Sin saber exactamente cómo, y en tan solo un par de días que llevaba en
Madrid, tenía a dos personas con las cuales poder follar todo lo que quisiera.
Estaba realmente contento de haber regresado.
Los días transcurrían normales con alguna que otra tarde en la que podíamos,
follando con Sonia. Por otro lado, casi todas las noches Rafa se acercaba a mi
habitación y la chupaba, para que luego yo le penetrara. Nunca le permitía que
me penetrara o que me obligara a chupársela, a mí me daba no sé qué.
Una de esas noches estaba esperando a que viniera Rafa, pero él no aparecía.
Me extrañó, y pensé que no le apetecería hacer nada esa noche, así que
decidí dormir. Tras un buen rato dando vueltas por la cama, decidí ir a la
cocina a beber agua, a ver si así me podía dormir. Bajé con cuidado de no
hacer ruido las escaleras, entré en la cocina, abrí la nevera y saqué una
botella de agua y bebí. Cuando subí las escaleras de nuevo para volver a mi
habitación, me llamó la atención que en la habitación de los padres de Rafa
había luz y se oían ruidos. Me extrañó muchísimo, porque esa misma tarde
Luis Carlos, el padrastro de Rafa, se había ido de viaje a Ámsterdam donde tenía
que cerrar unos asuntos y no volvería hasta pasados 3 o 4 días. Me acerqué a
la puerta, que estaba entornada, la abrí lo justo para ver lo que pasaba y me
llevé una de las mayores sorpresas desde que había vuelto, y habían sido ya
unas cuantas.
En la cama estaba sentado Rafa, totalmente desnudo, a sus pies estaba su
madre haciéndole una mamada que por la cara de mi amigo, debía de ser
extraordinaria.
Me fijé en la madre de Rafa y era la primer vez que la veía desnuda. Pese a
sus 40 años, se conservaba de maravilla, con un culo de muerte, el cual tenía
justo delante de mí en todo su esplendor. Sus pechos eran bastante grandes,
pero sin pasarse, y aun se mantenían duros y en su sitio.
La sorpresa inicial se fue convirtiendo en excitación conforme iba viendo más
de la situación. Tanto, que sin darme cuenta, me saqué la polla y me la empecé
a acariciar. Lucia le estaba haciendo gozar de una manera que nunca había visto
a Rafa, y cuando éste finalmente se corrió, ella hábilmente se tragó todo el
semen que expulsó su hijo.
Entonces, Lucia se levantó y se tumbó en la cama, diciéndole a su hijo:
-Rafa, ahora te toca complacer a tu mami, ¿no crees?.
Rafa la miró a la cara y comenzó a acariciarle el coño, que hasta entonces
no me había dado cuenta que estaba rasurado, y a meterle un dedo. Con la otra
mano, acariciaba sus tetas y recorría todo el cuerpo de la mujer que le había
dado la vida. Rafa fue metiendo cada vez mas dedos, primero dos, después tres,
cuatro hasta que finalmente metió casi toda la mano. Lucia tenía el coño muy
dilatado y casi ni se inmutaba, y digo casi por que liquido sí que salía de
ese coño tan hermoso.
Rafa comenzó a chupar el coño de su madre, mientras esta ya tenía metidos
un par de dedos, mojados con sus propios jugos, en el culo. De repente, Lucia se
levantó y tumbó boca arriba a Rafa, y de golpe se ensartó en la polla de mi
amigo. comenzó a cabalgar como una loca y Rafa como podía aguantaba su
eyaculación, no quería correrse todavía, quería disfrutar más de tremenda
mujer.
-Sigue hijooo...no te corraasass todavía....hazlo por la guarra de tu
madreee... Aaaaahhhh.
-Luego habrá premiooooo...ooohhhhh...si tienes un orgasmoooo.
-Siiiiiii.....pero no pareeeess...ahhh.
Mientras ellos estaban follando como locos, yo estaba haciéndome una de las
mejores pajas de mi vida, viendo como mi mejor amigo se follaba a su madre.
