[Versión masculina]
Era mi tercer día de trabajo, pensaba que "..no debería
haber venido, que podría estar muy tranquilito en mi casita, sin trabajar
tanto, con la comida de mama, sin tanto estrés, sin tanta responsabilidad, sin
tanto problema…"..
 ..
En ese momento, el metro llegaba, freno con un ruido que ya
me resultaba casi familiar, pese a llevar solo una semana en Londres. Las
puertas se abrieron y la gente empezó a entrar y salir como robots programados.
<..Pese a todo yo no me sentía como un robot, más bien me sentía como un
cerdo cuando sube al camión que lo lleva al matadero.>..
Me senté en una esquina del vagón, donde no había gente
cerca, prefería estar sólo.. y continué pensando en lo que me esperaba:
"..Hoy sábado el restaurante estaría a
"..reventar".., el jefe me perseguiría a cada momento (buscando algún
error para echarme la bronca), así me demostraría que yo no me merecía el
sueldo de camarero que le pedí el primer día. Es más, el iba a demostrarme
que me había hecho un favor al contratarme, que yo le debería estar
agradecido."..
 ..
El movimiento del vagón me hacía sentirme como una
marioneta, de un lado a otro, con un traqueteo que hacía que incluso oyese la
comida en mi estómago.
 ..
Miraba todo el tiempo hacia el suelo, me sentía sin fuerzas
para protestar, decaído, maltratado por la sociedad. Yo, que había sido tan
idealista en mi adolescencia, ahora con 23 años estaba perdiendo todas mis
ilusiones…
 ..
En la siguiente parada del metro, note como alguien se
sentaba al lado mío.
A los pocos segundos me dijo algo:
--You are the sexiest man in the world--.
<..Eres el hombre mas sexy del mundo o algo así>...
Levante la mirada, era una chica, rubia, pelo largo liso, de
unos 20 años, algo rellenita. Su cara era redondita y me miraba con una leve
sonrisa de deseo, como esperando una respuesta. Mire en los asientos de nuestro
alrededor y me di cuenta que estaban todos vacíos, "..la chica se había
sentado al lado mía intencionadamente¡"...
"..Joder, ¿qué le digo yo ahora a esta?".., pensé,
"..con lo mal que hablo inglés".., me quede cortado y sorprendido, y sin
saber que hacer le devolví la sonrisa de deseo instintivamente.
La chica se giro en el asiento para sacarse algo del
bolsillo, pude oír como parecía romper un plástico. Pero yo no me atrevía a
mirar, sólo miraba hacia el frente, me sentía demasiado cortado.
De repente, la chica hizo un movimiento brusco hacia mí,
agacho su cabeza y en apenas dos segundos me abrió todos los botones del pantalón
(yo estaba anonadado). Me bajo el slip con la mano izquierda mientras que con la
derecha me la cogía y la llevaba hacia su boca, donde sostenía un condón (que
me coloco con una habilidad extraordinaria).
--Aaaaaaah--, no pude evitar soltar un pequeño suspiro. Mire
hacia la izquierda del vagón y sólo veía a 5 personas, estaban
suficientemente lejos para no ver nada, pero se acabarían dando cuenta de donde
tenía la cabeza la chica.
La chica movía la cabeza con violencia, como una desesperada
y esparció su cabello por todo alrededor para taparse la cara y cubrir mis
partes. Yo permanecí quieto, cerrando y abriendo los ojos, aquello era fantástico.
Una sensación de placer recorrió todo mi cerebro, era algo indescriptible, un
placer que me inundaba y me hacia sentirme más macho.
Volví a mirar hacia la izquierda: las 5 personas estaban mirándonos
fijamente, (pero no me importaba). El metro empezó a frenar y pude ver los
paneles que indicaban la estación de "..Baker Street"... Había muchísima
gente esperando en el arcén para entrar.
Apenas había pasado un minuto desde que la chica empezó a
chupar.
