Manoseada en el Colectivo
Enviado por Rejum el día Jueves 1 de Enero de 1970
 
Llevo tiempo leyendo relatos eroticos, por curiosidad, por placer y tambien,
supongo, por una particular
necesidad o fantasia de poder contarle a alguien mis cosas. nunca entendi
porque, esa necesidad de complicidad.
Como leo que lo hacen, me presento ..... Me llamo Rosa, soy una mujer madura
(41), delgada y mas bien alta (1.72), rondando los 66 o 67 kg. piel clara,
cabellos castaños, senos pequeños para mi gusto y conciente de que mis
piernas y mi trasero son lo mas destacable. Vivo en una pequeña ciudad del
interior de Argentina muy proxima a una gran ciudad, soy profesora en un
inst. secundario, casada y con una hija de 12 que es la luz de mi vida.
Desde chica siempre fui muy abierta en lo sexual sin llegar a escandalizarme
por nada, lo que no significa que este de acuerdo, se que la mente humana es
aveces descontrolada y por eso me exita saber como y en que basan su
sexualidad los demas. Siempre trate de ser directa y cuando algo me da
placer no dudo en experimentarlo, todo esto se dió de manera algo alocada en
mi adolescencia, hasta que conoci al que hoy es mi marido, quien en los
comienzos de nuestra relacion demostraba ser tan liberal y abierto como yo,
lo que me hizo enamorarme de el. Pero.... lamentablemente todo eso fue
cambiando a medida que se afianzaba nuestra pareja, hasta llegar al
matrimonio en que decididamente todo cambio, ni las charlas sobre sexo
volvieron a ser aventuradas y mucho menos alocadas, yo pense que se debia a
la seriedad que el daba a la vida en pareja, interprete como algo normal y
asi fueron pasando los años en que solo mi hijita me sacaba de tanta rutina
y monotonia, al margen de eso, siempre fue buen padre, buen compañero y
fundamentalmente buena persona, economicamente nos brindaba todo y mas
tambien, aunque eso lo mantuviese demasiado tiempo fuera de casa. Deje que
mi vida transcurriera entre mi hija, mi trabajo, mis amigas y mis cuidados
(peluqueria, gym, manicura y todo cuanto las mujeres hacemos para "creernos"
en buena forma), sin dejar de lado el tema ropa, del que soy casi adicta, me
fascina verme bien, sexy, sensual.
Todo de maravillas, hasta hace unos 5 años en que no soporte mas tanto
aburrimiento, seguramente por la proximidad de los 40 y el sentir que los
años se van....... pero esa es otra historia, la que hoy me gustaria
compartir con tantos lectores anonimos es algo que me ocurrio y sigue
ocurriendo actualmente.
Por mi trabajo, conocimientos, antiguedad y segun dicen simpatia me
designaron delegada de docentes de mi pueblo por lo que desde hace mas de un
año tengo que asistir a reuniones a esa gran capital provincial al menos una
vez al mes, logicamente con todo pago incluido el hotel, dado que en
ocasiones debo permanecer mas de un dia. Los 2 o 3 primeros viajes fueron
mas que normales, manejandome como cualquier pueblerina que siempre viajaba
acompañada y ahora lo hacia sola, conociendo lugares, medios de transporte,
nuevas personas y demas, sin desperdiciar las oportunidades que tenia de
recorrer vidrieras netamente femeninas y comprar alguna que otra cosa
importante para mi, en el cuarto viaje que hice, la reunion de la tarde se
prolongo mas de lo normal, en una sede bastante alejada del centro, al no
poder conseguir un taxi libre y viendo que pronto caeria la noche no lo dude
y tome un colectivo urbano sin pensarlo demasiado, a nadie conocia tanto
como para pedir que me acercasen, el pasaje estaba bastante nutrido por lo
que ni soñar con sentarme, habia incluso unas 8 o 10 personas que ya viajan
de pie, asi que como pude me abri camino hacia la parte posterior del
vehiculo quizas por aquel miedo pueblerino de pasarme de largo de mi parada,
en los 5 asientos del fondo viajaban hombres que seguramente serian obreros
por sus ropas, ruidosos y divertidos, en esa oportunidad tenia un trajecito
