el se acerco por
detras, me subio la minifalda, levante un poco mi trasero para que se deleitara
viendo mi gran trasero.
- Vaya una chica preparada no te pusiste calzon... y tu culo esta para
comerselo.
No se si lo dijo en serio o en broma, la cosa es que saco un frasco de
mermelada de uno de los estantes y me lo unto por toda mi rajita, el contacto de
sus dedos, y lo meloso de la mermelada, senti unas rico cosquilleo. Luego el
mismo con su lengua se encargo de limpiarme toda... su lengua jugando por toda
mi conchita hizo que me mojara. Volvio a repetir la operacion pero esta vez unto
mas mermelada, y me dijo:
- Ahora viene lo bueno.
Abrio la puerta y llamo a Zeus, desconcertada no entendia para que llamba al
perro. El animal se acerco a mi timidamente, y empezo a olerme y luego a pasarme
su lengua, todo mi ser se estremecio al sentir su lengua rugosa, yo le recrimine
a Juan: oye estas loco, sacalo de ahi me puede dar alguna infeccion. No te
preocupes no te va a pasar nada, ademas me dijiste que harias cualquier cosa,
fue su tajante respuesta. Al principio, senti una mezcla de asco y repulsion,
pero habia dado mi palabra, y a decir verdad, poco a poco, la forma en que Zeus
me lengueteaba, empezo a inquietarme, pense: No puede ser es un animal como
puede esto excitarme, y su lengua llegaba cada vez mas profundamente, ahora ya
no me estremecia sino que temblaba de placer, queria escapar para no sentir eso,
pero no podia moverme porque estaba atada a la banca. Los primeros gemidos de
placer se escapaban de mi gargante ante mi propia sorpresa:
- uhhmmm si sigue asi perrito... ohhh comeme toda la conchita... que rico...
uhhhmmmm.
Para esto Juan habia bajado un espejo largo que estaba en una de las paredes
y lo puso en el suelo. Cuando voltee la cabeza pude ver todo el espectaculo, el
perro hundia su hocico en mi trasero, su lengua me llegaba hasta las entrañas,
ademas me di cuenta que por debajo del abdomen del animal asomaba una punta roja
de buen tamaño.
Entre mis gimoteos le dije a Juan:
- Ya esta bien, saca a Zeus, y clavame tu verga por favor, le rogue, este
perro me ha dejado recontra arrecha.
- Si vas a ser penetrada, me dijo, pero no por mi.
- A que te refieres, le pregunte extrañada.
- Ayer te portaste como una perra, y asi es como vas a ser tratada hoy...
como una perra!, verdad Zeus?,
Ni bien dijo esto el perro subio sus patas delanteras a la banca, las apreto
a mi cintura, e intento fallidamente penetrarme, senti su masa de carne viscosa
sobre mi nalga, por el espejo pude ver como sus patas traseras se aproximaban
cada vez mas a mi, estaba perpleja, la arrechura que tenia se me habia pasado,
por el temor a ser enchufada por un perro, trate de zafarme de mis ataduras pero
no pude. Al fondo escuchaba las risa de Juan que me decia:
- Relajate, no puedes hacer nada, ademas se que te va a gustar... total eres
una perra!
Queria gritar pero me daba verguenza pedir ayuda y que me encontraran asi,
fue en ese momento en que senti la estocada, todo mi ser se estremecio:
- Aaayyyyyy... perro de mierda... me habia clavado su larga y venosa verga
por mi rajita.
Ya no podia hacer nada, el perro empezo a bombearme freneticamente, yo con la
cabeza agachada resignada a aguantar no queria ver por el espejo como el perro
se banqueteaba con mi conchita...
- Oouucchhh, carajo..., Aauu maldito.