El tren se paró, las puertas se abrieron, y una marabunta de
gente empezó a entrar, la gente al irnos viendo se iban colocando en el otro
extremo del vagón. Al principio coloque mi brazo izquierdo sobre mi cara, para
que no me viesen, y abriendo mi mano observaba entre mis dedos las reacciones de
todos.
Me sentía avergonzado, pero al mismo tiempo estaba dentro
del paraíso y no estaba dispuesto a salir.
La mayoría de la gente nos daba la espalda, algunos miraban
de reojo, sus miradas eran una mezcla de indignación y envidia.
Una ejecutiva que estaba apenas a 3 metros de nosotros me miró
muy ofendida, casi cabreada. La expresión de su rostro era la de parecer querer
decirme algo y no atreverse. En ese momento con mi mano derecha acaricie el pelo
de la chica en una actitud arrogante propia de un "..macho líder".., al
mismo tiempo que apartaba mi mano izquierda de mi cara y empujé mi pecho hacia
arriba y le devolví la mirada a la ejecutiva, retándola. La ejecutiva agachó
la cabeza y nos dio la espalda definitivamente.
 ..
La chica seguía chupando, ella no podía ver nada, yo sentía
que me iba a correr, pero me dije a mi mismo: "..Tienes que aguantar, no te
puedes correr ahora, que sepan estos pijos de chaqueta y corbata lo que es sexo
y amor en libertad, que sepan estos robots que nosotros 2 somos humanos, a la
mierda sus normas antiguas y estúpidas"...
En la siguiente parada de metro, aún entró mucha más
gente, todos se apiñaban hacia la izquierda, mientras que cerca de nosotros no
había nadie. Era muy curioso ver como enfrente de nosotros los 2 asientos
estaban vacíos y en el otro lado todos parecían sardinas enlatadas.
La chica movía su cabeza siempre al mismo ritmo, era un
ritmo rápido, alternado con pequeñas paradas (cada 10 segundos aprox.), en las
cuales se la introducía entera en la boca. Mi mano acariciaba su cabello con un
movimiento circular, y comencé a sentirme cada vez más fuerte, más seguro en
mi mismo.. miré a la gente con una leve sonrisa de superioridad. "..Ellos
también lo desean, pero no se atreven, son inferiores".. pensé.
El vagón seguía llenándose conforme íbamos pasando
estaciones. Unos hipes entraron y al vernos se colocaron apenas a un metro, como
si se sintiesen reforzados con nuestra presencia. Había gente que subía y al
vernos tan cerca se volvían a bajar para esperar el próximo.
La chica no decía nada, no hacía ningún gesto de vergüenza
ni nada similar, parecía que lo hacía como si estuviese en un cuarto de baño.
Yo seguía sacando pecho y acariciando el cabello, me sentía
omnipotente.
-AAAAAAAH- , no pude evitar lanzar un grito al correrme, tenía
los ojos cerrados y no se como reacciono la gente en ese momento, pero si se que
el placer era casi infinito, <..estaba viendo las estrellas y todas las
galaxias al mismo tiempo, Ooooh.>..
La chica subió mi slip dejando el preservativo dentro y me
abrochó el botón superior, estaba muy seria. Me miró con dulzura y dándome
un beso en la frente me dijo –Bye-.Se rodeo rápidamente y se cambio de vagón.
Toda la gente miraba en ese momento, los gestos parecían de
morbo y leve admiración.
Sin prestar atención a nadie me dirigí al otro vagón a
buscarla, el otro vagón estaba aún más lleno, (no podía pasar entre tanta
gente).
Cuando conseguí pasar un poco hacia delante era tarde, no
estaba, no la volví a ver.
<..Y probablemente nunca más en la vida la vuelva a ver,
pero lo que nunca olvidaré, jamás en la vida, fueron aquellos 15 minutos de éxtasis
total.>..
Me dirigí al restaurante con una euforia contenida. Al
llegar 10 minutos tarde al trabajo le dije al jefe que no se molestase en
reprocharme nada, que sólo había ido a despedirme de los compañeros de
trabajo, <..el jefe tampoco me volvería a ver en su puta vida,
afortunadamente>...