Con mi amigo y su novia.
Enviado por Anonimo el día Jueves 24 de Julio de 2008
 

Con Gustavo creé una relación que era algo más que una amistad. Nos excitábamos constantemente desde aquel día en que nos conocimos sexualmente, no podíamos estar sin encontrarnos de vez en cuando para hacer el amor, y probar formas nuevas y excitantes de hacernos gozar la uno al otro. En el colegio nos costaba mucho estar ocultando nuestro secreto, y en cuanto podíamos nos escondíamos en el salón de música, y allí descargábamos nuestras ganas de besarnos y acariciarnos nuestros sexos sin que nadie nos viera. En varias oportunidades nos calentábamos tanto que directamente en el suelo de madera o sobre el piano, hacíamos el amor durante el recreo. Julie, la novia de Gustavo, organizó para su cumpleaños de 15, una gran fiesta en su casa en las afueras de la ciudad. Era un hermoso día de verano y nos pasamos todo el día en la piscina. Al llegar la noche pasamos al interior de la gran casa donde había música, una enorme mesa con comida, y otros agasajos para los invitados. Después de estar toda la tarde juntos, Gustavo y yo estábamos bastante calientes, y decidimos escaparnos un poco de la multitud y buscar un lugar donde estar solas. Encontramos una habitación del primer piso en donde no pensamos que nadie iría a encontrarnos. Habían dos hermosa camas de dos plazas con unas delicadas sabanas y un gran espejo, que ocupaba toda una pared. Gustavo que estaba realmente excitado, me empujó hacia una de las camas, cerró la puerta, y literalmente me arrancó el vestido largo de seda que llevaba puesto. Comenzó a desvestirse mientras me miraba con ojos de deseo. Me sacó la braguita tipo tanga y comenzó a lamer desesperadamente mi clítoris de una manera más brusca que de costumbre. Yo sentía que el calor subía desde allí abajo, me desabotoné la camisa, me quité el corpiño, comencé a sobarme y luego a pellizcarme los pezones lo que me provocaba un gozo arrebatador. El me miraba de a ratos entre su pelo desordenado y se excitaba más aún. En ese instante comenzó a frotarse su pinga con una de sus manos, pero yo no podía aceptar que él se masturbara mientras que me propiciaba tanto placer, entonces tomé su cara con mis manos, me incliné y le di un largo y apasionado beso, en el cual nuestras lenguas recorrieron cada rincón de nuestras bocas. Yo sentí el más puro gusto de mi sexo, y luego lamí la cara de Gustavo que estaba embadurnado en mis flujos vaginales. Entonces tomamos otra posición, Gustavo se acostó en la cama y yo me puse sobre de él de manera que los dos tuviéramos acceso a nuestros centros de placer. El siguió succionando mi clítoris con frenesí y con las mano rasguñaba mi redondas nalgas, yo hacía lo mismo con la verga de él, se lo succionaba y con la mano le hacía la paja a su miembro. Gustavo movía su cadera de arriba hacía abajo, presionando su coño contra mi cara, y yo metía y sacaba mi lengua. Su sexo me caía de a chorros en la cara y hasta en las sabanas, pero ya no me importaba, solo quería retribuirle el gozo que me estaba causando. Para nosotros, estábamos en otro mundo. Pero en realidad, deberíamos estar haciendo bastante ruido entre gemidos y gritos retenidos, porque no me percaté que había alguien detrás de la puerta. Era Julie, que de repente entró en la habitación y quedó tanto o más sorprendido que nosotros. Ella cuando pudo reaccionar por primera vez, se dirigió hacia nosotros y acarició suavemente con una mano los huevos de Gustavo. El que no se había percatado de su presencia, y seguía lamiendo mi clítoris, saltó de la cama y casi se desmaya del susto. "..No te asustes".., dijo ella ,"..Quédate tranquilo, los entiendo, aunque no me crean yo sospechaba algo entre ustedes y me sorprendió no verlos allá abajo, entonces las busqué.".. "..No le digas nada