¡Hola! Escribo una de mis tantas historias que me han sucedido a lo largo de
dos años 7 meses de casada... No que tan bueno pueda ser este relato y ni creo
ser tan buena como los escritores que tienes pero haré el intento.
Empecemos, soy una mujer de 24 años recién cumplidos de piel blanca de ojos
grandes de color verde aceitunados, con unas pestañas muy grandes boca chica
pero carnosa, delgada con bastante busto, que generalmente provoco miradas, soy
de cadera ancha aunque no tengo mucho trasero mis piernas son largas y duras
pues hago ejercicio, desde que conocí el placer del sexo, me volví adicta a él.
Mi esposo no es tan guapo pero es un buen hombre aquí el problema es que él no
es muy activo sexualmente, y desgraciadamente para él yo sí... me considero
una ninfomanía aunque la verdad muy exigente, no con cualquiera me acuesto, en
estos años de matrimonio he tenido experiencias sexuales y no precisamente con
mi marido.
Hay una en especial que me fascina, y fue con el mejor amigo de un primo
lejano que hace mucho no lo veía por el destino me lo encontré en un bar,
cuando lo vi me emocioné y fui a darle un gran abrazo, saludé a su amigo y sin
más me fui a otra mesa con mi esposo quedando que otro día nos veríamos, pasó
el tiempo y llego él a mi casa con el amigo mi marido no se encontraba en casa
pues trabaja todo el día, cuando me percaté su amigo no dejaba de ver mis
tetas, que son redondas, suaves de pezón rosado y grandes, no me molestó pues
estoy acostumbrada a tal acontecimiento, mi primo me veía de una manera rara
pero con ternura su amigo era de la misma altura que yo de buen ver moreno claro
bien peinado, con unas nalgas de ensueño, y unas piernas y brazos que me decía
que podían aguantarme sin problemas al momento de hacer el amor parados, su
amigo llamado Alex, despedía un olor de su loción que me podía volver loca
pregunté sin más preámbulo ¿quién de ustedes huele a CÓGEME? los dos
sonrieron e hicieron un movimiento con sus hombros dándome a entender que no
sabían me acerqué a mi primo y después a su amigo, diciéndole tú eres el
que huele a sexo.... me gusta tu olor, él perturbado por el comentario volteó
a ver a mi primo y le sonrió y le dijo tu prima quiere abusar de mí siendo que
soy mucho más chico que ella, y le pregunté qué tan chico me contestó tengo
18 años... sonreí y me dije a mí misma es hora de que alguien te de una buena
lección de sexo... pasaron los días y un día sin avisar tocaron a la puerta
demi casa era Alex, sonriendo me saludo y me dijo que no me invitas a pasar,
claro le contesté, la segunda frase que salieron de esos labios carnosos fue ¿y
tu esposo? trabajando... ¡ah! si quieres otro día regreso sólo permíteme
hacer una llamada pues se acabó el crédito a mi celular, claro se acercó al
teléfono mientras yo admiraba esas nalgas duras y bien puestas, me dio un
escalofrió al oler que olía a esa loción que me volvía loca, terminó su
llamada y le dije hoy también hueles a cógeme... sonrió y me dijo y luego qué
esperas, me dio una gran sorpresa y le dije por mí no hay problema... me acerqué
y empecé a oler su cuello despacio apenas teniendo contacto de mis labios con
su cuello inmediatamente se erizó su piel regresé mi mirada a su cara y sonreí,
acerqué mis labios y le di un beso húmedo cachondo pero tierno dándole a
sentir mi deseo por él... mordí sus labios él se dejaba querer y no oponía
resistencia alguna, después de un rato de besarnos sus manos llegaron a mis
tetas y me dijo me encantaron desde el primer día que las vi, son tan redondas
y tan suaves que me ponen a 100, mi mano sin esperar más llegó a sus nalgas y
empezaron a acariciarlas, después de un rato vi que él no iba a ir a más allá
me despegué de él y me quité la blusa blanca ajustada que llevaba, él sonrió
y se puso rojo sus manos en dos segundos tenía mis tetas aprisionadas empezó
con movimientos inexpertos a acariciarlos le tomé sus manos y le ayudé a hacer
el trabajo bien movimientos circulares lentos y apenas rozando mis pezones después
de un jugueteo no mayor a cinco minutos decidí quitarle su camisa empecé a
besarle los pechos y su abdomen y sin avisar fui a buscar lo que tanto deseaba
su pene, me acerqué lo tomé con mis dos manos, era una verga normal pero sus
huevos era muy grandes llenos de leche esa leche que quería dentro de mí, con
la punta de la lengua empecé a recorrer el cuerpo de esa verga hasta podérmela
comer toda sentía cómo las venas se hinchaban y como estaba a punto de
correrse me hice para atrás y le pregunté qué pasa estas excitado y sin
poderme contestar me levantó y empezó a desnudarme era tanta su excitación
que rompió los botones de mis pantalones ajustados y me bajó el pantalón con
todo y tanga... desabrochó el sostén y su boca mamaron con gran desesperación
mis tetas, no tan bueno haciéndolo pero su desesperación y deseo me excitaban,
lo desnudé por completo y lo aventé al sillón de mi sala en ese momento su
verga parecía explotar y aunque lo quería dentro de mí no me iba a arriesgar
que se viniera en dos minutos así que decidí que la primera fuera una corrida
de boca y verga y así fue se la mamé de principio a fin entraba su verga hasta
mi campanilla y hacía que me diera cierto asco pero después de unos minutos ya
no la sentía sólo sentía su calor y su textura suave dentro de mí succioné
hasta que se corrió en mi pecho, se me quedó viendo y me dijo te toca gozar...