de vestir color beige, pantalon ajustado a mis caderas pero flojo en las
piernas, camisa blanca con un pañuelo de seda al cuello y un saquito corto
que dejaba ver completamente mis gluteos, cosa que esos señores notaron
rapidamente y entre secretitos y risitas me hicieron sentir sonrojada y a la
vez alagada, pero como dama seria que era, me matuve indiferente y sin
demostrarles que entendia lo que hacian, de pronto, el colectivo se detuvo
frente a una fabrica y subieron un monton de hombres, que seguramente salian
de trabajar, vestidos la mayoria de mamelucos y todos se amontonaron en la
parte posterior donde yo estaba, seguramente debian tomar ese transporte
cada dia y era obvio que hasta se conocian todos con los anteriores
pasajeros, sin darme cuenta quede en medio de una veintena de hombres y
comence a sentirme turbada y hasta asustada, trate de ir adelantandome
lentamente pero era imposible, estaba todo completamente lleno, ya ni me
acordaba de mirar por la ventanilla para ubicarme donde estabamos, empece a
transpirar de los nervios y no queria mirar a ninguno a la cara por temor,
solo oia sus risas y comentarios, suponian una mujer adinerada, que por
algun infortunio debio tomar ese colectivo, realmente me sentia aterrada,
con mi mano izquierda apretaba cada vez mas el pasamanos del techo y con la
otra señia muy fuerte mi carpeta, de pronto senti que uno de ellos me
apoyaba por detras, primero quise pensar que era solo la casualidad y los
bruscos movimientos del vehiculo, pero su insistencia me demostraron que en
aquello no habia nada de fortuito, sentia sus genitales como pegados a mis
gluteos, no queria ni mirar de quien se trataba y mucho menos reaccionar con
enojo o violencia, me sentia totalmente indefensa, pense que si yo habria la
boca para decirle algo acabaria siendo el la victima entre tantos complices
y seria yo quien quedaria mal, simplemente intentaba por todos los medios
posibles de apartarme de el, no solo me resultaba imposible, sino que ademas
lo unico que conseguia era rozarme con los que estaban delante mio y eso
podia ser peor aun, ni siquiera tenia al alcance de mis brazos el timbre
para poder bajarme urgente de alli, ellos seguian totalmente distendidos y
hablando casi a gritos y risotadas, el muchacho que estaba delante mio me
daba la espalda lo que aliviaba en parte mi penuria, pero, de pronto, quizas
al ver que su compañero se frotaba en mi y yo no reaccionaba dejo caer una
de sus manos entre el y yo y como el otro de tanto apoyarme me hacia avanzar
mi pubis llegaba a tocar su mano, supe que aquello era intencional, pero
nada podia hacer por evitarlo, girando toda su mano la apoyo complatamente
abierta en mi entrepierna y comenzo a frotarme con descaro y algo de
violencia, mi agonia no tenia limites, el miedo, el calor, el olor a esos
trabajadores, la situacion, todo en mi contra, casi no podia ver ni en que
parte del trayecto estabamos, los manoseos se untensificaron ante la
ausencia de mis reclamos, me solte del pasamanos e intente quiterle la mano
a mi agresor, cosa que ademas de no conseguir hizo que mi cuerpo quedase sin
equilibrio y chocase contra tantos hombres, consiente de que nada podia
hacer por defenderme, permaneci con la mirada hacia el piso, totalmente
avergonzada haciendo que mi desesperacion me generara un estado de semi
inconciencia y ruegos de que aquel viaje pronto terminara, pero
contrariamente se convertia en una eternidad, sin darme cuenta y con los
ojos casi cerrados me percate de que los 4 o 5 que me rodeaban estaban al
tanto de todo y aprovechaban la oportunidad, ya no era una sola la mano que
me tocaba, no podria presisar cuantas eran, solo se que sentia apricionada y
ultrajada toda mi anatomia, mis muslos, mi sexo, mi culo, y hasta mis pechos
eran frotados por sobre la ropa, me resistia a reconocer que todo aquello me
producia escalofrios, me empazaba a exitar, no queria ni mirar al resto del
