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CONFESIÓN |
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Enviado por Anonimo el día Jueves 1 de Enero de 1970 |
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Hola, soy Claudio de Bs. As. (Argentina). Tengo33 años y desde hace 12 que estoy casado con una mujer que tiene 6 años y 1/2 más que yo y a la que mis más dedicados esfuerzos - que juro que no han sido pocos ni débiles - no lograron interesarla en el sexo. Lo hace solo si le pido y con el solo ánimo de que me quede en casa y no me vaya de putas. Durante los primeros años de convivencia yo le fuí infiel todas las veces que se me ocurrió porque para colmo de males trabajaba en la policía bonaerense en el área de investigaciones, lo que causaba que mis horarios fueran totalmente irregulares y me ayudara a cubrir mis escapadas. En esos tiempos yo estaba en buen estado físico y resultaba agradable a las mujeres sumado a que soy un caradura terrible y le puedo ir de frente a una monja si ésta me interesa. Pero como dicen, lo bueno dura poco... y así fué como por una falta de disciplina me echaron de la fuerza y no solo moralmente sino en lo físico esto me hizo muy mal. Comencé a deteriorarme convirtiendome hasta hoy en un tipo de lo más huraño y subiendo espantosamente de peso. Con esto último es con lo que peor me fué, porque no solo me causa todo tipo de malestares físicos,sino que también acotó en mucho mis posibilidades de conquistas extra matrimoniales, llevándome a masturbarme compulsivamente desde hace tiempo cada vez que tengo oportunidad. (Entiéndase que 5 minutos en el baño de un supermercado o de una estación de servicio alcanzan bien). Todo esto -excepto lo de las masturbaciones- lo venía conversando con la hermana (casada, 37 años) de un amigo de la infancia con la que tengo extrema confianza y con la que siempre bromeamos -incluso frente al marido- acerca de la posibilidad de tener sexo de todas las maneras imaginables. Fué así como hoy (septiembre del 2003) me cruzó en la calle y me dijo que se me notaba en la cara que hacía mucho que no estaba teniendo sexo y que me quería ayudar. Como estos comentarios no son nada nuevo entre nosotros yo no le atribuí mayor importancia de la que le dí en todos estos años a pesar de que mi calentura hoy era algo tremenda. Como yo no me hice verdaderamente cargo de que me lo estuviera diciendo en serio ella pasó a un ataque más frontal y me invitó a tomar algo y a charlar a su casa. Yo supuse que su marido estaría en la casa o estaría por venir pronto y fuí sin pensar nada en lo absoluto en lo que a sexo se refiere. Pero como para mostrarme que estaba en un gran error apenas llegamos me contó que al marido la empresa lo mandó por 8 días a Bariloche y había salido hacía solo 2. Pero como se la pasa haciendo bromas al respecto directamente no le creí para nada lo que me decía hasta que ví que estaba apoyando sus dichos sacándose la ropa en medio del living y dejándome ver enseguida los dos pechos sobre los que tantas veces hablamos y que tantas veces me los había frotado ropas mediante, y de los que de repente me dí cuenta que no tenía ni idea que eran tan bonitos y grandes... y ese es un punto débil en extremo para mí: me he cojido minas realmente feas por poder tener unas buenas tetas en mi boca y en mis manos!!!! Yo debo confesar que no sabía que pensar. No sabía si era una broma muy zafada o si me estaba probando o que se yo ahora cuántas cosas juntas pensé.Pero como los hombres no somos muy pensantes delante de dos buenas tetas, dado que vestía un pantalón de jogging inmediatamente se me marcó una clara erección. Yo primero razoné que somos amigos desde hace muchos años, y encima de males vivimos a 50 metros de distancia y eso no es lo que se puede decir una situación ideal. Pero antes de reaccionar, este angelito me invitó a ducharme y puso manos a la obra ayudándome a desvestirme junto con ella y llevándome tomado de la pija al baño. Todavía no puedo reponerme de la ES-TU-PEN-DA chupada de pija que me regaló debajo de la ducha después de habérmela lavado tan suave como si fuera la carita de un bebé. De más está decir que acabé como un verdadero animal llenándole la boca con mi leche del que no dejó caer ni una sola gota y saboreándolo como si fuera el más dulce jugo. Inmediatamente de esto la besé largamente en la boca y esto me hizo recuperar la erección de inmmediato. Ella me ayudó a salir de la ducha envolviéndome en un toallón realmente hermoso de esos que dan gusto que te rocen. Yo quise ir al dormitorio, pero ella me dijo que lo haríamos en cualquier otro sitio que no fuera ahí. Ya que yo además de estar gordo soy un tipo realmente grande y fuerte y ella es muy delgada hice lo que muchas veces dijimos que haríamos: la tomé de frente de su culo y me la calcé en la cintura embocándole mi verga del primer intento. Estó la calentó de tal manera que antes de haberla movido diez veces aproximadamente ella estalló en un orgasmo enorme apretándome con las piernas hasta hacerme doler. Como estoy falto de costumbre esto me dejó sin posibilidaddes de seguir parado, por lo que aprovechando el toallón tan mullido que me había envuelto lo acomodé como una pequeña alfombra para sus rodillas y la coloqué en cuatro patas tomándola con verdadera furia de las caderas y bombeándola como para lastimarla. Esto no solo no la hizo doler sino que la hizo acabar a los pocos minutos. No bien acabó me empujó hacia atrás haciéndome caer de espaldas y sentándose encima de mi pija que seguía dura como antes de la ducha. Comenzó a galopar y a pellizcarme en grandes porciones de mi pecho y hombros provocándome extrañas sensaciones de dolor y placer hasta que me hizo acabar sin dejarme salir de dentro suyo. Cuando yo estaba terminando con mis sensaciones del orgasmo, ella se deslizó hacia atrás sobre mis piernas hasta llegar con su boca hasta mi pija a la que comenzó a mamar con una dedicación que yo ya no recordaba lo que no permitió que mi pija terminara de ablandarse. Estuvo un buen rato chupándome la pija y luego pasó suavemente a los huevos, me hizo abrir las piernas siguiendo con su lengua hasta que llegó a mi agujero del culo el que comenzó a circularlo hasta que lo penetró mientras no dejaba de pajearme. Si yo pensé en la ducha que había acabado en cantidad este otro fué realmente un escándalo de semen que llegó a caer hasta el medio de mi pecho. Ahí realmente mi pija volvió a hacer lo que hace más seguido: morirse. Luego de unos pocos mimos nos levantamos para ducharnos, pero esta vez cada uno por su lado. Cuando yo salí de la ducha entró ella y cuando salió los dos estábamos completamente vestidos. Yo estaba buscando las palabras más adecuadas como para borrar cualquier duda que quedara suelta, pero ella nuevamente se adelantó: me dijo que me fuera a casa y que no tenía que levantar sospechas. Antes de que yo llegara a decir nada sobre la posibilidad de repetir la experiencia me dió un suave beso en los labios y cerró la puerta. Espero pronto poder contarles algo más... Escribanmé a claudiotbb@hotmail.com . Les mando un gran beso a todos para que lo pongan donde más lo necesiten. Claudio.-
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