En eso Juan se me acerca, yo me alegre pensando que me iba a liberar, pero el
muy pendejo me bajo el top que tenia, dejandome las tetas al aire. Con las
constantes arremetidas del animal mis senos se bamboleaban, describiendo
circulos, yo los miraba como hipnotizada, decidi voltear y al por el espejo como
el perro me poseia, mi morbo crecio, el dolor inicial se fue transformando ante
mi sorpresa en agradable placer. Sentia los vellos del animal rozando mis
muslos, y su barra de carne llegaba mas profundo, hasta donde nadie habia
llegado antes. Empezaba a sentirme en realidad como una perra, y nuevamente los
gemidos asomaban mi garganta ya no podia controlarlos...
- Uhhhmmmm... ohhhh..., estaba gozando como una verdadera perra.
Escuchaba el jadeo del animal sobre mi espalda, y veia como Juan se
masturbaba viendome en esa situacion...
- Asiiii... perrito... que ricooo .. uhhhmmm,
Ahora yo era la culeaba al perro, movia mi trasero hacia atras y adelante,
para que sus penetraciones fueran mas fuertes y profundas...
- Vamoss...ohh que placer...sigue...culeame asiii....
Senti sus liquidos calientes escurriendo de mi vagina, asi como su saliva
caliente sobre mi espalda. Ahora Zeus aumento su ritmo, golpeando sus caderas
contras mis nalgas, senti una gran bola en mi vagina que me presionaba.
- Que haces, me quieres meter tus huevos!!!, ouchhhh,
- No te preocupes Silvia, ya va a pasar relajate, me decia Juan.
- Claro como a ti no estan rompiendo la concha!!! le respondi, ayyyy ouchhh.
Para evitar que me siguiera quejando Juan me puso toda su verga en la boca.
Con la boca tapada me resigne a recibir esa bola, levante un poco mi trasero
para facilitar la operacion, ya no podia volver a atras y ya estaba deseando
tener esa bola dentro de mi. Fue asi que Zeus embistio nuevamente y logro
meterme todo lo que tenia hasta lo mas profundo de mi ser... yo casi estaba
sollozando del dolor y del placer, mis ojos estaban desorbitados... tenia la
concha atorada y era una sensacion increible, ya habia perdio la cuenta de los
orgasmos que tuve.... nuevamente el perro derramo su liquido caliente y lechoso
en mis entrañas, sentia como me inundaba y bajaba por mis piernas, su pene
palpitaba dentro mio.
Queria desfallecer pero aun tenia tenia la pija de Juan en la boca, asi que
me dedique a saborearla, esperando que el perro se bajara de mi. Pero el perro
paso su pata trasera y quedamos unido culo con culo, era increible ver esa imgen
en el espejo, ensartada por el culo con el perro y chupando como goloza el pene
de Juan. No te preocupes en unos minutos el perro saldra de ti, y tu castigo
habra terminado, pero por ahora... y diciendo esto me tomo la cabeza y comenzo a
meter y sacar su pene de mi boca, se estaba pajeando con mis labios casi no
podia respirar, pero me gustaba, luego el me lleno con su leche toda la boca y
yo la tragaba... si.. si.. dame mas.., le pedia como loca, le limpie con mi
lengua toda su verga. Ahora si estaba exausta, habia recibido la mayor jodienda
de mi vida, y me la habia dado un perro!, nunca imagine que mepudiera pasar eso.
Al rato el perro se bajo de mi senti como su pene se iba desinchando, dejando
mas de su liquido lechoso dentro de mi. Finalmente se desengancho. Logre ver por
el espejo el tamaño de la estaca del animal, era como de 20cm estaba llena de
liquidos, el se la lamia, de no ser porque estaba amarrada yo se la hubiera
limpiado... tenia que agradecerle de alguna forma todo elplacer que me habia
dado.
Luego Juan me desato, me di un baño y juan me presto una falda de su madre,
pues minifalda estaba raida por las patas del perro y tenia sus liquidos. Al
salir de la casa nos encontramos con su madre.
- Y le diste de comer al perro, le pregunto su madre a Juan, el me miro y no
sonreimos.
- Si mama y vaya banquete que se ha dado, no Silvia?.
- Si asi es, respondi.
Bueno cuando termino el colegio deje de ver a Juan, pero les dire que ahora
yo tengo un perro gran danes, y adivinen que nombre le puse....
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