La experiencia que os contaré me sucedió estando de vacaciones con mi mujer. Somos una pareja joven 35 y 31 dos hijos pequeños, pero queríamos unas vacaciones para nosotros solos y mi mujer se acordó de Vicky, una antigua amiga suya del colegio a la que hacia tiempo que no veía y que trabajaba en un lugar de la costa como encargada de un hotel para turistas. Por mediación de ella, nos alojamos allí y cuando llegamos nos había reservado una habitación con todas las comodidades y con unas vistas preciosas.
Después de unos días visitando el lugar, llegó su día de descanso y salimos los tres por la mañana, nos llevó a visitar los sitios más bonitos, fuimos a comer a una taberna típica de pescadores, charlando ellas de sus aventuras en el colegio y de lo bien que se lo habían pasado juntas.
Después de comer nos fuimos a una playa nudista que había por los alrededores. Nosotros ya habíamos estado alguna vez en una playa así, pero siempre los dos solos, sin nadie que nos conociera, por lo que me sentía un poco tímido al verla desnuda, aunque a ella no parecía importarle. La verdad es que ella estaba muy bien, muy morena por todo el cuerpo, con unas grandes tetas y un chochito un poco depilado que me gustaba mucho, por lo que pasé casi todo el tiempo dentro del agua para que no se notase mucho mi excitación. Veía a mi mujer y a su amiga jugando en el agua y casi estuve seguro que en alguna ocasión hubo mas que una amistad entre ellas.
Después de la playa, nos marchamos al hotel y al llegar a nuestra habitación, ellas se quedaron preparando algo que habíamos comprado para cenar mientras yo les dije que me iba a dar una ducha. Después de un rato, oigo que alguien entra en el baño y os podéis imaginar mi agradable sorpresa cuando entran la dos en la ducha riéndose y diciéndome que para economizar el agua era mejor que nos duchásemos todos juntos. Después de pasar el primer momento de indecisión y al ver que mi mujer, casi siempre bastante celosa, no ponía ningún reparo comenzamos a enjabonarnos mutuamente.
Nos colocamos los tres en cadena, yo enjabonando a mi mujer que se coloca en medio, con su espalda en mi pecho y mi polla, ya totalmente excitada, acomodada entre sus nalgas, y con Vicky, pegada a ella. Mis manos iban de una a otra, tocando sus culos, sus tetas, suaves a causa del jabón que cubría nuestros cuerpos. Mi mujer se da la vuelta y agachándose se mete mi polla en su boca y comienza a chuparmela, como ella sabe hacerlo, despacio, con una mano tocándome los huevos y la lengua recorriendo el glande produciéndome un cosquilleo muy excitante.
Vicky se agacha también y entre las dos se la reparten y cuando le toca a ella se la mete tan profundamente, que casi le cabe toda en su boca. Después de un rato con estos juegos, les propongo que nos quitemos el jabón y nos vayamos para la cama, lo cual aceptan.
Nos secamos los tres juntos y agarrándome cada una por una mano me llevan hasta la cama y allí Vicky sigue chupándomela mientras mi mujer coloca su coñito encima de mi cara, mirando como la otra me la chupa. Yo con mis dedos busco su clítoris, totalmente duro ya, y con mi lengua recorro todo el camino desde su vulva hasta su ano. Mientras Vicky, agarra con las manos sus dos grandes tetas y aprisiona mi polla en medio de ellas, subiéndolas y bajándolas haciéndome sentir una sensación muy placentera.
Luego se cambian los lugares y mi mujer se coloca sobre mi polla, metiéndosela muy despacio, mientras Vicky se coloca sobre mi cara para que le haga el mismo trabajo que a mi mujer, pero se agacha hasta llegar con su lengua a la base de mi polla que esta siendo cabalgada por mi mujer. Cuando esta se da cuenta se queda parada con la polla totalmente metida y abre con sus dedos su coñito para que Vicky le chupe su clítoris.
Mientras yo tengo dos dedos en la vagina de Vicky y mi lengua metida en su ano, todos comenzamos a gritar del placer que estamos sintiendo y siento que las dos están teniendo un orgasmo a la vez y cuando yo estoy a punto de terminar, mi mujer descabalga y entre las dos comienzan a chupármela hasta que me corro en la boca de Vicky, que se traga todo mi semen.
Después de esto nos acostamos, totalmente extenuados, pero muy felices.
Desde entonces, una o dos veces al año repetimos la experiencia y hasta ahora no ha surgido ningún problema entre nosotros.