Arenas del desierto...
... _Virginia, Mariana, Patricia, Jorge.. vamos a bordo... –aclamaba el piloto-.
_ Enseguida comandante...
_ Jorge y Mariana.. reciban a los pasajeros.. y den todas las indicaciones para el viaje...
.... Mientras Jorge y yo recibíamos al pasaje el comandante y el copiloto ponían en marcha la nave para nuestro vuelo.
_ Aquí el vuelo 1329 espera instrucciones para despegar... –se dirigía el comandante a la torre de control.
_ Señoras y señores bienvenidos a bordo del vuelo 1329 con destino a París. _ Les habla la oficial de abordo. Su atención por favor!!!... Tengan a bien colocar sus asientos en posición vertical y abrocharse el cinturón. En caso de emergencia se les ruega no levantarse de sus asientos. Ante la despresurización de la cabina se desprenderán automáticamente las mascarillas de oxígeno que están sobre sus cabezas.. colóquenselas inmediatamente y coloquen la cabeza entre las piernas, sobre la almohadilla que encontrarán debajo del asiento. En caso de un aterrizaje forzoso, lo realizaremos sobre agua.. para ello sus propios asientos están equipados como salvavidas. Por favor.. si debemos desalojar la nave respeten las indicaciones que les iremos dando, descalcense para poder desplazarse por el tobogán inflable. Asi mismo a continuación podrán ver una cinta con todas las indicaciones para abandonar el avión en forma ordenada. Les pedimos su máxima colaboración en caso de emergencia...
_ Damas y caballeros bienvenidos y buen viaje!!!
_ Ladies and gentlemen welcome and good trip!!!.
_ Madame et moussier bom voyage!!!
_ Señorita estaremos así inclinados todo el viaje?- decía una encantadora señora mayor-.
_ No señora es solamente alrededor de un par de horas hasta tomar la altura necesaria, no se preocupe.. todo está bien!!!
_ Bien... muchas gracias!!!
_ No hay por qué.. estamos para lo que nos necesite...
_ Virginia viste esos árabes en clase ejecutiva?
_ Sí, por qué...qué sucede?
_ Bueno... no sé no me gustó la forma en que me miraron cuando pasé a su lado y les pregunté si se les ofrecía algo.
_ Mariana, son ideas tuyas...
_ Sí, tal vez...
... Las horas transcurrieron y el vuelo fue como otros tantos.. hasta que el piloto recibió instrucciones de desviar el recorrido debido a un fuerte frente de tormenta que estaba azotando el sur de Europa. No hubo más remedio que virar hacia el aeropuerto de la ciudad de El Cairo. El piloto fue el encargado de dar la noticia...
_ Ahh!! Por Dios!!! Qué está haciendo acá!!!... en lugar de estar manejando el avión!!!!.. nos vamos a caer!!!...- decía toda asustada y casi al borde de un ataque de nervios la única mujer embarazada que se encontraba a bordo.
_ Señora, señora..., por favor tranquilícese, no sucede nada.. la nave está con piloto automático. No se preocupe, todo está en orden!!! Solamente nos desviaremos de nuestro recorrido pero igualmente llegaremos a destino. Eso sí con unas horas de atraso...
_ Está bien..., si usted lo dice... Podría traerme un vaso de agua por favor!!!
_ Sí como no, enseguida lo traigo.
_ Patri, en el cuarto asiento detrás del ala derecha hay una embarazada casi al borde de un ataque.. espero que no se le ocurra parir a bordo... Podes llevarle agua para beber?
_ Sí, ya voy...
...El sol asomaba por las ventanillas cuando ya era hora de aterrizar.
_ Damas y caballeros por favor coloquen sus asientos en posición vertical y abróchense los cinturones, vamos a aterrizar... Luego podrán descender para estirar las piernas. Recuerden bajar con toda su documentación y no salir de las instalaciones del aeropuerto...
Se sintió bajar el tren de aterrizaje y carretear el boing por la pista hasta detenerse por completo. El descenso del pasaje fue rápido.
Los árabes bajaron delante de toda la tripulación con aires de soberbia y una mirada especial hacia nosotras...
Con Virginia fuimos a uno de los snack bar del aeropuerto. Allí nos quedamos un par de horas y luego salimos a reunirnos con nuestros compañeros que estaban en las oficinas de informes.. averiguando el tiempo que estaríamos demorados.