pasaje, por temor a que alguien me reconociese, era casi imposible, pero
nunca se sabe, solo me deje estar, sabiendo que no habia escape,permaneci
inmovil dejandoles hacer lo que querian, senti que mis piernas comenzaban a
temblar, mis manos totalmente transpiradas, mis mejillas ervian y mi sexo se
humedecia descontroladamente, creo que hasta espasmos me asaltaron, si bien
formaba parte de alguna fantasia oculta el hecho de tantos hombres para mi
sola jamas imagine que se diese algo semejante, en varias ocasiones senti
que estaba al borde de un orgasmo, los nervios, los miedos no me lo
permitian, solo hacian aumentar mi exitacion, alguien desprendio dos botones
de mi camisa y metio su mano por mi escote apretujando mi pecho izquierdo
primero por sobre el pequeño corpino de encaje blanco y luego por debajo de
el, al notar lo erecto de mi pezon lo pellizcaba mientras me decia alguien
al oido obsenidades irreproducibles, seguramente se trataba de la misma
persona que estrujaba mi seno, por momentos me sentia en el infierno y en
otros en el paraiso, no se cuanto duro todo aquello pero para mi fue eterno,
de pronto se detuvo el colectivo, se abrio la puerta y mas de la mitad del
pasaje descendio incluidos la gran mayoria de aquellos trabajadores, de
pronto me vi parada entre pocas personas, con toda la ropa desarreglada, y
solo atine a sentarme en una de las butacas libres, tratando
desesperadamente de acomodar mi ropa, mi postura de dama seria, me sentia
sucia no queria mirar a nadie ni que nadie me mirase, note mi cuerpo humedo,
mi ropa arrugada y manchada, mis piernas acalambradas por el esfuerzo de
haberme mantenido casi en puntas de pie, mi sexo totalmente mojado y
molesto, con picazon por la abundancia de flujos, mi respiracion acelerada,
creo que ante nadie podia pasar desapercibido mi estado, un par de obreros
me miraban y se reian con picardia y malisia, como pude me puse de pie y
casi corri hasta la puerta, sin saber donde estaba, baje y me subi al primer
taxi que vi, el trayecto fue muy corto, seguramente habia llegado cerca, lo
unico que recuerdo haberle dicho al taxista fue el nombre del hotel, al
llegar fui quitandome la ropa a tirones camino a la ducha donde estuve por
casi media hora, desconcertada, descontrolada..... poco a poco fui
calmandome y tomando conciencia de todo lo que me habia ocurrido, me seque
con mas tranquilidad y me recoste a pensar en como manejar todo aquello, mi
sexo aun seguia manando de sus jugos, jamas me habia sentido tan exitada y
caliente, sin poder resistirme me vi casi en la obligacion de girarme boca
abajo y masturbarme en repetidas oportunidades, mi cuerpo pedia mas y mas,
mis dedos resultaban casi insuficientes para mi sexo, todo me parecia poco,
perdi la cuenta de mis orgasmos y me dormi placidamente sabiendo que aquello
solo quedaria en mi, jamas podia contarle aquello a nadie, seria mi secreto
mas oculto.
al despertar por la mañana muy temprano supe que aquello marcaria mi vida
futura, supe que aun podia sentirme una mujer deseable y deseada, que mi
sexualidad estaba intacta, y que volveria a tomar aquel colectivo urbano en
mas de una ocasion futura.

Esto no es una fantasia, me ocurrio realmente y si alguien quiere pensar en
que no es asi, esta en todo su derecho. pero confieso que me siento muy
aliviada de haber podido compartirlo con alguien.
desde ese dia ocurrieron muchas cosas mas, .... quizas, si les ha gustado
leerme queden para otra oportunidad.
 
Escribile un e-mail al autor:
rejum_cba@hotmail.com

Menu de navegación: Escorts Barcelona - Escorts Madrid - Escorts Zaragoza - Acompañantes Barcelona - Acompañantes Madrid - Acompañantes Zaragoza

Escorts Acompañantes Zaragoza Escorts Barcelona Escorts Madrid

Escorts Barcelona Escorts Madrid Escorts Zaragoza Contactos Eroticos

Copyright © 2008 EscortsOnFire.com - Todos los derechos reservados | Powered by Gemidos.com.ar | Diseño y programación EscortsOnFire.com | Sitemap