de esto a nadie, por él amor de Dios!!".., Replique. Gustavo la invitó a acompañarnos. Gustavo le dijo "..estás loco".., pero me miró y entendí que podíamos pasarla bien y probar algo que no habíamos experimentado nunca. "..Que puta eres!!".. Me dijo ella sonriendo, observándome tirada desnuda en la cama, con las piernas abiertas y la cara chorreada con el semen de Gustavo. Ella se recostó en la cama boca arriba, y Gustavo se puso sobre ella ofreciéndole su garrote. Por un momento nos peleamos por ese trozo que ambas deseábamos, pero era lo bastante grande para las dos. Mientras Julie lo lamía como si fuera un helado, yo lo aferraba con mis pequeñas manos, y tuve otro orgasmo más, solo de la emoción. Yo seguía masturbándolo mientras Gustavo se retorcía por lo que Julie le hacía. Un chorro brusco de semen nos sorprendió y embadurnó toda nuestras caras, para el segundo ya estabamos preparadas y al llegar al climax unimos nuestras bocas sobre su berga y recibimos su semen con gusto. Era extasiarse sentir ese néctar cálido deslizándose por nuestras gargantas. Ya no podía mas de la excitación, me levanté y me monté sobre el tronco de Gustavo, que estaba duro como un garrote. Comencé a penetrarme, sabia que iba a ser doloroso, era la primera vez, pero yo solo pensaba en procurarme el gozo mayor. Sin embargo mi concha ya estaba bastante dilatada y lubricada, y entró perfectamente hasta el fondo, Gustavo metió sus dedos por entre mis nalgas y comenzó a sobarme el ojete.. en ese momento una quemazón me recorrió todo el cuerpo, era el éxtasis total. Cada vez más rápido comencé a moverme, de arriba hacia abajo, con mas frenesí. El me acompañaba con los mismos movimientos bruscos. Al cabo de pocos segundos mi octavo y abrazador orgasmo llegó. Estaba agotada, me recosté en la cama, Gustavo encima de mí, me besó y acarició. Julie recorrió con sus ojos y manos, el jóven cuerpo caliente y desnudo de Gustavo, mientras comenzó a bajar su mano hacia su enorme pedazo. Gustavo no decía una palabra, en aquel momento se dio cuenta que Julie estaba muy excitada, Gustavo no podía quitarle la mirada de sus grandes senos, lo excitaba mucho, Su gran pinga comenzó a pararse por entre sus huevos, y las venas circundantes sobresalían de su enorme trozo bien grueso. Ella nunca lo había echo, pero no tenían ningún temor que le doliera. Su pinga era tan gruesa que no le entraba, ella se encargó de agarrarle el pedazo y metérselo dentro su vagina Cuando al fin se la metió estuvo sacudiéndosela por más de 10 min., esa situación la estimulaba mucho y gemía y no paraba un minuto de moverse.. yo no pude resistirme y metí mi mano por entre sus nalgas y comencé a meterle mis dedos en su culo, y no paré hasta meterle el índice bien dentro del ojete...Yo decidí acostarme en la cama de al lado masturbandome todo el tiempo hasta que logré el clímax. Gustavo que ya no estaba en la misma posición que antes, estaba montando a Julie de forma salvaje, parecía un animal frenético, un perro, le entraba con una velocidad y fuerza sorprendente.. estaban a punto de estallar, llegaron el éxtasis y los dos tuvieron un orgasmo espectacular. Luego Julie se levantó, se lavó y se vistió. “Chicos, lávense un poco y vístanse, "..nos dijo apresurada, “Los veo abajo. Espero que podamos repetir esta experiencia.".. nos arreglamos tratando de disimular lo ocurrido y retornamos a la fiesta.

 

Menu de navegación: Escorts Barcelona - Escorts Madrid - Escorts Zaragoza - Acompañantes Barcelona - Acompañantes Madrid - Acompañantes Zaragoza

Escorts Acompañantes Zaragoza Escorts Barcelona Escorts Madrid

Escorts Barcelona Escorts Madrid Escorts Zaragoza Contactos Eroticos

Copyright © 2008 EscortsOnFire.com - Todos los derechos reservados | Powered by Gemidos.com.ar | Diseño y programación EscortsOnFire.com | Sitemap