Mientras iba caminando con Virginia por uno de los sectores casi inhóspitos del aeropuerto.. escuchamos unos pasos detrás nuestro. Volteé para ver quién venía y allí estaban los tres árabes del avión junto otros dos desconocidos y por completo desalineados. Nos encapucharon y luego no supe más nada de lo ocurrido...
Cuando desperté me encontraba viajando en una camioneta. No se escuchaban ruidos de ciudad, solamente los árabes hablando su idioma. Luego me subieron a una embarcación hasta llegar a otro lugar... Más tarde supe que había atravesado el Canal de Suez , la Península del Sinaí y el Golfo de Aqaba hasta llegar a Arabia Saudita. Allí luego de transitar horas en camioneta por la meseta arábiga llegué a la Medina.. una de las ciudades más importantes del lugar.
El bullicio de la ciudad, la feria, el mercado de camellos y la cantidad de musulmanes que por ahí caminaban me enloquecía. Entre el miedo y todas las peripecias por las que tuve que atravesar estaba por demás agotada...
Luego me llevaron a un lugar como si fuera un palacio. Totalmente lujoso y con una arquitectura que llamó poderosamente mi atención por lo bella y exótica. Las pórticos eran en madera tallada con inscripciones árabes y las arcadas la mayoría lobuladas y otras cronopiales. Había mucho brillo, fuentes de agua danzantes, arreglos colgantes con una multiplicidad increíble de flores, oro y bellas mujeres que vestían bonitas túnicas de lamé y velos de gasa cubriendo su rostro. Los hombres vestían túnicas y turbantes de una tela estilo liencillo, muy fresco y siempre de colores claros.
Allí me presentaron ante un poderoso Jeke. Uno de los magnates más grandes y poseedores de la mayoría de los pozos petrolíferos del Golfo Pérsico.
No entendía nada y tampoco me podía hacer entender. Estaba muy asustada y pensaba en si mis compañeros me estarían buscando por medios diplomáticos. Pero quizás no sabrían dónde buscar... Tampoco sabía nada de la suerte que habría corrido Virginia...
Una vez presentada ante él.. se acercó a mí, pasó su mano por mi rostro y expresándole unas palabras a sus súbditos y a las mujeres en forma apelativa.. se retiró del recinto donde me encontraba. Las mujeres muy amablemente me acompañaron a lo que luego fueron mis habitaciones. Un lugar muy bonito, bien al estilo barroco. Completo de comodidades y lujo. Ellas prepararon mi baño con tibia agua perfumada con pétalos de rosas y luego me retiré a dormir. Me encontraba muy cansada...
Los días y los meses pasaron y en todo ese tiempo recluida en ese lugar aprendí las costumbres musulmanas. Sabía perfectamente que, si no contaba con alguien para poder escapar.. jamás lograría hacerlo...
Desconocía por completo qué se traía entre manos ese árabe, pero para mí.. no sería nada bueno...
Observaba detenidamente los rituales como el de arrodillarse mirando hacia La Meca en su reiterados momento de rezo y otros tantos...
Las mujeres me enseñaron a bailar todo tipo de danzas, a preparar comidas típicas y los motivos por los cuales todas las mujeres debían cubrirse el rostro.. inclusive yo. Lo mismo que podría ocurrir si una mujer incurría en un “jaram”.
Shancar, una de las esposas del Jeke me miraba de una forma especial... y me costó tiempo darme cuenta de los motivos del trato que ella tenía para conmigo.
Ya había aprendido todo y parecía una musulmana más.
Se acercaba una fecha especial y notaba los preparativos en palacio... El Jeke tomaría una nueva esposa. Claro.. hasta ese momento no sabía que la nueva esposa sería yo...
Días antes de la boda el Jeke me llevó junto a su harem por el desierto saudita. Atravesamos las finas arenas doradas del desierto de dunas. Por momentos el cielo parecía transformarse en una paleta de colores hasta llegar al azul noche...
