![]() |
Soportando las ganas |
|
Enviado por Prime el día Jueves 1 de Enero de 1970 |
||
A lo largo de todo el día las casualidades han sido muchas, y es por eso que nos hemos cruzado 4 veces. En las 4 nos hemos parado y hemos hablado amigablemente, pero hace poco que nos conocemos y trato de que no pienses que soy un salido. Así que te voy entrando poco a poco, dialogando contigo sobre diversos temas, para ver si encajamos en algo más que en nuestros genitales, cosa que siempre encaja. Cada vez que estoy contigo, noto cómo los escalofríos me recorren todo el cuerpo, y como es primavera, no puedo evitar echar una mirada al canalillo que tan gustosamente insinúas con tus camisetas, mientras hablo contigo. Luego, cuando te vuelves para irte, me quedo parado mientras mis ojos se mueven al son de tus caderas, contoneándose mientras caminas. Has conseguido enamorarme tanto física como psicológicamente, y tengo ganas de lanzarme a por ti, pero mi timidez no me permite, por el momento, pasar a la acción. Así que vuelvo a casa andando desesperado, intentando olvidarte aunque sea por un momento, en el trayecto. Llega la noche y yo, solo en casa, no puedo despegarte de mi cabeza. Deseo por todo lo que más quiero en este mundo verte, tocarte, sentirte a mi lado y que me digas al oído que quieres tener una noche desenfrenada conmigo. Mi mente recorre tu figura de arriba abajo imaginándote desnuda en frente de mí. Me vuelvo loco pensando en que estamos tú y yo solos en mi habitación, los 2 con ganas de pasarlo bien y de entregarnos en pasión y placer el uno al otro. Imagino tu lacio y largo pelo cayendo por tu espalda, a la vez que dos mechones se extienden desde tu frente hasta cubrir tus dos pechos. Tus ojos me miran viciosamente y me atraen cada vez más hacia ese manjar que resulta ser todo tu cuerpo. Tus labios se me presentan húmedos y semiabiertos, dispuestos a besarme por todas partes. Tu pose es picarona, y puedo ver tu silueta entrar entre medio de la oscuridad de la habitación. Tus caderas se mueven a cada paso que das y ya siento escalofríos de gusto antes de que me toques. No tengo más remedio que bajar la cremallera de un pantalón del que sobresale mi bulto apretando todo lo máximo. Opto por bajarme todo y quedarme liberado a la intemperie. Mi polla salta como una catapulta de su resguardo en mi slip. El prepucio comienza a bajarse a la vez que se me va poniendo dura poco a poco conforme te imagino acercándote a mí. Noto cómo te pegas a mí abrazándome por encima del hombro. Puedo sentir tu pelo haciéndome cosquillas en la cara y sonrío cuando me muerdes el cuello. Me quito la camiseta del calor que me está dando imaginarte allí conmigo y recorro con mis manos mi pecho. Cierro los ojos. Pienso que te rodeo con mis brazos y comienzo a sentir tu fina piel pegada a la mía. Tus labios me besan suavemente. Te apreto contra mí y noto cómo tus pezones se clavan en mi pecho de lo duros que están, aunque realmente soy yo quien se los está pellizcando... Bajo las manos a mis nalgas intentando simular que te acaricio el trasero y pego mi pubis contra el tuyo, efecto que consigue que ponga mi mano en mi polla y la empiece a masajear suavemente. En mi mundo virtual, nos imagino dándonos piquitos intermitentes, abrazados el uno al otro. Subo mis manos acariciándote los pechos. Aumento el ritmo de mi paja a la vez que con mi otra mano empiezo a masajearme los huevos, aunque mi cerebro sólo piensa que eres tú la que colocas tus manos sobre ellos. Ya está. ¡¡Estoy listo para follarte!! Te imagino echada sobre mí en mi cama besándome vorazmente y moviendo tus caderas con sensualidad. Apuro mi prepucio al máximo, mientras mentalmente transformo mis fluidos en una mezcla de los tuyos y los míos al rozar tu coñito con mi polla. Luego te das la vuelta y encajas la raja de tu precioso trasero con mi polla mientras me la machacas moviéndote atrás y adelante. Subo el ritmo de mi paja, pero de repente te paras. Yo también. Imagino que tomas mi polla y la subes para clavártela de una vez, mientras yo subo mi mano sobre mi polla lentamente. Cuando bajas contundentemente sobre ella, yo bajo mi mano con rapidez. Me hace daño, pero conforme empiezas a moverte encima de mí y a hacer 8s sobre mi pubis, desaparece ese malestar y con nuestros vaivenes comienza el placer. Me cabalgas de forma deliciosa y experta y yo me imagino agarrando tu precioso culo para ayudarte en ese movimiento. En mi cabeza puedo percibir cómo mis huevos chocan contra tu trasero a cada sube y baja. Ahora te das la vuelta utilizando mi polla como eje. Yo mientras hago círculos con mi mano para simular tu rotación. Me pongo boca abajo en mi cama simulando que tú estás debajo. Me quito la camiseta y me quedo desnudo encima de la cama. Hago como si mi mano fuera la entrada a tu tesoro y la penetro, rozando mi frenillo contra la cama. Estoy seguro de que para nada tu textura interior se parece a la de la sábana de mi cama, pero ahora no puedo parar. Imagino tu cara de placer al ver que estoy entrando dentro de ti. Sonríes y me miras con cara de querer que te lo dé todo. Empiezo mis movimientos de vaivén rozando mi glande con la cama. Joder, ¡¡que gusto estoy experimentando!! ¡¡Un poquito más rápido!! Me agarro los huevos imaginando que lo estás haciendo tú y llego así a mi punto álgido. Paro momentáneamente para coger un pañuelo. Luego me la machaco lo más rápido que puedo, aumento el ritmo de mis vaivenes sobre la cama. Percibo el calor en el glande, como fruto del roce. Ya está. Ya viene. Noto los espasmos de mis músculos interiores, y sigo con mi vaivén que acaba por explotar de gozo y de placer, a la vez que mi leche cae sobre el papel. Imagino que tú también has llegado al clímax, pero que quieres que yo me descargue totalmente, así que dejo que salga un poco más de leche, y simulo que mi mano es tu boca, que me está limpiando completamente la polla. Cierro los ojos y me dedico a sentir, mientras extiendo todo el semen que puedo por mi miembro, a la vez que me vacío. Por último, una brisa fresca recorre mi interior, haciendo que me relaje totalmente. Creo que con esto ya me he saciado por hoy. Voy al baño y mientras limpio los restos de mi acometida, respiro hondo y poco a poco voy dejando de pensar en ti… Hasta que no pueda más de nuevo y tenga que volver a imaginarte haciéndome estas cosas. No sé si lo podré aguantar por más tiempo. Te juro que en cuanto te vea a solas me lanzaré. |
||
| HOME | ESCORTS | GALERIAS | RELATOS | NOTAS | PUBLICIDAD | SUBSCRIPCION |
| Menu de navegación: Escorts Barcelona - Escorts Madrid - Escorts Zaragoza - Acompañantes Barcelona - Acompañantes Madrid - Acompañantes Zaragoza | |||||||
| Home | Escorts | Secciones |
|
||||