En un momento Lucia se tensó totalmente y por fin tuvo su primer orgasmo,
justo en el mismo momento en que Rafa se corría por segunda vez, esta vez
dentro de su madre. Se empezaron a besar y sin salir todavía de su madre, Rafa
cambio de posición y se puso él arriba. Entonces sacó su polla, ya algo menos
dura, y le dijo a su madre:
-Ahora mi premio, ¿no mami?.
-Por supuesto Rafa, no te lo puedo negar.
¿Premio?¿de qué premio estarían hablando?.Yo seguía todavía pajeándome,
pero ahora no con tanta velocidad, cuando Lucia se levantó se acercó al
armario y la perdí de vista. El armario estaba en el único ángulo de la
habitación que no podía ver, y va y Lucia se va hacia allí. Rafa se quedó
solo en la cama tumbado boca arriba y mirando al techo, supongo que pensando.
De pronto volvió a aparecer Lucia pero ahora llevaba algo en su cintura. Se
trataba de uno de esos consoladores que están pegados a unas correas y que
sirven para que una mujer pueda hacer de hombre. Lucia se subió a la cama y
dijo:
-Aquí esta tu premio Rafa. Disfrútalo.
Rafa se lanzó, literalmente a su madre, más concretamente al consolador que
tenía su madre colgando en la cintura, y comenzó a chupar como él sabia. Se
notaba que era un experto, y por fin sabía de quién había aprendido sus dotes
de mamador, no podía ser más que de su madre. Recorría el consolador de
arriba a abajo sin dejar un trozo sin chupar, como si de una polla de verdad se
tratara.
Lucia le cogió de la cabeza y comenzó a follarselo por la boca. Este era el
premio que iba a recibir mi amigo, y que estaba seguro que como le había dicho
Lucia, lo iba a disfrutar. Sin tocarse para nada, Rafa volvía a ponerse erecto,
y de un momento a otro podía explotar, se notaba que le gustaba y mucho.
Lucia le soltó y Rafa entendió rápidamente lo que quería hacer su madre,
y rápidamente se puso a cuatro patas y se abrió las nalgas todo lo que pudo
para enseñarle el ano a su madre. Lucia se acercó y apoyó la punta del
consolador en la entrada del ano de su hijo, y sin cremas ni vaselina ni nada
empezó a penetrarlo. Era algo que me sorprendía de Rafa, sin necesidad de
cremas ni nada por el estilo, podía tragarse por el ano todo lo que quisiera
(de un tamaño normal) sin que le doliera, era genial.
Cuando ya tenía casi todo metido en el ano de su hijo, Lucia empezó a
bombear y en cada nueva metida, metía algo mas de consolador, hasta que en una
de los envites, metió todo el consolador. En ese momento abrazó a su hijo
desde atrás y le cogió de la cara para besarle.
Mientras le besaba, volvió a empezar el movimiento. Dejaron de besarse y
Lucia obligó a Rafa a apoyar la cabeza en la cama y con una de las manos le
sujetaba, mientras con la otra empezó a masturbar a su hijo. Eso me estaba
poniendo a cien y estaba a punto de correrme en la puerta de la habitación de
los padres de mi mejor amigo, viendo como mi mejor amigo, al que yo me follaba,
era follado por su madre, era demasiado para mí.
Justo en el momento en que yo me corría, Rafa empezó a correrse también,
encima de la cama. Lucia le soltó rápidamente y llegó a tiempo de recoger los
últimos chorros de semen y limpiarle la polla a Rafa. Pero la cama se había
manchado, y alguien tenía que limpiarla, así que obligó a Rafa a hacerlo con
la lengua, a lo que mi amigo no se negó ya que le encantaba en sabor del semen.
Mientras Rafa limpiaba la cama, Lucia se desabrochó del cinturón del
consolador, lo tiró al suelo y empezó a acercarse a donde yo estaba. Rápidamente
me levanté y me fui corriendo a mi habitación para que no me vieran. Cuando
llegué a mi habitación me tiré en la cama y me hice el dormido, pero cometí
un error, no había limpiado el semen que había dejado en la puerta. ¿Se habrían
dado cuenta?...
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Continuará...