Durante el día la tormenta de viento era muy fuerte y debía cubrirme casi por completo el rostro.. pero igual pude divisar un caravana que se avecinaba a lo lejos. Al aproximarse se detuvieron frente a nosotros.. y un beduino de ojos negros y vista penetrante no dejaba de desnudarme con su mirada. Era raro ver una mujer blanca por esos lares por más que vestía una túnica de lamé verde bordada en finos hilos de oro y un velo de gasa en degradé de verdes y amarillos que cubría mi cabeza y rostro permitiendo dejar ver, lo poco de piel blanca y mis ojos rasgados color café. Pude notar que intercambió unas palabras con Shair.. el Jeke y con su esposa Shancar.
Shancar hizo un ademán con su mano llamándome y me acerqué a ellos. Shair me presentó ante al beduino como su futura esposa. Éste inclinó su cabeza ante mí como saludo, sin quitarme la vista de encima. El soplido del viento apenas me permitió escuchar su nombre.. Gamal.
Estaba atardeciendo y la tormenta de arena azotaba con más fuerza. Shair ordenó montar las carpas para pasar la noche e invitó a Gamal y a un par de sus hombres a cenar y pasar la noche con la promesa de llevarlos en lugar de continuar con la caravana. Si bien ellos se conocían de verse esporádicamente por algún negocio o trabajo.. parecían ser buenos amigos.
Así que nos acompañó a Fés.. ciudad próxima a Marruecos. Durante la cena ni yo podía quitar mis ojos de Gamal, ni él su mirada de mi. Realmente llamaba mi atención. De todos los árabes vistos hasta el momento Gamal tenía algo que lo hacía especial... Tal vez sería el color de su piel.. entre cetrina y trigueña dorada por los rayos del sol, su particular nariz, el marco perfecto que le daban las tupidas cejas a sus almendrados ojos negros, su esbeltez, la forma de gesticular.. no sé..., pero lo hacía distinguirse del resto.
Los platillos de tahine, sfijas y jaguarma desfilaban ante nosotros, mientras escuchábamos música. Gamal degustaba esos platos como si nunca antes hubiese comido. Pero a su vez con un toque de distinción que lo hacía verse muy viril.
Más tarde Shair me pidió que bailase el jalishi, una de las danzas más típicas de arabia.. y al son de la música contorneaba mi figura en derredor de Gamal. Por momentos noté la mirada lujuriosa de él y su excitación a medida que me acercaba más y más...
Ya era noche bien cerrada y se escuchaba el bramar del viento cuando nos retiramos a dormir.. y pude ver que Gamal me seguía hasta el cortinado que oficiaba de puerta de mi lugar de descanso. Allí sentí el roce de su mano sobre una de mis caderas y el balbuceo de unas palabras en mi oído. Pero no pude comprender ese tipo de dialecto.
Mientras dormía pensaba en sueños la forma de escapar de Shair y pensé que Gamal podría ser parte importante para lograrlo.. o no...
A la mañana siguiente me levanté y vi a Shancar conversando detenidamente con Gamal. Eso me llamó la atención ya que no es común ver a una mujer hablando con un hombre sin la presencia de otro hombre.. ya sea su esposo u otro familiar.. o al menos algún sirviente de mucha confianza. Por un momento escuché mi nombre.. y supe que Shancar hablaba de mi. Y eso me resultaba toda una intriga...
Fue entonces que Shancar se acercó a mí para hablar y pude saber de qué se trataba. Estaba planeando mi escape con Gamal. Pero como no sabía si eso iba a repercutir para bien o para mal.. tenía mis serias dudas y me preguntaba.. _ por qué Shancar quería ayudarme?, qué motivos la llevaban a eso?
Shair ya había dado las ordenes de continuar con nuestro viaje. Subimos a una avioneta y al llegar a Fés. me llevaron al palacio donde se realizaría la ceremonia matrimonial. Un palacio aún más grande y hermoso que el de la Medina.
Durante esa semana adornaron y vistieron el palacio de gala y me prepararon para el ritual matrimonial. Fue así que Shancar me expresó los celos que sentía debido a que yo era blanca.. y el sueño de su esposo era poseer una mujer blanca en su harem.
La noche anterior a la ceremonia hubo una pequeña fiesta a la cual fue invitado Gamal. Luego de la cena Shair pidió que bailara. Me retiré a mis aposentos a vestirme con el traje para bailar la danza de vientre...