¿cierto?, sonreí y me limpié con un pañuelo que estaba cerca, acercó una
pequeña mesa y me abrió mis piernas él se arrodilló y quedó a la altura de
mi coño, me afirmó aquí huele a ¡cógeme ya! y reí, me gusta tu olor es
suave y excitante yo le dije deja tu comentario para después y cométela, empezó
por besarme el pubis, y el poco vello que tengo dejaba observar el terreno desde
el pubis, clítoris y vagina su lengua era larga y se movía muy bien, empezó
por besarme la ingle se fue acercando hasta rodear solamente con la punta de su
lengua el pubis mi cuerpo se estremecía y deseaba que la chupara que se la
comiera por completo pero también quería disfrutar esa excitación de no
sentir su lengua y sus labios en mi clítoris, bajó hasta mi vagina y introdujo
su lengua mi espalda se arqueó sintiendo el placer del sexo oral, metió y sacó
varias veces su lengua dentro de mi vagina hacía movimientos circulares pequeños
pero perceptibles hasta el culo, después regresó al clítoris después de dos
vueltas al ruedo del clítoris decidió comérselo lo tomó con sus labios y
empezó a succionarme como si fuera un ostión que se quiere salir de la boca,
¡¡¡por Dios!!! exclamé quería que parara y me cogiera pero al mismo tiempo
quería seguir sintiendo ese orgasmo de contracciones y de corrida.... después
de cinco minutos le pedí a gritos fóllame ahora ya quiero sentirte dentro de mí
por favor hazlo...
Sin dudarlo se levantó y me la dejó ir hasta el fondo mi lubricación
permitió que entrara hasta el fondo que sus huevos rebotaran con mis nalgas
pues mis piernas las tenía él en sus hombros, empezó a moverse despacio, sin
ninguna prisa, sacándolo casi por completo y regresando lentamente, cada vez me
volvía loca un chico de 18 años hacía mejor el sexo que mi marido no puedo
creerlo, después de varias embestidas decidió ocupar una de sus manos en mi clítoris
en ese momento más de una contracción me hicieron retorcer, de placer mis
senos se movían al compás de sus movimientos de cadera, él sólo gemía y
cerraba los ojos, después de que mis contracciones cedieron un poco me giró
sin sacar su verga de mi interior y bajó mi cadera quedando solo mi cintura y
mi pecho recargada en la mesa, ahí sus embestidas eran más rápidas más arrítmicas
hasta que de un grito los dos terminamos, quedó recostado en mi espalda y
sonriendo los dos decidimos irnos a acostar al sillón, después de unos minutos
me levanté y me dirigí a la cocina, le ofrecí algo de tomar y no quiso abrí
el refrigerador y encontré un poco de crema chantilly, en tubo, riendo y llevándomelo
con las manos atrás de la espalda la crema me dirigí a él qeu mantenía sus
ojos cerrados y sus manos tocándose la verga y sin aviso le eché la crema
chantilly sobre su pene y empecé a devorarlo, en menos de un minuto su pene
estaba de nuevo erecto que podía espera si tenía tan solo 18 años su
capacidad de recuperación era magnífica mientras yo se la mamaba él decidió
untar todo mi cuerpo de crema chantilly, mis tetas se veían más blancas y
apetecibles que nunca mi abdomen mis piernas y mis muslos estaban blancos por la
crema, después de que le quité toda la crema me tumbó al suelo y empezó a
restregarse su cuerpo con el mío quedando los dos totalmente bañados de la
crema, nuestros cuerpos se movían suave y se deslizaban tanto que cuando la
penetración se dio sólo sonreímos y empezamos a gozar como dos locos, me sentía
como si fuera mi primera experiencia sexual pero muy grata, después de más de
una hora de bombeo terminamos nos limpiamos se despidió de mí, y desde
entonces cada vez que se le acaba su crédito del celular viene a mi casa a
hablar por teléfono... y algo más...
Ojalá les haya gustado porque para mí fue una de mis mejores
experiencias...
AnaLorena (NINFOMANA)