Dos sirvientas descorrieron las cortinas e hice mi entrada al salón. Al son de la música contorneaba mis caderas haciendo que cada uno de mis velos policromos se balancearan con el ritmo. Parecía un arco iris... Shair quitaba uno a uno los velos que sostenía mi caderín de monedas de oro que.. con su movimiento melodioso acompañaba la música. Gamal no quitaba su mirada de mi... De pronto tomé la espada de plata que usaba para el baile cuyo filo podría cortar uno de mis velos por la mitad. Bailé al son de la música hasta que trepé a la ámplia butaca donde se encontraba sentado Shair. Mientras contorneaba mis caderas al ritmo ondulante de mi vientre él retiraba con su boca los pocos velos que quedaban pendiendo. La mirada libidinosa de Shair irradiaba destellos de fuego a la vez que se notaba la excitación de Gamal en su respiración...
Con mi espada rocé su cuello y como si fuera acariciándolo bajé hasta su pubis. Allí me detuve y mirándolo fijamente a los ojos iba a hacer lo mismo que él hizo conmigo. Cercenarle su miembro.. como él.. cortó mi libertad... Fue entonces que escuché a gritos a Shancar exclamar al entrar a la sala _”Alá, Alá, Alá!!!!..... y me detuve... Pensé...Alá!!!.. a la mierda se iba a ir todo, y en menos de un segundo sería mujer muerta... Así que continué mi baile hasta el final y me retiré a dormir.
Todos se habían ido a sus habitaciones. Me encontraba durmiendo cuando de repente Gamal irrumpió en mi alcoba. Apenas pude comprenderlo pero sabía que venía a buscarme para huir...
Me cubrí con una túnica de gurka para que si alguien nos detuviera no pudiera percibir que era blanca. Salimos del palacio y en las afueras de Fés paramos a pasar la noche en unas ruinas hasta encontrarnos al día siguiente con su gente y huir hacia Marruecos. Allí me esperaría la documentación que me permitiría salir de oriente sin inconvenientes.
Esa noche fue una noche especial... Estaba frío. Las ruinas iluminadas por la luna en su máximo esplendor y una antorcha preparada por él.. formaban el marco perfecto para una noche...perfecta...
El frío me helaba y me abracé a Gamal, de tal forma que el calor de su perfecta anatomía había comenzado a provocarme... Su mirada destellaba de placer por tenerme allí. Me sentía segura, protegida. Jamás pensé que un hombre como él, más allá de sus dotes de hermosura.. podría hacer tanto por mi. En definitiva lo creía un Shair más. Estaba equivocada... Al instante sus manos comenzaron a contornear mi silueta. Su aliento rozaba mis mejillas y cuello, hasta que nuestras manos parecieron danzar uno en son del otro...
Hacía mucho tiempo que no sentía el deseo irrefrenable de estar con un hombre. Pero Gamal era especial... Su aspecto, sus modos, el querer ayudarme a salir de las garras de Shair lo hacían alguien poco común.
La fortaleza de sus abrazos y las sutiles caricias que prodigaba me embriagaban de pasión. Sabía que quizá esa fuera la única noche que pasaríamos juntos...
Un éxtasis de felicidad embargaba nuestros cuerpos entrelazados mientras un sin número de sensaciones y emociones resplandecían en nuestro interior. Los ojos de Gamal destellaban reflejándose en los míos.. y en medio de un gemir entrecortado la explosión de gozo se hizo presente...
Entrado el crepúsculo nos quedamos dormidos abrazados en el silencio de la profundidad del encuentro... De ese encuentro que culminó con ese abrazo.. que, sin saberlo...era el abrazo eterno como antesala del adiós...
El sol irradiaba con sus rayos las ruinas y el ruido de motores anunciaba que llegaban en mi búsqueda. Subimos a la camioneta y nos dirigimos al aeropuerto de Marruecos para embarcarme en el avión que me llevaría de regreso a casa.
Le pedí insistentemente a Gamal que viniese conmigo... Pero sus raíces eran más fuertes... Así que nos dimos el último beso.. tomé mi documentación y mientras atravesaba todos los puestos de control.. hombres de Shair armados irrumpieron en el aeropuerto. Subía al avión cuando vi a Gamal salir corriendo. Hasta que escuché la estampida que puso fin a su vida. Sentí explotar mi corazón y un manantial amargo corrió por mis mejillas...
Estaba rumbo a casa.. pero ya nada iba a volver a ser igual...
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